El 24 de julio de 1921, tras el desastre de Annual, Francisco Franco llega a Melilla al frente de su Bandera del Tercio de Extranjeros para reforzar la defensa de la ciudad, que se encontraba gravemente amenazada. Su rápida actuación y disciplina resultaron decisivas para estabilizar la situación militar, consolidando su reputación como uno de los oficiales más eficaces del Ejército en África.
