Se crea el Instituto Nacional de Industria (INI), entidad estatal, creada con el fin de potenciar el desarrollo de la industria nacional y de aquellos sectores que permitieran el mantenimiento del sistema autárquico vigente en España en dicho periodo. En 1968, la gestión de esta entidad, hasta entonces en manos de la presidencia del gobierno, pasó a depender del Ministerio de Industria.

