El alcalde pedáneo de Villafranco del Guadiana defiende la continuidad del nombre de la localidad frente al requerimiento del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática.
El requerimiento del Gobierno para que Villafranco del Guadiana deje de llevar una denominación vinculada al franquismo ha abierto un nuevo frente de confrontación en torno a la aplicación de la Ley de Memoria Democrática. El alcalde pedáneo, Juan Daniel Sánchez, ha manifestado su rechazo a la decisión ministerial y anuncia que recurrirá por todas las vías legales disponibles. Mientras el Ejecutivo exige el cumplimiento de la normativa, el regidor apela a la historia, las raíces y el sentimiento de pertenencia de los vecinos para defender la continuidad del nombre actual.
El caso de Villafranco del Guadiana vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la aplicación de la Ley de Memoria Democrática, la retirada de denominaciones vinculadas al franquismo y el peso de la identidad y la memoria colectiva de las poblaciones. El alcalde pedáneo ha dejado clara su intención de agotar todas las posibilidades legales para impedir el cambio de nombre. Ahora habrá que esperar a conocer cómo evoluciona el procedimiento y qué recorrido tienen los recursos anunciados. Un conflicto que trasciende la denominación de un pueblo y refleja las profundas discrepancias que todavía suscita en España la interpretación de su pasado histórico.
El Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática ha requerido formalmente a Villafranco del Guadiana que debe aplicar la Ley de Memoria Democrática y proceder al cambio del nombre de este poblado de Badajoz, según ha explicado en redes sociales el alcalde pedáneo, Juan Daniel Sánchez, quien se opone a ello.
La decisión del ministerio que dirige Ángel Víctor Torres, según el regidor, «no se comparte» y se actuará contra ella «por todas las vías legales al alcance». «No se habla simplemente de un nombre sino de la historia, raíces, arraigo e identidad como pueblo, de los primeros colonos, de aquellas familias que llegaron aquí con ilusión, esfuerzo y sacrificio y que levantaron Villafranco desde sus comienzos», sostiene.
Una ley «profundamente sectaria»
El alcalde del PP de esta pedanía de Badajoz apoya el mantenimiento del nombre en defensa «de las generaciones que han nacido, crecido y vivido aquí, de las tradiciones, recuerdos y todo aquello que une» a la población.
Afirma que «no se considera justa que una decisión adoptada desde un despacho», en aplicación de una ley que «se cree profundamente sectaria«, pueda «pasar por encima del sentimiento y de la voluntad de tantos vecinos que sienten Villafranco como lo que es, su pueblo, su casa y parte de su vida».
El ayuntamiento pedáneo, anuncia, «no mirará hacia otro lado, y estudiará y recurrirá esta decisión con los servicios jurídicos, agotando todas las posibilidades legales para defender el nombre de este pueblo».
«Forma parte de nuestra historia»
Juan Daniel Sánchez hace un llamamiento a los habitantes del poblado para que «dejen a un lado sus diferencias y se unan en aquello que identifica» a esta población, pues «no se trata de defender un partido u otro, sino a Villafranco, del respeto a la historia y quienes hicieron posible el pueblo de hoy».
«Este nombre forma parte de nuestra historia y nuestra historia merece respeto, se defenderá juntos, con determinación, con responsabilidad y hasta donde la ley permita llegar porque Villafranco no es solamente un nombre, es nuestro pueblo», incide.
