Proclamada en enero de 1967 tras votarse en referéndum, eran designados directamente por el jefe del Estado como anteriormente.
Su particularidad consistía en que, una vez fallecido éste, tales consejeros pasarían a mantenerse en el cargo hasta los 75 años y en caso de muerte, para cubrir la vacante, sus compañeros de grupo someterían al pleno del Consejo Nacional del Movimiento una terna para que eligieran por votación uno de los nombres propuestos.
Eso ocurría mientras el régimen se mantuviera tras la desaparición de Franco.
Antes de las elecciones de junio de 1977, el grupo fue disuelto por las Cortes y el Consejo Nacional del Movimiento. Ayete hace referencia al palacio del mismo nombre, residencia de Franco en sus vacaciones en San Sebastián y donde introdujo esta particular disposición en el verano de 1966.
