El poema Romance histórico y la propaganda conmemorativa de los XXV Años de Paz (1939-1964), una muestra de la imagen que el régimen franquista difundió de la España de la época.
El franquismo en verso: el romance de los 25 años de paz
La poesía también fue utilizada como instrumento de propaganda política durante la dictadura franquista. A través de versos, homenajes y composiciones de exaltación patriótica, el régimen difundió una imagen de España vinculada al orden, la religión católica, la figura de Francisco Franco y la idea de paz y prosperidad bajo su autoridad.
El poema Romance histórico, atribuido a Mauricio Alonso, O.S.A., constituye un ejemplo de esa literatura conmemorativa. Sus estrofas recorren la visión que el autor ofrece de la España anterior a la victoria franquista, ensalzan la figura de Franco y celebran los veinticinco años de paz proclamados oficialmente por el régimen en 1964, con motivo de los llamados XXV Años de Paz.
El texto es un documento de interés para comprender los mecanismos culturales y simbólicos del Régimen: el uso de la historia, el lenguaje religioso, el patriotismo y la exaltación del liderazgo como recursos para legitimar el poder.
España llora en silencio,
con desilusión amarga.
Las torpezas y atropellos
de un régimen, que no encarna
los cristianos ideales,
las esencias de la Patria;
nuestro reloj nacional
en la hora cero se para;
se interrumpe nuestra historia;
la nave hispana se encalla
en arrecifes de odio,
de traiciones y de infamia:
los gritos de libertad
cortan en seco las balas,
sembrando el campo español
de fango, dolor y lágrimas:
ya no hay vigor en el pecho,
ni energía hay en el alma,
todo lo invade el terror,
parece muerta la raza,
que tantas gestas heroicas
en el mundo prodigara;
proscríbese con desprecio
la bandera roja y gualda,
que a tantos héroes patrios
les sirviera de mortaja,
y unas Cortes vergonzosas
de francmasónica traza,
elaboran los artículos
de constituciones laicas,
semilleros de doctrinas
impías, falsas, sectarias,
vergüenza de una nación
cristiana, justa y honrada;
la imagen del Redentor
se la arroja de las aulas,
y se juzga por traidor
a quien grita: ¡Viva España!
Cuando ya en el suelo patrio
languidece la esperanza,
ante una persecución
arbitraria y sin entrañas,
Dios hace surgir al hombre
que liberta nuestra Patria,
devolviéndola el honor
y a sus hijos la fianza
de una justicia social
a honrosa paz abrazada.
Tres años de dura lucha
fratricida e inhumana
ponen a prueba el valor,
talento, fe y arrogancia
del Capitán más excelso
que el cielo nos otorga
en las patrióticas lides,
en las contiendas cristianas.
Palmo a palmo va arrancando
de la ibérica atalaya,
los pueblos y las ciudades,
donde la horda sanguinaria
sigue sembrando de luto,
con sus horribles matanzas.
Los patriarcales hogares
de las personas honradas;
mas Dios ayuda y protege
al libertador de España,
y a pesar del vil apoyo
de criminales brigadas,
de gobiernos sin conciencia,
del oro de nuestras arcas,
Franco logra la victoria
más completa y más loada
por cuantos de la verdad
hacen justísimo gala.
Bien haya al Caudillo augusto,
que a su Patria liberara
de caer, hecha jirones,
del comunismo en las garras;
bien haya el buen gobernante,
que antepuso a las venganzas
y al odio de los combates
y al fragor de las batallas,
la vida dulce y serena
que la del Cielo presagia;
esa vida todo amor,
que a todos une y hermana,
vida de los siglos de oro
en que todo vibra y canta,
y en la que todo florece
al sol de la paz honrada.
II
Veinticinco años de paz
suceden a la cruzada
en los que el gran Capitán,
el de la más pura espada,
sabe ganarse también
de gobernante de palma;
la era de Franco no admite
parangón ni comparanza;
gobierno fuera de serie
denomínale en sus páginas
la prensa de un mundo adverso
a su credo y diplomacia;
las naciones que sus puertas
con despecho le cerraran
en los críticos momentos
de su aurora de bonanza,
se han trocado en auxiliares,
cuando no en gran entusiastas,
del resurgir poderoso
de nuestra gloriosa Patria.
¿Qué importa a los hispanos
las impúdicas soflamas
de aquellos a quienes Franco,
con diplomacia galaica,
diera en el patrio solar
una respuesta adecuada?
Recordad que a Franco unidas
en pie siguen sus mesnadas,
dispuestas, si es necesario,
de nuevo a empuñar las armas
en defensa de su Dios,
en defensa de su Patria.
¡Qué abismo entre ayer y hoy!
¡Qué diverso panorama!
¡Qué orgullo ser español
en esta franquista España!
De la ruinosa nación,
que el Caudillo conquistara,
no queda sino el recuerdo
de su miseria extremada;
pues sus pueblos y ciudades,
hogares, campos y plazas,
recobran un nuevo aspecto
y ante el mundo hacen ya gala
de su gran transformación,
de su belleza galana,
de su espléndido progreso,
de su economía holgada.
Cinco lustros de prestigio,
de paz, trabajo, eficacia,
de fructíferas gestiones
y victorias diplomáticas,
cinco lustros que la historia
de nuestra gloriosa España
archivará con cariño
en sus ya brillantes páginas,
y en el correr de los años
la franquista era cristiana
servirá de orgullo y guía
a juventudes gallardas,
a conscientes gobernantes,
a naciones soberanas,
ya que a todos los pueblos
esas directrices sabias
llevarán hasta la cumbre
de la gloria y de la fama.
Cinco lustros sin que el orden
en España se alterara,
sin huelgas, persecuciones.
Sin paros en las fábricas:
la política de amor,
que Franco no abandonará,
sigue en el pueblo español
alejando de las almas
el odio que muchas veces
en las masas se engendrara;
el sacerdote en el templo,
el labrador en la arada,
el campesino en el agro,
el artesano en la fábrica,
el gobernante en el trono,
el profesor en las aulas…
sienten el goce vital
de esta era privilegiada,
que en edén de caridad,
de justicias sin venganzas,
la vida entera de España.
III
Es la Patria agradecida
quien a tus Bodas de Plata
un nacional homenaje
te dedica y te consagra;
con emoción hoy recuerda
los años de paz y gracia
que tu excepcional gobierno
gentilmente la otorgara,
cual segura garantía
en la inquietud de un mañana
risueño como la aurora
bajo las luces del alba.
Centinela de Occidente,
bien fue la primera jornada
y en tu previsión certera
el pueblo español descansa;
pasarán años y siglos
y nuestras crónicas patrias,
con veracidad histórica,
harán resaltar la táctica,
la prudencia y la justicia
de tu gobierno sin tacha,
de tu paternal conducta,
de tu jefatura sabia;
en el grandioso homenaje,
que hoy te dedica la Patria,
surge la voz de tus hijos,
que unánimemente exclaman:
Si por despecho o traición
alguien contra ti se alzara,
sepas que contigo estamos
las fuerzas vivas de España.
La corona que hoy te ofrece
nuestra nación liberada,
está tejida con flores
de gratitud y esperanza;
himnos de júbilo y gloria
enronquecen las gargantas
y el grito de ¡Franco! ¡Franco!
llena de gozo las almas.
Cinco lustros ha que riges
los destinos de la Patria
y el calor de muchedumbres
en amor puro te abraza,
porque en ti vieron un padre
y tú cual hijos les amas.
Que hoy clamor de tu pueblo
dulce te haga la jornada:
que Dios te bendiga y ame
como a los que Dios más ama;
que alumbre el sol de la gloria
al que es hoy gloria de España,
y que en ti encuentre el mundo
lo que siempre halló la Patria:
los generosos alientos
de las almas esforzadas,
voz de justicia en los labios,
amor de padre en la entraña,
corazón todo español
y alma española y cristiana.
En tu intachable conducta
han quedado reflejadas
las dotes del gobernante
y del militar la táctica,
la solicitud del padre
y del jefe la templanza,
siguiendo siempre el criterio
que la virtud te inspirara.
Dignos de eterno desprecio
son los que intentaran,
con especies calumniosas,
manchar tu limpia fama:
por eso el pueblo español
que te admira e idolatra,
con emoción y respeto
te dirige estas palabras:
Porque supiste, Señor,
gloriar a Dios y la Patria,
Dios te proteja y premie
y nunca te olvide España.
Mauricio Alonso, O.S.A.
25 años de paz
GRACIAS A TI
VIVIMOS 40 AÑOS DE
PAZ Y PROSPERIDAD

