El 28 de febrero de 1917, Francisco Franco es ascendido a comandante de Infantería, con antigüedad reconocida desde el 29 de junio de 1916, fecha en la que resultó gravemente herido en combate en El Biutz. Este ascenso premia sus méritos de guerra y confirma su rápida progresión dentro del Ejército, convirtiéndose en uno de los oficiales más jóvenes en alcanzar este empleo.

