El 1 de enero de 1917, tras su recuperación de la grave herida sufrida en El Biutz, Franco es destinado al Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas de Tetuán nº 1, una de las unidades más activas del Ejército español en el Protectorado de Marruecos. Este nuevo destino consolida su prestigio como oficial de combate y marca su reincorporación plena al servicio activo tras meses de convalecencia.

