Durante 1924, Francisco Franco continúa consolidándose como uno de los oficiales más eficaces del Ejército español en la Guerra del Rif. Su experiencia en combate, disciplina férrea y capacidad de mando le sitúan entre los militares más valorados del Protectorado español en Marruecos, en un contexto de continuos enfrentamientos con las fuerzas rifeñas.

