El 30 de junio de 1931, el Gobierno de la Segunda República decreta la supresión de la Academia General Militar de Zaragoza. La medida afecta directamente a Francisco Franco, que hasta entonces era su director, y supone un duro golpe a su proyecto de formación unificada del Ejército.
Franco da un discurso de cierre a sus cadetes que le cuesta un arresto.

