En noviembre de 1962, es detenido Julián Grimau, miembro del Partido Comunista de España (PCE), que residía clandestinamente en España, donde se hizo cargo de la dirección del partido en el interior.
Es sometido a un consejo de guerra en el que se le imputaron delitos cometidos en la Guerra Civil.
El proceso, y su posterior ejecución el 20 de abril de 1963 motivaron fuertes protestas de la comunidad internacional contra el régimen de Francisco Franco.

