El 21 de septiembre de 1915, a Franco se le otorgó su tercera Cruz de primera clase del Mérito Militar con distintivo rojo, un reconocimiento a su constante participación en primeras líneas de combate y a las operaciones desarrolladas durante la campaña en el Rif. Esta nueva condecoración reforzó su prestigio dentro del Ejército, confirmando su valor y eficacia como oficial en operaciones activas.
