El 20 de julio de 1936, apenas dos días después del comienzo del alzamiento militar contra el Gobierno de la Segunda República, falleció en un accidente aéreo el general José Sanjurjo Sacanell, una de las figuras militares más destacadas de la oposición al régimen republicano y considerado por numerosos participantes en la sublevación como el candidato natural para asumir la dirección del movimiento.
José Sanjurjo había nacido en Pamplona en 1872 y había desarrollado una brillante carrera militar, destacando especialmente por su participación en las campañas de Marruecos y por haber desempeñado importantes responsabilidades dentro del Ejército español y de la Guardia Civil. Durante la dictadura de Miguel Primo de Rivera ocupó la dirección general de la Guardia Civil y se convirtió en una de las figuras militares más conocidas del país.
Tras la proclamación de la Segunda República en 1931, las relaciones entre Sanjurjo y las nuevas autoridades republicanas se deterioraron progresivamente. En agosto de 1932 encabezó un intento de golpe de Estado contra el Gobierno republicano, conocido popularmente como la «Sanjurjada», que fracasó y le llevó a ser condenado y posteriormente exiliado en Portugal.
Desde su residencia en la localidad portuguesa de Estoril, Sanjurjo mantuvo contactos con diversos sectores militares y civiles contrarios al Gobierno del Frente Popular. Cuando el alzamiento militar comenzó el 18 de julio de 1936, estaba previsto que regresara a España para ponerse al frente del movimiento y asumir un papel central en la dirección política y militar de la sublevación.
La mañana del 20 de julio, Sanjurjo embarcó en una pequeña avioneta pilotada por el aviador monárquico Juan Antonio Ansaldo. Poco después del despegue desde el aeródromo de Boca do Inferno, en las proximidades de Cascais, el aparato perdió altura y se estrelló, causando la muerte del general prácticamente en el acto. Diversos testimonios atribuyeron el accidente al exceso de equipaje transportado por la aeronave, aunque las circunstancias exactas del siniestro han sido objeto de debate y especulación histórica durante décadas.
La desaparición de Sanjurjo alteró profundamente los planes iniciales de los sublevados y contribuyó a modificar el equilibrio de poder dentro del bando nacional. Su muerte, unida al fallecimiento del general Emilio Mola en otro accidente aéreo ocurrido en 1937, facilitó el posterior ascenso de Francisco Franco como máxima autoridad política y militar durante la Guerra Civil y en las décadas posteriores.
La muerte del general Sanjurjo constituye uno de los episodios más decisivos y simbólicos de los primeros días de la Guerra Civil Española y continúa siendo objeto de estudio por parte de historiadores e investigadores especializados en aquel periodo.
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