El 23 de julio de 1936, apenas cinco días después del inicio del alzamiento militar contra el Gobierno del Frente Popular, se constituyó en Burgos la Junta de Defensa Nacional, organismo encargado de coordinar la dirección política y militar de los territorios que habían quedado bajo control de las fuerzas sublevadas durante los primeros compases de la Guerra Civil Española.
La creación de la Junta respondió a la necesidad de dotar de una estructura de mando unificada a un movimiento que, aunque había sido preparado por distintos mandos militares, carecía inicialmente de una autoridad central claramente definida. La muerte del general José Sanjurjo el 20 de julio de 1936, cuando se dirigía desde Portugal a España para asumir previsiblemente la dirección del alzamiento, hizo aún más urgente la constitución de un órgano de gobierno provisional.
La Junta de Defensa Nacional quedó presidida por el general Miguel Cabanellas Ferrer, el militar de mayor antigüedad entre los participantes en la sublevación. Junto a él formaron parte del organismo destacados mandos militares como Emilio Mola, Andrés Saliquet, Fidel Dávila, Miguel Ponte, Emilio Orgaz y Francisco Franco, entre otros oficiales de alta graduación que desempeñaban responsabilidades en diferentes frentes y regiones.
Desde su sede en Burgos, la Junta asumió funciones legislativas, ejecutivas y administrativas en los territorios bajo control nacional. Entre sus primeras decisiones se encontraron la organización del esfuerzo bélico, la coordinación de las operaciones militares y la adopción de medidas destinadas a garantizar el funcionamiento de la administración y de los servicios públicos en las zonas bajo su autoridad.
Asimismo, la Junta aprobó diversas disposiciones relacionadas con la reorganización institucional y la recuperación de determinadas normativas anteriores a la Segunda República, especialmente en materias vinculadas a la administración, la educación y las relaciones entre el Estado y la Iglesia católica.
La existencia de la Junta de Defensa Nacional fue relativamente breve. El 29 de septiembre de 1936, sus miembros acordaron nombrar al general Francisco Franco como Generalísimo de los Ejércitos y Jefe del Gobierno del Estado Español, decisión que entró en vigor el 1 de octubre de ese mismo año. A partir de ese momento, la Junta fue sustituida progresivamente por nuevas estructuras administrativas dependientes de la autoridad de Franco.
La creación de la Junta de Defensa Nacional constituye uno de los acontecimientos institucionales más relevantes de los primeros meses de la Guerra Civil Española y marcó el inicio del proceso de organización política y administrativa del territorio controlado por el bando nacional durante el conflicto.
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