La Falange Española fue fundada oficialmente el 29 de octubre de 1933 durante un acto celebrado en el Teatro de la Comedia de Madrid. La nueva organización política nació impulsada principalmente por José Antonio Primo de Rivera, abogado e hijo del antiguo dictador Miguel Primo de Rivera, junto a otros colaboradores como Julio Ruiz de Alda y Alfonso García Valdecasas.
La aparición de Falange Española se produjo en un contexto de fuerte polarización política y social durante la Segunda República. La crisis económica internacional, la creciente conflictividad laboral y el enfrentamiento entre diferentes corrientes ideológicas favorecieron el surgimiento en Europa de movimientos políticos de carácter nacionalista y autoritario, circunstancias que también influyeron en el panorama político español.
Desde sus inicios, Falange Española defendió un ideario basado en el nacionalismo español, la unidad del Estado y la superación del sistema parlamentario liberal mediante un modelo político de carácter corporativo. Sus planteamientos incorporaban elementos inspirados en otros movimientos nacionalistas europeos de la época, aunque desarrollaron también características propias adaptadas a la realidad española.
En febrero de 1934, Falange Española se fusionó con las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista (JONS), lideradas por Ramiro Ledesma Ramos y Onésimo Redondo, dando lugar a la organización denominada Falange Española de las JONS. Esta unión permitió reforzar la presencia política del movimiento y ampliar su implantación territorial.
Durante los años previos a la Guerra Civil, la Falange mantuvo una actividad política marcada por la confrontación ideológica y la violencia callejera que caracterizó a diversos grupos políticos del periodo. Tras el inicio de la Guerra Civil en 1936 y la posterior unificación decretada por Francisco Franco en 1937, la organización pasó a integrarse en la estructura política del nuevo régimen bajo la denominación de Falange Española Tradicionalista y de las JONS.
La influencia de la Falange fue especialmente relevante durante las primeras décadas del franquismo, tanto en el ámbito político como en el sindical, educativo y social. Su simbología, su doctrina y algunas de sus instituciones formaron parte de la vida pública española durante buena parte del siglo XX.
La fundación de Falange Española constituye uno de los acontecimientos políticos más significativos de la España de entreguerras y sigue siendo objeto de estudio para comprender la evolución política y social del país durante ese periodo histórico.
Artículos relacionados:
