LOS GREMIOS
Sabemos en qué consiste, no sólo la sindicación, sino la sindicación vertical. Ahora bien; para las industrias pequeñas, por ejemplo las industrias de portal, la mejor forma de sindicación es el gremio.
Los gremios tienen en España una tradición magnífica y encantadora, y se agrupaban en cada gremio los maestros, los oficiales y los aprendices de un mismo oficio.
En una calle estaban los cuchilleros, en otra los canteros, en otra los cordeleros, y lo mismo sucedía con los plateros, albalateros, cedaceros, cerrajeros, carpinteros, chacineros, zapateros, fontaneros y muchos más.
Cada uno de estos gremios tenía su santo Patrón, bajo cuya advocación se ponía el correspondiente oficio, y cuando llegaba la fiesta del Santo se celebraban en el barrio grandes holgorios y verbenas.
La artesanía española, de glorioso renombre, fue sencilla, popular y apacible, y así debe volver a ser.
En la actualidad deben asociarse los pequeños patronos, amos, dueños o maestros, con sus empleados y dependientes, formando los gremios de cada oficio o profesión. Los gremios establecerán las condiciones de trabajo, horario, jornada, salario, vacaciones, etc., y los acuerdos se tomarán ante una representación del Estado, para que obligue a todos.
En mi pueblo hay todavía restos de los antiguos gremios y cofradías. Pero hay que restaurar no sólo las costumbres populares de los gremios, sino el espíritu cristiano que les daba vida y calor. Lo típico nacional no debe perderse, pues si no, todo en el mundo será igual y eso es muy feo.

