Teneis la guerra totalmente perdida.
Es criminal toda prolongación de la resistencia.
La ESPAÑA NACIONAL exige la rendición.
La ESPAÑA NACIONAL mantiene cuantos ofrecimientos de perdón tiene hechos por medio de proclamas y la radio y será generosa para cuantos, sin haber cometido crímenes, hayan sido conducidos engañosamente a la lucha. Para los que depongan voluntariamente las armas, sin ser culpables de la muerte de sus compañeros ni responsables de otros crímenes, aparte de la gracia de la vida, la benevolencia será tanto mayor cuanto más significados y eficientes sean los servicios que en estos últimos momentos presten a la causa de España o haya sido menor su intervención y su malicia en la guerra.
Los que rindan las armas evitando sacrificios estériles y no sean reos de asesinatos y otros crímenes graves podrán obtener un salvoconducto que les ponga fuera de nuestro territorio, gozando entre tanto de plena seguridad personal.
Ni el mero servicio en el campo rojo ni el haber militado simplemente como afiliado en campos políticos extraños al movimiento nacional serán motivo de responsabilidad criminal.
De los delitos cometidos durante el dominio rojo sólo entienden los Tribunales de Justicia.
Las responsabilidades civiles se humanizarán en favor de las familias de los condenados.
La ESPAÑA NACIONAL ha establecido la redención de las penas por el trabajo, con disfrute de jornal para ayuda a los familiares de los penados.
Nadie será privado de libertad por actividades criminosas más que el tiempo necesario para su corrección y reeducación.
El nuevo régimen asegura el trabajo para todos los españoles sin desentenderse del dolor ajeno.
A los españoles que en el extranjero rectifiquen su vida se les dispensará protección y ayuda.
El retraso en la rendición, la estéril resistencia a nuestro avance serán causas graves de responsabilidades que exigiremos, en nombre de la sangre inútilmente derramada.
