ESCORIAL
La guerra civil concluyo con una España herida y devastada, y como en cualquier guerra con vencedores y vencidos . Por delante se abría una etapa de compleja reconstrucción amenazada además por el inicio inmediato de la Segunda guerra mundial .
La creación de una base cultural tuvo desde el principio como ya hemos señalado dos grupos que aspiraban al predominio del nuevo Estado, el falangista propiciado por Serrano Suñer y con Dionisio Ridruejo como más entusiasta colaborador, y el católico que trato en todo momento de socavar la influencia falangista.
La revista ESCORIAL , propiciada por el grupo de Ridruejo es el hito más importante de la reconstrucción cultural en España tras el final de la guerra. Buena muestra de ello fue el primer número de la revista. Menéndez Pidal colaboró con su enérgica defensa de los valores de servicio a la monarquía y de voluntad evangelizadora de la conquista de América. José Corts Grau identificó las reflexiones renacentistas de Luis Vives con el sentido imperial del nuevo régimen. Eugenio Montes salió al paso de la deshumanización provocada por la autonomía de la técnica en la sociedad industrial. El marqués de Lozoya escribió una furiosa y burlona caricatura de Erasmo. Laín comenzó sus reflexiones sobre la singularidad cristiana de la medicina. Poemas de Adriano del Valle, Juan Panero y José María Alfaro llenaron, con belleza , las páginas dedicadas a la lírica.
Sin embargo, el artículo que había de señalar con más claridad el filo de la navaja sobre el que caminaban las intenciones de «Escorial» fue el texto de Ridruejo dedicado a Antonio Machado: «El poeta rescatado». Ridruejo parecía preguntarse cómo era posible que un español honrado hubiera podido oponerse a algo tan justo como Falange. Merece la pena detenerse un momento en las trayectorias de este hombren nacido en Burgo de Osma el 12 de octubre de 1912 ; la figura de Ridruejo simboliza de algún modo la tragedia española del siglo , sus miserias y grandezas y sus gigantescas contradicciones que sin embargo merecen ser comprendidas. Entender España, hacerla inteligible como escribiera Marías , es lo que intentó y vivió en sus carnes y en su espíritu Dionisio Ridruejo de forma íntima y radical .
El joven Dionisio , enamorado de una dama falangista – Marichu Mora – admirada también por José Antonio Primo de Rivera , llega a través de ella a conocer personalmente al fundador de Falange Española , organización en la que ya milita el joven escritor desde 1933. De aquel entrecruce de seductoras personalidades quedó inscrita en el alma de Dionisio Ridruejo una profunda admiración por la persona , el talante y el halo espiritual de Jose Antonio, un sentimiento que se mantendría durante toda su vida pese a los numerosos avatares político que habría de vivir y sufrir .
La biografía convencional de Dionisio relata de manera casi siempre mecánica sus dramas biográficos : su pasión falangista, su paso por la Dirección General de Prensa y Propaganda a la que llega de la mano de Ramón Serrano Suñer poco antes del final de la guerra y en la que permanecerá hasta la mitad de 1941, su dura experiencia en la División Azul , su progresivo desencanto que le lleva a romper con Franco en 1942 – aunque aún en 1947 fue recibido por el Jefe del Estado en audiencia privada poco antes de obtener el puesto de corresponsal de la prensa del Movimiento en Italia – .
Tan solo Marco Penella en su brillante ensayo : La falange teórica , lo entendió en su fibra más intima . Un ensayo que no duda de la adscripción política final de Jose Antonio Primo de Rivera que ” en frío era capaz de mostrar distancias frente a la reacción conservadora, pero que en caliente la apoyaba sin ambages con la quimérica esperanza de liderarla ”
Por supuesto que los protagonistas de aquella teoría esbozada siguieron sus propias trayectorias . Algunos como Raimundo Fernández Cuesta , Girón, Arrese o Pilar Primo de Rivera permanecieron en el Régimen fieles a Franco y tratando de encontrar el hueco personal e ideológico . Otros como Hedilla o Narciso Perales pasaron a la oposición pero sin abandonar la bandera falangista , aunque – eso si – aventuraron sus aspectos más izquierdistas en lo económico, a veces con ardorosa ingenuidad e ignorando los cambios de las circunstancias españolas y europeas .
Ridruejo optó por coronar su evolución abandonando la bandera que un día levantó con entusiasmo . No fue un cambio vertiginoso sino pausado, meditado, que precisó el paso de los años y numerosas lecturas, experiencias , conversaciones y contactos . Ridruejo encarnaba la Falange teórica en estado casi puro, revolucionaria desde luego pero con una estética y un núcleo ciertamente influenciado por el fascismo . De hecho la primera gran decepción con Franco es cuando Dionisio comprueba que el nuevo Caudillo es un conservador autoritario muy alejado del fascismo europeo .
Mi general: Si me atrevo a distraer la atención de V.E con esta carta es simplemente por una razón de conciencia… Seguir viviendo silencioso y conforme como un elemento, aunque insignificante, del Régimen me parece en el estado actual de cosas un acto de hipocresía… Durante mucho tiempo he pensado, junto con algunos servidores más inteligentes y leales –más exigentes y antipáticos quizá también– que ha tenido Vuecencia, que el Régimen que preside a través de todas sus vicisitudes unificadoras, terminaría por ser al fin el instrumento del pueblo español y de la realización histórica refundidora que nosotros habíamos pensado. No ha resultado así y se lleva camino de que no resulte ya nunca… Lo cierto es que los falangistas no se sienten dirigidos como tales, no ocupan los resortes vitales del mando, pero en cambio los ocupan en buena proporción sus enemigos manifiestos y otros disfrazados de amigos, amén de una buena cantidad de reaccionarios… La Falange gasta esterilmente su nombre y sus consignas en una obra generalmente ajena y adversa perdiendo su eficacia, y la pugna hace que toda su obra aparezca llena de contradicciones y sea estéril» (Casi unas memorias …, págs. 236-237).
La estancia durísima en Rusia y la caída de los fascismos con su rastro penoso – sobre todo en Alemania – hiere el alma de Ridruejo y pone la semilla , seguramente , para el inicio del cambio que le llevaría a abandonar esa bandera . Desde 1942 hasta 1957 – fechas más o menos simbólicas – el antiguo jefe de Propaganda camina desde el fascismo decepcionado hasta el falangismo posible, para alcanzar el umbral de una democracia social, con matices orteguianos, capaz de defender la libertad y siempre desde un compromiso humanista de primer orden . Los años cincuenta de Ridruejo resultarían apasionantes : Su amigo Serrano Suñer le amparó siempre , Ruiz Giménez le ofreció una Dirección General que no aceptó, obtuvo el Premio Nacional de Literatura ( autorizado por el mismo Franco ) y el premio Mariano de Cavia , mantuvo duras polémicas con Juan Ignacio Luca de Tena , cruzó el umbral desde el régimen hasta la oposición y no rehuyó hasta dos entrevistas personales con Franco al que le expuso parte de sus teorías sobre el Estado y la política . Penella advierte en sus imprescindibles libros la sorpresa de un Franco que pese a todo lo sucedido le escucha con amabilidad y atención .
Esa semilla de autenticidad y valores es lo que le convirtió en un falangista audaz y seductor del nuevo régimen en 1939 . En este sentido, la muerte de Dionisio en la Clínica de la Concepción en Madrid el 29 de junio de 1975 iba a simbolizar la tan deseada integración de las Españas . Todo ello en un escenario social y político que nada o muy poco tenía que ver ya – para bien – con el de los turbulentos años treinta del siglo XX . Junto a Serrano Suñer , arquitecto del Régimen y desde tiempo atrás apartado de actividad política directa, y Pilar Primo de Rivera, se acercaron a la capilla ardiente junto a Ruiz Gimenez, ex ministro ya en la oposición, Gil Robles el viejo lider de la derecha (CEDA ) en la República, también en la oposición moderada . Y compartieron dolor y recuerdos escritores , intelectuales y artistas : Luis Rosales – quien leyó un hermoso poema en su homenaje – Cela, Aranguren, Conchita Montes , Marías, Pedro Laín , Buero Vallejo . Ortega Spottorno, Alfredo Mañas , Chueca Goitia , Manuel Aznar , Ricardo de la Cierva y politicos de futuros espectros entre la UCD y el PSOE : Tierno Galvan , Oscar Alzaga , Cantarero del Castillo , Arias Salgado, Garrigues Walker, . Y el colofón final de José Solís, ministro secretario general del Movimiento en un símbolo de ese eslabón perdido, cambiado desde la sinceridad pero siempre presente aunque fuera como un hilo entre pasado y futuro .
El paralelismo de la pasión de Dionisio Ridruejo con la de Jose Antonio Primo de Rivera es estremecedor. En 1935 el grande de España , marques de Estella, asistente habitual a cenas decadentes – al decir de Ramiro Ledesma – o bares de copas de elite, el amante de hermosas damas de alta alcurnia y cultivador de cortes literarias de nivel, renuncia a una vida apacible – que en el fondo deseaba – rompe con su mundo e incluso con su seguridad política y personal y se echa en brazos de la soledad , a la intemperie y en el borde la tragedia . Falange gira entonces hacia una izquierda nacional – pese al odio de la izquierda y sin dejar nunca de ser consciente de que el Frente Nacional es el único escenario posible para influir – y la vida cómoda se convierte en peligro, compromiso y aislamiento
Desde marzo de 1936 Jose Antonio vive en la cárcel donde morirá asesinado el 20 de noviembre tras una farsa de juicio .
Dionisio Ridruejo en 1942 y aún en 1947 cuando cabía la marcha atrás , pudo optar por una vida cómoda y apacible en la tranquilidad del poder y con múltiples contactos de todo tipo, incluso aspirando a las instancias de los puestos relevantes que al fin y al cabo había ocupado con menos de treinta años . Pero al igual que José Antonio , decidió optar por la autenticidad de sus ideales y por seguir pensando aunque ello suponga – naturalmente – variar las conclusiones u obtener nuevos puntos de vista . La vida – como escribe Marías – es futuriza y precisa decisiones constantes . No es un poso fijo sino un desarrollo móvil, variado, abierto a nuevas alternativas y problemas . La decisión de Ridruejo – progresiva , agónica, sincera – le procuró aislamiento, extrañamientos e incluso cárcel . La Falange teórica, ese ramillete de fogonazos de patriotismo crítico, justicia social, idealismo y autenticidad tal vez no abandonara nunca – como entrevió Penella – a Dionisio . El hombre que en 1970 recomendara a alguno de sus asombrados seguidores la lectura de la obras completas de Jose Antonio, hablara horas con silencios y palabras a Ricardo de la Cierva señalando que “ algunos de los políticos contemporáneos no fueron fascistas tan solo porque no llegaron a tiempo ” y el hombre que llegó a musitar a Penella que siempre estaría en la oposición : a la República, al franquismo y seguramente a la nueva situación que llegara en el futuro .
A través del análisis de la revista Escorial, que dio nombre al grupo más importante de los ideólogos falangistas del «Nuevo Estado», y que sobrevivió entre 1940 y 1950, se trata de descubrir la dimensión ideológica y política del plan cultural propuesto y practicado por este grupo y destinada a las élites intelectuales españolas de los años cuarenta.
Para la época muy interesantes los siguientes libros :
TORRES F. El ultimo Jose Antonio / BARBARROJA
ZABALA . J.M . La pasión de Jose Antonio. PLAZA Y JANES. 2011
/PRIMO DE RIVERA , PILAR. Memorias . DYRSA
FERNANDEZ CUESTA Raimundo. Testimonio, recuerdos y reflexiones. DYRSA
GIRON DE VELASCO . si la memoria no me falla .PLANETA
ALVARO DE DIEGO . Arrese o la Falange de Franco, ACTAS . 2001
PENNELLA Marco . LA Falange téorica. PLANETA 2006
RIDRUEJO Dionisio . Casi unas memorias . PLANETA
VALDES LARRAÑAGA. De la Falange al movimiento . FNFF
Falange y el Nuevo Estado
El decreto de unificación de abril de 1937 unía , no sin tensiones rápidamente sofocadas a falangistas y tradicionalistas en Falange Española Tradicionalista (FET) y de las JONS . El grupo político más influyente del régimen de Franco en la década de los cuarenta fue el falangista , aunque asaltado literalmente por miles de neofalangistas incorporados durante la guerra o inmediatamente después. Carlistas, juanistas ( del Infante Juan de Borbón ) y los antiguos miembros de la CEDA quedaron en segundo plano . . La sombra amenazante de la segunda guerra mundial habría de marcar por fuerza la política española.
Luis Togores (Franco frente a Hitler ) y Luis Suarez Fernández han estudiado de forma exhaustiva la difícil diplomacia española llevada personalmente por el propio Franco con su persona entonces de máxima confianza, Ramón Serrano Suñer . El resultado fue la neutralidad . Y con ella se evitó a veces en el límite de la tragedia, tanto una invasión germana como de las tropas aliadas.
Y es que la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial llegara a ser la gran esperanza de los vencidos para derribar el régimen Sólo a partir de 1947, con el comienzo de la Guerra Fría y la consolidación de la política de bloques, comenzó a abrirse el futuro.
Para el período resultan imprescindibles los libros : Los años de hierro (Pío Moa ESFERA DE LOS LIBROS ), Franco, la historia (Ricardo de la Cierva. FENIX ) y Franco (Stanley G. Payne- Jesus Palacios PLANETA . ) aparte del extraordinario Franco, mi padre LA ESFERA DE LOS LIBROS , la monumental entrevista realizada por Payne y Jesús Palacios a Carmen Franco, la hija el Generalísimo y que proporciona una información humana de primera mano.
La mentira del páramo
Casi todo el mundo considera necesario decir que España, durante cerca de medio siglo -o más- ha sido un desierto, y se ha acuñado la expresión “páramo cultural”.(…) escribí un largo artículo titulado “La vegetación del páramo” (recogido luego en mi libro “La devolución de España”, 1977). En él consideraba la actividad cultural en España entre 1941, fecha en que se reanudó tras la guerra Civil, y 1955, en que murió Ortega. Era un recuento fragmentario, sin rebuscas ni propósito exhaustivo, de lo que se había hecho, en medio de grandes dificultades, en esos quince años. Resultaba una larguísima lista, impresionante, de “libros libres”, fruto de vocaciones admirables; se veía la continuidad, no interrumpida, de los autores existentes antes del feroz corte de la guerra, y la aparición de promociones nuevas, de sorprendente fecundidad, y en la mayoría de los casos, capaces de innovación e independencia. La vegetación del páramo, concluía yo, es bastante frondosa.
La fiebre de la llamada “ memoria histórica “ capaz de producir efectos esperpénticos y casi siempre de forma revanchista olvidando todo lo vivido por la inmensa mayoría de los españoles en la época de la transición , suele repetir sin el menor fundamento el supuesto erial de la cultura española durante los años cuarenta e inicios de la década de los cincuenta.
Ya Julian Marías en su célebre artículo : La vegetación del páramo , dejó al descubierto las numerosas mentiras de la corrección política oficial empeñada en reescribir la historia y crear una nueva memoria .
http://larealidadensuconexion.blogspot.com.es/2013/05/la-vegetacion-del-paramo.html
La vegetación de lo que algunos llamaron –sin fundamento– “páramo desértico” de la cultura española de los años cuarenta llegaría a ser muy florida. En 1940 nace como henmos visto. la revista literaria Escorial, entre cuyos colaboradores encontramos a Dionisio Ridruejo, Pedro Laín Entralgo, Alfaro y Antonio Tovar. El Español se crea en 1942 como semanario político, y posteriormente circulan La Estafeta Literaria (1944), Arbor (1944) e Ínsula (1946). Se publican libros de la importancia de Razón del mundo (1944), de Francisco de Ayala; Naturaleza, Historia, Dios (1942), de Javier Zubiri, y la célebre Historia de la Filosofía (1941), de Julián Marías. Eugenio D’Ors escribe a pleno rendimiento y Ortega y Gasset regresa a España en 1945 para emprender una rica actividad que dará como resultado su capital Idea de principio en Leibniz, así como la creación –junto con Julián Marías– del Instituto de Humanidades en 1947.
La novela conserva a Baroja, Ricardo León, Concha Espina y Azorín, en tanto que surgen Camilo José Cela (que revoluciona el panorama literario con La familia de Pascual Duarte), Rafael García Serrano, Sánchez Mazas, Ignacio Agustí, el primer Delibes, Carmen Laforet, Gironella, Zunzunegui o Torrente Ballester, sin olvidar a Agustín de Foxá y a Josep Pla.
La lista de personalidades que realizan importantes aportaciones culturales es sobresaliente: Marañón, López Ibor, Rof Carballo (medicina); Lapesa, Díaz Plaja, Casares (lengua); Lafuente Ferrari, Camón Aznar, Chueca Goitia (historia del arte); Gili Gaya, Alonso Vicente (historia); Caro Baroja (etnografía); la figura suprema de Ramón Menéndez Pidal (investigación histórica y literaria); Díez del Corral, Jiménez Caballero (ensayo); Dámaso Alonso, Aleixandre, Hierro, Manuel Machado, Gerardo Diego, Leopoldo Panero, Luis Rosales (poesía); Pemán, Benavente, López Rubio, Jardiel Poncela, Miguel Mihura, Buero Vallejo (teatro); el genial Dalí, Pancho Cossío, Solana, Vázquez Díaz, Benjamín Palencia (pintura).
La lectura del artículo de Marías y el análisis desprejuiciado de las obras y autores citados entierra definitivamente la idea del erial. Por supuesto las dificultades fueron considerables, la censura asfixiante en muchos momentos y el hueco causado por intelectuales o profesores exiliados o silenciados, considerable . Pero la verdad no puede ocultarse . Es cierto que el Nuevo Estado presentaba una idea profunda de cultura, en sus dos vertientes católica y falangista ( más abierta a tender puentes con la cultura española anterior a la guerra civil ) , pero cuando se leer las criticas demoledoras de la izquierda cultural despreciando siglos de tradición española , la conclusión parece clara. De haber gobernado esas izquierdas, la mitad de la cultura española ( la que ellos personifican en Menendez Pelayo o Ramiro de Maeztu ) hubiera sido irremisiblemente perseguida y apartada.
Problemas y esperanzas
Uno de los rasgos cotidianos de la dureza en los años cuarenta fueron las carencias alimentarias , agravadas por la pérdida de varias cosechas y por el bloqueo decretado por la ONU contra España tras el final de la Segunda Guerra Mundial . . La vida resultaba más llevadera en los pueblos que en las grandes ciudades. La tuberculosis, el tifus, las diarreas y disenterías produjeron alrededor de doscientas mil muertes más entre 1940 y 1945.
El problema no fue el racionamiento, sino la imposibilidad de atender las necesidades alimenticias de la población. La desnutrición elevó la incidencia de las enfermedades y de las muertes. En este escenario resultaría decisiva la ayuda de la Argentina del General Perón en 1947 ( detalles en mi libro Perón o el espíritu del pueblo . CRITERIO LIBROS 2000 ).
El régimen planteó la reconstrucción económica e impuso la autarquía, que supone la defensa de la independencia a ultranza: producir todo lo necesario para sostenerse sin recurrir a las importaciones. Respetó la propiedad privada en medio de un notable intervencionismo estatal y mantuvo unos impuestos bajos que el brillante ministro Jose Ramon Larraz trató de modernizar sin poder conseguirlo.
Durante los años cuarenta hubo un estado fuertemente intervencionista en lo económico y en lo social. En 1950, los cinco grandes bancos (Central, Español de Crédito, Hispano Americano, Bilbao y Vizcaya) controlaban el 65% de los recursos financieros .
Fiel a su idea regeneracionista y espoleado por la presencia – siempre limitada – de falangistas en el Gobierno , el Régimen trató desde su inicio de crear una política social capaz de arrancar de las garras de la pobreza a una población diezmada y con escasos recursos. Aún en plena contienda, en 1938 se promulgaba el Fuero del trabajo (cuyos trabajos iniciales luego recortados se deben a Raimundo Fernández Cuesta , falangista desde la fundación y amigo personal de José Antonio Primo de Rivera y su equipo entre los que descollaba Dionisio Ridruejo )
El nombramiento de José Antonio Girón de Velasco , otro falangista puro , como ministro de Trabajo en 1941 fue el inicio de la política social que caracterizará al régimen durante esta primera etapa (Si la memoria no me falla, JA Giron de Velasco). Girón de Velasco con tan solo 29 años, Ministro de Trabajo, cargo que ocupó hasta el 25 de febrero de 1957. Durante su paso por dicho Ministerio se consiguieron para los obreros los mayores logros sociales de toda la Historia de España. Se aprobaron, entre otras, las Leyes que establecieron el Seguro Obligatorio de Enfermedad para la atención médica gratuita a los trabajadores, el Instituto de Medicina, Higiene y Seguridad del Trabajo, las pagas extraordinarias del 18 de julio y Navidad con carácter obligatorio, los puestos de trabajo fijos, Servicio de Montepíos y Mutualidades Laborales, el Plus de cargas familiares, los Jurados de Empresa, el Subsidio de invalidez . Y las Universidades Laborales , uno de sus mayores empeños. También se empezaron a construir casas baratas en los grandes núcleos urbanos. Se realizó un plan para la colonización de nuevas tierras para establecer allí nuevos propietarios campesinos
El ejército tuvo una importancia esencial en los primeros años del franquismo. Mayor que los falangistas y superior sin ningún género de dudas a la de los tradicionalistas y a la de cualquier otro grupo. Dentro del ejército hubo partidarios mas o menos de Falange (Yagüe, Muñoz Grandes ), del tradicionalismo (Varela, Solchaga) y de la monarquía de don Juan de Borbón (Vigón). Sin embargo por delante de todo estaba su fidelidad a Franco.
Durante la década aumentaron los índices de práctica religiosa en toda España: asistencia a la Santa Misa, práctica de la confesión sacramental, procesiones, novenas, asistencia a pobres y enfermos, misiones populares, etc. También se llenaron los seminarios, que se ampliaron o hicieron nuevos, aumentaron las ordenaciones sacerdotales y las profesiones de religiosos..
En julio de 1945 se promulgó el Fuero de los españoles . Se reconocía la libertad de reunión, asociación, expresión y circulación por el territorio nacional; además de las garantías civiles, procesales y penales comunes. Un paso importante para intentar demostrar a las potencias vencedoras que el Régimen no era un Estado totalitario . ( véase el ensayo : Jose Luis Arrese, la Falange de Franco). Arrese , falangista originario, casado con una prima hermana de Jose Antonio, fue nombrado ministro secretario general del partido unificado ( pese a que pocos meses antes había sido encarcelado por sus actividades falangistas contrarias a la unificación y cercanas a Manuel Hedilla . Para el período : Testimonio, de Manuel Hedilla , ACERVO EDITORIAL . Manuel Hedilla. 235 dias al frente de la Falange , de Manuel Alcalá, SND EDITOIAL y La falange del silencio BARBARROJA . ).
Sustituyendo a Serrano Suñer que fue cesado en 1943 , Arrese se convirtió en el político más cercano a Franco y enseguida puso en marcha el que sería el primer intento de dotar al régimen de una estructura y una organización propia ahora que la guerra mundial había finalizado. Por supuesto desde su óptica nacional sindicalista. Pronto comenzaría a chocar con el otro gran marco ideológico para construir la cultura española desde la educación que fue la erradicación del laicismo y la promoción oficial del pensamiento tradicional católico .
Las nuevas Leyes organizaron la enseñanza: universitaria (1943), primaria (1945) y media (1949). Pero la construcción institucional de mayor calado y permanencia fue el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
En el orden demográfico la guerra supuso también una enorme sangría: casi trescientos mil muertos. Un tercio de las víctimas mortales correspondieron a ejecuciones sumarias en ambas retaguardias. Es decir, en la nacional y en la republicana.
El núcleo más controvertido y la justificación que los proponentes de las llamadas leyes de memoria histórica se centra en la represión desatada sobre todo en los primeros años de la posguerra. Ricardo de la Cierva se refirió a ella, condenándola , mucho antes que los manipuladores de la memoria. Y existen estudios objetivos más allá de la demagogia y de la falsedad .
. Pérdidas de la Guerra, Editorial Planeta, 1977 Ramon Salas Larrazabal
Los datos exactos de la Guerra Civil, Salas Larrazabal . Fundación Luis Vives, 1980
Paz, piedad, perdón. Angel Martin Rubio . Editorial Fenix
El terror rojo . Jose Javier Esparza INSOLITAS, 2021
VÍCTIMAS DE LA GUERRA CIVIL. Santos Juliá, Julián Casanova, Josep Maria Solé i Sabaté, Joan Villarroya, Francisco Moreno Temas de Hoy,
Togores Sánchez, Luis Eugenio (2010). Yagüe, el general falangista de Franco. Madrid: La Esfera de los Libros.
Franco . una biografia en imágenes , Francisco Torres- Dionisio Rodriguez . SND
En paralelo con la monumental Causa General ( absolutamente impresionante ) en la que con minuciosidad procesal se describen los crímenes del bando republicano , se aprobó la la Ley de Responsabilidades Políticas de 9 de febrero de 1939
El periodo más duro, por el elevado número de condenas, tanto a prisión como de ejecuciones, fue el inmediatamente posterior a la guerra. La pena de muerte se aplicaba a los dirigentes con máxima responsabilidad política en los años de la Republica, sobre todo en 1936 . Los fusilamientos fueron abundantes en los primeros años y disminuyeron progresivamente. La mayor parte se realizaron a lo largo de 1939 y 1940. En 1939, el número de detenidos esperando juicio superaba los 270 000. Ramón Salas Larrazabal, uno de los mayores expertos , daba la cifra de 30 000 ejecuciones dictadas por los tribunales. Estudios posteriores (Julian Casanova ) han calculado en unas 50 000 las personas que fueron ejecutadas. A esta cifra habría que sumar todas aquellas muertes que se produjeron en las cárceles como consecuencia de las pésimas condiciones en las que intentaban sobrevivir los presos .
En 1941, se promulgó una amnistía que alcanzó a los condenados a sentencias inferiores a doce años y el 17 de diciembre de 1943 otra amnistía dejó en libertad provisional a aquellos cuyas condenas eran inferiores a los veinte años . Se estableció la redención de pena por trabajo voluntario .
En definitiva para cerrar este apartado el capítulo final de El terror rojo, de J.J Esparza detalla y resume los datos y las fuentes sobre la represión de posguerra.
El exilio
El exilio republicano puede cifrarse en 200 000 exiliados, compuesto principalmente por combatientes del Frente Popular, cargos públicos, profesionales e intelectuales. No pocos irían regresando a España en las décadas posteriores .
Gubern y Font en la citada Cine para el cadalso, pero también la obra colectiva Historia del cine español editada por Catedra ( toda una antología de la crítica convencional y de izquierdas ) abundan en el sombrío contexto de la época, la tiranía del sistema o el éxodo masivo de profesionales hacia el exilio . Ya Vizcaino Casas en su imprescindible Historia y anécdota les contesta debidamente recordando que no se produjo tal éxodo masivo, y que de su lista tan solo Buñuel ( que además tenia aun una obra escasa en aquellos años ) y Carlos Velo poseían relevancia. Los actores que se nombraban eran de teatro (María Casares, Margarita Xirgu ) y lo que es mas importante el resto casi todos regresaron a España , desde Angelillo a Carmen Amaya , Enrique A Diosdado o Catalina Bárcena . Como lo harían también directores como Antonio Momplet ( 1899- 1974 ), que en 1952 reinició la dirección de películas en España. Asi La hija del mar (1952), versión de la obra de teatro homónima de Ángel Guimerá, a la que siguió Viento del norte (1954) protagonizada por Enrique Álvarez Diosdado que obtuvo el premio como Mejor Actor en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián y Jose Diaz Morales ( 1908-1976 ) autor en 1947 de El capitán Loyola, texto de Pemán y protagonizada por Rafael Duran. En cuanto a Carlos Velo , era desconocido entonces y lo siguió siendo en Méjico hasta Torero (1956).
Manuel Román en su magna obra en varios tomos Los Comicos (Royal Books 1995 ) dedica un capítulo a los actores y actrices exiliadas tras la guerra civil . Margarita Xirgu , Rosita Diaz Gimeno ( vinculada pesonalmente a Negrín ), Mari Casares ( hija de Casares Quiroga ), Catalina Bárcena.
El popular Angelillo ( 1908-1973 ) canto en nuimerosas ocasiones para la República con la que se sentía muy compometido, regresaría a España de forma esporádica, por ejemplo para rodar Suspiros de Triana, (1954), película de Ramon Torrado con Paquita Rico.
Tambien regresó Ana Maria Custodio ( 1908- 1976) en 1959 para hacer de Infanta Luisa Fernanda en Donde vas Alfonso XII. Se despidió del cine en El angel, 1969 de Vicente Escriva, con Raphael.
Angel Garasa, se instalo en Mejico, el gran Andres Mejuto ( 1909-1991 ) ( miembro de LA Barraca de Lorca ) fue uno de los protagonistas de Le espoir de Andre Malraux 1937 y regresaría a España en 1957 donde prosiguió su carrera brillante en cine y teatro, Jose Maria Lado regreso enseguida ( le vimos en El Clavo ) , Enrique Diosdado y su mujer, Amelia de la Torre regresaron en 1950 cuando Benito Perojo le ofrecio rodar Sangre en Castilla .
Como se refleja esta realidad en el cine español de estos años
En primer término es preciso afirmar la independencia del cine como arte y la libertad del artista. En palabras de Julian Marías el cine es un escorzo de vida humana y como tal refleja de algún modo la sociedad y las personas de su tiempo. Pero no tiene la obligación de construir ese documento suplantando a historiadores, arqueólogos, hemerotecas o documentales. En todas las cinematografías del mundo, en aquella época ( y en la actual donde la presión del pensamiento único es agobiante) se ha ocultado facetas de la vida, se han edulcorado otras o se ha perseguido al artista que se saltaba las normas.
El cine español del período 1939-1951 no hace mención – como por otra parte era de esperar – a la represión sufrida por el bando vencido. Tampoco encontraremos situaciones sobre las luchas por el poder entre las distintas facciones , falangista, carlista o cedista. La realidad es la práctica inexistencia de películas abiertamente políticas en el cine español .
El cine español ofrece mucha más realidad que la que algunos historiadores de cine o críticos convencionales han querido explicar. Jose Antonio Nieves Conde al hablar de su obra maestra Surcos, que sufrió no pocos problemas de censura, señalaba ( Nieves Conde, de F, Llinas ) que en España se podían tratar temas de contenido social ya que lo que realmente estaba perseguido era todo lo relacionado con el sexto mandamiento . Surcos y su retrato tremendo de la familia Pérez que se traslada del pueblo a la ciudad, La calle sin sol de Rafael Gil y esa maravillosa escena en la que los protagonistas aprovechan los únicos instantes de sol en una ciudad atrapada por la altura de los edificios , Nada de Edgar Neville y su retrato de una familia en descomposición ….
Y por supuesto el renacimiento religioso fue cierto y real y aparece – como es obvio – en multitud de películas de los años cuarenta y cincuenta.
