INTRODUCCIÓN
Las elecciones de 1936 se celebraron en uno de los momentos más tensos y decisivos de la Segunda República española. La polarización política, el recuerdo reciente de episodios de violencia y el temor a una revolución social configuraron un escenario en el que cada fuerza política trataba de definir su papel ante un futuro incierto.
En este contexto, José Antonio Primo de Rivera afrontó la contienda electoral con una clara conciencia de la debilidad de Falange en términos de votos, pero también con la convicción de que su proyecto representaba una alternativa distinta tanto al Frente Popular como a las derechas tradicionales. La propuesta de un Frente Nacional amplio y su discurso en el Cinema Europa reflejan esa voluntad de superar la dinámica de bloques y plantear una transformación más profunda del sistema político y social.
Si la revolución socialista no fuera otra cosa que la implantación de un nuevo orden en lo económico, no nos asustaríamos. Lo que pasa es que la revolución socialista es algo mucho más profundo. Es el triunfo de un sentido materialista de la vida y de la historia; es la sustitución violenta de la Religión por la irreligiosidad; la sustitución de la Patria por la clase cerrada y rencorosa; la agrupación de los hombres por clases, y no la agrupación de los hombres de todas las clases dentro de la Patria común a todos ellos; es la sustitución de la libertad individual por la sujeción férrea de un Estado que no sólo regula nuestro trabajo, como un hormiguero, sino que regula también implacablemente nuestro descanso. Es todo esto. Es la venida impetuosa de un orden destructor de la civilización occidental y cristiana; es la señal de clausura de una civilización que nosotros, educados en sus valores esenciales, nos resistimos a dar por caducada.” (La Falange ante las elecciones de 1936. Discurso pronunciado por Jose Antonio en el Cinema Europa, de madrid, el día 2 de febrero de 1936).
El libro Raimundo Fernández Cuesta , la Falange domesticada , recoge además un muy interesante discurso de Cuesta en esa misma fecha con un claro contenido social y económico en la nueva línea impulsada por Jose Antonio
El recuerdo de la sangrienta Revolución de Asturias y la amenaza de un Frente Popular caldeó sobremanera el ambiente de las elecciones de 1936.
Los falangistas interpretan la situación como una amenaza de revolución soviética en España. De ahí las interpelaciones al Ejército o la reunión de la Junta Política de Falange el 16 de junio de 1935 en el Parador de Gredos donde por primera vez y de forma explícita Jose Antonio plantea una rebelión contra el sistema.
Sin embargo el apoyo militar no terminó de llegar ( uno de los que descarto el plan del golpe de mano fue el general Franco ). En Gredos, Jose Antonio proclamó: Yo os digo que en las próximas elecciones el triunfo será de las izquierdas y que Azaña volverá al Poder. Y entonces a nosotros se nos plantearán días tremendos, que habremos de soportar con la máxima entereza. Pero creo que en vez de esperar la persecución con los brazos cruzados debemos ir al Alzamiento contando, a ser posible, con los militares, y si no, nosotros solos. Tengo el ofrecimiento de 10.000 fusiles y un general. Medios no nos faltarán. Nuestro deber es ir, por consiguiente, y con todas las consecuencias, a la guerra civil.»
De los temas tratados por José Antonio y sus camaradas en la reunión clandestina de la Junta Política, celebrada en el Parador de Gredos los días 15 y 16 de junio de 1935, dan prolija cuenta, entre otros, Francisco Bravo: José Antonio, el hombre, el jefe y el camarada, págs. 162 y siguientes, y Joaquín Arrarás Iribarne: Historia de la Cruzada Española, tomo VIII, págs. 358-59.
A la reunión asistieron los jefes territoriales Luna, Sancho Dávila, Hedilla, Bassas, Suevos y Panizo, los vocales de la Junta Política Sánchez Mazas, Raimundo, Onésimo, Alfaro, Salazar, Mateo y su presidente, Julio Ruiz de Alda. También concurrieron los consejeros Aizpurúa, Aguilar, Bravo, Sainz, el conde de Montarco, Gil Ramírez y Enrique Sáenz,
https://www.rumbos.net/ocja/jaoc2143.html
Se hizo recuento de fuerzas que en determinadas circunstancias actuarían. José Antonio habló de la actitud de ciertos generales. Indicó que el que más simpatía contaba y más confianza inspiraba era Franco. Mencionó por vez primera a Yagüe, a Moscardó, a los activistas afiliados al Movimiento en las plazas africanas. Y se refirió a otros, especialmente a Mola y Goded, con los que ya había hablado en el verano de 1934.
La dramática nota humana es que aquella jornada en el Parador está alojada la que había sido el gran amor de José Antonio, Pilar Azlor, en su noche de bodas
Francisco Torres en su imprescindible biografía citada analiza con profusión de fuentes la reconstrucción del discurso de aquellas jornadas cruciales que ya preveían la tragedia. En suma las conclusiones fueron:
- Idea de un Frente Nacional amplio para dar la batalla al comunismo
- Ampliar la propaganda d Falange en el Ejército
- Contactos con los generales Franco y Goded , considerados como los jefes naturales .
- Voto de confianza a Jose Antonio para todas las gestiones políticas
- Y como posibilidad en el limite de la fantasía esa idea de una sublevación propia de Falange con 10 mil fusiles y un General ( seguramente Sanjurjo ).
Falange a través de los oficiales Tarduchy y Arredondo ya había tratado de influir en la UME ( Union Militar Española ) , una organización clandestina de oficiales que solo contaba con un general, Goded, pero que se extendía poco a poco en los cuarteles . Jose Antonio llegó a tener tres reuniones con el comandante Barba para fortalecer estos contactos Franco – sin embargo – siempre receloso de organizaciones internas en el ejército al margen de la línea de mando, nunca llegó a mostrar un apoyo decidido a la UME .
Torres continua después trazando un panorama exacto de los preparativos de las elecciones de 1936
Frente Nacional
José Antonio era consciente de la debilidad electoral de Falange pero consideraba que sus ideas renovadas, la revolución diferente que prometía era la única salida real de cambio ya que sin ellas las derechas se limitarían a un gobierno reaccionario , a una nueva victoria sin alas .
La idea de un Frente Nacional ya se fue dibujando en el primer Consejo Nacional de Falange el 5 de octubre de 1934 . Y se hace explícita en la primera Junta Política de Falange Española en Gredos (16 de junio de 1935) : La izquierda ganará las elecciones y llegara la dictadura de Largo Caballero, que será aún peor que la de Stalin.»» España será pasto de la horda rusa, por lo que habrá que formar un gran Frente Nacional para intentar que la izquierda no gane las elecciones»
Posteriormente el discurso de clausura del segundo Consejo Nacional de Falange de 17 de noviembre de 1935 fue concretando las bases de un programa posible de actuación El Frente Nacional habría de ser amplio, con Falange , todas las derechas, los tradicionalistas, únicamente parecían quedar fuera Alejandro Lerroux y sus radicales centristas .
José María Gil Robles por su parte se adelantó formando un imperfecto ( por las tensas relaciones con Calvo Sotelo que aspiraba al liderazgo ) Frente Nacional Contrarrevolucionario que agrupó a la CEDA con otros partidos de derechas.
El 14 de enero se entrevistó con José Antonio Primo de Rivera para negociar la incorporación de la Falange Española a la coalición. Penalla lo cuenta en La Falange teórica . En principio llegaron a un acuerdo por el que la Falange tenía garantizadas tres actas de diputado y otras tres posibles en función de los resultados que se obtuvieran en las urnas. Sin embargo, el 15 de enero Jose Antonio se presentó en la casa de Gil Robles para decirle que la dirección de la Falange no había aceptado el acuerdo, necesitaban más puestos seguros . Fue imposible el acuerdo. Falange decidió entonces concurrir a las elecciones de forma independiente.
Felipe Ximenez de Sandoval carga sobre Gil Robles ( que en sus memorias pasa de puntilla sobre este tema ) la responsabilidad del abandono de la Falange e indirectamente del futuro encarcelamiento y asesinato de José Antonio . Raimundo Fernández Cuesta en carta dirigida a Sandoval ( y qué este recoge en las ediciones posteriores del libro ) matiza señalando que el jefe de Falange pidió 18 puestos seguros . Torres añade que la Junta Política de Falange , tras aceptar el pacto porque era exclusivamente electoral y apenas programático, había solicitado unos irreales 30 puestos además del control de su campaña y la capacidad para difundir de manera propia los mensajes políticos falangistas .
Gil Robles acepta sin problemas esa independencia pero se niega a los puestos solicitados aduciendo que Falance carece de ese peso electoral. En principio los únicos tres puestos que se ofrecen seguros son para Jose Antonio, Fernando Primo de Rivera y Julio Ruiz de Alda .
Aunque en un principio parece aceptar, la reunión que mantiene con sus intimos de confianza le hace ver que son demasiado pocos . Jose Antonio tendrá una segunda reunión con Gil Robles en las que le pide algunos más, Raimundo para Jaen, Onesimo para Valladolid y seguramente dos o tres adicionales . Pero el líder de la CEDA ya tiene comprometidos todos los puestos y no le garantiza seguridad alguna más allá de los tres ya hablados .
Penella vuelve a dar en el clavo en las página de La Falange teórica . Al margen de los recuerdos posteriores de la falange pura o esencial, Jose Antonio , evidentemente, se encuentra en el bando opuesto al Frente Popular y trata de alcanzar un acuerdo electoral que entre otras cosas garantice visibilidad a Falange e inmunidad parlamentaria a los principales dirigentes . El punto 25 de FE de las JONS señalaba “ pactaremos muy poco “ , pero muy poco no se descarta y además el mando es el competente para gestionarlo . Pero junto a este hecho incontrovertible que desmiente por sí solo las interpretaciones izquierdistas de décadas posteriores, es una realidad dramática y heroica, que Jose Antonio Primo de Rivera renuncia a su seguridad personal y no abandona a su gente, a tantos que ya le seguían en el filo del peligro. José Antonio se encamina de este modo y de forma consciente a su propio sacrificio personal
El 2 de febrero de 1936 en el ya recordado discurso del cine Europa de Madrid, cruza el Rubicón de la soledad:
Lo que pasa es que la revolución socialista es algo mucho más profundo. Es el triunfo de un sentido materialista de la vida y de la historia; es la sustitución violenta de la Religión por la irreligiosidad; la sustitución de la Patria por la clase cerrada y rencorosa; la agrupación de los hombres por clases, y no la agrupación de los hombres de todas las clases dentro de la Patria común a todos ellos; es la sustitución de la libertad individual por la sujeción férrea de un Estado que no sólo regula nuestro trabajo, como un hormiguero, sino que regula también implacablemente nuestro descanso. Es todo esto. Es la venida impetuosa de un orden destructor de la civilización occidental y cristiana; es la señal de clausura de una civilización que nosotros, educados en sus valores esenciales, nos resistimos a dar por caducada.
Pero si así se nos presentan las izquierdas, ¿cómo se nos presentan las derechas? ¿Qué nos dicen las derechas en sus manifiestos, en sus carteles electorales? Si el rencor es la consigna del frente revolucionario, simplemente el terror es la consigna del frente contrarrevolucionario. Al rencor se opone el terror, y nada más que esto. Ni un gran quehacer, ni el señalamiento de una gran tarea, ni una palabra animosa y esperanzadora que nos pueda unir a los españoles. Todo son gritos: «Que se hunde esto, que se hunde lo otro; contra esto, contra lo otro». El grito que se da al rebaño en la proximidad del lobo para que el rebaño se apiñe, se apriete, cobarde. Pero una nación no es un rebaño: es un quehacer en la Historia. No queremos más gritos de miedo: queremos la voz de mando que vuelva a lanzar a España, a paso resuelto, por el camino universal de los destinos históricos.
El capitalismo liberal desemboca, necesariamente, en el comunismo. No hay más que una manera, profunda y sincera, de evitar que el comunismo llegue: tener el valor de desmontar el capitalismo, desmontarlo por aquellos mismos a quienes favorece, si es que de veras quieren evitar que la revolución comunista se lleve por delante los valores religiosos, espirituales y nacionales de la tradición. Si lo quieren, que nos ayuden a desmontar el capitalismo, a implantar el orden nuevo. Esto no es sólo una tarea económica: esto es una alta tarea moral
La campaña en Cádiz y Madrid ( donde le acompañan en la lista Sanchez Mazas y Fernández Cuesta ) es muy dura . En la ciudad andaluza – de la que era diputado – le reprochan haber priorizado su política falangista sobre los intereses de la ciudad. Y aunque su buen amigo Julián Pemartín (1901-1966 ) trata de contrarrestar las opiniones negativas , no lo consigue. Como nota curiosa, Pemartín, camisa vieja desde 1933 fue el autor del cuento Garbancito de la Mancha, que en 1945 daría lugar al primer largometraje de dibujos animados hecho en España y el primero en color de Europa
Por otra parte Jose Antonio realiza un análisis político en el que cifra sus esperanzas de mantener la influencia de Falange más allá de los escasos resultados que sabe va a lograr en las elecciones. Piensa que la CEDA va a ganar sin mayoría absoluta y que Portela Valladares, el centro de siempre, ocupara la Presidencia de la República. En este escenario de parálisis política cree que Falange con su ímpetu podrá recuperar su impulso y su espacio.
Las presiones para el voto útil o la misma retirada de Falange de la contienda electoral para o dividir votos son continuas y muy fuertes. El diario ABC el 14 de febrero de 1936 ( lo recogen Sandoval y Torres ) publica un editorial en el que deplora el aislamiento de la Falange recriminando a las derechas que no le hubiera otorgado un lugar y sobre todo en Madrid . Pero ante el hecho consumado que ya no tiene arreglo pide a José Antonio la retirada de la Falange
Los días 16 de febrero y 1 de marzo de 1936 se celebraron en España las terceras elecciones generales, y últimas, de la Segunda República Española. Las elecciones dieron una mayoría parlamentaria a la coalición de izquierdas denominada Frente Popular (Frente de Izquierdas en Cataluña), agrupaba a Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Izquierda Republicana (IR), Unión Republicana (UR), Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Partido Comunista de España (PCE), Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM), Partido Sindicalista y otros.
https://www.boe.es/biblioteca_juridica/anuarios_derecho/abrir_pdf.php?id=ANU-M-2016-10019100222
El clima preelectoral se resume en esta nota y en la frase mitinera de Largo Caballero : si las derechas ganan las elecciones , iremos a la guerra civil
Refiriéndose a la frase del líder de la Ceda de que era preferible morir en la calle a ser atropellado por cobardía, Díaz Ramos dijo que no sabía como iba a morir el señor Gil Robles, momento en el que el Diario de Sesiones registra la interrupción de un diputado que dice: “En la horca”. El orador sigue acusando al gobierno del que formaba parte el señor Gil Robles de dar orden de matar a varios de sus compañeros y pronuncia unas palabras que suscitan tales protestas que el presidente de la Cámara vuelve a rogar a Díaz Ramos que sea prudente en sus expresiones. Calvo Sotelo y Ceballos consideran que se ha hecho una incitación al asesinato y entre protestas y contra protestas el presidente dispone que aquellas palabras no consten en el Diario de Sesiones.
No constan, en efecto, en el Diario de Sesiones, pero testimonios numerosos nos permiten conocerlas: Lo que dijo José Díaz Ramos fue lo siguiente: “No puedo asegurar cómo va a morir el señor Gil Robles, pero sí puedo afirmar que si se cumple la justicia del pueblo morirá con los zapatos puestos” Ortiz de Solórzano pide una retractación y las protestas y contraprotestas continúan “durante largo rato”. Jiménez de Asúa insiste dos veces más en que esas palabras no constarán en el Diario de Sesiones y cuando varios diputados dicen “eso no basta”, la señora Ibarruri contesta: “Si os molesta eso, le quitaremos los zapatos y le pondremos las botas”.
El estudio de Álvarez Tardío y Villa García, arroja el siguiente resultado de la primera vuelta:
Izquierdas Centro Derechas
Sufragios (estimación) 4.432.381 738.557 4.402.811
Porcentaje de sufragios 46,3% 7,7% 46%
Es decir, un empate total que sin embargo se traducía en una ventaja muy importante en número de diputados a favor del Frente Popular. Según Álvarez Tardío y Villa García, el Frente Popular obtuvo en la primera vuelta 259 escaños parlamentarios (una mayoría holgada del 54,7% de los 473 escaños) y la coalición de las derechas 189 escaños y el centro 54 diputados .
La segunda vuelta electoral se efectuó en aquellos lugares donde la lista electoral más votada había recibido menos del 40% de los votos: Álava, Guipúzcoa, Vizcaya, Castellón y Soria .
La votación es el 1 de marzo, sus resultados reforzaron la situación creada en la primera vuelta: el Frente Popular obtuvo ocho escaños; el PNV consiguió siete y las derechas lograron cinco. En consecuencia, tras pequeños ajustes, la mayoría gubernamental pasó a tener 267 escaños, en tanto que las restantes minorías sumaron 206.
A comienzos de mayo se repitieron las elecciones en Cuenca y Granada. En Granada las derechas se retiraron y, en Cuenca – en medio de numerosas acusaciones de fraude – se registró un triunfo del Frente Popular.
CONCLUSIÓN
La posición de José Antonio ante las elecciones de 1936 revela una combinación de realismo político y determinación ideológica. Consciente de las limitaciones electorales de Falange, intentó negociar alianzas que garantizaran visibilidad y protección, pero finalmente optó por mantener la independencia del movimiento, incluso a costa de su propia seguridad personal.
Su análisis del escenario político —marcado por la desconfianza hacia las derechas tradicionales y el rechazo frontal al Frente Popular— pone de manifiesto la dificultad de encontrar soluciones de consenso en una sociedad profundamente dividida. En última instancia, aquellos meses reflejan el agotamiento del sistema republicano y el avance hacia un desenlace trágico que marcaría la historia de España durante décadas.
