INTRODUCCIÓN
La figura de Andreu Caimari Noguera ocupa un lugar destacado en la vida cultural y religiosa de Mallorca durante el siglo XX. Nacido en Inca en 1893, desarrolló una amplia trayectoria como sacerdote, teólogo, profesor y escritor. Formado en el Seminario de Mallorca y doctorado en Teología por la Universidad Gregoriana, combinó su labor eclesiástica con una intensa actividad intelectual, cultivando la poesía, el ensayo y la biografía. Su obra refleja tanto la influencia de la tradición literaria mallorquina como su interés por el pensamiento luliano y la divulgación cultural.
Andreu Caimari Noguera (Inca, Mallorca, 1893 – Palma, Mallorca, 1978) fue un escritor y teólogo mallorquín.
Estudió en el Seminario de San Pedro de Mallorca y obtuvo el doctorado en Teología en la Universidad Gregoriana. Ordenado sacerdote en 1917, fue nombrado catedrático del Seminario de Mallorca, canónigo (1934) y canónigo-arcipreste de la Seo de Mallorca (1948).
Publicó poemas, artículos, ensayos y biografías, como las del P. Rafel Serra (1929) y del obispo Llompart Jaume (1929), entre otros. Fundó, junto a Joan Rotger, la revista Studia, en la que publicó varios artículos. Poeta muy influido por Costa y Llobera, consiguió numerosos galardones en diferentes certámenes. Fue premiado en 1916 en los Juegos Florales de Palma, y varias veces en los de Barcelona.
Su lulismo tiene un cariz de divulgación, por una parte, y, por otra, se interesa por la crítica textual. Ingresó en la Maioricensis Schola Lullistica en 1975
Inicialmente integrado en el catalanismo católico de ciertos sectores del clero mallorquín, predicó en catalán el Sermón de la Conquista (1920) y adaptó al catalán dialectal de Mallorca el Santo Evangelio de Pedro Ginebra. Sin embargo, desde el inicio de la Guerra Civil Española adoptó posiciones anticatalanistas, exaltó la revuelta militar como una cruzada y obstaculizó, como miembro de la Comisión Interdiocesana de Liturgia, las versiones catalanas de la liturgia.
CONCLUSIÓN
A lo largo de su vida, Andreu Caimari Noguera destacó como una figura relevante del ámbito religioso y literario mallorquín. Su producción intelectual, marcada por la poesía, el ensayo y la investigación sobre el lulismo, contribuyó a la difusión de la cultura y del pensamiento en la isla. Además de su actividad académica y pastoral, su participación en revistas y círculos culturales consolidó su presencia en la vida intelectual de Mallorca, donde dejó una huella duradera hasta su fallecimiento en Palma en 1978.
