«Con profundo sentimiento —se podía oír en todas las emisoras conectadas con Radio Nacional de España— doy lectura al comunicado siguiente: Día 20 de noviembre de 1975, las Casas Civil y Militar informan, a las 5,25 horas, que, según comunican los médicos de turno, Su Excelencia el Generalísimo acaba de fallecer, por paro cardiaco, como final del curso de su “shock” tóxico por peritonitis.
Posteriormente será facilitado un comunicado médico detallado por el equipo médico que habitualmente ha asistido al Jefe del Estado.
Desde la misma tristeza en esta hora dolorosa para España, a la que Franco entregó toda su vida, recemos una oración por su alma y tengamos, al propio tiempo, un recuerdo muy especial para su familia, que hoy está en la vanguardia del inmenso dolor nacional.
Debo anunciar que en virtud del artículo 7.º de la Ley de Sucesión, los poderes de la Jefatura del Estado han sido asumidos, en nombre de Su Alteza Real el Príncipe de España, por el Consejo de Regencia, Consejo que, conforme al artículo 3.º de dicha ley, preside don Alejandro Rodríguez de Valcárcel, presidente de las Cortes, y del que forma parte monseñor Cantero Cuadrado, arzobispo de Zaragoza, y el teniente general del Ejército del Aire don Ángel Salas Larrazábal.
Y un importante aviso: el presidente del Gobierno, don Carlos Arias Navarro, se dirigirá a la nación por Radio Nacional y Televisión Española a las diez horas del día de hoy. A partir de este momento será facilitada cuanta información se estime de interés divulgar con la mayor urgencia.»
