INTRODUCCIÓN
La conferencia pronunciada por Aurelio Núñez Morgado en 1939 ofrece un testimonio de gran valor para comprender la práctica del derecho de asilo diplomático en Madrid durante los primeros meses de la Guerra Civil. En su intervención, el autor describe un escenario marcado por la desaparición de la autoridad organizada, el colapso de la justicia y la irrupción de una violencia que transformó la capital en un espacio de miedo e incertidumbre.
Este artículo analiza el contenido y el enfoque de dicha conferencia, situándola en su contexto histórico y diplomático, así como en el debate más amplio sobre el papel humanitario de las legaciones extranjeras en situaciones de colapso institucional y conflicto civil.
El derecho de asilo se ha practicado en el cuerpo diplomático residente en Madrid en el curso de la Revolución que estalló el 18 de julio de 1936 en forma no conocida antes de ahora. El derecho de asilo ha sido un acto humanitario practicado desde tiempo inmemorial, que se ha ejercido en favor de perseguidos por autoridades vencedoras de guerras o revoluciones y aun de simples perseguidos en épocas de apasionamiento político y siempre en circunstancias de que la Justicia calla, sea por desaparecimiento, sea por temor a represalias, sea porque le falte el sostén gubernamental en que deba apoyarse (…) Si antes de ahora hubo persecuciones sin cuartel e impotencia o desaparecimiento de la Justicia y no se recurrió o no se pudo acoger al derecho de asilo sino en aquellas limitadísimas ocasiones, la situación en Madrid fue muy distinta.
Apenas estallada la revolución social, consecuencia del movimiento militar de las tropas españolas de África y de otras de la Península, desapareció todo concepto de autoridad organizada en Madrid, arrastrando en su caída hasta el último vestigio de la Justicia. El pueblo en armas se constituyó en autoridad, que, sin ninguno de los atributos que le concede la ley, se transformó en anarquía y esta anarquía, ejercida por seres perversos e ignorantes, se transformó en terror. Y el terror buscó víctimas para alimentarse y perdurar. Y las halló (…)
¿A qué se debe esta situación de espanto que ha sufrido una de las capitales de Europa? Se debe única y exclusivamente a que desapareció la Autoridad desde el primer momento y con ella desapareció hasta sus raíces la Justicia.
CONCLUSIÓN
La conferencia de Aurelio Núñez Morgado en 1939 pone de relieve la dimensión humana y diplomática del conflicto, al subrayar cómo el derecho de asilo se convirtió en un recurso excepcional frente a la desaparición efectiva de la autoridad y de las garantías judiciales en Madrid. Su relato refleja la percepción de un vacío de poder que derivó en prácticas de violencia extrajudicial y en una dinámica de terror que afectó a amplios sectores de la población.
Más allá de la interpretación política del testimonio, su valor histórico reside en documentar el papel desempeñado por el cuerpo diplomático como espacio de protección en un contexto de guerra civil. El análisis de estas fuentes permite comprender mejor las tensiones entre legalidad, legitimidad y humanidad en situaciones de colapso del Estado, así como la compleja función del asilo diplomático en escenarios de violencia extrema.
