INTRODUCCIÓN
El 17 de julio de 1963, en Sevilla, Francisco Franco se dirigía al Consejo Económico Sindical para abordar una de las infraestructuras más ambiciosas y estratégicas del sur de España: el canal Sevilla-Bonanza. En un contexto marcado por el impulso del desarrollo económico y la modernización del país, este proyecto se presentaba como una necesidad histórica destinada a potenciar el puerto de Sevilla y facilitar la salida comercial de productos agrícolas e industriales de Andalucía y Extremadura.
En este discurso, Franco subraya la importancia de dotar al puerto sevillano de los medios necesarios para responder a las exigencias del crecimiento económico, destacando el carácter imprescindible del canal tanto dentro como fuera del marco del Plan de Desarrollo. Sus palabras reflejan la visión de una obra clave para la transformación económica de toda una región.
Sevilla, 17 de julio de 1963.
Es para mí una satisfacción el ver a toda Sevilla unida en esta aspiración tan legítima del canal Sevilla-Bonanza, que no necesita recomendación, puesto que él mismo se recomienda: es una necesidad histórica y una necesidad que hay que atender.
La naturaleza creó un puerto como el de Sevilla en el interior de la Patria. Sin embargo, los hombres hemos hecho muy poco por dotar a este puerto de los medios necesarios para que responda a sus necesidades.
El plan del canal Sevilla-Bonanza es anterior al pensamiento y a la puesta en marcha del Plan de Desarrollo. Y es indispensable con el Plan de Desarrollo y sin el Plan de Desarrollo. Es algo que exige la vida comercial y la vida agrícola de la comarca, pues no es solamente Sevilla, sino toda la región andaluza y , extremeña, la que tiene su salida por Sevilla. Si no ponemos los medios, si no nos preparamos para que salgan los productos y se establezcan las industrias derivadas, lloraremos mañana por el puerto de Sevilla.
El proyecto tiene una fuerza tal en sí, es de una necesidad tan profunda y fuerte, que está en el ánimo de todos y estará en los programas de gobierno.
Por otra parte, el proyecto es complejo, de difícil solución; pero os repito que, una vez hechos todos los estudios pertinentes, se llevará a cabo con la diligencia necesaria para que pueda llenar en todo momento las necesidades no solamente de la comarca de Sevilla, sino de toda la región andaluza, como he dicho.
Estad tranquilos, que hoy se encuentra en manos de los técnicos el problema de detalle, no la decisión de hacer el canal; claro es, cuando los técnicos hayan hecho un detallado estudio, marcando las fases de ejecución, lo que ha de ir primero y lo que ha de seguir, después, pues ésta será una obra ininterrumpida que en el plazo que la naturaleza nos lo permita se elevará a cabo.
Muchas gracias a todos.
CONCLUSIÓN
El discurso pronunciado en Sevilla en 1963 pone de manifiesto la relevancia estratégica del canal Sevilla-Bonanza como motor de desarrollo regional. Más allá de su complejidad técnica, el proyecto se presenta como una apuesta decidida por mejorar la competitividad del puerto de Sevilla y fortalecer el tejido económico del sur de España.
La insistencia en su carácter inevitable y necesario evidencia la voluntad de impulsar infraestructuras que conectaran la producción agrícola e industrial con los mercados, en un momento clave de transformación económica. Este discurso se convierte así en un testimonio significativo de las prioridades económicas del régimen y de la importancia otorgada a la planificación y ejecución de grandes obras públicas.
