INTRODUCCIÓN
El 30 de mayo de 1953 se celebró la clausura del X Consejo Nacional del Frente de Juventudes, uno de los principales órganos de la organización juvenil del régimen franquista. En su intervención, Francisco Franco destacó el papel que atribuía a la juventud en la continuidad del proyecto político del Movimiento Nacional, valoró las conclusiones alcanzadas en el Consejo y subrayó la función formativa y moral que el régimen asignaba a las nuevas generaciones. Este discurso se inscribe en la estrategia del franquismo de consolidar su base social a través de las organizaciones juveniles y del control ideológico de la educación.
30 de mayo de 1953.
Camaradas:
Nada para mí más grato como percibir el palpitar de la juventud en esta gran obra del Frente de Juventudes, comprobar las realizaciones alcanzadas y escuchar la enumeración de las conclusiones a que habéis llegado en este X Consejo Nacional del Frente de Juventudes, que hoy clausuramos, plenas de generosidad y de grandeza; el que el afianzamiento de la transformación de España se confíe a la juventud española es un timbre de honor para las nuevas generaciones.
Entre vuestras conclusiones, que serán estudiadas con el cariño y con la voluntad de hacer que siempre nos anima, vienen unas modestas peticiones que llenan nuestro corazón de alegría, como es el otorgar nuestro preciado galardón de la Medalla de Oro de la Juventud a aquellos Secretarios Generales que en estos doce años vienen cuidando de la marcha del Frente de Juventudes y el que este mismo galardón se me pida para nuestro queridísimo Patriarca, nuestro consejero permanente, el hombre sabio y de clara visión que nos acompaña desde los primeros días de nuestro Movimiento y que ,derrama sobre las juventudes las bendiciones de una vida santa. Todo ello me llena de satisfacción. Y hemos querido también que quien lleva desde hace doce años el mando y dirección del Frente de Juventudes, al que ha sacrificado todas las ilusiones de su vida, ostente también la medalla de Oro de la Juventud, porque nadie mejor se la ha ganado que quien ha sido vuestro director conductor, vuestro guía en estos doce años fecundos, pero difíciles de la vida de España.
Siempre que estoy entre vosotros, siempre que tomo contacto con el Frente de Juventudes, vienen a mi pensamiento infinitas cosas que quisiera deciros que pudieran ser una gran lección para vuestra vida; quisiera imprimir en vuestros corazones todo lo que hay de aleccionador en nuestra Historia y en nuestro vivir; quisiera haceros participes de mis observaciones y de mis inquietudes para infiltrarlas en vuestro ánimo y que pudieran quedar grabadas en el espíritu de las juventudes españolas. Por eso tal vez encontréis en mis palabras una constante repetición, ya que repetidas son mis inquietudes, al ser unas e invariables las causas que, a través de los siglos, labraron nuestra ruina y unos los principios en que necesitamos basar nuestro futuro, para que la Revolución no se pierda y no se vuelva estéril la sangre derramada por nuestros mejores.
CONCLUSIÓN
La clausura del X Consejo del Frente de Juventudes en 1953 muestra cómo el régimen franquista utilizaba el discurso dirigido a la juventud como un elemento clave de su política de legitimación y de proyección de futuro. A través de la exaltación del sacrificio, la continuidad histórica y la fidelidad a los principios del Movimiento, el franquismo trataba de asegurar la transmisión generacional de su ideario. Analizar estas palabras permite comprender mejor el papel que las organizaciones juveniles desempeñaron en la construcción del consenso político y social durante la España de la posguerra.
