Hoy, poco antes de la una de la tarde, el Príncipe don Juan Carlos de Borbón y Borbón, hijo del conde de Barcelona y nieto de Alfonso XIII, será proclamado solemnemente Rey de España con el nombre de Juan Carlos I.
Con la proclamación del rey, nombrado sucesor por Franco en julio de 1969, una nueva etapa política se abre en España y una Monarquía que fue derribada por una República en 1931, será el sistema político que se instaurará en don Juan Carlos de Borbón para quien el general Franco, en un testamento hecho público ayer por el presidente del Gobierno, ha pedido todos los apoyos y lealtades.
Anoche, a las diez, continuaban los preparativos en el interior del palacio de las Cortes Españolas y el hemiciclo, totalmente iluminado por los focos especiales de las grandes solemnidades, era escenario de una gran actividad. Acababa de instalarse la moqueta especial de color azul en los lugares donde (a la derecha del vicepresidente, que presidirá la primera parte de la sesión) se instalará el Consejo de Regencia y, posteriormente la familia real, compuesta por la Princesa Sofía y sus hijos los infantes Felipe, Elena y Cristina. En el lugar donde normalmente se sitúan los taquígrafos se han puesto sillones especiales para el Consejo del Reino. Según el programa previsto la primera parte del acto será presidida por el vicepresidente primero de la Cámara, y tras la lectura del ceremonial, se levantará la sesión.
El Consejo de Regencia saldrá a recibir a los Príncipes, que entrarán por la puerta principal del palacio, por donde sólo hasta el momento solía hacerlo el general Franco en las inauguraciones de las legislaturas, cada cuatro años.
El adiós.
Mientras tanto, el desfile de millares de españoles frente al féretro de Francisco Franco ha sido continuo, con un intervalo de treinta personas por minuto y con un orden absoluto. El féretro, que estará expuesto durante cincuenta horas, yace sobre una tarima inclinada con todas las condecoraciones del Generalísimo. Dentro, el cuerpo del Caudillo, con algunas huellas de sus 38 días de enfermedad que no han podido ser disimuladas por los embalsamadores. En el borde del labio superior parece haber alguna huella de sonda o de respirador, y sobre la ceja derecha parece detectarse una ligera escoriación.
Durante todo el día, el desfile ha sido constante y se ha llevado en un silencio y en un orden impresionantes.
Ex combatientes.
Por otra parte, el aeropuerto de Barajas se ha convertido en lugar de recepción de decenas de personalidades que llegan para las honras fúnebres del domingo. Igualmente esta noche ha comenzado el desplazamiento de 70.000 ex combatientes pertenecientes a las distintas agrupaciones que engloba la Confederación y que estarán presentes el domingo en el Valle de los Caídos para rendir el último homenaje al Caudillo en el momento del entierro.
Según se sabe, los ex combatientes, pertenecientes a la casi totalidad de las provincias españolas, acudirán directamente al Valle de los Caídos y parece que no pasarán por la capital española.
Tras los funerales en el Valle, donde también reposan los restos de José Antonio, los ex combatientes regresarán a sus puntos de origen sin pasar por Madrid. Esta movilización estaba ya prevista desde hace más de un mes y constituía uno de los puntos clave de la llamada “Operación Lucero”, puesta en marcha en el momento de la muerte del Jefe del Estado.
Según fuentes allegadas a miembros de la Confederación, los asistentes a la ceremonia del Valle se limitarán, según las consignas recibidas, a dos principales eslóganes: “Francisco Franco, presente” y “Viva el Rey”.
