El texto describe el crecimiento inicial de Falange Española tras su fundación, atribuyendo a José Antonio Primo de Rivera la previsión del fracaso del sistema parlamentario y la necesidad de una transformación política de España. Se relata la organización del movimiento, la creación de sus primeras estructuras, la incorporación de colaboradores y dirigentes en distintas provincias y la elaboración de los llamados Primeros Puntos, presentados como la formulación inicial de su doctrina.
I. España
Falange Española afirma creer resueltamente en España.
Define España no como un territorio ni como una suma de individuos, sino como una «unidad de destino», una realidad histórica y una entidad con existencia propia y misiones universales.
Sostiene que España existe como realidad distinta y superior a los individuos, grupos y clases que la integran.
Le atribuye tres fines principales:
- Mantener su unidad.
- Recuperar su vitalidad interna.
- Participar de forma preeminente en las tareas del mundo.
II. Disgregación de España
Se identifican tres obstáculos para alcanzar esos fines:
- Los separatismos locales.
- Las pugnas entre partidos políticos.
- La lucha de clases.
El texto afirma que el separatismo desconoce la realidad de España como unidad superior.
También sostiene que los partidos políticos contemplan España desde perspectivas parciales y enfrentadas, mientras que la nación debe contemplarse desde una visión total.
Respecto a la lucha de clases, se afirma que rompe la unidad de la producción nacional al enfrentar patronos y obreros y que ambos deberían considerarse cooperadores de una misma empresa colectiva.
III. Camino de remedio
La solución propuesta consiste en restaurar la idea permanente de España como realidad superior a pueblos, partidos y clases.
Se sostiene que quien mantenga esa visión podrá comprender correctamente los problemas políticos.
IV. El Estado
Se rechazan dos concepciones:
- El Estado reducido a mero mantenedor del orden.
- El Estado convertido en instrumento de una clase o grupo.
Se propone un Estado inspirado en la misión superior de España, encargado de asignar tareas, derechos y sacrificios a individuos, clases y grupos.
Ese Estado debe actuar en nombre de la nación y no de partidos o intereses particulares.
V. Supresión de los partidos políticos
Se propone eliminar los partidos políticos.
El parlamentarismo es presentado como una organización política falsa en la que representantes y representados carecen de vínculos reales.
El texto critica las campañas electorales por generar enfrentamientos y divisiones.
Como alternativa, propone que la organización política se base en:
- La familia.
- El municipio.
- El gremio o sindicato.
Estas instituciones son presentadas como las auténticas realidades sociales sobre las que debe asentarse el Estado.
VI. Superación de la lucha de clases
Se propone que el Estado considere los intereses de todos los grupos sociales.
La riqueza debe orientarse a mejorar las condiciones de vida generales.
El trabajo es definido como fundamento de la dignidad civil.
Se afirma que el Estado debe garantizar trabajo y condiciones de vida dignas.
Las relaciones laborales no deben regirse por la fuerza relativa de patronos u obreros, sino por el interés de la producción nacional y por la autoridad del Estado.
Los sindicatos y gremios deben convertirse en órganos directos del Estado.
La producción se presenta como una empresa común en la que participan conjuntamente todos los que contribuyen a ella.
VII. El individuo
El hombre es definido como unión de cuerpo y alma, portador de valores eternos y destinado a una existencia trascendente.
Se proclama respeto a la dignidad humana, la integridad personal y la libertad.
Sin embargo, se sostiene que la libertad no puede utilizarse para socavar los fundamentos de la convivencia pública.
La participación política se vincula al cumplimiento de una función dentro de la vida nacional.
Se critica a quienes viven sin aportar trabajo o servicio a la comunidad.
VIII. Lo espiritual
Se rechaza una interpretación exclusivamente económica o materialista de la vida y de la historia.
Se afirma que lo espiritual constituye el elemento decisivo en la vida de los pueblos.
Dentro de lo espiritual, se concede especial importancia a la religión.
El texto sostiene que España ha respondido históricamente a las cuestiones fundamentales de la existencia mediante la afirmación católica.
Se considera que la reconstrucción nacional debe poseer un sentido católico.
Al mismo tiempo, se indica que el Estado no debe asumir funciones propias de la Iglesia ni permitir injerencias que afecten a la dignidad estatal o a la integridad nacional.
Se propone una relación de concordia entre el Estado y la Iglesia.
IX. La conducta
Falange Española convoca a quienes deseen el resurgimiento de una España considerada grande, libre, justa y auténtica.
Se exige una actitud de servicio, sacrificio, disciplina y entrega.
La vida es presentada como una milicia caracterizada por esfuerzo y renuncia.
El texto afirma que la violencia puede considerarse legítima cuando se emplea en defensa de un ideal, la justicia o la patria, pero rechaza su utilización como instrumento de opresión.
Concluye definiendo la falange como unión, cooperación fraterna y amor, y presenta el objetivo de conquistar España para España mediante ese espíritu de servicio y militancia.
Notas históricas incluidas
Las notas mencionan:
- Un mensaje de agradecimiento electoral de José Antonio Primo de Rivera.
- Los primeros locales utilizados por Falange.
- La creación de una de las primeras Falanges locales por orden de José Antonio.
- La retirada de Alfonso García Valdecasas de la actividad política.
- Una reflexión de Pablo Ruiz de Alda sobre la expresión «unidad de destino en lo universal» y su significado.
