Dionisio Ridruejo expresa también a Franco su entusiasmo en unos sentidos versos:
Del Hacho al Pirineo has avanzado,
vega de espadas, despertando el brío,
y ya rige tu fuerte señorío,
del Océano al mar, tierra y Estado.
En su gloria del alcázar restaurado,
campamento guerrero en sol y frío,
quiere otra vez al Orbe por navío
tu solar de Castilla asegurado.
Padre de Paz en armas, tu bravura
ya en occidente extrema la sorpresa,
en levante dilata la hermosura.
Al norte es muro y en el sur empresa,
mientras reclama toda su aventura
el pueblo que acompaña tu promesa.