INTRODUCCIÓN
El testimonio de Indalecio Prieto Tuero en 1956 constituye una de las fuentes más citadas para analizar el controvertido traslado del oro del Banco de España a la Unión Soviética durante los primeros meses de la Guerra Civil. En sus memorias, Prieto describe el proceso de decisión dentro del Gobierno republicano, la responsabilidad colectiva asumida por los ministros y el grado de conocimiento real que tenían sobre el destino final del valioso cargamento.
Este artículo aborda el contenido de su testimonio, contextualizándolo en el marco de la política financiera de guerra del Ejecutivo republicano y en el debate historiográfico posterior sobre el llamado “oro de Moscú”.
La resolución más grave adoptada por Negrín en aquel departamento consistió en llevar a Rusia el oro del Banco de España, suceso que relaté del siguiente modo (…) El 25 de octubre de 1936 se embarcaron en Cartagena con destino a Rusia siete mil ochocientas cajas llenas de oro, amonedado y en barras, oro que constituía la mayor parte de las reservas del Banco de España. Previamente, el señor Negrín, como ministro de Hacienda, obtuvo el acuerdo del Gobierno y la firma del presidente de la República para un decreto autorizándole las medidas de seguridad que estimara indispensables en cuanto al oro del Banco de España. Como miembro de aquel Gobierno, acepto la responsabilidad que me corresponde por el acuerdo, aunque ni los demás ministros ni yo conocimos el propósito perseguido. Ignoro si llegó a conocerlo el entonces jefe del Gobierno, Francisco Largo Caballero. El embarque se verificó con gran misterio (…) Mi ignorancia sobre si estuvo enterado a tiempo Largo Caballero duró hasta 1954, cuando en el mayor deservicio que cabía hacer al finado líder se lanzaron a la pública voracidad, coleccionadas en un tomo, notas íntimas que aquél dejo escritas. De ellas se desprende claramente que el entonces jefe del Gobierno conoció y aprobó previamente el traslado –lo justifica y defiende-, participó del temor por los peligros que hubo de correr el valiosísimo cargamento durante la larga travesía, y se avino de antemano al compromiso de autorizar con su firma extracciones de fondos a cuenta del importe de tan colosal depósito.
