“Yo tenía un Camarada” es la versión en español de la conocida canción alemana Ich hatt’ einen Kameraden, compuesta a comienzos del siglo XIX por el poeta Ludwig Uhland. El tema original, escrito en 1809, se difundió ampliamente como canto fúnebre y de recuerdo a los compañeros caídos, alcanzando una proyección internacional especialmente notable durante la Segunda Guerra Mundial, cuando ya contaba con una larga trayectoria en la tradición musical europea.
En el contexto español, la canción fue adaptada en los primeros años de Falange Española como una forma de rendir homenaje al “camarada caído”, incorporándose a distintos cancioneros juveniles y militantes. Las versiones recogidas en el Cancionero de las O.J. de Asturias (hacia 1940) y en el Cancionero Juvenil de 1975 muestran cómo esta pieza se integró en el repertorio simbólico del movimiento, manteniendo el tono elegíaco y de exaltación del compañerismo presente en la composición original.
LETRA 1
Yo tenía un camarada.
!Entre todos el mejor!
Siempre juntos caminábamos,
siempre juntos avanzábamos,
al redoble del tambor.
Cerca suena una descarga.
-¿Va por ti o va por mi?
A mis pies cayó herido
el amigo más querido
y en su faz la muerte vi.
Él me quiso dar la mano,
mientras yo el fusil cargué.
Yo le quise dar la mía
y en su rostro se leía:
-!Por España moriré!
!Gloria! !Gloria!
!Gloria y victoria!
Con el cuerpo y con el alma,
con las armas en la mano,
por la Patria.
Nuestros cantos, que vuelan,
el viento los lleva por ahí,
que en España, que en España,
empieza a amanecer.
LETRA 2
Yo tenía un camarada.
!Nunca lo hallaré mejor!
Que en la gloriosa jornada
iba, firme la pisada,
al redoble del tambor.
¡Una bala, compañero!
-¿Para quién de los dos es?
Era el dialogo postrero,
y bajo el plomo certero
cayó tendido a mis pies.
Hace un esfuerzo, y en vano,
quiere mi mano estrechar.
-¡Duerme en paz, querido hermano!
La Patria quiere mi mano
para volver a atacar.
¡Gloria! ¡Gloria!
¡Gloria y victoria!
Con el cuerpo con el alma,
con las armas en la mano,
por la Patria.
Nuestros cantos, que vuelan,
el viento los lleva por ahí,
que en España, que en España,
empieza a amanecer.
