INTRO (Introducción)
El 16 de mayo de 1960, Francisco Franco visitó el Instituto Químico de Sarrià (IQS), uno de los centros de referencia en la formación de ingenieros químicos en España. En su intervención, el jefe del Estado agradeció la labor académica y científica desarrollada por la institución y subrayó la importancia de la investigación química y de la formación técnica en un momento en que el país trataba de acelerar su proceso de modernización industrial.
Este discurso se inscribe en el contexto del desarrollismo de finales de los años cincuenta y comienzos de los sesenta, cuando el régimen franquista buscaba proyectar una imagen de apertura al progreso científico y tecnológico. Las visitas a centros de investigación y a instituciones educativas cumplían una doble función: por un lado, reconocer simbólicamente el papel de la ciencia en el desarrollo económico; por otro, integrar estos avances dentro del relato oficial del régimen como impulsor de la modernización nacional.
Contestó al discurso del padre Ferré el Generalísimo Franco, que habló en estos términos:
Solamente os dirigiré unas palabras para agradeceros las que el señor rector de este Centro de Estudios ha pronunciado y agradecer en nombre de la Patria todo el esfuerzo que ha venido desarrollando el Instituto Químico de Sarriá para poner a nuestra nación a la altura de los avances químicos de otros países.
Vosotros os dedicáis al estudio y a la investigación de la Química. Los que os habéis enrolado en esta profesión de ingenieros químicos, sabéis mejor que yo que estamos viviendo la era de la técnica, para lo cual es un avance considerable todo el trabajo que ya habéis efectuado y la renovación que para el futuro vais a desarrollar.
La química ha sufrido en nuestros tiempos una honda transformación. Esta honda transformación exige que los hombres también nos preparemos, que la industria se transforme. Por todo ello, todos nuestros esfuerzos y todos nuestros afanes son agradecidos por la Patria.
Agradezco a la Compañía de Jesús el esfuerzo cultural inmenso que en todo orden viene desarrollando en todos los planos, y al Patronato del Instituto Químico de Sarriá, el apoyo que le pueda prestar para que esta obra sea cada día más fecunda.
Muchas gracias a todos
CONCLUSIÓN
Las palabras pronunciadas por Franco en el Instituto Químico de Sarrià reflejan el giro discursivo del franquismo hacia la exaltación de la técnica, la industria y la formación especializada como motores del progreso económico. La referencia a la “era de la técnica” y a la necesidad de adaptar la industria y la preparación de los profesionales conecta con la narrativa del desarrollismo, que buscaba legitimar el régimen mediante los logros materiales y el crecimiento productivo.
Desde una perspectiva histórica, este tipo de actos permiten comprender cómo el franquismo trató de apropiarse simbólicamente del avance científico y educativo, integrándolo en su discurso político. Analizar estas visitas oficiales ayuda a contextualizar la relación entre poder, conocimiento científico y modernización económica en la España de los años sesenta, así como las tensiones entre propaganda política y la realidad del desarrollo tecnológico del país.
