LA FAMILIA
Todos los que viven bajo un mismo techo, están unidos por vínculos de sangre y se hallan sometidos a la autoridad de un jefe, constituyen una familia.
La familia nace del matrimonio, que es un sacramento instituido por Dios y bendecido por la Iglesia.
Así es la familia española y cristiana, que también considera como parte de la misma a los criados que la sirven.
En España la familia es la sociedad primera y natural, base de todas las demás.
La familia es una institución anterior a la ley, porque es de origen divino.
Vive muy unida la familia española; es decir, que mientras los hijos no alcanzan la mayoría de edad, o mientras viven bajo el techo paterno, están en un todo sometidos a la autoridad de sus padres. Y aun cuando se emancipen, siguen sintiendo por sus padres una veneración y un respeto tales, que siguen sumisos cordialmente a quienes les dieron el ser.
La familia cristiana es uno de los grandes tesoros españoles. Una nación se sostiene firme cuando la familia se mantiene fuerte y unida. Una nación se desmoraliza y descompone cuando la familia se desvincula y rompe sus lazos amorosos.
¡Santa familia española: tú eres la paz!
Grandes pueden ser los amores humanos: no hay ninguno más excelso y desinteresado que el de los padres a los hijos. Para amor tan grande no hay medida: sólo se acerca a medirlo el sacrificio. Mi única ilusión es corresponder a ese amor; es hacerme digno de él; es procurar que mis padres estén siempre orgullosos de mí.

