Este es el texto y a continuación una galería fotográfica de las actas:
Ministerio de Asuntos Exteriores
ENTREVISTA DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO ESPAÑOL, ALMIRANTE D. LUIS CARRERO BLANCO CON EL SECRETARIO DE ESTADO NORTEAMERICANO DR. KISSINGER, EL DÍA 19 DE DICIEMBRE DE 1973, A LAS 10,30 h. HASTA LAS 11,15 h.
Asisten el Sr. Ministro de Asuntos Exteriores, Excmo. Sr. D. Laureano López Rodó, el Embajador de los Estados Unidos, Sr. Rivero, el Director General de Europa del Departamento de Estado, Sr. Stoessel, el Embajador de España en Washington, Sr. Sagaz y el Director General de América del Norte y Extremo Oriente, Marqués de Perinat, que es quien hace la interpretación.
El Almirante Carrero Blanco agradece al Dr. Kissinger el que se haya trasladado a España para celebrar estas entrevistas que considera de suma importancia.
España, dice el Presidente del Gobierno, está dispuesta siempre a colaborar de una manera franca en favor de la paz mundial, por la que el Dr. Kissinger está trabajando de una manera tan eficaz e intensa.
El Secretario de Estado asegura que sus esfuerzos en favor de la paz en el Próximo Oriente redundarán en beneficio del mundo entero e indica que la manera de conseguir y asegurar esa paz es, según el criterio de los Estados Unidos, mediante la celebración de la Conferencia en Ginebra a la que, según sus informes últimos, Siria no asistirá. La no asistencia de Siria no perjudicará el desarrollo de la Conferencia, ya que si estuviese presente, Israel no tomaría parte en la misma.
Considera, con respecto a dicha Conferencia, que la próxima semana será de una excepcional complicación.
El Presidente del Gobierno dice que quiere hablarle con sinceridad sobre el problema que considera más grave en el momento presente de la escena internacional. La Unión Soviética se está aprovechando de la situación creada en el Próximo Oriente, ya que el comunismo sigue siendo esencialmente igual que hace cincuenta años: se trata de un imperialismo que intenta beneficiarse de la debilidad de los otros países.
El Secretario de Estado dice que, efectivamente, los objetivos fundamentales de la Unión Soviética no han cambiado, aunque los líderes de hoy son más burócratas y más mediocres que sus predecesores.
El Dr. Kissinger dice que esa es precisamente la estrategia que Washington está llevando a cabo y por eso hacen todo lo posible para impedir que la Unión Soviética, por medio del armamento que facilita a los países árabes, gane una guerra. Esa es la razón por la que los Estados Unidos apoyan a Israel. Esta política ha sido muy efectiva con Egipto, donde la influencia norteamericana está ascendiendo y en las próximas seis semanas se podría llegar a una modificación importante en este aspecto. El problema de Siria es más complejo, pero es evidente que los árabes se acercan a los Estados Unidos apartándose de la Unión Soviética.
El Almirante Carrero Blanco pregunta si no conviene dividir el problema enfrentándose primero con el de Israel, Egipto, apertura del Canal y retirada de territorios ocupados.
El Dr. Kissinger dice que eso es lo que está tratando de hacer Washington. Con una frase de humor le indica al Sr. Ministro de Asuntos Exteriores que no transmita esta información y esta postura norteamericana a los Representantes españoles en el Mundo Árabe. Él considera que en el Departamento de Estado de estas decisiones de alta política sólo un número muy reducido de funcionarios —los que toman parte en ellas— son los que deben de estar enterados. El criterio que hasta ahora prevalecía en el Departamento de Estado es que este tipo de información debía ser puesto en conocimiento de un gran número de funcionarios.
El Presidente del Gobierno desea analizar los problemas que hoy en día plantea la OTAN cuya función militar ha sido en cierta forma desvirtuada o perturbada por la política.
El Dr. Kissinger comenta que no se puede separar enteramente lo militar y lo político. Que hay países de la OTAN que quieren que los Estados Unidos sean unos mercenarios a su servicio, que les defiendan cuando las circunstancias lo exijan para llevar a cabo al mismo tiempo una política de absoluta independencia.
El Almirante Carrero Blanco comenta que la Unión Soviética es monolítica y Occidente en cambio es una coalición con las debilidades y las consecuencias que ello siempre representa. Hace sobre un bloc un esquema de la situación militar europea marcando una línea de defensa frente a la Unión Soviética que es la que le corresponde a la OTAN. Dice que en el caso de un conflicto general puede ocurrir que se desarrolle una guerra atómica y el mundo desaparezca. En ese caso el problema está liquidado. Si el mundo no desaparece existe evidentemente la posibilidad de que la Unión Soviética penetre en Europa, no teniendo la OTAN una línea de defensa en segundo escalón ni el correspondiente apoyo logístico. Las Fuerzas soviéticas llegarían hasta los Pirineos y entonces las Fuerzas norteamericanas para recuperar ese terreno perdido tendrían que apoyarse en la Península Ibérica que actuaría como base logística. No obstante esta evidente y clarísima situación hay una serie de países miembros de la OTAN que por razones de política sectaria excluyen a España de dicha Organización.
El Dr. Kissinger manifiesta que está de acuerdo con la exposición estratégica llevada a cabo por el Almirante Carrero y menciona los escasos días que se podría defender la línea del Ruhr o el resto de Europa siempre, claro está, que Francia no se declarase neutral, lo que sería una posibilidad. A este respecto, el Secretario de Estado afirma que los Estados Unidos no han tenido nunca la menor objeción a que España entrase en la OTAN y que de ese tema estuvo hablando la víspera con el Sr. Ministro de Asuntos Exteriores.
El Sr. López Rodó dice que España lo que no quiere es sufrir un desaire y solicitar el ingreso en un club en el que se nos cierra la puerta.
El Almirante Carrero subraya que esto afecta a la dignidad nacional. Únicamente solicitaríamos el ingreso si tuviéramos la garantía de los Estados Unidos de que todos los países miembros están de acuerdo con nuestra entrada.
El Sr. Secretario de Estado dice que existen una serie de dificultades con el actual Congreso de los Estados Unidos que niega fondos para ampliar el presupuesto de defensa y pretende que el Gobierno norteamericano cambie el sistema político de la Unión Soviética. Tenemos que maniobrar en forma indirecta y se superará la situación en el próximo futuro.
El Presidente del Gobierno, como consecuencia de la situación estratégica por él antes expuesta, se refiere a la conveniencia de llegar a firmar un Tratado de Defensa hispano-norteamericano.
El Secretario de Estado indica que la Administración norteamericana estaría conforme pero expone que el Senado, en las actuales circunstancias, no lo aprobaría.
El Almirante Carrero Blanco se sorprende de que el Congreso no vea el peligro de una Europa comunista y se muestra por ello pesimista.
El Secretario de Estado dice que la Administración americana sí percibe el peligro comunista y que pone los medios para evitar su extensión.
El Ministro de Asuntos Exteriores español, Sr. López Rodó, interviene para subrayar la confianza que tiene España en la diplomacia norteamericana y muy especialmente en la línea que está llevando a cabo, desde la Secretaría de Estado, el Dr. Kissinger.
El Dr. Kissinger termina la entrevista diciendo que espera trabajar con los amigos de la Península Ibérica de una manera intensa y efectiva.





