La rápida marcha del Ejército Nacional, iniciada en la noche del 2 al 3 de agosto de 1936 en Sevilla, con acciones tan sangrientas y destacadas como las de Badajoz y Talavera, desarrollándose con aceleraciones y parones, así como con episodios tan heroicos como el de la liberación del Alcázar de Toledo, finalizando con un vertiginoso avance hacia Madrid.
Las columnas que avanzaban eran cinco, mandadas por los tenientes coroneles Asensio, Barrón, Delgado Serrano y Tella y el comandante Castejón, y todas ellas bajo el mando supremo del general Varela. Las fuerzas no sobrepasaban los 6.500 hombres. La superioridad numérica de las tropas republicanas de José Miaja Menant, estaba contrarrestada por la mejor calidad de las columnas de Varela. Los nacionales concretan tres maniobras: una sobre la carretera de La Coruña, y las otras dos, encaminadas a cortar la comunicación de Madrid con Levante, operándose en dirección al Jarama y a Guadalajara. Miaja se dispone a mantener a toda costa sus posiciones, envolviendo a las columnas enemigas en la Ciudad Universitaria. Para aliviar la situación de las tropas nacionales, medio sitiadas en la Ciudad Universitaria y en la Casa de Campo, el coronel García Escámez trata de ocupar Pozuelo y Húmera. Son unos 7.000 hombres frente a unos 14.000 del general Kleber, seudónimo de Lazar Stern. El 29 de noviembre se rompe el frente y se alcanza el cementerio de Pozuelo, pero ya no se puede avanzar más. La guerra de maniobra se hacía cada vez más difícil. En el frente alcarreño el general frentepopulista Sebastián Pozas trata de llegar el 1 de enero de 1937 a Sigüenza y Atienza. El 3 de enero los nacionales ocupan Villafranca del Castillo y los vértices Romanillos y Manilla, y al día siguiente, Las Rozas y Villanueva del Pardillo.
El 6 de enero de 1937 el general Luis Orgaz -que había sustituido a José Enrique Varela herido el 25 de diciembre de 1936– en medio de durísimos forcejeos, alcanzó la carretera de La Coruña. El día 7 son ocupados Pozuelo y Húmera. Al día siguiente se conquista Aravaca y el 9 la Cuesta de las Perdices y el Cerro del Águila, al nordeste de la Casa de Campo.
Ante el temor de José Miaja de que intentasen los nacionales ocupar de nuevo la capital, realizó un gran despliegue de fuerzas, donde figuraban no menos de once brigadas, entre ellas una nueva Internacional, la XIV, mandada por el soviético general Walter, seudónimo de Karol Swierczewski, más tres agrupaciones. Aparte de los brigadistas “Hans” (alemán), el italiano Nino Nanetti, los generales Kleber y Luckacz, seudónimo de Matei o Mata Zalka, se encontraban también los milicianos Enrique Líster, Valentín González “el Campesino” y Gustavo Durán Martínez, así como los profesionales españoles teniente coronel Recio, comandantes Sabio, Gallo, Palacios y Fernández Navarro, y los capitanes Zulueta y Galán. El general Miaja no se resigna a la derrota y efectúa un ataque el día 11 filtrando sus fuerzas entre Las Rozas y Villanueva del Pardillo, pero la situación queda restablecida cinco días después. El 19 tras un golpe de sorpresa, la Brigada de Líster se apodera del Cerro Rojo (antes llamado el Cerro de los Ángeles).
Resumen
Avance sobre Madrid. Iniciativa Nacional.
Finalidad: Conseguir la victoria por el efecto político de ocupar la capital.
Objetivo: Atacar Madrid con las columnas del Sur.
Plan: El único posible con tan escasas fuerzas: cubrir el flanco izquierdo en la frontera portuguesa y atacar por la zona menos guarnecida, afrontando el riesgo del obstáculo natural del Manzanares.
Características: Extraordinaria velocidad y esfuerzo de las columnas.
Duración: Del 4 de agosto al 8 de noviembre de 1936.
Resultados: Fracasa la finalidad principal. Queda una flecha clavada en el Sur de Madrid y una zona conquistada desde Sevilla a la capital.
Defensa de Madrid. Iniciativa republicana.
Finalidad: Frenar ante Madrid el avance de las columnas del Sur, con el lema “No pasarán”. Objetivo: Hacer entrar en acción fuerzas de choque frescas contra las atacantes fatigadas, para destruirlas y liberar la capital.
Características: Las Brigadas Internacionales entran en fuego. Primeros combates aéreos. Duración: Desde el 8 de noviembre de 1936 hasta el 6 de febrero de 1937. (El 23 de noviembre tiene lugar en Leganés una importante reunión presidida por el Generalísimo a la que acuden los generales Mola, Saliquet y Varela, con sus jefes de Estado Mayor. Allí se decide desistir del ataque frontal a Madrid).
Resultados: Conseguido el objetivo. Los nacionales “no pasaron” hasta el día de la Victoria.
