Tuvo lugar en las proximidades del curso medio del río Jarama, entre los días 5 y 25 de febrero de 1937. Los nacionales tenían el propósito de envolver Madrid con una rápida maniobra que le permitiese cortar la carretera que une dicha ciudad con Valencia, y llegar hasta Alcalá de Henares. El general Varela recibe el mando de 30.000 hombres para iniciar las operaciones, cuya misión principal es bordear el Manzanares.
Tras una intensa preparación artillera, los nacionales atacan las orillas del río Jarama, en un frente de unos 25 km. desde San Martín de la Vega hasta Vaciamadrid. Las tropas nacionales estaban mandadas por el general Luis Orgaz Yoldi y compuestas por sendas brigadas a las órdenes de Ricardo de Rada, Eduardo Sáenz de Buruaga, Fernando Barrón y Carlos Asensio, y por la agrupación que operaba al mando de García Escámez.
En la parte del frente donde debían actuar estas unidades se encontraba la llamada Ala Izquierda o 5º Sector del Frente de Madrid, mandado por el comandante de milicias, Juan Modesto Guilloto, y la 9ª División del teniente coronel Burillo, con un total de cuatro brigadas en línea, aparte de las quince brigadas destinadas a la proyectada ofensiva. Modesto dependía del general Miaja y Burillo del general Pozas.
El 6 de febrero, Rada llega hasta el poblado y la fábrica de La Marañosa y García Escámez a Ciempozuelos. Los nacionales cruzan el Jarama con grandes dificultades sólo por un punto, el Pingarrón, donde quedó establecida una cabeza de puente. El día 12 de febrero de 1937, las tropas rojas mandadas por los líderes comunistas procedentes de las milicias populares, Enrique Líster y Valentín González “el Campesino”, y a la cabeza de ellos el general José Miaja, apoyados por carros de combate y aviación, contraatacaron seriamente y consiguieron frenar el ataque de los nacionales. El 18, un espectacular duelo aéreo daría el dominio del aire a los aviones nacionales. El as de los pilotos nacionales, Joaquín García Morato Castaño, hace referencia al mismo con estas palabras: “Bombardeo en el frente del Jarama, iniciando el combate con veintiséis aviones, ametrallando cuatro y derribando uno. Felicitaciones del Mando y del Generalísimo, y propuesta de Laureada”.
El día 19 los combates son violentísimos y una compañía del tabor del comandante Zamalloa pierde el 80 por 100 de sus hombres. La más dura jornada es la del día 23 sobre el Pingarrón. Una larga y fortísima preparación artillera destruye las trincheras reduciendo los efectivos allí destacados, que sufren la baja de la totalidad de los oficiales. Perdida la altura por tres veces, es otras tantas recuperada, a costa de un gran tributo de sangre. Los combates del Pingarrón marcan el final de la batalla del Jarama por agotamiento de ambos beligerantes. Los expertos coinciden que esta batalla fue una de las más duras de toda la contienda, por la ferocidad de los combates, las tremendas bajas en los dos sectores y la destrucción de las diversas unidades de los dos Ejércitos.
Resumen
Jarama. Iniciativa Nacional.
Finalidad: Aislar Madrid del resto de la zona roja, embolsando el Cuerpo de Ejército de Madrid y gran parte del Ejército del Centro, mediante una maniobra de doble envolvimiento, con una pinza desde Pinto hacia el Jarama y Alcalá y otra desde Sigüenza hacia Guadalajara-Alcalá.
Objetivo: Cortar las comunicaciones de Madrid con Valencia, alcanzar la confluencia del Henares y el Jarama y ocupar Alcalá.
Características: Batalla de desgaste de las tropas más selectas de ambos bandos, prácticamente niveladas en potencia. Inferioridad aérea nacional al comienzo, que evolucionó el 18 de febrero gracias a la hazaña de García Morato. Acción de la Caballería nacional en el paso del río. Duración: Del 6 al 17 de febrero de 1937.
Resultados: Fracaso de la finalidad estratégica por agotamiento de las fuerzas de uno y otro lado. Éxito táctico nacional al lograr una penetración de 15 a 20 km. a lo largo de un frente de unos 20 kilómetros, con lo que quedaba parcialmente cumplida la primera parte del plan, al interceptar varios tramos de la carretera Madrid-Valencia y de la secundaria de Puente de Arganda a Colmenar de Oreja, obligando al enemigo a dar grandes rodeos.
Contraofensiva del Jarama: Iniciativa republicana.
Finalidad: Reconstruir la ofensiva hasta Navalcarnero, que estaba a punto de desarrollarse cuando se produjo el ataque nacional.
Objetivo: Envolver a las columnas nacionales que amenazaban Madrid, aislando primero sus fuerzas para destruirlas después.
Características: La proximidad al frente de las unidades rojas de choque allí preparadas para iniciar su ofensiva produjo un endurecimiento de la lucha que llegó a ser cruentísima. Batalla de desgaste por ambos lados, con inicial superioridad aérea roja.
Duración: del 17 al 28 de febrero de 1937.
Resultados: Fracaso de la finalidad estratégica, igual que en el bando nacional.
