Las cartas de José Antonio Primo de Rivera, escritas principalmente durante su reclusión en la Prisión Provincial de Alicante en 1936, constituyen un testimonio directo de su pensamiento político, su estrategia organizativa y su dimensión personal en uno de los momentos más críticos de la historia de España.
Este conjunto de 127 cartas, ordenadas cronológicamente por fechas, permite seguir la evolución de sus ideas, preocupaciones y relaciones con distintos interlocutores: camaradas, familiares y figuras políticas. A través de ellas se observa tanto su papel como líder como su faceta más íntima, marcada por la incertidumbre, la disciplina y la reflexión ante los acontecimientos que desembocarían en la Guerra Civil Española.
El conjunto epistolar de José Antonio Primo de Rivera, organizado por fechas, ofrece una visión estructurada y progresiva de sus últimos meses de vida. Estas cartas no solo documentan su actividad política y organizativa desde la prisión, sino que también revelan su estado de ánimo, sus convicciones y su percepción del momento histórico que atravesaba España en 1936.
Leídas en orden cronológico, permiten comprender mejor la coherencia —y también las tensiones— de su pensamiento, así como el contexto en el que se desarrollaron sus decisiones. En conjunto, constituyen una fuente documental relevante para el estudio de la historia contemporánea española y de las dinámicas políticas previas al conflicto civil.
A RAMÓN SERRANO SUÑER ¿1925?
«Tengo una clientela de locos que apenas dejan dinero. Pero estoy contento, y los prefiero, desde luego, a los excesivamente cuerdos, a quienes tengo que echar del despacho cuando se muestran extrañados de que no me ponga de parte de la iniquidad.»
Fragmento de una carta de José Antonio a su compañero de estudios Ramón Serrano Súñer.
A JUAN G. LAZARO. Madrid, 26 de agosto de 1925.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Los Madrazo, 26
MADRID
Señor don Juan G. Lázaro:
MUY señor mío: Recibí su carta del 15 preguntando si puede solicitar unas secretarías de Ayuntamiento que hay vacantes. Yo creo que sí (siempre que reúna las condiciones precisas), pues su temor de que haya compromiso adquirido no debe preocuparle. Justamente el Directorio ha venido a sustituir el sistema de los compromisos y las recomendaciones, por el de la recta aplicación del Derecho.
Suyo affmo., q. e. s. m.,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
P.D.–16 de octubre de 1925.
Le devuelvo su carta, según me pide en la suya del 5.
Vaya tranquilo al concurso, seguro de que no le harán injusticias; pero yo no puedo recomendarle, porque eso sería ya una injusticia contra los demás aspirantes (1).
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(1) El facsímil de esta respuesta con postdata fue reproducido por primera vez por Angel Ruiz Ayúcar: «José Antonio y el sentido de la justicia», en la revista de la Sección Femenina, Teresa, número de noviembre de 1963.
A JUAN NOTARIO CÁNOVAS. Madrid, ¿25 de septiembre de 1925?
Estimado Notario:
Recibí su carta y agradezco mucho que se acuerde usted todavía de nosotros. Debía haberle contestado antes, pero no me ha sido posible, porque estoy ahora de lleno en mi servicio militar y no tengo momento libre (1).
Recuerdos de los de casa y saludos para usted de su aftmo.,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Tarjeta que José Antonio envió al antiguo asistente de su padre, Juan Notario Cánovas, residente en Facinas, provincia de Cádiz. Notario fue asistente de don Miguel Primo de Rivera en 1915.
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(1) José Antonio prestaba entonces servicio en el Regimiento de Húsares de la Princesa, de Madrid. Su servicio militar tuvo una primera etapa en Barcelona, como voluntario del. Regimiento de Dragones de Santiago.
A MERCEDES DIEZ Y DE ZURITA. Madrid, 21 de julio de 1926.
Querida Nena:
No creas que he olvidado tu encargo; lo que es que no he querido enviarlo a Jerez con un cosario por temor a que se perdiese, y he preferido esperar que alguien se fuera y lo llevase. Mañana sale para Jerez Julián Pemartín y se lo encargaré.
Haz el favor de saludar muy afectuosamente de mi parte a todos los de tu casa, y cree que es siempre tu buen amigo,
JOSÉ ANTONIO
El sobre dice: Francia. Mlle. Mercedes Diez. 16 Avenue Frieland. París. La carta está escrita en pliego sin membrete de 202 mm. de altura y 312 mm. de ancho y orla de luto de 12 mm. El sobre lleva orla de luto de 12 mm.
Colección Julián Pemartín.
INSTANCIA DE DON JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA A S. M. DON ALFONSO XIII, SOLICITANDO LA MERCED DEL HÁBITO DE LA ORDEN DE SANTIAGO. Madrid, 10 de mayo de 1927.
A. 4.247.356 X Presento Cédula clase 10, nº 11.561. Madrid, 10 de mayo de 1927.
Señor:
José Antonio Primo de Rivera Sáenz de Heredia, Orbaneja y Suárez Argudín, natural de Madrid, de veinticinco años de edad, Gentilhombre de Vuestra Cámara con ejercicio y servidumbre, abogado del Ilustre Colegio de esta Corte y Alférez de Complemento del Arma de Caballería, con el más profundo respeto,
Suplica a V. M. que, previos todos los requisitos y pruebas necesarias, se digne hacerle merced del hábito de la Orden de Santiago. Gracias que espera alcanzar de Vuestra Majestad, cuya vida guarde Dios muchos años.
Madrid, veintisiete de febrero de mil novecientos veintiocho.
Señor a L. R. P. de V. M.
José Antonio Primo de Rivera y Sáenz de Heredia (1).
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(1) Vicente de Cadenas y Vicent: «El Marquesado de Estella, el Condado de San Fernando de la Unión y el Ducado de Primo de Rivera», en Madrid. Aparte de la revista Hidalguía, septiembre–octubre de 1955. Número extraordinario con motivo del III Congreso Internacional de Genealogía y Heráldica. Una gacetilla de los periódicos, de fecha 27 de junio de 1930, daba cuenta de que en los Comendadores de Santiago, histórico templo enclavado en la calle de Quiñones, tuvo lugar la ceremonia de vestir el hábito de la ínclita y militar Orden de Caballeros de Santiago. El Capítulo lo presidió él Infante Fernando de Baviera y en su transcurso tuvo lugar el Cruzamiento de José Antonio, Miguel y Fernando Primo de Rivera y Sáenz de Heredia. José Antonio fue apadrinado por don Juan Laygorri.
A DESIDERIO GUTIÉRREZ. 26 de febrero de 1928
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Los Madrazo, 26
MADRID
Teléfono 54145
Sr. Alcalde de
San Cebrián de Mazote.– Valladolid.
Mi distinguido Sr. Alcalde:
El estudio de los documentos que me dejaron ustedes aquí me ha producido una impresión sumamente favorable; tanto, que sin pérdida de tiempo le ruego haga las siguientes cosas:
1º. Convocar tan pronto como reciba esta carta al Ayuntamiento en pleno, y, si no es materialmente posible, a la Comisión Permanente.
2º. Someter a su consideración, pira cumplir el artículo 156 del Estatuto municipal, el dictamen que le envío. (No es un dictamen definitivo, sino sólo para cumplir esta formalidad legal.)
3º. Que se levante acta del acuerdo en la forma cuyo borrador también le envío, y que el Secretario extienda testimonio del acuerdo íntegro, incluso el dictamen.
4º. Presentar al Juzgado municipal con dos copias, el escrito que también le mando modelo.
5º. En cuanto le den el exhorto, hacerlo cumplimentar en el Juzgado municipal de Tiedra (si la propietaria del monte es ahora vecina de otro pueblo, ponga usted en el escrito el que sea, en lugar del que he puesto yo).
6º. Acuda usted al acto de conciliación, haga que se transcriba íntegramente en el acta el testimonio del acuerdo del Ayuntamiento y alegue usted como fundamentos de la petición «que el derecho de los pueblos fue reconocido y declarado por una ejecutoria de 1544 y por otras posteriores, y que el causante de la actual propietaria le constaba por el Registro de la Propiedad y por haber estado ejercitándose hasta hace pocos años». Procure que tomen sus palabras así en el acta.
7º. Pida y mándeme testimonio del acta de conciliación.
Un día que se pierda en todo esto puede ser decisivo, pues el único peligro grave que veo para el derecho de esos vecinos es que se cumplan veinte años de desuso de su derecho. Por lo demás, me parece verlo todo con una claridad que me da verdadera alegría, y a pesar de que todavía no he formado juicio del todo, no quiero ocultarles esta buena impresión, ni mucho menos retrasar la celebración de un acto conciliatorio, que puede ser decisivo y que en ningún caso compromete a nada.
A reserva de volver a escribirle pronto con más completos fundamentos, para no retrasar ahora la salida de esta carta, queda esperando con impaciencia su contestación su aftmo. amigo y s. s. q. e. s. m.,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Firmado y rubricado
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Los Madrazo, 26
MADRID
Teléfono 54145
14 de marzo de 1928
Mi distinguido Sr. Alcalde:
Recibo su carta con el dictamen del señor Monsalve, que encuentro muy acertado. Antes de nada debo insistir en que el yo le mandé no es todavía un dictamen definitivo, sino únicamente una fórmula de dictamen para cumplir la formalidad que exige el artículo 156 del Estatuto municipal En el caso de que conviniera emprender el pleito, y que como requisito previo hubiese de oír el Ayuntamiento dos dictámenes de Letrados, yo tendría mucho gusto en darle el mío por extenso y debidamente fundamentado.
Lo que interesa dejar probado en forma es que hace menos de veinte años que dejó de usarse la servidumbre; y como los veinte años deben de estar para cumplirse, es por lo que le encargué con urgencia que celebrasen el acto de conciliación. El haberlo celebrado en julio no sirve de nada, pues la Ley exige para que el acto de conciliación interrumpa la prescripción empezada que se presente la demanda dentro dé los dos meses siguientes a la celebración de aquel acto (art. 1.947 del Código civil.) De manera que considero indispensable promover en todo caso un nuevo acto de conciliación, y así por un lapso interrumpiríamos la prescripción y por otro lado tendríamos dos meses para estudiar las posibilidades del pleito.
Me contraría la noticia de que en 1907 ya se habían dejado de usar los pastos por parte del pueblo. Si esto es así, se nos viene abajo la base de derecho más firme. Haga el favor de indagar bien y vea si queda algún rastro de ejercicio del derecho dentro de los veinte años últimos.
Esperando su contestación se reitera suyo aftmo. amigo y s. s. q. e. s. m.,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Firmado y rubricado
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Los Madrazo, 26
MADRID
Teléfono 54145
22 de junio de 1928
Sr. D. Desiderio Gutiérrez.
Alcalde de
San Cebrián de Mazote.– Valladolid.
Mi distinguido amigo:
Contesto a su carta del día 12 para exponerle definitivamente mi opinión sobre las cuestiones de derecho que tuvieron la amabilidad de consultarme.
He leído el dictamen del Abogado de Valladolid señor Monsalve, y en lo sustancial estoy de acuerdo con él. Falta, efectivamente, una prueba decisiva del dominio que ustedes alegan sobre el suelo del monte, puesto que no se encuentra la ejecutoria de 1805. Y además, la acción para exigir el reconocimiento de ese dominio tiene que haber prescrito ya. No prescribiría efectivamente, como dice el señor Monsalve, si se tratara de una copropiedad, ya que la acción «communi dividundo» es imprescriptible. Pero en este caso no hay, a mi juicio, copropiedad: en la copropiedad las partes intelectuales de cada condueño son cualitativamente idénticas, mientras que en esta suerte de propiedad dividida, que aquí se alega (suelo de uno, vuelo de otro) no sólo son diferentes los derechos en su contenido, sino en la base material, exterior, donde se apoyan.
En cuanto al derecho de pastos considerado como gravamen de la finca, tiene que haberse extinguido si, como dice usted, hace más de veinte años que no se usa (art. 546, núm. 2º del Código civil).
Es una pena que se dé esta circunstancia, porque de no ser así, ni el amparo del Registro ni la prescripción adquisitiva hubieran investido a la actual propietaria del dominio sobre los pastos.
Efectivamente, el Registro no ampara sino a los terceros de buena fe, y no tienen tal consideración, según copiosísima jurisprudencia, los que por el propio Registro conocían el gravamen, ni los causahabientes de los mismos. El Registro de la Propiedad, en sus inscripciones primera a cuarta, en las que figura la propiedad del monte inscrita a nombre de la casa de Alba, menciona el gravamen de pastos en provecho del pueblo de San Cebrián. Al causarse la inscripción sexta (1886) para asentar al mismo tiempo la transmisión del dominio de la finca al entonces Duque de Alba y su compra por don Hermenegildo Alonso y Alvarez, se hizo una larga explicación, desfigurando lo que proclama la ejecutoria de 1544, para llegar a la conclusión de que el gravamen a favor de los pueblos no existía. Pero esta declaración puramente unilateral y sin intervención de los pueblos favorecidos por el gravamen no puede extirpar el derecho de éstos. Y, en cambio, don Hermenegildo Alonso, que en la inscripción «inmediatamente» anterior a la suya encontró la mención del derecho a favor de los pueblos, no pudo alegar la condición de tercero ignorante de la carga ni transmitirla a su heredera la propiedad actual.
En cuanto a la prescripción adquisitiva, que hubiera podido incorporar a la propiedad del inmueble el derecho sobre los pastos, tenía que haber sido la extraordinaria necesariamente, con treinta años de duración, y ese lapso, al parecer, no ha corrido. La prescripción ordinaria de diez años entre presentes requiere buena fe y justo título (art. 1.904 del Código civil). El justo título es «el que legalmente baste para transferir el dominio o derecho real de cuya prescripción se trate» (art. 1.952) y «ha de ser verdadero y válida» (art. 1.953). Y no es justo título el de transmisión por el Duque de Alba a don Hermenegildo Alonso, ya que el Duque de Alba, según el estado del Registro vigente a la sazón, no tenía la propiedad libre del monte, sino la propiedad limitada por el gravamen a favor del pueblo. Nadie puede transmitir más que lo que tiene, y por lo tanto, el Duque de Alba sólo pudo transmitir la propiedad limitada. El comprador lo sabía, puesto que la inscripción inmediatamente anterior a la de su título lo proclama así. Luego no tuvo título bastante para adquirir la propiedad entera.
Por todas estas razones, y una vez que parece seguro que no han pasado treinta años desde que los dueños del monte vienen poseyendo los pastos como suyos, sólo por la prescripción extintiva del artículo 546, número 2º del Código civil, puede haber perdido el pueblo su derecho sobre los pastos. Pero si de veras han pasado veinte años ya desde que se usan, me parece imposible recuperarlos, puesto que sólo a título de servidumbre y no de propiedad podrían exigirse.
Siento haber llegado a esta conclusión en un estudio que tan optimistas esperanzas me hizo concebir al principio, pero considero que debo decirles la verdad. Tal vez si aparecieran documentos más decisivos pudiera cambiar de criterio. La ejecutoria y demás papeles que me entregaron los tengo a su disposición. Ustedes me dirán cómo enviárselos.
Celebro mucho haber tenido esta ocasión de entrar en comunicación con ustedes y se reitera suyo aftmo. y s. s. q. e. s. rn.,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Firmado y rubricado
Las tres piezas de dictamen jurídico que tienen como destinatario al señor don Desiderio Gutiérrez, Alcalde de San Cebrián de Mazote, Valladolid, y que patentizan la actuación de José Antonio como abogado de consulta, fueron obtenidas por deferencia del camarada Narciso García Sánchez, de la Vieja Guardia vallisoletana.
A PASCUAL RUIZ SALINAS. Madrid, 10 de noviembre de 1928.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Los Madrazo, 26
MADRID
Teléfono 54145
Sr. D. Pascual Ruiz Salinas.
Juez de Primera Instancia de Almagro.
Querido Pascual: Recibo tu carta y me apresuro a ratificar por escrito cuanto te dije de palabra el día que tuve el gusto de verte.
Puedes decir en todas partes que esa gente que alardea en Almagro de amistad conmtigo y consecuente influencia es para mí desconocida hasta el nombre. Aunque la conociera, me guardaría muy bien, como me guardo siempre, de hacer la menor indicación o recomendación a jueces ni magistrados. Pero en el caso presente, no sólo me ofenden quienes se atribuyen esa amistad conmigo, sino que mienten abiertamente, pues, como te digo, se trata de individuos a quienes no conozco siquiera ni quiero conocer.
Creo que esta carta está bastante clara. No la necesitabas tú, porque tu rectitud no ha de apoyarse en pruebas tan poco importantes como una carta mía, sino que por sí misma ha de ser reconocida y respetada. Pero sí me interesa a mí, por mí mismo, poner esto en claro, pues no hay nada que pueda ofenderme más que la suposición de que influyo sobre los Tribunales, según el peor estilo del antiguo régimen. Aunque esa gente de que me hablas hubiera sido amiga mía (que no lo es, por fortuna), hubiese hecho bastante con atribuirme lo que me atribuye para perder mi amistad
Lo único que quisiera es que se atreviese ahora alguno de esos individuos a presentárseme en casa, cosa que no han osado hacer hasta ahora. Yo le enseñaría cómo se sale por la escalera de un modo más enérgico del acostumbrado.
Puedes hacer de esta carta el uso que quieras. Te abraza tu buen amigo y compañero de los días de la Facultad
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Publicada en Y, número de marzo de 1941.
CARTA A LA SRTA. A. M. C. S. Madrid, 13 de junio de 1929.
Srta. A. M. C. S.
Mi querida amiga: Hace unos días me llevé la sorpresa de recibir su carta con el estudio grafológico que me prometió a nuestro paso por Zaragoza. Le ruego me perdone que haya tardado estos días en contestarle; pero, por un lado, apenas he tenido un minuto libre, por otro, me daba cierto miedo escribir a una persona que descubre todas esas cosas en la letra de uno. Le estoy agradecidísimo por el estudio, pero me parece que debe ser más amable que sincero, pues no puedo creer que a costa de algún pequeño defecto como los que me descubre haya en mí tantas cosas buenas. Esto sí que se lo digo de verdad: cuando me juzgo a mí mismo encuentro siempre muchos más motivos de descontento que de satisfacción. Sin embargo, me parece que el estudio salvo lo que ha puesto su amabilidad, es acertadísimo: así me lo han dicho varios de los amigos que me conocen más (1).
Un millón de gracias. Se alegra mucho de saludarla una vez más su afectísimo amigo.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
En el artículo publicado por Felipe Ximénez de Sandoval en Arriba, el 23 de febrero de 1966, consta que la referencia utilizada por A. M. C. S. consistía solo en tres palabras: «Querer y querer» y la fila.
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(1) El estudio grafológico a que se hace referencia estaba dedicado «A José Antonio Primo de Rivera, uno de los pocos caballeros que quedan». Decía textualmente: «Escritura de tamaño grande y extensa, que revela generosidad, esplendidez, sentido estético y cierta simpatía que rompe la impresión un poco fría de su personalidad. Franqueza condicional. Un poquito amigo de llevar la contraria. Conocimiento del valor propio; carácter algo impaciente, que sabe, sin embargo, someterse a la disciplina, nunca a la imposición; espíritu observador y filosófico –mucha lógica y sentido deductivo–; persona que piensa las cosas antes de hacerlas (precaución antes de decirse). Más propenso al optimismo que al pesimismo.
Inclinaciones. – A lo bueno, elevado y noble.
Sus aptitudes. – Son para la diplomacia; en ella hubiera usted triunfado.
En la firma. – Se observa un gran amor propio, que tal vez sea su más señalada característica. ¿No es así?
A CÉSAR GONZÁLEZ–RUANO.Madrid, 15 de marzo de 1930.
Señor Don César González–Ruano.
Mi distinguido amigo:
He leído su interviú y le agradezco muy sinceramente la forma afectuosa en que está hecha. Mí horror a la exhibición se tranquilizó, en parte, al recibir de usted, con tono inconfundible de sinceridad, la promesa de que no aparecería en la interviú nada que pudiera mortificarme. Ahora me tranquilizo del todo, al comprobar que usted, cumpliendo con creces su promesa, no sólo ha evitado toda mortificación, sino que me ha proporcionado motivos de gratitud.
Recíbala muy cordialmente de su afectísimo amigo y compañero, q. e. s. m.,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Del libro de César González–Ruano: «El momento político español.» Madrid, 1930.
A JUAN IGNACIO LUCA DE TENA. Madrid, 15 de marzo de 1930.
D. Juan Ignacio Luca de Tena.
Director de ABC
Mi querido amigo: No es fácil de expresar la sorpresa y la emoción con que he leído su carta. Pero no me será difícil hacérsela imaginar. Nos hemos educado los dos, como usted dice muy bien, en la misma enseñanza. Y de igual manera que siente y entiende mi temor de ser tan sólo «el hijo de papá» tiene que sentir y entender también hasta qué punto llega al fondo del alma un rasgo de cordialidad como el suyo.
Parece que el haber vivido desde chicos en un ambiente de publicidad y pasión (la publicidad y la pasión que han rodeado a nuestros padres) debería habernos embotado, en parte, la sensibilidad para todo género de impresiones. Pero a mí me ha pasado lo contrario, y, por lo visto, también a usted; los ataques a mi padre (los ataques insolentes, enconados, injustos, como muchos de los que se leen en estos días) llegan a producirme una amargura hasta física tan agobiante, que me quita del todo la paz. Y, en cambio, el encontrar una prueba noble de afecto, el verme entendido y apoyado, como ahora con su carta, me entona de un modo que sólo puede imaginar quien lo ha sentido.
No encuentro palabras con que agradecer lo que ha hecho. Es imposible buscar nada de mayor delicadeza; adivinar la situación de espíritu de un hombre a quien ni siquiera le ligaba una amistad íntima y decirle precisamente las palabras justas para confortarle. Ha venido usted a reconocer en justicia, generosamente, los beneficios que a mi padre debe España, precisamente en estos días en que me achicharra por dentro el repugnante espectáculo que a nadie se oculta: una Prensa rabiosamente sectaria y una turba hambrienta de viejos fracasados que resucitan, pidiendo a aullidos, ¡las responsabilidades de la Dictadura! Como si el Gobierno dictatorial, falible como todos, no hubiera venido a sacar a España de las miserias y las vergüenzas en que la sumieron muchos de los que ahora ejercen de fiscales; como si no hubiese ahuyentado la anarquía, la pesadilla africana, el déficit crónico, la leyenda negra, la reputación detestable de nuestros amigos y tantas otras cosas tristes, sino que hubiera sido una cuadrilla de salteadores dedicada durante seis años al saqueo. Y esto es lo que se dice, a sabiendas de que es mentira, entre el silencio cobarde de los más obligados a la defensa.
Si todos se portasen como usted, conmigo ahora, ¿qué importarían las discrepancias políticas? Lo malo es que, en general, entre nosotros, se trata a los adversarios como si no fueran hombres, como si no fueran sensibles; dándoles unos manotazos desconsiderados que hacen sangre en lo más vivo de los sentimientos. Tal vez los que atacan de esa manera sienten poco y, por eso, no adivinan el daño que hacen. Usted, al entender lo que otros sienten, demuestra que también sabe sentir.
No quiero acabar yo tampoco sin darle las gracias muy sinceras por la benevolencia con que juzga un trabajo mío como aprendiz de periodista y mi actitud general en mi papel de hijo. Para lo uno y para lo otro puede aleccionarme mucho su ejemplo.
Crea que se alegra de verdad al considerarse suyo afectísimo, amigo q. e. s. m.
Firmado: JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Publicada en ABC, 19 de noviembre de 1952. Proporcionada por Mariano Rodríguez de Rivas.
A JOSÉ MARÍA PEMÁN.Madrid, 30 de abril de 1930.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Los Madrazo, 26
Querido José María:
El secretario de la U.M.N., al repartir entre sus miembros la comunicación con las provincias, me encomienda la de Cádiz.
Excuso decirte que, para cumplir como pueda mi misión, no cuento con más auxilio que los que puedan prestarme tu amistad y tu experiencia. Ya sabes el cariño que mi padre te profesaba y la confianza que siempre puso en ti. ¿Quieres, en recuerdo de uno y de otra, encargarte de movilizar a cuantos elementos puedan adherírsenos en la provincia? Creo que puedes hacer mucho; sobre todo, si te vales, tanto en Cádiz como en Jerez y otros sitios, de tus relaciones y parentescos personales. Todo lo que tú hagas será completamente de fiar, mientras que otras ayudas circunstanciales son bastante problemáticas.
Por de pronto, se trata de celebrar una Asamblea del partido en la última decena de este mes, y es preciso saber la representación que puede mandar Cádiz (provincia).
Conviene la formación de grupos de propaganda o secretariados, a semejanza del que se ha constituido en Madrid y conoces por los periódicos.
Me han elegido, en recuerdo de mi padre, presidente de la Junta de Propaganda Patriótica y Ciudadana; y para acompañarme en la Junta Directiva habéis sido nombrados tú, Pepe Pemartín, Fuentes Pila y Quintanar. Excuso decirte lo que me alegro de que también en esto trabajemos juntos.
Recibe un fuerte abrazo de tu amigo,
JOSÉ ANTONIO
AL GENERAL DÁMASO BERENGUER.5 de mayo de 1930
(Nota publicada en La Nación)
Don José Antonio Primo de Rivera ha dirigido una carta al señor Presidente del Consejo de Ministros, general Berenguer, protestando de la conducta intolerable del alcalde de Villoldo al anunciar desvergonzadamente la subasta de un retrato del inolvidable marqués de Estella y otro del general Martínez Anido.
Dice en ella el señor Primo de Rivera que «ninguno de su familia puede ser tachado de impulsivo si se decide, por fin, a molestarle con una queja como la que es objeto de la carta».
«Llevamos tres meses –añade– soportando injurias contra una memoria venerable. Y si no acudimos al Gobierno cuando los ofensores eran simples particulares, hoy, que viene la provocación de una autoridad pública, en funciones de tal, sobra razón para romper el silencio.»
Agrega que estos hechos sólo podrían quedar impunes en un estado de descomposición social, y después de otras consideraciones muy razonables, termina esperando que el señor presidente ponga severo y pronto correctivo al sujeto.
Según nuestras noticias, el general Berenguer ha contestado que el Gobierno interviene ya en el asunto.
De La Nación: «Lo del alcalde de Villoldo», 5 de mayo de 1930.
A JULIÁN PEMARTÍN.Madrid, 27 de mayo.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Querido Julián:
Te he echado mucho de menos en los días de nuestra inmensa desgracia, y puedes estar seguro de que creo en la sinceridad con que has tomado parte en ella.
Hace muchos días que estoy queriendo escribirte para darte las gracias; pero no tenía un minuto que no fuera de ajetreo, y necesitaba dedicar a nuestra amistad un rato más tranquilo.
¡Qué espantoso es esto, Julián! La vida no le deja a uno entregarse, y menos ahora en que tantos deberes siento pesar sobre mí, pero cuando se queda uno solo consigo mismo y puede ver el hueco enorme que queda, viene un abatimiento espantoso. Te aseguro que estas cosas, como las heridas, duelen más al enfriarse: los primeros días son de aturdimiento; no se da uno cuenta ni puede ver el conjunto de la desgracia, sino sólo rasgos sueltos. Pero, después…
¡En fin! Creo que voy a verte pronto, porque quisiera pasar unos días con tu hermano Pepe, que me ha prometido invitarte, y si no, de todas maneras, iré, D. m., a Jerez.
Te debo todavía las gracias por lo que hiciste cuando lo de Queipo. ¿Ves cómo no eres asinalagmático? Recibe un abrazo muy fuerte de tu mejor amigo.
JOSÉ ANTONIO
Contestación al pésame que Julián Pemartín le envió a José Antonio cuando el fallecimiento de su padre. La fecha que corresponde al documento es, por tanto, la de 27 de mayo de 1930. Papel de carta en pliego de 215 milímetros de altura por 271 mm. de ancho y orla de luto de 12 mm.
AL DIRECTOR DEL «DIARIO DE CÁDIZ».Jerez de la Frontera, 5 de julio de 1930.
Señor director del Diario de Cádiz
Muy distinguido señor mío:
He leído en el Diario de Cádiz –periódico que recuerdo con la mayor simpatía desde los años en que mi padre estuvo allí de gobernador militar– la reseña de mi visita del jueves a la Unión Patriótica, y le agradezco muchísimo la atención prestada por el Diario a un visitante de tan poca importancia como yo.
Pero ya que se me ha concedido trato semejante, quisiera que mi visita no pudiera por nadie interpretarse como propósito de entrometerme en la vida gaditana ni de formular juicios, sin la menor autoridad, acerca de sus figuras y su vida política interior.
Lo digo porque, leyendo el resumen de las palabras que pronuncié en la Unión Patriótica, parece desprenderse que quise atribuir a José María Pemán –amigo mío de toda la vida– el engrandecimiento urbano de Cádiz, diciendo que, gracias a él, se sostuvo en el cargo de alcalde durante el tiempo de la Dictadura el marqués de Víllapesadilla.
Ni esto es así ni yo me hubiera atrevido a decir tal cosa. José María Pemán, al que le sobran méritos propios para no necesitar que se exageren sus merecimientos, tuvo el acierto de proponer para alcalde el nombre de don Ramón de Carranza. Pero, de ahí en adelante, y sin echar en olvido la leal asistencia que siempre le prestó Pemán, sería injusto atribuir la permanencia de don Ramón de Carranza en el cargo a todo lo que no fueran sus méritos propios, verdaderamente extraordinarios, y elogiados como por nadie por el propio Pemán.
Cádiz ha tenido la fortuna de dar con un alcalde magnífico; con un verdadero ejemplar de gobernante, fuerte, resuelto, inteligente, infatigable; de esos que transforman en unos años a la ciudad que gobiernan.
Y sería ridículo que yo, admirado espectador de la transformación urbana de Cádiz, viniera a explicar, por relaciones de política gaditana interior, por mí completamente desconocida, la venturosa permanencia de tal alcalde en su magistratura municipal.
Conste así ara que nadie pueda confundir a un visitante maravillado (modestísima figura además, sin otro mérito que la triste gloria de su apellido) con un entrometido importuno.
Si da usted cabida en el Diario de Cádiz a esta carta, señor director, se lo agradecerá muchísimo. De todas maneras reciba el cordial saludo de su afectísimo., s. s., q. e. s. m.,
JOSÉ A. PRIMO DE RIVERA
Diario de Cádiz, 8 de julio de 1930.
A ENRIQUE ESPERABÉ DE ARTEAGA.Madrid, 18 de marzo de 1931.
Don Enrique Esperabé de Arteaga:
He leído, profundamente afectado y muy conmovido, la carta que ha tenido usted la gentileza de enviar a La Nación, en homenaje a mi inolvidable padre (q. D. g.)
Mil gracias, mi respetable amigo, y cuente siempre con mi eterno reconocimiento.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
A JUAN IGNACIO LUCA DE TENA.Madrid, 31 de marzo de 1931.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Querido amigo Juan Ignacio: Mi muy sincera gratitud por los honores concedidos en ABC al artículo que publiqué en La Nación.
Al agradecimiento por lo que ABC contribuye a divulgar un trabajo escrito en defensa de la memoria de mí padre, se une la satisfacción de principiante del periodismo que ve de pronto su nombre rotulando dos columnas: dos columnas de ABC como quien no dice nada.
Le reitero, además, las gracias por la carta que me escribió en el aniversario de mi padre; aniversario, además, como usted afectuosamente recordaba, de una inolvidable correspondencia nuestra.
Le abraza cordialmente su buen amigo,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
(Rubricado)
A JUAN IGNACIO LUCA DE TENA.Madrid, 1 de abril de 1931
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Ilmo. Sr. Marqués de Luca de Tena:
Querido amigo Juan Ignacio: Ya son demasiadas molestias; pero como me he dirigido a los demás directores de periódicos solicitando la publicación de mi última respuesta al general Burquete, no renuncio al honor, si usted me lo concede, de verla publicada en ABC. Usted decidirá si debe o no reproducirla, y, de todas maneras, le queda muy agradecido su buen amigo que le abraza.
Firmado y rubricado:
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
A JULIÁN PEMARTÍN.3 de abril de 1931
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Querido Julián:
Tengo una visita interesante mañana, Sábado de Gloria, y para asistir a ella hubiera tenido que salir de Jerez a media tarde del Viernes Santo, con la consiguiente pérdida de la procesión más emocionante y de la tranquilidad con que pueda contemplar las anteriores un hombre sin prisa. Por eso hube de desistir por este año de admirar la Semana Santa de jerez; lo cual, D. m., no volverá a ocurrir el año que viene.
El día de San José recibí una telefonema firmado por Eduardo (1) y por ti. Hazme el favor de darle un abrazo de agradecimiento y recibe tú otro.
Hace un siglo que estoy queriendo enviarte los adjuntos papeles que te dejaste en Chamartín. Incluso los he llevado a Jerez en dos viajes y no me he acordado de dártelos.
Espero ir por ahí muy pronto.
Recibe un fuerte abrazo de tu mejor amigo,
JOSÉ ANTONIO
P. D. – Hazme el favor de preguntar a un González las señas de Alvaro, en Cuba, pues tengo que contestarle a un telegrama que me puso en el aniversario de mi padre. Pregunté a Fernando y no me ha contestado. Cuanto antes me lo digas más te lo agradeceré.
A DON TIRSO ESCUDERO.Madrid, 21 de abril de 1931.
ESTELLA
Don Tirso Escudero.
Querido amigo: Hemos pasado unos días de tan poca tranquilidad espiritual, que durante ellos se me han atrasado todas mis obligaciones. Entre las primeras estaba la de enviarle a usted, de corazón, un fuerte abrazo de gratitud por la carta que me escribió cuando lo de Burquete, por las facilidades que dio en la Comedia para el acto conmemorativo de la muerte de mi pobre padre, y por la constante lealtad para su memoria de que está dando continuas muestras en medio de tantos desertores. Crea que pongo en estas palabras verdadera emoción y que todos mis hermanos participan en el mismo agradecimiento.
Aunque con retraso, recíbalo de su buen amigo, que le abraza,
JOSÉ ANTONIO
(Del libro de Tirso Escudero: «Memorias de un empresario», cit. por F. Ximénez de Sandoval: José Antonio página 98.) La lealtad del antiguo empresario del Teatro de la Comedia decidiría en buena parte la elección de Madrid como escenario del acto fundacional de la Falange, en vez de Burgos, como José Antonio prefería en un principio.
A JOSÉ MARÍA PEMÁN.8 de junio de 1931.
ESTELLA
Querido José María:
¡Un millón de gracias por tu magnífico regalo! Un paseo por el barrio de Santa Cruz con la guía de tus versos –algunos de los cuales son quizá los mejores que has escrito– es un buen descanso en estos días de agitación. Tengo ganas de charlar contigo. ¿Qué haces? ¿Qué piensas? ¿Qué se prepara ahí para las Cortes Constituyentes? Créeme que siento verdadera preocupación. Pero, en fin, la aplazo por ahora y vuelvo a tus versos…
«¿Fue una mujer la Pimienta?»…
¡Quién viviera en un país habitable, donde hubiera mayor número de buenos poetas y muchísima mayor cantidad de buena educación! Un abrazo,
JOSÉ ANTONIO
Colección de José María Pemán
A JULIÁN PEMARTÍN.15 de noviembre de 1931
ESTELLA
Chamartín de la Rosa.
Querido Julián:
El sangre gorda de mi hermano Miguel, que se ha pasado en Jerez dos meses, no me ha dicho nada hasta ahora de tu enfermedad. Hace tiempo oí vagamente que estabas malo; pero ni pude pensar que fuera una cosa seria ni mucho menos que te hubiera durado tanto; ya te suponía, desde hace mucho tiempo, haciendo tu vida regular, que es tu vida irregular. Y ahora me entero de que aún estás convaleciente. ¡Qué habrás pensado de mí y de mi amistad al ver que no te ponía dos renglones interesándome por tu salud! Pero no necesito argumentos para convencerte de lo sinceramente que tomo parte en tus cosas, ni . para que creas en el interés con que, desde que la he sabido, espero noticias de tu enfermedad, que quisiera me dieses tú mismo cuando el hacerlo no te cause molestias.
De haberte sabido antes en cama hubiera procurado, además, escribirte cosas de aquí, por si con ellas te entretenía. No me hubiera faltado materia, pues ya habrás visto por los periódicos que en los últimos meses mi vida ha sido una continua agitación, que ha recorrido desde las gloriosas cumbres del sufragio popular hasta las tribulaciones del cautiverio. No sabes cuántas veces me he acordado de ti durante todas esas peripecias y lo que me hubiera alegrado, ya qí4e no tu material auxilio impropio de nuestra amistad asinalagmática, tu inteligente buen humor.
Ahora creo recordar que en una de las cartas de felicitación recibida en Jerez con motivo de las elecciones se me hablaba de tu enfermedad; pero no tuve ocasión de leerla hasta hace pocos días, porque como llegaron con aquel motivo más de mil, Cuerda me las guardó todas juntas, y cada día no leíamos más que las que íbamos a contestar.
Voy a ver si me pongo al corriente en papeles y te escribo otro día una carta más interesante. Por ahora, recibe sólo el más ferviente deseo de que te pongas bien y un fuerte abrazo de tu mejor amigo,
JOSÉ ANTONIO
En dos cuartillas apaisadas de 212 mm. de ancho por 165 mm. de altura, con orla de luto de 6 mm.
A JUAN IGNACIO LUCA DE TENA.Esta carta está sin fecha. Debe ser de fines del 31 o principios del 32.
Ilmo. Sr. Marqués de Luca de Tena.
Querido Juan Ignacio:
Mil gracias por tu carta, nueva prueba de tu amabilidad para conmigo y de los feos procedimientos que ahora sigue la censura. Porque no es lo malo el que tache con injusticia; eso puede tener disculpa; lo reprochable es que «mienta», como ha mentido al telefonear a ABC que el extracto de mi carta dada por La Nación se había publicado sin permiso. En el periódico están, para quien quiera verlas, las galeradas sometidas al censor. ¡Cualquiera publica nada sin permiso, después de la persecución –cuatro multas ya– con que están agobiando a nuestro periódico!
En fin, tú no has podido hacer más y te lo agradezco muy de veras. Como te lo agradecería también muchísimo el que ya que ABC ha publicado en extracto los artículos del señor Alba, acoja la nota de rectificación que ha escrito el secretario de la U.M.N.
Se trata, como habrás podido ver, de un tranquilo razonamiento sobre datos y cifras.
Un fuerte abrazo de tu buen amigo,
JOSÉ ANTONIO.
(Rubricado.)
A JOSÉ MARÍA PEMÁN.13 de mayo ¿de 1932?
Querido José María:
La primera mujer de Adán y todos sus descendientes te felicitamos con orgullo por la cuchillada que has asestado al «maestro». Desde luego, no he sido puntual en comunicarte esta felicitación, pero sí en sentir la alegría de tu triunfo (1).
Además, te debo las gracias por tu felicitación cuando el Consejo de Guerra. Como verás, mi correspondencia es un modelo de orden.
¡Pero no importa! En cambio, mi amistad es verdadera.
Un abrazo,
JOSÉ ANTONIO
A BLANCA SILVEIRA–ARMESTO. Madrid, octubre de 1932.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Los Madrazo, 26.–Alcalá Galiano, 8
Teléfonos 10999 – 44722
Sra. Dª Blanca Silveira-Armesto.
Mi distinguida amiga:
El continuo ajetreo en que vivo me ha hecho aplazar hasta ahora, contra mi propósito, el deseo de darle las gracias por su interviú. Ha puesto usted en ella cordialidad y un acento difícil de lograr cuando fue tan larga y tan desordenada, por mi parte, la conversación que sostuvimos. Le ruego, reciba mi agradecimiento sincero.
Ya sabe donde me tiene a su disposición. Con mucho gusto se reitera su affmº. amigo,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Obtenida por deferencia de don Mariano Rodríguez de Rivas. La interviú a que se alude apareció en la revista Crónica, de Madrid.
CONTESTACIÓN CIRCULAR A LAS ADHESIONES RECIBIDAS CON MOTIVO DE LA FUNDACIÓN DE FALANGE ESPAÑOLA.Madrid, 8 de noviembre de 1933.
F. E.
FALANGE ESPAÑOLA
MADRID
El Comité de Mando de este Movimiento Nacional ha recibido la carta de adhesión dirigida por usted a uno de sus miembros. La abrumadora abundancia de las adhesiones recibidas no permite contestar personalmente a cada adherido sino por medio de esta hoja impresa. Pero crea que las palabras de usted han sido leídas y estimadas personalmente, con la más cordial gratitud, por el jefe a quien van dirigidas, y que al enviarle esta notificación de tenerle ya por unido al Movimiento le dirige todo el Comité su fraternal saludo.
Fdo: J. A. PRIMO DE RIVERA
Sr. D. Blas García. Ríos Rosas. 8, 3º
Madrid.
A JOSÉ GUTIÉRREZ–RAVE.Madrid, 2 de diciembre de 1933
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Alcalá Galiano, 8
Teléfono 44722
MADRID
Señor don José Gutiérrez–Ravé.
Alcalá, 195.
Madrid.
Muy distinguido señor mío:
Agradezco muy de verdad su afectuosa carta y tengo mucho gusto en enviarle un ejemplar de nuestros discursos de la Comedia, que han sido impresos según usted aconsejaba.
Le saluda y se ofrece suyo affmo. amigo s. s., q. e. s. m.,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
A SANCHO DÁVILA.Madrid, 11 de diciembre de 1933.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Alcalá Galiano, 8
MADRID
Teléfono 44722
Sr. D. Sancho Dávila.
Canalejas, 4.
Sevilla.
Querido Sancho: Mil gracias por tu carta.
No han llegado los señores quejosos. Me parecen perfectas tus medidas respecto a la constitución de otro grupo rival del nuestro.
A Heredia mándalo a Madrid, calculo que en tercera, y dile que se me presente.
Gracias por todo y un fuerte abrazo de tu primo.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Enterado y conforme con la postdata.
A RAMÓN DE DESPUJOL.Madrid, 14 de diciembre de 1933.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Alcalá Galiano, 8
MADRID
Teléfono 44722
Sr. D. Ramón de Despujol.
Suñer y Capdevila, 25.
Barcelona.
Muy distinguido señor mío:
Mil gracias por su afectuosa carta del día 5 que me ha animado mucho por lo que tiene de alentador para proseguir la obra en que estoy metido.
Desde luego va usted bien al entenderse con la persona de quien me habla.
Tiene mucho gusto en saludarle su affmo, s. s., q. e. s. m.,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
(Rubricado)
A BLAS GARCÍA.Madrid, 22 de diciembre de 1933.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Alcalá Galiano, 8
MADRID
Teléfono 44722
Sr. D. Blas García.
Ríos Rosas, 8.
Madrid.
Mi distinguido amigo:
Recibo su carta del día 20 y hoy mismo escribo al señor del Pueyo interesándome por lo que en ella manifiesta. Tan pronto tenga contestación se la transmitiré.
Se alegrará mucho de poder serle útil su affmo. s. s., q. e. s. m.,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
A SANCHO DÁVILA.Madrid, 26 de diciembre de 1933.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Alcalá Galiano, 8
MADRID
Teléfono 44722
Querido Sancho:
Llegó Heredia con tu nota. Me parecen muy bien las gestiones que estás haciendo.
Todavía no tenemos modelo de cruz ni emblema alguno. Lo que retrasa el adoptarlo es el deseo de llegar a un acuerdo con las J.O.N.S., pues nos parece que ninguno es tan expresivo ni tan español como el de las flechas de los Reyes Católicos; pero no queremos adoptarlo antes de limar todas las asperezas, para que las J.O.N.S. no se considere mortificada.
Felices Pascuas a todos vosotros y un fuerte abrazo de tu agradecido primo que te quiere.
JOSÉ ANTONIO
A JUAN CRESPI.Madrid, 29 de diciembre de 1933.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Alcalá Galiano, 8
MADRID
Sr. D. Juan Crespi y demás firmantes de la carta de 23 de noviembre (1).
Seriña, 23.
Palma de Mallorca, Baleares.
Mis queridos amigos:
Aunque ya habrán recibido ustedes instrucciones por otra parte, no quiero dejar sin contestación, al volver a encontrarla ahora bajo un montón de papeles pendientes, su afectuosa y admirable carta.
Les doy por ella las gracias más cordiales, y al mismo tiempo que me felicito de haberla recibido, felicito a ustedes el magnífico espíritu que demuestran.
Que el año 1934 traiga a todos ustedes y a nuestra idea las mejores horas.
Cordialmente les saluda,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
____________
(1) Firmantes: Juan Crespi, Fernando Serrano, Antonio Nicolau, Fernando Cotoner, Pedro Cotoner, Francisco Borrás, Nicolás Garáu, Juan Sureda, Isidro Vicente, Alfonso Zayas, Joaquín Puigdorfila, José Moragues, Jaime Mulet, José Seguí, José Tabaqué, José Tous Maroto, Bartolomé Bareclá, Joaquín Morell, Luis Cotoner, Ladislao López Bassa y Guillermo Pascual. Cronológicamente corresponde a la Falange mallorquí el primer intento de liberación de José Antonio de la prisión de Alicante. A principios de julio de 1936 pareció concretarse esa tentativa planeada con la complicidad del camarada Ramírez, de la Vieja Guardia de Baleares, detenido junto a los hermanos Primo de Rivera. El jefe provincial, Zayas, contrató un barco y reclutó una tripulación «especial», pero el confinamiento en el castillo de San Carlos de los directores del plan desarticuló aquel desesperado intento de liberación.
Del libro del marqués de Zayas: «Historia de la Vieja Guardia de Baleares,» págs. 72 y siguientes.
CARTA AL DIRECTOR DE LUZ, DE MADRID.Madrid, 13 de febrero de 1934.
Señor Director de Luz.
José Antonio Primo de Rivera saluda al señor director de Luz y le ruega la publicación de la adjunta nota, por la que le adelanta las más sinceras gracias.
En el tercer número de F.E. se dijo: «Falange Española aceptará y presentará siempre combate en el terreno que le convenga, no en el terreno que convenga a los adversarios. Entre los adversarios hay que incluir a los que, fingiendo acucioso afecto, la apremian para que tome las iniciativas que a ellos les parecen mejores».
Por otra parte, Falange Española no se parece en nada a una organización de delincuentes, ni piensa copiar los métodos de tales organizaciones, por muchos estímulos oficiosos que reciba.
Lo que hace Falange Española, entre el derrotismo y el asesinato que esgrimen quienes buscan aniquilarla, es seguir implacable su ruta de servicio a España.
Le saluda de nuevo su affmo. s. s., q. e. s. m.,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
A FRANCISCO BRAVO.Madrid, 20 de marzo de 1934.
Sr. D. Francisco Bravo.
Jesús, 5.- Salamanca.
Mi querido compañero:
Sé, en el momento de ir a contestar con retraso su afectuosa carta del día 5, que todo está ya arreglado en Salamanca en la mejor forma que yo podía desear.
Me alegra mucho de que haya sido así, y, con el brazo en alto, le saluda cordialmente,
Firmado: JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
De Francisco Bravo: «José Antonio, el hombre, el jefe, el camarada,» págs. 216–217.
A JULIÁN PEMARTÍN.24 de abril de 1934, 9 3/4 noche.
ESTELLA
Chamartín de la Rosa.
(Provincia de Madrid)
Querido Julián:
Hasta hace hora y media estaba con todo decidido para ir a tu boda. Pero en el último momento ha surgido una cosa absolutamente inaplazable, que te diré de palabra cuando te vea, en cuya virtud no tengo más remedio que quedarme aquí.
Tú ya sabes hasta qué punto estaré contigo en espíritu y cómo nuestra amistad fraternal de tantos años te deseará las mejores cosas. Ya las promete lo bien que has elegido; ahora que Dios haga lo demás y que Nena y tú seáis perfectamente felices.
Dile a Nena todo esto de mi parte y recibe, con toda la emoción y la pena de no poder acompañarte (ya sabrás con qué justa razón) el abrazo lleno de afecto de tu mejor amigo,
JOSÉ ANTONIO
P., D.– Con esta carta te entregaran un pequeño recuerdo mío.
A SANCHO DÁVILA.28 de abril de 1934.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Alcalá Galiano, 8
Madrid
Querido Sancho: Recibo tu carta y la fotografía que se publicará en cuanto vuelva a aparecer FE. Han vuelto a suspendérnoslo tan pronto como declararon el estado de alarma. Nos tienen fritos: casi todos los Centros cerrados; casi todos los Estatutos detenidos, y, mientras tanto, el ministro sonriente, cuando va uno a él con protestas.
Pero nada podrá contra gentes del espíritu que mostráis los de Sevilla, y, a su cabeza, tú, modelo irreprochable de militantes y jefes. Saluda a todos y recibe un fuerte abrazo.
JOSÉ ANTONIO
De «Hacia la historia de la Falange», Sancho Dávila y Julián Pemartín, pág. 7 3.
A SANCHO DÁVILA.Madrid, 17 de mayo de 1934.
Querido Sancho:
Personalmente, como me pedía el secretario de nuestro Movimiento en Sevilla y como hubiera hecho yo de todos modos, he hablado con el ministro de la Gobernación, quien ha escuchado atentamente mis protestas y me ha prometido en forma solemne poner justo fin a la estúpida persecución de que nos hace objeto en Sevilla el gobernador que nos ha tocado la suerte de padecer.
He insistido mucho en la gestión con el ministro y no he hablado del caso en la Cámara, porque, dado el número de preguntas e interpelaciones anunciadas, no me hubieran dado turno para hablar hasta fines de la semana próxima, por lo menos. Pero si el ministro, a quien pienso recordar sin descanso su promesa, tarda muy pocos días más en cumplirla, pediré la palabra con cualquier oportunidad (no surgida hasta ahora ni aun traída por los pelos) y formularé en público mi protesta.
Mientras tanto, hazme el favor de comunicar a los camaradas de Sevilla mi felicitación y el aliento de la Junta de Mando. Vuestra actitud frente al oficio del gobernador ha sido perfecta y ha merecido elogios unánimes. En estos días difíciles nos anima a seguir la lucha el saber que allá en Sevilla seguís dando un ejemplo constante de entusiasmo y estilo.
Con el brazo en alto, un cordial saludo para todos y fuerte abrazo para ti.
JOSÉ ANTONIO
De «Hacia la historia de la Falange», Sancho Dávila y Julián Pemartín, págs. 75-76. Reproducida en FE, de Sevilla, 29 de octubre de 1938.
A FRANCISCO BRAVOMadrid, 24 de mayo de 1934.
Señor don Francisco Bravo.
Salamanca.
Querido camarada: Su carta del día 22 rezuma razón por todas sus le tras. La estúpida resistencia de muchos gobernadores civiles nos tienen ahogado, contra ley, el Movimiento en Salamanca y otras varias provincias.
Yo he agotado mis gestiones con el ministro de la Gobernación, y como no es posible soportar más esperas, le he anunciado que plantearé en las Cortes la cuestión de nuestro funcionamiento. Tenemos aprobados los Estatutos por la Dirección General de Seguridad y es no sólo injusto, sino anárquico, que cada gobernador civil someta a nueva deliberación lo que ya está admitido por autoridad superior.
Como el Parlamento, cifra de todos los defectos del sistema Político, funciona según las normas que jamas entenderé, no me es posible calcular cuándo me concederán la palabra para hablar de esto, pero puede creer que no descansaré si no logro remediar la situación por que pasan nuestras Juntas de provincias.
Saluda cordialmente por su conducto a todos los camaradas de ahí,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
De «José Antonio, el hombre, el jefe, el camarada». de Francisco Bravo, pág. 227.
A CARMEN MUÑOZ ROCATALLADA, CONDESA DE YEBES.¿27 de mayo de 1934?
ESTELLA
Chamartín de la Rosa.
(Provincia de Madrid)
Querida Carmen:
Te envío la revista que te prometí y un ejemplar de los discursos de la Comedia en que empezó nuestro Movimiento. En ellos encontrarás algunos datos para mi biografía externa, encomendada a futuros historiadores superficiales; pero tampoco se te ocultarán algunos rasgos reveladores de mi biografía interna que tú estás llamada a escribir. Dios te lo pague.
Sabes que es tu buen amigo,
JOSÉ ANTONIO (Rubricado).
A B.P.C.Madrid, 18 de junio de 1934.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Alcalá Galiano, 8
MADRID
Teléfono 44722
B.P.C.
San Martín, 20
Ribadavia. Orense.
Muy señor mío:
Si usted pertenece a la Falange Española de las J.O.N.S. sólo a su disciplina puede estar sujeto y no a la de ningún otro que bajo algún otro nombre se haya podido constituir.
Así pues, siento no poder enviarle la fotografía que me pide para su «Juventud fascista», por cuanto el envío de esa fotografía pudiera parecer un acto de aprobación.
Le saluda su affmo. s. s.,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
La fotocopia de esta carta apareció en Vieja Guardia, de Madrid, número correspondiente al mes de julio de 1963. Estaba dirigida a un simpatizante de Ribadavia (Orense), cuyas señas e identidad omite la revista, por razones que desconocemos.
A SANCHO DÁVILA.Madrid, 23 de julio de 1934.
Camarada Sancho Dávila.
Canalejas, 4. Sevilla.
Querido Sancho:
Con la contrariedad que podrás imaginar, me entero de vuestra nueva detención. Por comentarla en el número de FE correspondiente al jueves pasado, nos lo denunció el fiscal Sin embargo, te enviaré un paquete de ejemplares.
Es magnífico ver cómo lucháis y sufrís en Sevilla. Los tiempos son duros para todos; pero a vosotros os ha tocado ser de los más castigados por la persecución. Por eso sois de los mejores.
JOSÉ ANTONIO
P. D.– Recibí las fotografías de la fachada color crema. Me han hecho mucha gracia.
De FE, de Sevilla, 29 de octubre de 1937.
A D. JOSÉ DE MORA-FIGUEROA, MARQUES DE TAMARÓN.Madrid, 26 de julio de 1934.
Ilmo. Sr. Marqués de Tamarón.
Avda. del 14 de abril, 6. Cádiz.
Querido Pepe:
Me entera la Secretaría general de tu dimisión, y no quiero perder la esperanza de que un llamamiento personal a ti te mueva a retirarla.
La carta que escribiste dimitiendo, lejos de demostrar un fracaso en tu altura, pone de relieve excelentes condiciones: tu modo de enjuiciar la situación de nuestro movimiento en Cádiz es exacta, y esta exactitud de juicio es una de las primeras cualidades que un jefe necesita.
Yo te pido que las apliques a considerar no lo poco que, mirado en absoluto, se ha conseguido, sino lo que esto representa en relación a la juventud del movimiento y a la apatía de los españoles, tal vez más marcada entre algunos andaluces. Dices que sólo los estudiantes nos entienden. ¿Te parece poco, cuando hace menos de un año nadie aún había lanzado en público en España nuestra idea?
Ya sabemos que intentamos una cosa ardua; por lo mismo hemos de vencer todas las tentaciones de desistimiento. Créeme que yo también las padezco de cuando en cuando; pero no hay más remedio que seguir, porque si no es por nuestro camino no puede haber interés ni gloria para España.
Hazme, pues, el favor de meditar tu propósito otra vez y recibe un abrazo de tu buen amigo y camarada,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
A SANCHO DÁVILA.Madrid, 29 de julio de 1934.
FALANGE ESPAÑOLA DE LAS J.O.N.S.
Señor don Sancho Dávila.
Canalejas, 4. Sevilla.
Querido Sancho:
Mil gracias por tu afectuosa carta.
Existió, en efecto, un intento de indisciplina, que se reprimió como era preciso. En el último número de FE (del que he dicho que te mandaran unos cuantos ejemplares, a pesar de haber sido denunciado y recogido por la Policía) habrás visto un artículo transparentemente alusivo a la conspiración. También habrás visto otro en el que se hablaba de Sevilla. Precisamente este trabajo y otro de la primera plana fueron los que motivaron la denuncia por el fiscal.
No se ha hecho comunicación oficial acerca del propósito de revuelta para evitar el escándalo y los chismes que alrededor de ello se hubiera suscitado fuera de la Falange. Sólo hablé, con pruebas a la vista, de la traición de los conspiradores, a algunos jefes de aquí que se habían dejado atraer por ellos. A los leales no había que decirles nada, y por eso no te incluí a ti entre los primeros. Todos los que habían entrado en la conspiración, engañados por la insidia de los que la promovieron, siguen en nuestro Movimiento con mejor espíritu que antes, porque han comprobado en quién tienen que poner su fe. Y el que era alma de la conspiración, Juan Antonio Ansaldo, ha sido dado de baja.
La cuestión económica sigue pasando por instantes de extrema gravedad. Precisamente el intento de conspiración venía apoyado desde afuera por los dueños del dinero, quienes a toda costa se proponen hacer a nuestro Movimiento una simple milicia a sus órdenes. Por eso la conspiración, fuera y dentro de la Falange, iba dirigida contra mí, a quien suponen, para mi honor, el más irreductible guardián del espíritu de la Falange.
Cada vez que tu admirable gente de Sevilla pasa por una nueva amargura, siento muy de veras el deseo de que fuera posible recabar para mí la mayor parte de su sufrimiento. Ya que esto no se puede hacer te ruego les digas a todos hasta qué punto estamos unidos a ellos todos los camaradas de España, y cuánto les admiramos por su magnífico temple.
En cuanto a ti, ¿para qué decirte? Toda palabra es pálida para ensalzar tu esfuerzo, tu valor y tu serenidad.
¡Viva España! y un fuerte abrazo de
JOSÉ ANTONIO
Colección de Sancho Dávila: «Cartas de José Antonio.»
A SANCHO DÁVILA.Madrid, 4 de agosto de 1934.
FALANGE ESPAÑOLA DE LAS J.O.N.S.
Señor don Sancho Dávila
Canalejas, 4. Sevilla.
Querido Sancho:
Recibo tu carta con los impresos que incluyes y encuentro justificado el que esta vez hayas considerado que había motivo de urgencia excepcional para adoptar la resolución que adoptaste con el triunviro de Sevilla José María Cañadas.
No dejes de tenerme al corriente en todo lo que vaya ocurriendo a los camaradas de ahí en sus continuas contrariedades.
Abrazos a todos y viva España.
JOSÉ ANTONIO (Rubricado)
P.D.- Ahora vivo en Serrano, 86, donde me tienes para lo que quieras.
A SANCHO DÁVILA.Madrid, 20 de agosto de 1934.
FALANGE ESPAÑOLA DE LAS J. O. N. S.
Señor don Sancho Dávila.
Canalejas, 4. Sevilla.
Querido Sancho:
Con tu carta del día 14 recibí una copia de la circular que habéis remitido a los pueblos, y que me pareció muy bien.
Mis toques para procurar la apertura del centro Sevilla no han cesado. Figúrate que ahora se añade al interés del centro de ahí el que representa la clausura de todos los demás. Incluso he hablado con el presidente del Consejo de Ministros, harto de perder el tiempo con Salazar Alonso. Pero hay una consigna cerrada contra nosotros que llega desde el Gobierno hasta las extremas derechas. Tenemos que aguantar con la segura confianza de que este otoño será de gran auge para nuestro Movimiento.
Muy interesante y muy bien el informe del jefe de milicias que mandaste con tu carta del día 11.
Abrazos a todos y arriba España
JOSÉ ANTONIO
Carta incluida en Hacia la historia de la Falange, de Sancho Dávila y Julián Pemartín, pág. 80.
A SANCHO DÁVILA.Madrid, 22 de octubre de 1934.
Querido Sancho: Hoy mismo escribo a Pedro Parias una carta de agradecimiento. Recíbelo tú también por tu magnífico espíritu y tu diligencia. Otra vez, y no sé si van mil, estoy gestionando la apertura del Centro de Sevilla. No sé si ahora, en premio a la asistencia que hemos prestado a las autoridades, conseguiré resultado.
Te abraza,
JOSÉ ANTONIO
De «Hacia la historia de la Falange», Sancho Dávila y Julián Pemartín, pág. 80.
A FRANCISCO BRAVO.Madrid, 24 de octubre de 1934.
Señor don Francisco Bravo.
Salamanca.
Querido camarada: Mil gracias por tu magnífica carta del 12 de octubre. Ya imaginarás la disculpa que me ofrece la agitación de todos estos días para. no haberte contestado antes. Quiero, sin embargo, decirte que cada una de las palabras de tu carta ha sido leída, releída y pensada por mí, y que seguiré teniéndola en cuenta constantemente.
En cuanto al proyecto del programa, lo he entregado a la Junta Política, con los materiales del Consejo, para que urgentemente elabore un proyecto definitivo. En principio me parecen muy bien tus puntos y algunos los estimo excelentes. Sin embargo, me propongo que el programa definitivo sea, a ser posible, algo más breve y más sistemático. Acaso haya perjudicado un poco al tuyo la diferente procedencia de algunos de los principios acogidos.
Como ya va cesando el estado de agitación me propongo reanudar enérgicamente la organización y actividad del Movimiento, al que creo sin la más mínima duda que espera un año fecundísimo. Ya irás recibiendo comunicaciones.
Te abraza tu buen amigo y camarada.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
De «José Antonio, el hombre, el jefe, el camarada», de Francisco Bravo, págs. 221-222.
A SANCHO DÁVILA.Madrid, 31 de octubre de 1934.
Querido Sancho: Por fin me parece que puedo darte una noticia relativamente buena. He vuelto a ver al presidente del Consejo y me ha dado a entender de un modo bastante expresivo que tan pronto se levante el estado de guerra será abierto el Centro de Sevilla. Espero que no nos engañe.
Un abrazo y arriba España.
JOSÉ ANTONIO
De «Hacia la historia de la Falange», de Sancho Dávila y Julián Pemartín, pág. 81.
A SANCHO DÁVILA.Madrid, 3 de noviembre de 1934.
Señor don Sancho Dávila.
Canalejas, 4. Sevilla.
Querido Sancho:
Después de saludarte paso a decirte lo siguiente:
1º. En el Laboratorio de Medicina Legal, de Sevilla, están, pendientes de análisis desde hace dos meses, unas ropas recibidas de Zafra (Badajoz) que constituyen piezas de convicción en el sumario que se instruye por el supuesto delito de asesinato contra nuestro compañero Bernardino Oliva.
Como éste afirma ser inocente y tiene mucho interés en que el análisis sea hecho pronto, te ruego veas si tienes medios de influir cerca del Laboratorio de Medicina Legal para que comunique su informe lo antes que pueda al Juzgado que le remitió las ropas.
2º. Ya he escrito a Vallellano pidiéndole recomiende a la sucursal en Sevilla del Banco de los Previsores del Porvenir a los afiliados a nuestros Sindicatos. Creo que escribirá al director de la sucursal en el sentido de que tenga como recomendados a aquellos a quienes presentes tú. Haz el favor de ponerte al habla, por lo tanto, con los jefes del personal del Banco para convenir la forma en que vas a hacerles saber que van de tu parte.
Mil gracias y un abrazo.
Firmado: JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Sancho Dávila: «Colección de autógrafos de José Antonio.»
A FRANCISCO BRAVO.Madrid, 3 de noviembre de 1934.
Señor don Francisco Bravo.
Salamanca.
Querido compañero: Los puntos programáticos están ya casi concluidos; creo que hoy me entregará su proyecto la Junta Política, y yo no emplearé más de un par de días en revisarlo y modificarlo.
En cuanto a nuestra posición frente a la chabacanería gubernamental, no te preocupes. ¿De dónde has sacado lo de nuestros elogios al Gobierno? ¿No has leído mi circular del 13 de octubre? ¿Ni mi artículo «Una ocasión de España», publicado en Libertad, de Valladolid? Por si acaso, te envío unas pocas circulares, y siento no poder hacer igual con el artículo, porque no tengo de él ejemplar alguno
Desde luego, para mí está bien claro el sentido del momento presente: lo profundo de España ha ganado una batalla que pudiera ser punto de arranque de un movimiento decisivo, y la mediocridad cedorradical va a esterilizar esa victoria ignorando sus factores profundos y aprovechándola para consolidar un sistema estúpidamente conservador. Espero poner esto en claro cuando hable en las Cortes. Pero ya sabes que hay censura de Prensa incluso para las sesiones parlamentaria.
Un abrazo.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA (Firmado)
Francisco Bravo, op. cit., pág. 224.
A JUAN PUJOL.Madrid, 19 de enero de 1935.
Señor don Juan Pujol.
Director de Informaciones. Madrid.
Mi querido amigo:
Agradezco mucho la información que en el número de anoche me dedica Federico de Urrutia, y estimo en lo que vale la acogida que ustedes le dispensan. Pero como en medio de los aciertos del trabajo hay un punto algo confuso que pudiera originar malestar entre al unos de nuestros mejores militantes, le agradeceré muy de veras la aclaración siguiente:
El elemento indeseable que se introdujo en la Falange de las J.O.N.S. no consistía en «una legión de indocumentados procedentes del campo marxista «, perjudicial para «toda esencia pura, mística y profundamente española de nuestro Movimiento». Los antiguos marxistas incorporados a la Falange de las J.O.N.S. se conducen de un modo intachable y han aportado el sentido profundo de totalidad y de disciplina que en los medios marxistas se adquiere. Lo malo era un grupo –no legión– de gentes cultivadas, fuera de todo ideal político, en los fondos infrasociales más turbios de la vida humana. Estos elementos, revolucionarios de alquiler, son los que han tenido que salir de la Falange de las J.O.N.S., no por establecer unidad de pensamiento, nunca rota entre nosotros, sino por higiene.
Así resulta que todos los antiguos Consistas y todos los obreros de los Sindicatos nacionalsindicalistas se han quedado con nosotros, sin que llegue a dos docenas en toda España el número de las defecciones.
Mil gracias por la publicación, que le ruego, de estas aclaraciones y disponga de su siempre buen amigo,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
A FRANCISCO BRAVO.Madrid, 4 de febrero de 1935.
Francisco Bravo.
Salamanca.
Querido camarada: La proximidad de mi viaje a Salamanca me permitirá nivelar de palabra el retraso de correspondencia en que estoy contigo. Tú me disculparás y ya sabes que ni una de tus líneas cae para mí en saco roto.
Me parece excelente la alteración que has introducido en el programa y comparto por entero tus motivos.
Pienso llegar a Salamanca el sábado por la tarde, hacia las cinco. Ya están avisados los jefes provinciales que tú indicabas.
En cuanto a la muchacha de Lamamié de Clairac que tan afectuosamente se interesa por nuestro Movimiento, creo que el viaje me proporcionará la mejor ocasión para conocerla, de lo que puedes creer que me alegraré mucho.
Te abraza,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
De «José Antonio, el hombre, el jefe, el camarada», de Francisco Bravo, págs. 226-227.
A FRANCISCO BRAVO.Madrid, 15 de febrero de 1935.
Señor don Francisco Bravo.
Salamanca.
Querido camarada: Al regresar de Andalucía me encuentro con tu carta, que reaviva el recuerdo magnífico del domingo pasado en Salamanca. No puedes figurarte la resonancia que ha tenido nuestro acto, a pesar del semisilencio de la Prensa. Hasta en lejanos pueblos andaluces han valorado en su exacto sentido la presencia de don Miguel en el mitin y en el almuerzo. Acaso sea consecuencia indirecta del mismo acto el que los muchachos de Santander se hayan sublevado contra una vieja dirección, inepta y mediatizada por las gentes de siempre, y la hayan destituido manu militari. He tenido que darles la razón.
Lo de que Mateo dé un mitin exclusivamente obrero ahí me parece muy bien. Le traslado tu nota y él se pondrá de acuerdo contigo.
Mil gracias por todo otra vez. Espero que no llegue tu separación del periódico; pero sólo el peligro de que pueda producirse aumenta el valor de tu magnífica perseverancia. Ya se van encontrando jefes, como verás. Si hay aún algunos puestos deficientemente atendidos es porque los hombres aptos abundan menos de lo que uno quisiera, pero todo se andará y puedes creer que no se descansa.
Un abrazo,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
De «José Antonio, el hombre, el jefe, el camarada», de Francisco Bravo, págs. 227-228.
A FRANCISCO BRAVO.Madrid, 13 de marzo de 1935.
Señor don Francisco Bravo.
Salamanca.
Querido camarada: Lo primero de todo quiero encargarte, y no lo he hecho antes por habérseme traspapelado el documento, que des las gracias a todos los camaradas de ahí por el magnífico escrito que me enviaron con ocasión de haber salido el llamado periódico Patria Libre. Sé tú mismo quien rinda mi agradecimiento y mi emoción ante la actitud lacónica y fuerte de los militantes que tú conduces por el camino de nuestra disciplina.
Contesto ahora, además, a tu carta del día 11, y lo voy a hacer punto por punto.
1º. No hay ningún inconveniente en que se proyecte ahí la película «Camisas negras», con la conferencia de Giménez Caballero. Estoy seguro de que una conversación tuya con él le apartará de todo propósito de extravagancia y le hará ver la conveniencia de sujetarse a la buena línea. Por cierto que te has distraído un poco al no revisar el anuncio de la conferencia redactado por el Sindicato de Estudiantes. ¿Qué es eso de que Giménez Caballero es «líder de la juventud española»? ¿A qué viene la cita del texto alemán escrito por el propio Ernesto parangonando su influencia en la juventud con la de Ortega y Gasset?¿ Y el infeliz recuerdo a sus artículos sobre los patronos? Conviene que revises todas las cosas de nuestro Movimiento destinadas a la publicidad.
2º. No se ha publicado aún la nota explicativa de nuestra actitud ante las futuras elecciones, porque en este instante en que los únicos periódicos que acogen nuestras cosas están emperrados en el bodrio de la unión de las derechas, la salida de nuestra nota, con aire, en cierto modo, de reto, determinaría probablemente la clausura para nuestras informaciones de las únicas columnas donde encuentran alguna acogida. Los acuerdos de Valladolid saldrán, no obstante, en nuestro periódico, que va a publicarse en seguida, como verás en el punto siguiente. Claro está que el retraso en publicar la declaración trae pequeñas confusiones, como la que han cometido contigo los monárquicos de Salamanca; pero acaso esas pequeñas confusiones desvirtuadas por actitudes locales terminantes sean menos perjudiciales, de momento, que la reducción a un silencio total.
3º. El periódico iba a salir mañana, jueves. Por dificultades de última hora, debidas especialmente a la lentitud de la censura, saldrá el jueves próximo sin falta, a menos que nos lo suspendan las autoridades. Va a titularse Arriba, porque ninguno de los dos títulos anteriores se nos permite. De aquí al jueves, los jefes provinciales tendréis que anunciar animosamente su publicación.
Sentiré no verte en Corrales, pero me parece bien que ahorréis en viajes para emplear los pocos recursos que hay en intensificar el Movimiento.
Te saluda cordialmente,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
De «José Antonio, el hombre, el jefe, el camarada,» de Francisco Bravo, págs. 230-231.
A SANCHO DÁVILA.Madrid, 19 de marzo de 1935.
ESTELLA
Serrano, 86. Madrid.
Querido Sancho:
El 21, por la mañana, llegaré, Dios mediante, en el expreso, para asistir a tu boda y darte un abrazo. Ahora, con esta carta, recibirás dos recuerdos nuestros: un reloj que fue de mi padre y que todos los hermanos queremos que sea tuyo, y una sencilla caja de uso diario, que quiero que sirva a mi jefe territorial de Andalucía como memoria de este camarada suyo en el ajetreo en que estamos metidos.
No tengo que decirte la felicidad que te deseo, por que ya lo sabes, y porque te lo diré de palabra el jueves próximo.
Te abraza muy fuerte tu primo y camarada,
JOSÉ ANTONIO
A FRANCISCO BRAVO.Madrid, 28 de marzo de 1935.
Señor don Francisco Bravo.
Jesús, 5. Salamanca.
Querido Camarada: Agradezco el espíritu con que has recibido mi carta anterior y también agradezco tus indicaciones. Sin embargo, las que me aconsejan que me prevenga contra la adulación me parecen innecesarias; puedes creer que cada día tengo a mi alrededor más cosas amargas y que casi me vendría bien un poco de adulación como emoliente.
Supongo que habrás recibido ya el primer número del periódico. Salió con retraso por dificultades externas y pereza interna. Del segundo número me he encargado en persona, y hoy jueves están tirándolo ya. Va tu artículo sobre don Miguel, que es estupendo. En cuanto a la difusión del semanario, puedo decirte que tenemos ya más de quinientos corresponsales en España. La eficacia de estos corresponsales y el aumento de la venta dependerá ahora, más que nada, de lo que hagan los jefes provinciales. En Salamanca tengo muchos motivos para estar seguro de que la cosa andará bien.
Mateo, en efecto, se supera a sí mismo cada día. Es una magnífica adquisición. En cuanto a Onésimo, el domingo le veré en Tordesillas, por la tarde, e intentaré seguir esforzándome por entenderlo.
Mucho te agradecería un informe con más detalles sobre la cuestión del trigo ahí.
Te abraza,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA (Firmado)
¡Arriba España!
De «José Antonio, el hombre, el jefe, el camarada» de Francisco Bravo, págs. 232-233.
CARTA A JESÚS SUEVOS.Madrid, 11 de abril de 1935.
Querido camarada:
… Las impresiones recogidas por mi en el viaje a Galicia fueron las siguientes: me parecieron muy buenos de espíritu y de entusiasmo Canalejo (Coruña), Paz (Santiago) y Cedrón del Valle (Lugo). Estos camaradas, sin embargo, necesitan una cierta intensificación doctrinal, y sentirse confortados por un mando superior que les inspire confianza y les sugiera iniciativas.
Encontré muy bien de palabra y de sentido al jefe de Sarria, cuyo nombre no recuerdo (1).
En Mellid había un grupo de camaradas llenos de buena fe y de entusiasmo ingenuo; necesitan adoctrinamiento y comunicación frecuente.
De Meleiro, el jefe de Orense, no logré formar el menor juicio; era tímido y taciturno.
Kruckemberg me pareció el arquetipo de lo que no debe ser un jefe de J.O.N.S.; creo que mientras permanezca en el cargo, nuestro Movimiento no se parecerá ni poco ni mucho a lo que tiene que ser.
Buhígas, el jefe de Villagarcía, se manifestó impreciso de estilo, y necesita un fuerte tónico revolucionario, por mas que espero que el mitin haya dejado impresión en él.
A toda la organización en Galicia le hace falta una unificación de pensamiento y de estilo. Creo que puedes dársela, y que no debes retrasar la tarea, porque es posible que no tarden en llegar horas trascendentales para nuestro Movimiento.
Te abraza tu amigo y camarada,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
____________
(1) José Antonio alude al camarada Mario González Zacra, que es el actual poseedor del original de esta carta dirigida a Suevos.
A FRANCISCO BRAVO.Madrid, 16 de abril de 1935.
Señor don Francisco Bravo.
Salamanca.
Querido camarada: He recibido tus dos cartas, y me parecen bien las decisiones que me comunicas y las razones en que las fundas. Estas razones serían distintas si, lo que Dios no quiera, se repitiese el caso; pero en las circunstancias presentes han tenido todo el acierto.
Te ruego no dejes de decir a nuestro camarada Juan Pérez Almeida la emoción y la impaciencia con que todos esperamos noticias de su mejoría. Si encontraras ocasión de comunicar a su familia el dolor de todos nosotros por la muerte de la pobre niña que asesinaron, te lo agradecería mucho.
Por medio del Banco Español de Crédito te envío quinientas pesetas para ayudar a esa J.O.N.S. en los gastos que esta peripecia le proporcione.
Yo salgo hoy para un viaje inexcusable que durará cuatro o cinco días, y pienso llegar para el mitin de Zamora el domingo próximo.
Te abraza tu amigo y camarada.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA (Firmado)
¡Arriba España!
De «José Antonio, el hombre, el jefe, el camarada», de Francisco Bravo, págs. 231-232.
A MANUEL DELGADO BARRETO.Madrid, 21 de mayo de 1935.
Señor don Manuel Delgado Barreto.
Director de La Nación.
Mi querido amigo:
Como no pienso volver a escribir una línea en La Nación, espero que publicarás éstas en lugar semejante al que dedica a acometerme el número de ayer. Cualquier objeción, por violenta que sea, a mis puntos de vista políticos, me parece previsible; lo que no aguardaba en un periódico como La Nación, escrito e inspirado por personas que hasta ayer fueron amigas mías, era la insidia contenida en los renglones que copio: «el batallador Jefe de Falange Española defendía con ardimiento en 1930, próxima la proclamación de la República, la supervivencia de la Monarquía en los actos resonantes de la Unión Monárquica». Otro cualquiera podría echarme en cara mi paso efímero y sacrificado por aquella errónea tentativa de la Unión Monárquica Nacional fundada por los ex ministros de la Dictadura; pero… ¿usted? ¿Usted, confidente de tantas intimidades espirituales de mi padre y mías? ¿Usted, que sabe hasta qué punto fui ajeno al bautismo y al programa de aquella tentativa, a la que me uní –¡Dios y usted saben con cuánto esfuerzo interior!– para defender la obra de mi padre y de sus colaboradores, atacada entonces despiadadamente? Repase usted las reseñas publicadas en La Nación misma de los actos celebrados por la Unión Monárquica y a ver si encuentra un solo párrafo pronunciado por mí –ardiente o tibio– que denuncia contradicción con mi actitud de ahora. Me duele que quede este recuerdo de una amistad larga. No le envidio en su situación de ahora, pero tampoco le guardo rencor.
Suyo, afectísimo amigo,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Obtenida por deferencia de don Mariano Rodríguez de Rivas.
A MANUEL JIMÉNEZ CIENA.Madrid, 19 de junio de 1935.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Teléfono 61993
Serrano, 86
MADRID
Señor don Manuel Jiménez Ciena:
Mi respetado Decano y querido amigo: Gracias por el envío de la sentencia que considero, como usted, injusta. Adjunto va mi recurso de casación. Si no está usted disconforme con sus puntos de vista, mucho le agradeceré que en el que formulo en nombre de Parejo recoja las infracciones señaladas en los tres motivos de fondo, y la contradicción del segundo de los deforma, puesto que si no, ya nos sería imposible alegarlas en la vista.
Copisito y Parejo pueden designarme defensor para ante el Supremo, en escrito que presenten ahí mismo antes de que manden para acá las actuaciones, a las que debe acompañar.
Puede creer que yo sí que recuerdo con el mayor afecto estos días tan llenos de intensidad que he pasado entre los compañeros de Badajoz. No olvidaré nunca las consideraciones y benevolencia que han tenido para mí, desde el Decano –que me hizo el honor de sentarse conmigo– hasta el más joven de los compañeros.
Con todo afecto y respeto le saluda su buen amigo,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
A MERCEDES DIEZ Y DE ZURITA.16 de julio de 1935.
Serrano, 86. -MADRID.
Querida Nena:
Con todo afecto y muy sincera participación en tu pena, te recuerdo estos días, así como a todos los tuyos. Yo que, por desgracia, ya he pasado por la misma prueba que tú, sé medir muy bien lo que duele y puedo compartirla.
No quiero añadir más palabras, inútiles en estas ocasiones. Julián y tú conocéis muy bien el afecto y la vieja amistad de
JOSÉ ANTONIO
Obtenida por deferencia del camarada Julián Pemartín.
A SU TÍA DOÑA CARMEN PRIMO DE RIVERA, MONJA DE LAS DESCALZAS.Madrid, 16 de julio de 1935.
ESTELLA
Serrano, núm. 86.
Querida tía Carmen:
Aunque tengo más de un motivo para estar picado contigo, por lo dispuesto que siempre está tu ánimo a escuchar chismes absurdos de los que ponen en circulación contra mí las señoras más feas de Córdoba y del resto de España, mi magnánimo corazón te perdona en esta festividad de la Virgen del Carmen y te desea las cosas mejores, entre ellas, alguna mayor justicia para juzgarme y un poco más de rigor para cribar las fuentes de tus informaciones.
Que el cielo te ilumine, como fervorosamente le pido, y me conceda pronta ocasión de ir a verte en persona, cosa de la que tengo, a pesar de todo, muchas ganas.
Recibe, en serio, el cariño de tu sobrino
JOSÉ ANTONIO
De la revista de la Sección Femenina, «Y», núm. de marzo de 1944.
A SANCHO DÁVILA.Madrid, 15 de agosto de 1935.
Querido Sancho:
Salgo en este momento para París, donde es indispensable ir de cuando en cuando, pero no quiero tomar el tren sin darte las gracias por tu magnífica carta. Todo lo que te diga acerca de ella resultará deslucido junto al laconismo griego de tus renglones. Ellos perfilan, una vez más, el estilo perfecto de esa milicia de Sevilla, que cada vez me considero más orgulloso y más confuso de mandar. Da a todos los que padecen contigo un abrazo muy fuerte y asegúrales que su prisión no durará un minuto más de lo que pueda yo conseguir con mi esfuerzo.
Hoy salen 500 pesetas para la cuenta corriente que me dijiste.
Recibe, con un abrazo, todo el afecto y toda la admiración de tu primo y camarada,
JOSÉ ANTONIO
P.D.: Volveré de París dentro de tres días: el tiempo justo para desempeñar la misión que allí me lleva.
A SANCHO DÁVILA.Madrid, 6 de septiembre de 1935.
FALANGE ESPAÑOLA DE LAS J.O.N.S.
Sancho Dávila.
Sevilla.
Querido Sancho:
Celebro muy de veras que la gestión llevada a cabo por mí cerca del ministro de la Gobernación alcanzara el resultado, verdaderamente no usual de lograr vuestra libertad y la condonación de vuestras multas. El gobernador de Sevilla se resistía aún a cumplimentar las órdenes del ministro, pero yo puse a éste un nuevo telegrama recordándole su promesa y el Poncio no tuvo más remedio que ceder.
Sé las dificultades de toda índole que ponen a prueba tu magnífico espíritu y me preocupa día y noche el riesgo que puedes correr. Con todo el afecto de primo y camarada te suplico y con toda la autoridad de jefe te ordeno de manera terminante que no descuides ni un segundo la vigilancia de tu seguridad personal Si no bastara para que atendieses a esta indicación el pensar en todas las obligaciones y afectos que te obligan a vivir, habrías de tener en cuenta la falta que haces a la Falange.
En cuanto vea un momento propicio, pues ya sabes lo que en estas cosas importa la oportunidad, gestionaré la reapertura de los Centros de Sevilla. Mientras tanto, procura ir estudiando un plan completo de propaganda, a la que, como sabes, contribuirán los fondos de esta Jefatura.
Te abraza,
JOSÉ ANTONIO
¡Arriba España!
A ANTÓN SÁENZ DE HEREDIA.Madrid, 25 de octubre de 1935.
Querido tío Antón:
Necesito celebrar esta noche una entrevista importante y absolutamente reservada. He pensado en tu casa como sitio a propósito, ya que, además, tiene una tradición de esta clase. Sino me dices nada en contra, estaré allí hacía las diez de la noche. Tú me harás el favor de que a las once menos cuarto esté todo dispuesto para que el interlocutor y yo podamos vernos sin que él encuentre testigos.
Si por cualquier razón no pudieras, te lo agradeceré me lo dijeses cuanto antes. De todos modos mil gracias y un fuerte abrazo de tu sobrino que sabes te quiere,
JOSÉ ANTONIO
Carta autógrafa de José Antonio a su tío Antón Sáenz de Heredia, en donde alude a su entrevista con Goded. Fue entregada por Eduardo Rojas, conde de Montarco.
A JULIÁN PEMARTÍN. 20 de noviembre de 1935.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Serrano, 86.–MADRID
Teléfono 61993
Querido Julián:
Te envío la adjunta nota para la apelación de nuestro desahucio. El día de la vista se la entregas al juez, con el ruego de que piense acerca de los argumentos que en ella se aducen. Mil gracias por el interés que te tomas por la Falange y por la abnegación con que soportas estos fastidios.
En el próximo número de Arriba saldrá el extracto de mi conferencia a los estudiantes, publicada, con erratas infinitas, en Haz. Si se retrasa te lo mandaré directamente (1).
Hasta pronto, probablemente, te abraza,
JOSÉ ANTONIO
____________
(1) José Antonio alude a su conferencia sobre «Derecho y Política», pronunciada en la inauguración del curso del Sindicato Español Universitario. El extracto de esa disertación apareció en Arriba, número 2 1, de 28 de noviembre de 1935. El desahucio era el del último local de la Falange jerezana, en la calle de la Naranja, alquilado por Julián para instalar «un club literario». La carta viene en papel apaisado blanco.
A SANCHO DÁVILA.Madrid, 26 de noviembre de 1935.
Sancho Dávila.
Aduana, 7. Sevilla.
Querido Sancho:
En la forma en que me dices, te envío tres mil pesetas, de momento, para los gastos de preparación del mitin. Si con lo que logres reunir ahí puedes cubrir el resto de los gastos, me alegraré, pues ya sabes que nunca nos sobra el dinero. Si te fuera imposible, ve gastando esas tres mil pesetas y avísame cuando se te acaben. Sé que no regatearás ningún esfuerzo para gravar lo menos posible a la tesorería nacional
Te ruego me escribas cuanto antes los detalles que han de figurar en los carteles (nombre del frontón, hora y lista de oradores), para encargar aquí la tirada y mandártela en seguida.
Te abraza tu primo y camarada,
JOSÉ ANTONIO
¡Arriba España!
A SANCHO DÁVILA.Madrid, 28 de diciembre de 1935.
FALANGE ESPAÑOLA DE LAS J.O.N.S.
Sancho Dávila.
Sevilla.
Querido camarada:
Tu provincia es una de las dieciocho aludidas en nuestra nota del día 8. En ella, por consecuencia, se va a comenzar en seguida una intensa campaña de propaganda.
A mediados de la semana próxima llegará ahí un equipo de propagandistas provisto del material impreso y de los medios económicos suficientes. Para cuando lleguen deberás tener estudiado el itinerario para recorrer eficazmente la provincia en diez días, señalados los lugares estratégicos para la celebración de mítines (que por tener que celebrarse casi todos en día de trabajo habrán de anunciarse para las horas en que mayor pueda ser la concurrencia del pública), y solicitadas las autorizaciones gubernativas para ellos.
Conviene que, tan pronto recibas esta carta, visites al señor gobernador civil de la provincia, con objeto de recabar todas las facilidades legales para el plan de propaganda que se intente. Si le ves en actitud desconfiada u hostil, avísame en seguida.
Te saludo cordialmente,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Colección Sancho Dávila
AL DIRECTOR DE «EL GUADALETE». Madrid, 6 de enero de 1936.
Señor Director de El Guadalete
Jerez de la Frontera.
Mi distinguido amigo:
Leo en el número de su periódico correspondiente al día 3 un artículo que se titula «Comentarios a un discurso». Resulta que el discurso comentado es el que pronuncié en el teatro «Eslava» el día 1 y del cual no se creyó El Guadalete en el caso de publicar ni el más parco resumen. Parece un poco extraño que se comente tan por extenso aquello acerca de lo cual no se informó. Pero como de esta actitud desconcertante no quiero deducir la presunción de que El Guadalete estima derogados para conmigo todos los usos civiles, ruego a usted –y se lo agradezco por adelantado– la publicación de esta carta.
No tiene otro objeto que rectificar dos extremos del artículo en cuestión. Son los siguientes:
Dice el articulista, refiriéndose a mi discurso, y al parecer poniéndolo en mi boca, que «no vale decir que fue elegido sin su consentimiento, arrastrado por la voluntad popular». ¡Claro que no valdría decir una sandez de ese tamaño! Pero, ¿en qué pasaje de mi conferencia se dijo nada semejante? Más de mil personas me oyeron, y las que no me oyeron saben muy bien que no entra, por cierto, en mis prácticas el soslayar ninguna responsabilidad. Por lo visto, el autor del artículo, descontento con el discurso que oyó, ha considerado oportuno completarlo con aportaciones de su propio ingenio. El que la añadidura resulte poco ingeniosa es disculpable; pero la falta de ingenio me autoriza a buscar un suplemento de mala fe.
2º. Se añade en el artículo que no he hecho nada por la provincia y que las razones para no haberlo hecho, válidas acaso ante mi conciencia, no bastan para eximirme ante los electores, a cuyas necesidades y sentimientos debí servir. Estas consideraciones estarían muy puestas en razón si yo hubiera tratado de justificar una actitud de desinterés por las cosas de esa tierra. Pero fue bien otro el objeto de mi disertación: lo que hice fue «demostrar» (con datos que y a se cuida muy bien de no sacar a luz mi espontáneo contradictor) que mi actitud en la qestión de ciertos asuntos fue exactamente lo que estimaba más acorde con el interés general de España y el interés local de Jerez. Así, sostuve y sostengo que reputo perjudicial para España y para Jerez el intento de instalar ahí una fábrica de azúcar. Porque así lo creía y porque considero que el interés de los pueblos me ordena con más autoridad que los movimientos de opinión, frecuentemente equivocados, me negué a secundar la diligencia de los partidarios de la fábrica. ¿Por qué los defensores oficiosos de éstos no se toman el trabajo de impugnar las cifras que di en la conferencia como justificación de mi actitud?
Con estas dos acotaciones tengo bastante, porque no me encuentro con tiempo ni ganas para polemizar con el autor de los Comentarios acerca del valor comparativo de mis méritos personales con los de otros brillantes políticos de la localidad. No seré yo quien trate de empañar la gloria de tales varones ni quien depare a su vocero, con quien por primera vez discuto, nuevas ocasiones de probar el generoso ardor con que los defiende.
Le saluda y se reitera suyo aftmo. seguro servidor y amigo, que estrecha su mano,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Carta reproducida en Arriba el 2 de enero de 1962 con el artículo de Felipe Ximénez de Sandoval que da noticia de la misma.
A SANCHO DÁVILA.Madrid, 7 de enero de 1936.
FALANGE ESPAÑOLA DE LAS J.O.N.S.
Sancho Dávila.
Aduana, 7
Sevilla
Querido Sancho:
Te mando para Padrón (1) el distintivo que le prometí cuando estuve en Sevilla. Hazme el favor de dárselo.
Te abraza,
JOSÉ ANTONIO
¡Arriba España!
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(1) José Antonio alude al camarada Manuel Guerrero Padrón, quien sufrió un atentado el 27 de agosto de 1935, cuando salía de un cine. Rodeado por un grupo comunista recibió a quemarropa un tiro en la boca, que le dejó gravemente herido.
A JULIÁN PEMARTÍN. Madrid, 11 de enero de 1936.
Querido Julián:
Mil gracias por tu artículo y por tu carta publicada en el Diario de Jerez. Veo que la charca sigue agitada; peor para los sapos.
Pronto espero volver por ahí. Entonces te daré las gracias en persona y te ganaré al ajedrez.
Miguel me ha traído la historia de Balana. Como sabía que iba a venir y que la traería, no te escribí acerca de ella.
Te abraza,
JOSÉ ANTONIO (Rubricado)
De «Hacia la historia de la Falange»: Sancho Dávila y Julián Pemartín, fotocopia.
A I. Madrid. 20 de enero de 1936
Querida I:
¿Tendré que decirte cómo he agradecido tu carta? Entera, pliego y sobre, no sólo la estampa que me remitías, ha venido conmigo en todas estas jornadas de propaganda. La franca y tranquila naturalidad de tus renglones me ha servido muchas veces de descanso en el ajetreo y de paz en los ratos de mal humor.
Tal vez sepas que he estado en Cáceres. He hecho, poco más o menos tu recorrido: de Avila a Cáceres, aunque mi camino haya dado grandes rodeos. ¡Avila a Cáceres! Por primera vez me he dado cuenta, al acompañarte imaginariamente en el camino, de que ese trayecto es, tal vez, el eje de España. Por ahí trashumaban los ganados cuando España era todavía ganadera, que es cuando aprendió a ser descubridora y militar.
Ahora siento haber escrito un párrafo más o menos solemne. Quizá contribuya con él a que sigas pensando que estoy en actitud de jefe, como apuntas, por coquetería, que tal vez estaba al saludarte. Digo por coquetería porque sabes muy bien qué poco había de actitud de «caudillo» en mi saludo y cuánto de hombre sencillo y normal que reanudaba con alegría mi antigua comunicación mantenida durante todo el mitin. Lo mejor que tuvo nuestro encuentro fue la falta de sorpresa; nos pareció tan natural a los dos como si nos conociéramos de siempre; por lo menos a mí. Aparte de eso, puedes creer que no me siento nunca «jefe» en el sentido de lo externo y aparatoso. Cumplo en mi puesto porque lo considero mi deber, pero me interesa muchísimo más lo que pueda haber de humano dentro de mí. Ya lo irás notando cuando nuestra amistad sea más larga; y hasta te darás cuenta de que esta amistad, en cuanto tenga de comunicación e inteligencia mutua, me servirá de mucho más alimento espiritual que las aclamaciones. Lo importante, en el fondo, es tener en la vida siete u ocho personas con quienes hablar y entenderse; lo demás –la exhibición, los aplausos– son cargas que deben llevarse sin caer en la soberbia de creerse superior a las masas (cosa que no suele ser verdad, porque en las masas hay infinitas vidas humildes llenas de valor profundo), pero tampoco en la vanidad de creerse más porque le aplauden a uno.
Perdona lo confuso y sentencioso de esta primera carta mía. Te pido, si no es mucho, que me contestes. Incluso, si es posible, evitando el medir por mi tardanza la de tu contestación.
Con todo afecto, vuelve a darte las gracias,
JOSÉ ANTONIO
Ya sabes: Serrano, 86.
De Francisco Bravo: «José Antonio, el hombre, el jefe, el camarada», págs. 126-128.
A JUAN IGNACIO LUCA DE TENA. 1 de febrero del 36.
ESTELLA
Serrano, 86
Querido Juan Ignacio:
De tren a tren, aprovecho un minuto para contestar a tu carta.
No veas en la presentación de dos nombres nuestros por Sevilla la menor hostilidad hacia ti, ni menos las relaciones con el silencio poco amistoso guardado por ABC acerca de nuestros últimos impresionantes actos. Para que veas que ninguna de estas consideraciones políticas pesa en mis actitudes personales de amistad, anoche, apenas leída tu carta, telegrafié a Sevilla diciendo que retirasen mi candidatura y presentasen sólo la de Sancho Dávila.
Un abrazo de tu buen amigo,
Firmado: JOSÉ ANTONIO (Rubricado)
AL DIRECTOR DE «LA VOZ» DE MADRID. Madrid, 18 de febrero de 1936.
Señor director de La Voz.
Muy distinguido señor mío:
Ya que La Voz tiene la amabilidad de referirse anoche a unas palabras mías (1), le agradeceré me permita precisar, con unas pocas más, el matiz de lo que le dije: Al hablar del enorme retrato del señor Gil Robles en la Puerta del Sol, lo hice con un ligero tono irónico, incompatible con la extensión de deseos de incendio y ejemplaridad multitudinaria. Los que me conocen saben que soy poco inclinado a las invitaciones demasiado solemnes. Aparte de que, en este caso, el tema de la conversación (aquel triste biombo con la cara del que fue «a por los trescientos») no era para invocar la cólera del Cielo, ni siquiera la de las turbas. ¿No le parece?
Con gracias anticipadas por la publicación de estas líneas, se reitera suyo affmo. s. s., q. e. s. m.,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
La Voz, 17 de febrero de 1936
___________
(1) El comentario que provocó la aclaración de José Antonio decía lo siguiente: «Llamado por el director general de Seguridad estuvo en el Ministerio de Gobernación el señor Primo de Rivera, quien dijo a los periodistas que sentía que hubiesen quitado tan pronto el colosal cartel con la efigie de Gil Robles. Ha debido estar fijo tres días más, para que hubiera servido de escarnio y vergüenza ante España y lo hubieran quemado las multitudes.»
A JOSÉ ÑUDI. Madrid, 21 de febrero de 1936.
FALANGE ESPAÑOLA DE LAS J.O.N.S.
Señor don José Ñudi.
Sanlúcar de Barrameda (Cádiz).
Mi querido amigo y camarada:
Mil gracias por el afectuoso telegrama en que me diste cuenta del brillante resultado electoral obtenido en Sanlúcar (4.800 votos).
Estoy contento por varios motivos, y uno de ellos este de haber obtenido casi diez mil votos en la provincia sin haber dado apenas un solo paso en su busca.
A ti y a todos los amigos os saluda muy cordialmente,
Firmado: JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
¡Arriba España!
Carta de José Antonio dirigida al jefe local de Falange, don José Ñudi Ruiz de Somavia. Proporcionada por atención de doña Pilar de Argüeso, viuda de Ñudi.
A I.Madrid, 18 de marzo de 1936.–Prisión celular.
Querida I: Perdóname que haya dejado pasar tantos días sin contestar dos cartas tuyas. Ya sabrás que mi habitual ajetreo se ha complicado ahora con la pequeña peripecia de esta detención. Si no fuese porque fuera de aquí está mi puesto de servicio, te aseguro que estaría encantado: pasarse de cuando en cuando una temporada en la cárcel es delicioso: no existe el teléfono, la comunicación con el mundo exterior se reduce a una hora al día, las comidas son algo más frugales, se puede hacer por la mañana gimnasia, porque nada le apremia a uno; se toma el sol en los patios, se lee y se escribe. Si lo hago ahora, aprovechando esta quietud, y no lo hice antes, espero que me sabrás perdonar. Más difícil es que yo te perdone que hayas estado en Madrid sin avisarme, cuando tú sabes muy bien (porque eso se sabe sin que se lo digan a uno) lo mucho que me hubiera alegrado de verte.
Espero estar libre para cuando vengas otra vez. Si no lo estoy, ¿te decidirás a visitarme en la cárcel? Las horas de visita son de doce y media a una y medía. Convendrá, de venir, que vengas temprano dentro de esas horas, y que alegues un vago parentesco conmigo. Será una magnífica sorpresa verte al través de la reja. Hasta me gustaría que fueras un poco más simple para que te hiciera el efecto romántico y patético que conviene esto de verme enjaulado. Pero ni te lo producirá ni tengo interés en que te lo produzca. Estoy seguro de que, una vez más, nos entenderemos en la manera sencilla de hacer cara a esta pequeña incidencia, que ni es tan grave como para hacerle a uno acreedor al martirologio ni está tan desprovista de pequeñas incomodidades como para no tener cierto valor educativo.
Espero que me alegren unos renglones tuyos. Puedes mandarlos a casa o aquí. Mientras tanto, recibe el afecto de
JOSÉ ANTONIO
De Francisco Bravo: «José Antonio, el hombre, el jefe, el camarada», págs. 128-129.
A ONÉSIMO REDONDO. Madrid, Cárcel Modelo, 23 de marzo de 1936.
Querido Onésimo:
Siento tu detención y te acompaño en ella mentalmente con el espíritu dispuesto por la semejanza de mi situación. Supongo, sin embargo, que en la cárcel de Valladolid estarás peor que en ésta: aquí, en realidad, los presos políticos lo pasamos bastante bien, en una vida ordenada y tranquila muy conveniente para nuestra salud.
Ayer vinieron Alzaga y Tobalina con una pregunta de tu parte que me apresuro a contestar. Creo –de acuerdo con los camaradas de la Junta Política presos aquí– que debes conservar los hilos en la mano para una posible participación en las elecciones, en pacto –cuyas bases te ruego me des a conocer– con los partidos no gubernamentales. Pero estos preparativos han de estar sujetos a la contingencia, muy probable, de una abstención total en la que estamos gestionando que nos acompañen todos los partidos ajenos al bloque de izquierdas. Creemos que hay que declarar facciosas unas elecciones preparadas en medio del terror rojo en los pueblos, de la censura de Prensa, de la obstrucción a toda propaganda y de la clausura gubernativa de innumerables centros políticos. Ya comprendes que tales objeciones tienen en nosotros un valor táctico y no sustantivo: la conducta antiliberal del Gobierno nos tendría, en principio, sin cuidado; lo importante es que las elecciones municipales van a dar por caminos lícitos e ilícitos, una inmensa mayoría a los marxistas, que quizá se alegue como justificación para un traspaso de poderes como el del otro 14 de abril. Previsto esto y dado que el triunfo marxista es casi inevitable, sólo es posible quitar por adelantado el valor de plebiscito a la elección, descalificándola por adelantado y negándose a acudir a ella.
Te aseguro que el estar en prisión no me mortifica nada personalmente, pero me inquieta por el alejamiento que, como a todos, me impone, del puesto de deber, en estas semanas en que creo que se está decidiendo la suerte de España. Gracias a Dios la Falange se mantiene en la calle honrosamente. Sólo ella, en medio del achicamiento general, ha elevado el decoro público de los españoles. Sin su decisión combatiente la ola comunista hubiera sido mucho más rápida, pues lo que le ha contenido ha sido el temor de un contragolpe en el que los nuestros podían haber tenido mucha parte.
Julio, Rafael, Raimundo, Barrado, Valdés y Salazar, reunidos en esta plácida galería de presos políticos, me dan recuerdos para ti. Recíbelos con un abrazo de tu buen amigo y camarada,
JOSÉ ANTONIO
Carta proporcionada por el camarada Narciso García Sánchez.
A JULIÁN PEMARTÍN Y FAMILIA.Cárcel Modelo, 29 de marzo de 1936.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Serrano, 86.–MADRID
Teléfono 61993
Queridos Nena, Julián (A.), Natalia y Julián (B.): Mil gracias por vuestra tarjeta, tan agradable de recibir en este balneario. Desde ayer, como sabréis, y encantado de la amabilidad del trato y de lo reposado y saludable del régimen de vida, he resuelto prolongar mi estancia hasta dos meses y un día ahora (1). Nada se opone, sin embargo, dada la gentileza con que diversos tribunales se obstinan en prolongar mi estancia, a que aguarde aquí los días en que Natacha y Julian B. puedan felicitarme de su puño y letra. Ello siempre será una alegría personal y política (por lo que revelará de aumento en la cultura infantil) para vuestro siempre buen amigo que os quiere,
JOSÉ ANTONIO
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(1) José Antonio acababa de ser condenado, en efecto, «a dos meses y un día de prisión» a raíz de su famoso manifiesto «Desde los sótanos de la Dirección General de Seguridad», y tenía pendientes aún otros dos procesos, uno por «ilicitud» de la Falange y otro por «injurias» a Mallol.
CARTA AL CAMARADA ALBERTO ORTEGA.Cárcel Modelo, 10 de abril de 1936.
Camarada Alberto Ortega.
Querido camarada:
Sé que no necesitas que se te anime; pero no quiero que en las primeras horas de hoy te falte mi abrazo y admiración por tu gallarda actitud, bien diferente de las de los inmundos cobardes que te han condenado.
Tú, que eres casi abogado, sabes los mil recursos que caben todavía contra la sentencia, y puedes estar «seguro» de que la Falange, desde el primero hasta el último, no descansará hasta volverte a hacer libre. No dudes en ello un solo minuto: los treinta años de prisión que te han impuesto durará un corto número de meses.
Te abraza paternalmente tu camarada que te admira,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA (rubricado)
¡ARRIBA ESPAÑA!
(En el membrete dice: «José Antonio Primo de Rivera. Abogado. Serrano, 86. Madrid. Teléfono 61993».) La carta está fechada en el mismo día que condenaron a Alberto Ortega a treinta años de prisión, con motivo del atentado a Jiménez Asúa. Ortega era jefe de una Falange de la primera centuria madrileña y afiliado al S. E. U. de Derecho. Preso en el penal de El Dueso, fue asesinado el 8 de diciembre de 1936.
A MANUEL VILLARROEL. Cárcel Modelo de Madrid, 11 de abril de 1936.
Señor don Manuel Villarroel.
Prisión Provincial de Cáceres.
Mi estimado camarada:
Para ti y para todos los que contigo firmaron la carta del día 28, mi cordial agradecimiento. Ahora nos toca pasar tiempos un poco duros, pero en ellos no haremos más que curtirnos para seguir la ruta hacia el triunfo, cada vez más seguro.
Os abraza vuestro camarada.
Firmado: JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
¡Arriba España!
Obtenida por mediación del camarada Licinio de la Fuente
A ONÉSIMO REDONDO. Cárcel Modelo, 13 abril 1936.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Serrano, 86.–MADRID
Teléfono 61993
Querido Onésimo:
Me parece bien que algunos seáis candidatos para compromisarios, si ello facilita vuestra libertad. En cuanto a los pactos que se concierten para ir a la elección, quedan a tu arbitrio, pues aquí no se discute, como en las de diputados, una posición permanente que mantener como partido, sino sólo la asistencia a una ocasión determinada –la elección presidencial–, en la que no ya la Falange, sino aun los partidos de derechas, tendrán que renunciar a actitud propia y no tendrán otra, seguramente, que la de apoyar al candidato republicano contra el socialista, caso de que el Frente Popular se rompa, como parece probable.
Hazme el favor de abrazar a todos los camaradas presos y decirles que cuantos estamos en la prisión de aquí hemos recibido con emoción vuestra carta y aclamamos, con vosotros, a España una, grande y libre.
Te abraza tu camarada y amigo,
JOSÉ ANTONIO
¡Arriba España!
Carta proporcionada por el camarada Narciso García Sánchez.
A I. Cárcel Modelo, 22 de abril de 1936.
Querida I: Me prometiste venir a verme hacia el martes. ¿Qué formalidad es ésta? Antes de ponerte un pleito por quebrantamiento de promesa de visita, mi benevolencia se inclina a creer que tal vez te hayan puesto alguna dificultad para entrar. Si es así, haz el favor de escribírmelo aquí o a casa y yo trataré de arreglarlo.
Mientras te veo, mil gracias muy sinceras por tu pésame. Era un primo mío sencillo y valiente al que quería mucho.
Hasta pronto, espero,
JOSÉ ANTONIO
De Francisco Bravo: «José Antonio, el hombre, el jefe, el camarada», pág. 129. Madrid, 1939.
A JULIO MORENO DÁVILA. Modelo, 2 de mayo de 1936.
Señor Jefe provincial de Acción Popular.
Provincia de Granada.
«Panizo me ha completado su información acerca del espectáculo de barbarie que es en esa provincia el simulacro de lucha electoras No cabía más que retirarse, como han hecho ustedes…» (1).
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
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(1) El fragmento de la carta de José Antonio a Julio Moreno Dávila esta incluido en el libro de José María Gil-Robles: «No fue posible la paz», págs. 560-561. Madrid, 1968.
A JOAQUÍN BERNAL. Cárcel Modelo, 2 de mayo de 1936.
Querido camarada Joaquín Bernal:
Me ha llenado de emoción y de alegría su admirable carta, que, por una parte, me revela la salvación, ya lograda, de su vida, y, por otra, me edifica con una nueva muestra de ese incomparable espíritu con que, sin desmayo, nos honra y nos alecciona a todos.
Si alguien dudara de que en nuestra Falange está la verdad, ejemplos como el suyo le convencerían, porque la mentira no puede producir calidades tan limpias de heroicidad.
¡Arriba España!
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Fotocopia original en FE, 29 de octubre de 1938. Joaquín Bernal, jefe provincial de la Falange de Cádiz, resultó seriamente herido en los sucesos prerrevolucionarios del año 1936.
A PEDRO PARRO NOVOA. Cárcel Modelo, 4 de mayo de 1936.
Mil gracias por sus afectuosas palabras. Doy orden para que manden ahí propaganda en cuanto se pueda. ¡Arriba España!
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA (Rubricado)
Tarjetón dirigido al camarada Pedro Parro Novoa, de Almorox, Toledo, desde la Carcel Modelo de Madrid.
A SU TÍA CARMEN PRIMO DE RIVERA. Cárcel Modelo, 9 de mayo de 1936.
Querida tía Carmen:
Aquí tengo un sinfín de cartas tuyas, todavía sin contestar, y todos los libros, estampas y demás objetos piadosos que me has mandado. Te los agradezco muy de veras y los tengo muy presentes, así como tus consejos. No te diré que todos éstos se puedan seguir al pie de la letra, pero, de todas maneras, me alegra mucho verte tan interesada por la Falange (tan calumniada, ¿te acuerdas?, por las señoras feas de Córdoba) y de descubrir en ti esta nueva vocación de redactora de documentos político–religiosos.
Aquí, en la cárcel, no lo pasamos nada mal. Nuestra vida es ordenada e irreprochable. Estamos bastante alegres, y de ningún modo podría entrar en nosotros el desaliento, estando, como estamos, al lado de quinientos muchachos magníficos que nos edifican con su alegría y entereza. De cualquiera de ellos tendría yo muchísimo que aprender. Procuro, Por lo menos, no ser indigno de mandarlos.
Todos los días tenemos una hora de comunicación. Viene a vernos mucha gente; entre ellas, no pocas muchachas buenas y guapas. ¿Qué diríais, si de mi estancia en la cárcel saliera un proyecto sacramental? No hay todavía nada de eso, no vayas a adelantarte. Ni siquiera hay persona señalada; pero nadie dice que no pudiera ocurrir. Claro está que entonces tendrías que desistir de tus planes de verme incorporado al sacerdocio; para esto, de momento, no me encuentro con vocación. Hacia el matrimonio me inclino algo más, aunquedudo de encontrar mujer que –como mis admirables cuñadas– se decida a incorporarse a una familia tan poco tranquila.
También tengo mis horas místicas, de unión con Dios, contrito de lo pasado y con planes para su gloria en lo porvenir y que se cumpla su voluntad.
En fin, mil gracias a tus monjas por sus, cada día más necesarias oraciones, y para ti el cariño muy grande y muy verdadero de tu sobrino,
JOSÉ ANTONIO
De la revista Y, número de marzo de 1944.
AL CAMARADA JOAQUÍN ROVIRA VIDAL. Madrid, Cárcel Modelo, 16 de mayo de 1936.
Joaquín Rovira Vidal.
Cárcel de El Escorial, Madrid.
Querido camarada:
A ti y a todos los camaradas que firman contigo la carta del día 11 de mayo os envío un cordial saludo y os felicito por el magnífico espíritu con que soportáis vuestra prisión.
Un abrazo para todos de vuestro aftmo. camarada,
Firmado: JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
¡Arriba España!
De la revista de la Sección Femenina, «Y», número de diciembre de 1942.
A ONÉSIMO REDONDO. Madrid, Cárcel Modelo, 16 de mayo de 1936.
FALANGE ESPAÑOLA DE LAS J.O.N.S.
SECRETARIA GENERAL
Onésimo Redondo.
Valladolid.
Querido Onésimo:
Recibo dos cartas tuyas del día 8 y me sorprende lo que me dices de no haber recibido ninguna mía. Te escribí hará una semana acerca del caso a que te referías en la tuya anterior. Por si mi carta se perdió definitivamente y por si ésta, que te envío por otro conducto, llega a su destino, te diré que mi consejo, en sustancia, era que tomases precauciones contra los rumores alarmistas y las tendencias difamatorias a que se inclinan muchos en esta época de nerviosismo. Te decía, y repito, que el camarada a quien te referías tiene una hoja de servicios excelente y que ni tú ni yo debemos dar oídos a ninguna especie contra él sin pruebas terminantes.
En cuanto a la incomunicación en que nos hallamos, ya comprenderás que no es especial para contigo, sino que se debe a la rotura de casi todos los enlaces como consecuencia de las circunstancias presentes. Ya he tomado medidas para que esos enlaces se reanuden, y seguramente en estos días llegará alguna persona a Valladolid encargada de comunicar instrucciones para que recompongamos el movimiento. Por otra parte, se cuida más que nunca el tendido de diferentes redes especiales. Sobre esto no te he dicho nada por lo peligroso de cualquier comunicación y porque parece recomendable que sea función encomendada a órganos propios.
Lo de la elección de Cuenca era de suponer, y ya te figurarás que no me ha deprimido nada. Es una mínima peripecia de la lucha en que estamos metidos. En cuanto al proceso por asociación ilegal, terminó como era de justicia, cosa en verdad no muy corriente en estas horas.
Me alegraré mucho de que atiendas cuanto puedas al cargo y de que me tengas al corriente de cuanto pase y se te ocurra.
Con el deseo de verte pronto en libertad, te abraza tu amigo y camarada,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
¡Arriba España!
Carta proporcionada por el camarada Narciso García Sánchez.
A FRANCISCO BRAVO. Cárcel Modelo, 18 de mayo de 1936.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Serrano, 86.–MADRID
Teléfono 61993
A Francisco Bravo.
Querido camarada y amigo: Mil gracias por tu carta, no sólo por lo que tiene para mide afectuosa, incluso ante el dolor familiar por la muerte de mi pobre primo Andrés, sino por el testimonio que me trae de vuestro admirable espíritu en la prisión. Podemos, en realidad, estar contentos: nunca ha habido organización política que haya padecido persecución tan intensa, y nunca tampoco ha conservado ninguna organización en trance semejante nuestro garbo, nuestra unión y nuestra eficacia revolucionaria. Esto último, sobre todo, es sorprendente. La hemos mantenido desde el primer día, y la mantenemos intacta, contra todo, como no se ha visto nunca. Por eso la gente empieza a venir a nosotros. Ya verás qué buena cosecha de camisas azules, como tú dices, tan pronto como ceda un poco la persecución, y aunque no ceda.
Yo aquí trabajo constantemente y ya he montado un aparato de reorganización del partido, del que pronto tendrás muestra.
A todos los presos ahí –hazme el favor de decirlo a los demás– os abraza cordialmente vuestro camarada,
Firmado: JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
De «José Antonio, el hombre, el jefe, el camarada», de Francisco Bravo, págs. 241-242.
A ONÉSIMO REDONDO. Madrid, Cárcel Modelo, 19 de mayo de 1936.
FALANGE ESPAÑOLA DE LAS J.O.N.S.
SECRETARIA GENERAL
Onésimo Redondo.
Cárcel Provincial
Valladolid.
Querido Onésimo:
Al recibir ayer tu carta del día 13 me doy cuenta de que dejé en mi última sin contestar un extremo de la tuya anterior, a saber: el de si la J.O.N.S. de Valladolid debe pagar los viajes de algún camarada a quien llamemos desde aquí. Desde luego puedo decirte para tu tranquilidad que no. Ahora bien, naturalmente, si esa J.O.N.S. recibiera donativos de cuantía extraordinaria, como los que están llegando por distintos conductos, me harías el favor de decírmelo para meditar acerca de su empleo, ya que esos ingresos extraordinarios deben constituir el fondo nacional de reserva del Movimiento.
Me alegra que llegara ahí mi artículo del Diario Vasco. Ya notarías que estaba escrito en tono de incredulidad respecto al orador que comentaba, y que todo el trabajo había sido hecho para poner de relieve la difusión casi milagrosa del pensamiento de la Falange.
Mi nuevo proceso creo que ofrece poco peligro. Por otra parte, verás que el Supremo me ha dado la razón en un recurso y anulado una de mis dos condenas.
A todos los que estáis presos ahí y a ti especialmente os abraza vuestro camarada y amigo,
JOSÉ ANTONIO
¡Arriba España!
Carta proporcionada por el camarada Narciso García Sánchez.
POSTDATA DE JOSÉ ANTONIO, QUE FIGURA EN UNA CARTA DE ROBERTO BASSAS A LOS CAMARADAS JOSÉ RIBAS SEVA, LUYS SANTA MARINA, LUIS FONTES DE ALBORNOZ, LUPIS, TRIAS Y OTROS. Madrid, Cárcel Modelo, 19 de mayo de 1936.
Un abrazo. Aquí tenemos a Roberto, cazado sin comerlo ni beberlo por las celosas autoridades policíacas. Como está en calidad de preso gubernativo (que es como estar prisionero de un jefe del Congo) la duración del encierro es imprevisible. Como la del nuestro. Así, pues, hasta el valle de Josafat
JOSÉ ANTONIO (1)
________
(1) Reproducción facsimilar en La Vanguardia Española, de 20 de noviembre de 1958.
A BARTOLOMÉ MOSTAZA. Modelo, 21 de mayo de 1936.
Amigo y camarada Mostaza:
Agradezco tu última carta llena de corazón y fe en la Falange y de lealtad a mi persona. Esperanzado el ánimo con el pronto triunfo que se nos avecina, leo, estudio y no pierdo comunicación con mis bravos escuadristas y leales jefes. Por fin, las gentes se acuerdan de nosotros como única tabla de asidero en el naufragio. ¡Qué diferencia de otros tiempos! Pero algunos habrá que, después de nuestro triunfo, nos llamen comunistas, o cosa así y olviden que hemos salvado la Patria.
¡Arriba España!
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
(Tarjetón cursado por intermedio de Fernando Primo de Rivera y Cobo de Guzmán. Tanto Fernando, como su hermano Federico, primos de José Antonio, fueron asesinados en Madrid, a cuya Vieja Guardia pertenecían.)
A GUMERSINDO FRAGOSO Y FRAGOSO. Madrid, Cárcel Modelo, 25 de mayo de 1936.
FALANGE ESPAÑOLA DE LAS J.O.N.S.
SECRETARIA GENERAL
Sr. D. Gumersindo Fragoso y Fragoso.
Hermigua. Gomera (Canarias)
Mi estimado amigo y camarada:
Recibí la carta que, con fecha 27 de abril, me escribió en unión de J. Mendoza y Antonio Fagundo. No recuerdo haber recibido antes ninguna otra.
Como aquí, en la cárcel, no dispongo del material que me piden ustedes, encargo o alguno de los que están fuera se lo envíe lo antes posible. En cuanto a organización, de momento, no se puede hacer nada, porque el Gobierno ahoga nuestra vida lícita. Pero es necesario que cuantos estén conformes con nosotros se unan en grupos pequeños, cuyos jefes se comuniquen entre sí, para conservar constantemente el contacto y mantener contra todas las circunstancias nuestra vida.
Le saluda cordialmente su camarada,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA (Rubricado).
Proporcionada por el camarada Antonio Fagundo.
A JUAN IGNACIO LUCA DE TENA. Cárcel Modelo de Madrid, 25 de mayo de 1936.
Querido Juan Ignacio:
Mil gracias por tu carta. Tienes razón cuando invocas nuestros sentimientos comunes de hombres civilizados. Este es un espectáculo de barbarie nada sorprendente para quienes creemos en la necesidad de un orden nuevo y sabemos que el vigente no es más que el vivero de injusticias alternativas. Pero es bueno, siquiera, esto de sentirnos en la incomodidad (todavía me parece demasiado pomposo llamarlo persecución, porque en este aprendizaje nos hacemos fuertes para derruirlo y alzar sobre su ruina la España que quiere la Falange: una, grande y libre.
Un fuerte abrazo de tu buen amigo,
JOSÉ ANTONIO
De Dolor y memoria de España. Artículo, «Recuerdo de un amigo que no era aún correligionario».
A JOSÉ ÑUDI. Cárcel Modelo, Madrid, 25 de mayo de 1936.
FALANGE ESPAÑOLA DE LAS J.O.N.S.
SECRETARIA GENERAL
Sr. D. José Ñudi.
Prisión Central del Puerto de Santa María (Cádiz).
Querido camarada:
A ti y a todos los que me escribisteis la carta del día 2 –llegada a mi mano con mucho retraso– os doy las gracias más sinceras y os felicito cordialmente por el magnífico espíritu que reveláis.
Esta época de persecución nos está curtiendo y templando a todos. Las cárceles donde se nos encierra convierten en aguerridos militantes a los que antes eran tibios, elevan el fervor y la actitud de los mejores e incorporan por la virtud del ejemplo a muchos que aún no estaban con nosotros. Por ese camino nuestros enemigos trabajan por la gloria de la Falange.
Os abraza a todos, con el mayor afecto, vuestro camarada,
Firmado: JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Carta de José Antonio dirigida al jefe local de Falange, don José Ñudi Ruiz de Somavia; don Pedro Gutiérrez Ambrossi, don Enrique Fernández y otros. Reproducida por atención de doña Pilar de Argüeso, viuda de Ñudi.
A ONÉSIMO REDONDO. Madrid, Cárcel Modelo, 1 de junio de 1936.
FALANGE ESPAÑOLA DE LAS J.O.N.S.
SECRETARIA GENERAL
Onésimo Redondo.
Valladolid.
Querido Onésimo:
Al recibir tu carta, todos los que estamos aquí cambiamos impresiones acerca del nuevo tema del Estatuto de Castilla. Creemos que tienes razón desde el punto de vista español y desde el punto de vista castellano. El propósito del nuevo Estatuto parece inspirado por él deseo de armar una pequeña política regional en la que descuellen ciertos valores que en la nacional fracasaron; no se trata, pues, de nada que parezca prometer a España mejores horas. Y, por otra parte, el admitir para Castilla un destino de región, con su Estatuto, su remedo de Parlamento y todo lo demás es hacerla dimitir el otro destino lleno de gloria tradicional de ser el núcleo de España.
Creo que estas cosas que te dejo dichas no agotan la cuestión, y es posible que tú pudieras redactar un trabajo en el que se tratase de expresar nuestro punto de vista ante la propaganda de un Estatuto castellano. Si lo haces y me lo envías te lo agradeceré.
Te abraza tu amigo y camarada,
JOSÉ ANTONIO
¡Arriba España!
Carta proporcionada por el camarada Narciso García Sánchez.
A ARCADIO CARRASCO. Junio de 1936
Querido camarada: He recibido tu tarjeta y he pedido tu traslado a la segunda galería, para que estés menos solo. Si necesitas algo escríbeme, o escríbele a Sarrión, pidiéndole que venga a verte.
Te abraza tu camarada,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
A Sarrión puedes escribirle así.
Don Manuel Sarrión.
Abogado.–Despacho del señor P. de Rivera.
Serrano, 86.–MADRID.
Tarjeta escrita en junio de 1936 y proporcionada por su destinatario, camarada Arcadio Carrasco.
A ROBERTO REYES. Cárcel Modelo, 10 de junio de 1936.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Serrano, 86
MADRID
Teléfono 61993
Querido camarada Roberto Reyes:
Mil gracias por tu afectuosa y entusiasta carta, que he recibido con alegría.
Ya he dicho a Sarrión que reanude la comunicación contigo y que aproveche tus excelentes disposiciones.
Lo de la posible candidatura para el Colegio de Abogados era ya un poco tarde para pensarlo. Creo, además, que mejor ha sido no presentarme esta vez.
Te abraza tu amigo y camarada,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Cedida a los compiladores por gentileza de Roberto Reyes.
AL DIPUTADO MANUEL GIMÉNEZ FERNÁNDEZ. Madrid, Cárcel Modelo, 4 de junio de 1936.
Primo de Rivera escribe una carta al señor Giménez Fernández, en la que, al agradecerle «la defensa elocuente, briosa e inútil» que ha hecho de su acta por Cuenca, discurre así:
«Una vez más, el régimen parlamentario, en el que usted cree y yo no, ha consumado un atropello. ¿Lo ve usted? El parlamentarismo es la tiranía de la mitad más uno, sin norma superior que se acate ni cabeza individual visible que responda. Yo no entiendo por qué ha de ser preferible a la dictadura de un hombre la de doscientos cincuenta bestias, con toga legislativa. Con el aditamento de que no es una dictadura que se ejerza al servicio del bien público o del destino patrio, sino al servicio de la blasfemia y de la ordinariez.
Perdone usted esta modesta escapada especulativa, disculpable en un preso un poco maniático… »
Fragmento de una carta de José Antonio al diputado a Cortes señor Giménez Fernández, fechada en la cárcel Modelo, de Madrid, el 4 de junio de 1936, cit. por Enrique Pavón Pereyra: «Vida de José Antonio», pág. 140. Madrid, 1948.
A SU TÍO ANTÓN SÁENZ DE HEREDIA. Prisión Provincial de Alicante, 10 de junio de 1936.
Querido tío Antón:
Recibo aquí, en Alicante, tu carta y te agradezco muy de veras el cariño con que está escrita. Sin embargo, exageras en la valoración de mi esfuerzo (que todavía no pasa de lo elemental y más que tolerable) y te equivocas al juzgar desigual la lucha que tengo emprendida. Por primera vez en España una lucha así no la emprende un hombre solo o casi solo, sino secundado por una juventud inmensa, tallada en el mejor filón heroico de España.
Si algún mérito tengo está en haber puesto al aire ese filón, tanto tiempo enterrado. Y para que no creas que el enemigo es tan superior, piensa en su desgaste, en su nerviosidad, en lo inútil de los golpes con que pretende aniquilarnos y sólo logra agrandarnos y endurecernos. Ten fe: creo que se acercan buenos días y su sola probabilidad vale cualquier esfuerzo.
Recibe un abrazo muy fuerte de tu sobrino que te quiere mucho,
JOSÉ ANTONIO
Publicada en el Boletín Sindical, número extraordinario de octubre de 1942, dedicado a la memoria y recuerdo de José Antonio Primo de Rivera. Edición del Departamento Nacional de Prensa y Propaganda Sindical. (Obtenido por gentileza de Felipe Ximénez de Sandoval.)
A ONÉSIMO REDONDO. Prisión Provincial, Alicante, 17 de junio de 1936.
Querido Onésimo:
Con algún retraso, que te ruego disculpes, porque la falta de Cuerda y de mi máquina de escribir me complica muchísimo el despacho de papeles, contesto a tu última carta desde mi nueva residencia de Alicante (residencia, te lo diré al paso, grata y tranquila, donde puedo organizar mis horas bastante bien y donde, aunque aislado por orden superior de los camaradas presos, no estoy solo, porque me acompaña mi hermano Miguel). Y voy con los puntos de tu carta:
El artículo del Diario Regional me gustó mucho. Desde luego, sobre su misma línea, puedes mantener la polémica acerca del Estatuto sin aprobación previa, actualmente, de cada trabajo. Lo mismo que puedes considerarte autorizado para mantener vivo el fuego del Movimiento con toda la razonable holgura de iniciativa. Mi circular respecto a manifiestos iba encaminada a cortar la temible fertilidad en documentos disparatados que se estaba produciendo por obra del entusiasmo, sin madurez, de algunos camaradas –nuevos o antiguos– a quienes las circunstancias presentes aislaban de una inmediata dirección.
Respecto de tu consulta de cómo debemos recibir las oficiosidades de las derechas en defensa nuestra, creo que lo más adecuado es un silencio desdeñoso, siempre que se trate de casos en que sea presumible un intento de suplantación. Claro está que algunas personas de las derechas nos defienden por pura simpatía a nuestra lucha y sin que su posición y antecedentes haya suponer intento de fraude. Para esas personas nada se opone a que tengamos un agradecimiento cortés.
Lo que me dices del dinero me llena de júbilo, por una parte, y por otra, me suscita alguna preocupación, que quisiera hacerte compartir. Debes frenar enérgicamente la tendencia al derroche que se suele apoderar de nuestros camaradas, sin duda por falta de costumbre, en cuanto ven algún dinero. Por ejemplo, las 8.000 pesetas en material ¿estás seguro de que se han empleado bien? Mira que en ese género de partidas, si no interviene sólo gente muy experta, los timos suelen ser atroces. ¿Has comprobado el gasto de 4.500 pesetas en coches y sus reparaciones? Porque si los gastos de coche van en renglón aparte ¿cómo han podido subir a 5.500 los de propaganda en la provincia, entre los que deben ser los de coche los más considerables? Y ¿qué son los gastos «fuera de la provincia»? Si se trata de peticiones de dinero que hayan podido hacerte personas más o menos auténticamente investidas de atribuciones especiales, te ruego cortes el abuso con severidad y no des nada sino a quien lleve autorización expresa para hacerse cargo de ello.
Supongo que tendrás archiconocidas mis instrucciones para la organización en escuadras y células. Todo encarecimiento me parece poco para rogarte emplees cuantas energías puedas irradiar desde la cárcel en hacer que cuanto antes la provincia entera esté organizada así. Por lo menos quisiera que, en los sitios donde ya hay J.O.N.S., pudieras comunicarme para fin de mes que no queda ni un solo militante no encuadrado en su escuadra (si es de primera línea) o en su célula (sí es de segunda). Cree que constituidos así no hay poder humano contra nosotros.
Sabrás que el Supremo declaró lícita nuestra organización en una preciosa sentencia que están imprimiendo en Madrid y de la que recibirás suficientes ejemplares.
En fin: da un abrazo a todos los camaradas presos ahí y tú recibe otro muy cordial de tu buen amigo,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
¡Arriba España!
Carta proporcionada por el camarada Narciso García Sánchez.
A JUAN MARTÍN VILLAPECELLÍN. Prisión Provincial de Alicante, 18 de junio de 1936.
Querido Villapecellín:
He agradecido muy de veras tu carta, tan llena de afecto para mí, y deseo que dure tu libertad. Conviene que estemos libres cuantos podamos, para mejor servicio de España en estos duros días. Aquí no estamos mal: la vida es tranquila y el clima dulce. Miguel y yo estamos separados por orden de Madrid, de los demás camaradas; seguimos nuestro régimen de gimnasia y trabajo, y estamos inmejorablemente de salud. Miguel te manda sus mejores recuerdos. Recíbelos con un abrazo de tu amigo y camarada,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
¡Arriba España!
De Juan Martín Villapecellín: «José Antonio en la cárcel y a hombros de sus camaradas.» Barcelona, 1939.
A FRANCISCO BRAVO. Prisión Provincial de Alicante, 18 de junio de 1936.
Francisco Bravo.
Querido camarada: Mil gracias por tu afectuosa carta, en nombre de mi hermano Miguel y en el mío.
Me alegra lo que me dices del incremento de nuestro partido y te ruego de la manera más apremiante que no regatees esfuerzo hasta lograr que todas las organizaciones locales estén estructuradas en escuadras y células, según mis instrucciones últimas. Es perfectamente realizable, y a ello aspiro, que ni un solo militante ande como una rueda loca, sino que todos estén inscritos en células y escuadras.
Creo que pronto llegarán ocasiones difíciles y decisivas. Espero, antes, hablarte con mayor detenimiento. Un fuerte abrazo.
Un saludo fraternal a todos los camaradas.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA (Firmado)
¡Arriba España!
De Francisco Bravo: «José Antonio, el hombre, el jefe, el camarada», pág. 242.
A JOAQUÍN BERNAL.Prisión Provincial de Alicante, 23 de junio de 1936.
Querido camarada Joaquín Bernal:
He recibido su carta y he leído con emoción las vicisitudes de su restablecimiento, en el que tanto ha tenido que padecer. Estos padecimientos añaden nueva gloria a la heroica entereza con que tantas veces nos ha dado usted ejemplo a todos.
Al lado de lo que usted soporta y de lo que algunos otros han sufrido, los meses de cárcel que yo llevo no pueden siquiera contarse como adversidad. Sólo siento no estar libre por lo que ello me aleja de mi puesto de mando en estas horas en que hay tanto que hacer. Pero como en la cárcel, ya lo supondrá, no me dedico al ocio, creo que ni esa ni ninguna dificultad podrá estorbar la segura llegada de nuestro día.
Con el fraternal afecto de la Falange le abraza su camarada,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
¡Arriba España!
P.D.– Miguel también me encarga que le abrace.
Fotocopia original en FE, de Sevilla, 29 de octubre de 1938.
A I. Prisión Provincial.–Alicante, 27 de junio de 1936.
Querida I: Este retraso en contestarte se debe a mi mala memoria. No –ya lo entenderás– porque me haya olvidado de tu carta o del santo de tu nombre, sino porque no recordaba el número de la calle de Santa Engracia en que vives. Supongo que la calle entera de Santa Engracia reventará de orgullo de tenerte y reconocerá tus pisadas entre mil; pero como tal vez esa perspicacia jubilosa no se haya transmitido a los carteros, temía que mi carta se perdiese si la dirigía, por ejemplo, al número 40 de tu calle. He tenido que esperar a que Cuerda, ¿no conoces al admirable Cuerda, actualmente en la Cárcel Modelo?, a instancia mía, buscara tus señas entre mis papeles y me las enviara.
Todo se quedó allí de mala manera en la noche en que me sacaron inesperadamente para trasladarme aquí. Mi despedida de la Moncloa fue un nuevo espectáculo de esas cóleras bíblicas en que he caído últimamente con alguna reiteración. A la mañana siguiente, con la luz que precede al amanecer, Miguel, mi hermano, y yo, fuimos depositados en esta nueva cárcel. Tenemos menos amigos que en la de Madrid, porque no nos permiten la comunicación con los camaradas presos, pero ya hemos implantado nuestras costumbres (gimnasia, ducha, etc.), y no lo pasamos nada mal. Leemos, escribimos y una hora al día nos asomamos a una jaula para recibir los saludos de los camaradas de toda la región y alimentar, por otra parte, la curiosidad de no pocos ciudadanos tranquilos, en cuya vida sin altibajos constituye considerable aliciente el ver a dos hombres en una jaula.
Tal vez dentro de unos días me lleven a Madrid para asistir a otro juicio. A ver si te veo. Cree que se alegrará de veras tu buen amigo de verdad,
JOSÉ ANTONIO
De Francisco Bravo: «José Antonio, el hombre, el jefe, el camarada», págs. 129-130.
A EUGENIO MONTES. 27 de junio de 1936
Querido Eugenio:
«Aunque no nos permiten comunicarnos con nuestros camaradas sino a distancia, nos hemos ingeniado para escribirles al «rojo vivo». por lo menos, una vez al día.
Procuro luchar contra el embrutecimiento de una prisión prolongada. Hago gimnasia y juego a la pelota con mi hermano Miguel. Leo lo que puedo y escribo mucho. Trabajamos sin tasa y algunas veces no nos damos cuenta de estar en la cárcel.
La persecución es la réplica a la verdad irrefutable. Pero sólo la sangre fructifica… »
Fragmentos de la carta de José Antonio a Eugenio Montes, desde la Prisión Provincial de Alicante, el 27 de junio de 1936
CARTA A MIGUEL MAURA. Prisión Provincial. Alicante, 28 de junio de 1936.
Querido Miguel:
He leído tus artículos con el interés que su contenido merece, aparte del que les da su firma, y hasta he creído del caso formular a ellos algunas afectuosas objeciones. Con este propósito mandé a Informaciones un artículo titulado por mí «El ruido y el estilo», que Víctor de la Serna se apresuró amablemente a acoger y aun a destacar con llamativos subtítulos. Este trabajo (que creo conocerás, porque me han prometido mandarte la galerada) fue tachado de arriba abajo por la censura de la inmunda chusma que nos gobierna. Igual suerte hubiera corrido si tratara de la Osa Mayor. Yo ya no tengo derecho ni afirmar en los periódicos: estoy proscrito de la vida civil. Bueno; esto es un incidente. Ya veremos quién ríe el último.
Ahora bien: entre la falta de publicidad del artículo y lo que el artículo no decía, queda en tu favor un saldo de gratitud mía por las palabras de generoso elogio que dedicabas a mis camaradas de la Falange. Lástima que no amplías tu generosidad hasta entender lo que habla de clarividencia histórica y política –quizá implicada, como todo lo de tipo religioso– en aquellas gloriosas muertes prematuras. Entonces verías que si la bravura de miles de muchachos que yo no he dado a luz, que ya existían al fundarse la Falange, se ha visto expresada en la Falange hasta el punto de arrostrar el ofrendamiento de la propia vida, es porque en ella está la verdad: la de los principios permanentes y la de las mejores calidades entrañables españolas…
Tú, ahora, después de los extravíos que tienes la nobleza de confesar y que se avaloran en ti –ya te lo dije otra vez– con el sacrificio de las cosas más costosas (familia, amigos de siempre, medio social..) andas barruntando la verdad en nuevas pesquisas. Lástima que aún no te atrevas a llamarla por su nombre. Cuando analices enfrío esto de la «dictadura nacional republicana» verás que lo de republicana, si quiere decir algo más que no monárquica (nota negativa en que todos ahora, menos los insensatos, tienen que estar conformes) ha de aludir a su contenido institucional incompatible con la idea de dictadura. De ahí que para salvar la contradicción tendrás que concluir aspirando a un régimen autoritario nacional capaz de hacer (¿recuerdas?) la revolución desde arriba, que es la única manera decente de hacer revoluciones. ¿ Ya qué otra cosa aspiramos nosotros?
Pero ya verás; ya verás cómo la terrible incultura, o mejor aún la pereza mental de nuestro pueblo (en todas sus capas) acaba por darnos o un ensayo de bolchevismo cruel y sucio o una representación flatulenta de patriotería alicorta a cargo de algún figurón de la derecha. Que Dios nos libre de lo uno y de lo otro.
Recibe el afecto de tu buen amigo,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Del libro de Luis Romero: «Tres días de julio». Ediciones Ariel. Barcelona, 1967, págs. 200 y 201.
A ONÉSIMO REDONDO. Prisión Provincial. Alicante, 3 de julio de 1936.
Querido Onésimo:
He recibido tus dos cartas (la segunda ahora mismo) y te las agradezco mucho.
Antes que nada, hazme el favor de comunicar mi agradecimiento, mi admiración y hasta mi envidia a los camaradas de las J.O.N.S. de la provincia de Valladolid, que tan alto están poniendo el nombre de la Falange. Te ruego des un abrazo a todos los que están pre
(Falta texto, por extravío del original)
responsabilidad.
Hazme el favor de comunicar a la familia de nuestro camarada muerto en Aldeamayor, Abundio Sanz Miguel, mi sincero pesar, y recíbelo tú en nombre de esas sufridas J.O.N.S. de Valladolid.
No olvides escribir a Raimundo detalles de la muerte de ese muchacho, para contarlo entre nuestro mártires.
Un fuerte abrazo.
JOSÉ ANTONIO
¡Arriba España!
Fragmento de carta autógrafa reproducida en Libertad, de Valladolid, en abril de 1937. (Proporcionada por el camarada Narciso García Sánchez.)
A MARIANO GÓMEZ-ULLA. Prisión Provincial de Alicante, 12 de julio de 1936.
Camarada Mariano Gómez-Ulla y demás firmantes de la carta de 17 de junio.
Queridos camaradas:
Desde este otro extremo de España correspondo con gratitud y emoción a vuestros, renglones.
Sé que soportáis con magnífica entereza vuestra prisión, y el temple vuestro, como el de los demás camaradas perseguidos, me alienta en estas horas de lucha.
Que pronto amanezca para España, si ya lo merecemos y que pueda abrazaros en libertad vuestro camarada,
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA (Rubricado)
¡Arriba España!
En el sobre constaba el nombre y dirección de su destinatario: «A Mariano Gómez-Ulla, en la cárcel de Santiago de Compostela.»
A ERNESTO GIMÉNEZ CABALLERO. Cárcel de Alicante, 12 de julio de 1936.
Querido Ernesto: He agradecido mucho tus dos cartas, que recibí ayer, cada una por un conducto, y la dedicatoria de tus artículos de Informaciones, que estoy siguiendo con el mayor interés (1).
Me pides noticias mías. Puedo decirte que estoy mejor que nunca de salud, a Dios gracias, y en plena forma de ánimo. Esos casi cuatro meses de cárcel me han permitido calar más adentro en algunas cosas, y aparte de eso, a fuerza de tender cables, esto ya en contacto con cuanto puede haber en España, en este momento, de eficaz. Hasta tal punto, que sin la Falange no se podría hacer nada en este momento, como no fuera un ciempiés sin salida.
Créeme que no he descansado en la adopción de estas precauciones, por que me horroriza el temor de que la ocasión grave y magnífica que estamos viviendo aborte una vez más o, lo que es peor, dé a luz un monstruo. Si eso pasa, no será por mi culpa.
Una de las cosas temibles sería la «dictadura nacional republicana». Estoy conforme contigo al ver en su defensa un síntoma de reconocimiento de nuestras posiciones. Hasta ahí bien. Lo malo sería la experiencia Maura-Prieto, con una excitación artificial de los negocios, las obras públicas, etc., para fingir una prosperidad económica sin levantar nada sobre fundamentos hondos. Al final del ciclo de febril bienestar sobrevendría una gran crisis económica sobre un pueblo espiritualmente desmantelado para resistir el último y decisivo ataque comunista (lo nuestro, en un período de calma burguesa, no es donde alcanza su mejor cultiva). Otra experiencia falsa que temo es la de la implantación por vía violenta de un falso fascismo conservador, sin valentía revolucionaria ni sangre joven. Claro que esto no puede conquistar el Poder; pero, ¿y si se lo dan?
Porque ninguna de las dos cosas ocurra, trabajo, como te digo, sin tregua y con un no poco éxito. Ya faltan pocos días me parece para que la vía quede completamente libre y despejada. Y entonces creo que nada nos detendrá.
Gracias por tu confianza y disciplina. Procura ayudar cuanto puedas y yo me alegraré mucho.
Un abrazo,
JOSÉ ANTONIO
De Francisco Bravo: «José Antonio, el hombre, el jefe, el camarada». págs. 135-136.
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(1) José Antonio hace referencia a la colección de artículos titulada «Historia del anarquismo español», que apareció en Informaciones por aquellas fechas. También a José Antonio está dedicada La nueva catolicidad, de Giménez Caballero, editada en Madrid en el año 1933. Véase del mismo autor el artículo sobre la figura de JOSÉ Antonio, en Roma Universa. Milán, 1933.
AL GENERAL EMILIO MOLA. 15 de julio de 1936
En lugar de Alberola, que está . retrasado, conduce este mensaje Pepe Finat. Tiene el carácter de apelación suprema. Estoy convencido de que cada minuto de inacción se traduce en una apreciable ventaja para el Gobierno. Siempre oí decir a mi padre que si retrasa una hora su golpe de Estado hubiese fracasado…
Fragmento del mensaje urgentísimo que José Antonio escribió a Mola, «El Director», y que fue cursado por intermedio de José Finat, conde de Mayalde, el 15 de julio de 1936, desde la Prisión Provincial de Alicante. («Vida de José Antonio», de Enrique Pavón Pereyra, página 168.)
FRAGMENTO DE LA CARTA DE JOSÉ ANTONIO A SU HERMANO FERNANDO Y A RAFAEL GARCERÁN, CURSADA POR INTERMEDIO DE JOSÉ FINAT, CONDE DE MAYALDE, DESDE ALICANTE, EL 15 DE JULIO DE 1936
«Este es el momento único. De lo contrario, todo Quedará otra vez en palabras.»
Gumersindo Montes Agudo: «Vieja Guardia», páginas 265-266. Ello equivalía a la orden para que se pusiera en marcha la operación denominada «Covadonga», cuyo dispositivo quedó evidentemente trastornado a raíz de haber sido interceptados en Aleañiz, Teruel, varios de los mensajes de José Antonio. Fernando Primo de Rivera dispuso entonces reacondicionar el aparato revolucionario con el plan «Granada», que tenía fijado como fecha de iniciación el día 20 de julio, pero los acontecimientos se precipitaron en forma definitiva con el alzamiento de las unidades del glorioso Ejército de Marruecos. José Antonio no llegó a conocer los motivos reales de la alteración de los planes revolucionarios y atribuyó la medida de Fernando a la defección de los elementos comprometidos.
FRAGMENTO DE LAS INSTRUCCIONES DE JOSÉ ANTONIO, LEÍDAS POR SU SEGUNDO PASANTE, MANUEL SARRIÓN, A LOS ENLACES MILITARES REUNIDOS EN MADRID EN EL DOMICILIO DEL COMANDANTE FERNÁNDEZ. 15 de julio de 1936
«Entonces (cuando se haya sublevado el cuartel de la Montaña) la Falange luchará unida a él; pero ello ha de ser en ese momento, sin adelantarse a las fuerzas militares, no interviniendo, así, ni un minuto antes ni un minuto después.»
Pavón Pereyra, op. cit., pág. 168.
A ENRIQUE ESTEVE. Prisión Provincial de Alicante, 14 de noviembre de 1936.
A Enrique Esteve:
Haz lo posible para proporcionarme cuanto antes lo siguiente: una copia de mi circular del 24 de junio (fíjate bien en la fecha: es aquella en que seprevenía contra las conspiraciones) y un ejemplar del tercer número del No Importa (el que traía el artículo «Vista a la derecha»).
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Cuartilla dirigida por José Antonio al falangista alicantino Enrique Esteve el 14 de noviembre de 1936. Esteve fue fusilado ese mismo año. Cfr. por Enrique Pavón Pereyra, op. cit., pág. 185.
EL TESTAMENTO OLÓGRAFO DE JOSÉ ANTONIO Y LAS CUARTILLAS QUE CONTENÍAN DISPOSICIONES SOBRE SU HERENCIA FUERON ENVIADOS A MARGOT LARIOS CON LA SIGUIENTE CARTA ADJUNTA: Prisión Provincial de Alicante, 18 de noviembre de 1936.
Querida Margot:
Ahí van unos documentos que os harán falta si se cumple mi sentencia. Te los mando a ti y ruego al Director que te los dé sin que mi tía Má los vea, para no asustarla. Hazme el favor de guardarlos. Si Dios quiere que no llegue el caso de hacer uso de ellos, mejor; y si llega el caso, tú los sacarás y darás a Raimundo, a Ramón Serrano, a Sarrión o a algún otro de los abogados que sabes son amigos míos. Muchas gracias.
Para mi tranquilidad, te ruego me pongas dos letras diciéndome que has recibido los papeles que te mando. Son tres, como verás: uno de cuatro hojas tamaño de pliego, cosidas, y dos cuartillas escritas (como todo lo otro) de mi letra.
Perdóname este jaleo y el susto de ayer y todo lo demás. Un abrazo.
CARTA ÚLTIMA DE JOSÉ ANTONIO A SU HERMANA POLÍTICA MARGOT LARIOS, RECLUIDA EN EL REFORMATORIO DE ADULTOS DE LA CIUDAD DE ALICANTE. Prisión Provincial. Alicante, 19 de noviembre.
Sra. Dª Margot Larios.
Reformatorio de Adultos. Alicante.
Querida Margot:
Para que la censura las vaya despachando y yo quede tranquilo sabiendo que están en tu poder te mando cartas para:
Los hermanos ausentes – Rafael Sánchez Mazas; tía Carmen, la monja; Lola, mi ahijada; Garcerán, Cuerda y Sarrión; Raimundo y Serrano Suñer; tío Antón, Julio, Manolo Valdés, Sancho, Carmen Werner, Julián Pemartín (total doce).– Hazme el favor de guardarlas y no darles curso si no llega la ocasión triste para que han sido escritas. Mil gracias por todo y un abrazo.
JOSÉ ANTONIO (Rubricado)
JOSÉ ANTONIO
A CARMEN WERNER. Prisión Provincial de Alicante, 19 de noviembre de 1936.
Querida Carmen:
Tengo sobre la mesa, como última compañía, La Biblia que tuviste el acierto de enviarme a la cárcel de Madrid. De ella leo trozos de los Evangelios en estas, quizá, últimas horas de mi vida.
Nuestra amistad es demasiado seria y sólida para que yo escriba una carta de «condenado a muerte». Sólo quiero reiterarte las gracias por el libro y decirte que tu amistad es una de las cosas buenas que han alimentado mi vida.
Si te vuelvo a ver (lo que Dios haga), ya te contaré todo. Y si no, recibe por la vez última mi más verdadero afecto.
JOSÉ ANTONIO
P.– Ayer hice una buena confesión.
De Felipe Ximénez de Sandoval: «José Antonio». Biografía con apéndice documental. En el sobre del referido autógrafo reza escueto: «Para Carmen Werner.»
CARTA ÚLTIMA DE JOSÉ ANTONIO A ROSARIO URQUIJO, PILAR Y FERNANDO PRIMO DE RIVERA. Prisión Provincial. Alicante, 19 de noviembre de 1936.
Queridos hermanos Rosario, Pilar y Fernando:
¿Para qué os voy a decir que me acuerdo de vosotros? El irme sin daros un abrazo es el mayor sacrificio, tal vez, entre todos los que van envueltos en el de la vida. No me lloréis demasiado, aunque temo que esta recomendación sirva de poco, porque sé cómo me queréis y lo buenos que sois. Pero podéis creerme: en medio de la tristeza de morir joven me consuela y os debe consolar el tener en cuenta que tal vez en otra ocasión me cogiera peor preparado para la eternidad y que, respecto de esta vida, acaso me reservara pruebas próximas de inmensa responsabilidad, en las que nadie sabe si sabría sostener el crédito que me ha abierto hasta ahora la generosa lealtad de tantos camaradas. Con todo, si Dios me concede el seguir viviendo, me alegraré mucho por dos motivos sobre todo; para evitaros la tristeza de perderme y por tener ocasión de mejorar mi vida, tan profundamente necesitada de enmienda. Pero ya os digo: lo dejo resignadamente en manos de Dios, con una completa calma de la que hasta ahora no ha querido privarme y que le tengo que agradecer infinito.
Perdonarme todo lo que habéis tenido que aguantarme en injusticias, egoísmos e irritabilidad. Que vuestros hijos sean buenos y muy felices. Y que vosotros, de vez en cuando, penséis que se fue del mundo queriéndoos con toda el alma vuestro hermano que os abraza,
JOSÉ ANTONIO (Rubricado
En el sobre, autógrafo de José Antonio, puede leerse lo siguiente: «Para mis hermanos Rosario, Pilar y Fernando».
A RAFAEL SÁNCHEZ MAZAS. Prisión Provincial de Alicante, 19 de noviembre de 1936.
Querido Rafael:
Voy a escribir muy pocas cartas, pero una ha de ser a ti. Desde que nos separamos quedó cortada nuestra comunicación, ya que, aunque recibí cartas tuyas, creo que no logré hacer llegar a tus manos ninguna de las dos que te escribí. Sirva ésta para anudar ese cabo suelto y para dejarlo ya anudado hasta la eternidad. Perdóname –como me tenéis que perdonar cuantos me conocisteis– lo insufrible de mi carácter. Ahora lo repaso en mi memoria con tan clara serenidad que, te lo aseguro, creo que si aún Dios me evitara el morir sería en adelante bien distinto. ¡Qué razón la tuya al reprender con inteligente acierto mi dura actitud irónica ante casi todo lo de la vidas! Para purgarme quizá se me haya destinado esta muerte en la que no cabe la ironía. La fanfarronada sí, pero en esa no caeré. Te confieso que me horripila morir fulminado por el trallazo de las balas, bajo el sol triste de los fusilamientos, frente a caras desconocidas y haciendo una macabra pirueta. Quisiera haber muerto despacio, en casa y cama propias, rodeado de caras familiares y respirando un aroma religioso de sacramentos y recomendaciones de alma, es decir, con todo el rito y la ternura de la muerte tradicional. Pero ésta no se elige: Dios, quizá quiera que acabe de otro modo. El acoja mi alma (que ayer preparé con una buena confesión) y me sostenga para que la decorosa resignación con que muera no desdiga junto al sacrificio de tantas muertes frescas y generosas como tú y yo hemos conmemorado juntos. Abraza a nuestros amigos de las largas tertulias de la Ballena, empezando por el tan querido canciller don Pedro Mourlane. Dos abrazos especiales para José María Ayaro y Eugenio Montes, a quienes no sé si podré escribir, pero a quienes recuerdo de todo corazón. Y que a ti, a Liliana y a tus hijos os dé Dios las mejores cosas.
Un fuerte abrazo, Rafael.
JOSÉ ANTONIO
Carta de José Antonio a Rafael Sánchez Mazas. De «José Antonio» de Julián Pemartín. Col. «Temas españoles». Madrid, 1953. Se alude a dos anteriores misivas: son las que fueron dirigidas a Pamplona y a Roma, lugares donde José Antonio suponía refugiado a Sánchez Mazas.
A GARCERÁN, CUERDA Y SARRIÓN. Alicante, 19 de noviembre de 1936.
A sus pasantes.
Queridos Garcerán, Cuerda y Sarrión, mis pacientes compañeros de trabajo: En estos momentos de unos días que, si Dios no lo remedia, son los últimos míos, me consuela del descontento profundo de mi vida y de mi carácter el recordar que he conseguido cosechar algunos efectos de inusitada calidad, y que ello tal vez revele dentro de mí alguna buena condición atractiva que a mí mismo me cuesta trabajo descubrir. Entre los primeros de esos afectos están los de vosotros tres, mis leales, infatigables, generosos e inteligentísimos compañeros de trabajo. Mil gracias por este consuelo que me proporciona el pensar que me queréis un poco, y mil veces más mil perdones por lo muchísimo que os he dado que aguantar y por lo que he complicado vuestras vidas con los azares de la mía propia. Como, por otra parte, yo también os tengo un afecto que no hay que ponderar ahora, confío en que me recordaréis sin verdadero fastidio, en que me echaréis algo de menos.
A todos los demás remeros de nuestro despacho profesional más o menos asiduos, a Matilla, a Power, García Conde, etc., sin olvidar a la admirable Encarnita, mi despedida de verdadero y agradecido amigo. Y para vosotros tres, fuertes abrazos.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
De «José Antonio», biografía. Felipe Ximénez de Sandoval.
A JULIO RUIZ DE ALDA, CUYA MUERTE EN LA CÁRCEL MODELO IGNORABA JOSÉ ANTONIO. Alicante, 19 de noviembre de 1936.
Querido Julio:
Por si se ejecuta la sentencia que anteayer dictaron contra mí, haz el favor de aceptar el encargo de decir adiós en mi nombre a todos los camaradas. A aquellos a los que he estado personalmente unido, por haber estado juntos en prisión, por los cargos o por cualquier circunstancia, diles de manera especial cómo los recuerdo y cómo los entresaca el hecho de recordarlos tú. Y para ti, quédate con un fuerte abrazo.
Espero la muerte sin desesperación, pero ya te figurarás que sin gusto; creo que aún podría ser útil mi vida, y pido a Dios que se me conserve. Si El lo dispone de otra manera, moriré confortado con el ejemplo de tantos que cayeron más jóvenes que yo y más humildes y silenciosamente.
Perdonadme todos, y tú de manera especial, lo que a veces os haya podido herir con las espinas de mí carácter Mis hermanos te explicarán el laconisino de esta carta y se consolarán recordándome en tu compañía y en la de tantos con quienes nuestras vidas han corrido en los últimos años mezcladas. Dios os ilumine a todos y os mantenga unidos.
Para Amelia y tu chico, mis mejores deseos. Y para ti, de nuevo, un abrazo.
JOSÉ ANTONIO
De «José Antonio», biografía. Felipe Ximénez de Sandoval.
A MANUEL VALDÉS. Prisión Provincial de Alicante, 19 de noviembre de 1936.
Querido Manolo:
He encargado a Julio que me despida de todos los camaradas; pero a ti, mi profesor de cultura física y mi compañero de solterón de por las tardes, tengo que enviarte un abrazo especial.
Da parte de él a los otros nadadores: Luis Aguilar, Agustín Aznar y al pequeño y valeroso Gaceo. A todos os recuerdo mucho y aún confío en veros.
Si Dios, sin embargo, lo dispone de otro modo, mi resignación, y hasta el final os acompañará mi afecto.
Tú conoces también a muchos amigos y amigas mías. Diles adiós de mi parte, seguro de que los que elijas estaban presentes en mi memoria.
Otra vez un fuerte abrazo de
JOSÉ ANTONIO
De Haz, número de marzo de 1943.
A SU PRIMA Y AHIJADA, DOLORES PRIMO DE RIVERA Y COB0 DE GUZMÁN. Prisión Provincial de Alicante, 19 de noviembre de 1936.
Querida Lola:
Como eres mi ahijada, vas a ser la transmisora de mi despedida a tu madre y a tus hermanos, de quienes me acuerdo con muchísimo cariño. Da un abrazo especial a Fernando (1), que podrá explicaros bien la etapa en que me encuentro; quiera Dios, todavía, que yo, también pueda explicárosla. Y a cierto magnífico gordo (2) que, con pesar mucho, vale bastante más de lo que pesa, dile que para que yo lo tenga en la memoria como si fuera de mi familia le sobra con lo que ha hecho hasta ahora.
No os digo nada más porque nos queremos lo bastante para entender sin palabras todo lo que tienen de emocionante estos momentos. Que Dios os dé las mejores cosas y recibid cada uno un abrazo fuerte de vuestro primo,
JOSÉ ANTONIO (3)
De Felipe Ximénez de Sandoval: «José Antonio», biografía que trae la fotocopia del documento que transcribimos.
___________
(1) Fernando Primo de Rivera y Cobo de Guzmán, fusilado, como su hermano Federico, en Madrid, por las milicias marxistas. Hijos ambos del héroe de Monte Arruit.
(2) Agustín Aznar, jefe de Milicias y prometido de Lola Primo de Rivera (hoy su esposa), cuyos tres hermanos, Rafael, Jaime y Guillermo, murieron también heroicamente por la Revolución Nacionalsindicalista.
(3) También escribió una carta –inédita– a su cuñada Margot Larios, procesada con él.
A SU TÍA CARMEN PRIMO DE RIVERA. Prisión Provincial de Alicante, 19 de noviembre de 1936.
Queridísima tía Carmen:
Dos letras para confirmarte la buena noticia, la agradable noticia, de que estoy preparado para morir bien, si Dios quiere que muera, y para vivir mejor que hasta ahora, si Dios dispone que viva. Como cualquiera de los dos resultados se ha de deber mucho a tus oraciones, te mando muchísimas gracias con este mi último y cariñoso abrazo. No te digo que pidas por mí porque sé que lo harás sin descanso, y que moverás a hacerlo a tus hermanas en religión, cuya inagotable caridad tal vez algunas veces abra paso al deseo retrospectivo de no haber tenido en la Comunidad una monja perteneciente a familia tan agitada.
Dentro de pocos momentos ya estaré ante el Divino Juez, que me ha de mirar con ojos sonrientes.
Te abraza otra vez y te quiere mucho tu sobrino,
Firmado: JOSÉ ANTONIO
P.– Como no eres joven, pronto nos veremos en el cielo.
En el sobre, José Antonio escribió: «Para tía Carmen, la monja de las Descalzas.» Texto reproducido de la revista de la S.F. Y, número de marzo de 1944, Felipe Ximénez de Sandoval: «José Antonio», biografía apasionada.
A DON ANTÓN SÁENZ DE HEREDIA. Prisión Provincial de Alicante, 19 de noviembre de 1936.
Querido tío Antón:
Me despido de ti con mucho cariño, de toda la familia de mi madre. Hazme el favor de decírselo a todos sin olvidar a ninguno: a tío Cesáreo y a tía María; a tía Carmen; a tío Angel y a tía Nieves; a tío Goyo y a tía María, heroicamente probados también por la dureza de estos tiempos, y en cuya entereza tanto tengo que aprender(1). No dejes fuera a ninguno de los primos y primas y a sus maridos y mujeres. De mis sobrinos, hijos de ellos, no te digo nada porque son tan chicos que iban a oír la noticia como quien oye llover. No escribo a ninguno porque tendría que hacerlo a todos, y no quiero dedicar a cartas mucho tiempo del limitado que me queda de vida, salvo que Dios haga todavía que se me prorrogue. Créeme que me alegraría que así fuese; pero, por si no es así, trato de disponerme lo mejor posible para el juicio de Dios: ayer confesé con un sacerdote viejecito y simpático que está preso aquí y hoy estoy lleno de paz: todavía en gran parte porque me ilusiona la esperanza de vivir; si esta esperanza se pierde, porque confío en que la sustituya una conformidad cristiana con lo que venga.
En fin, perdonadme en lo que os haya podido molestar y reciban todos por medio tuyo fuertes abrazos de tu sobrino que mucho te quiere,
JOSÉ ANTONIO
De la revista Y, junio de 1944.
___________
(1) Alusión a Andrés Sáenz de Heredia, primo de José Antonio y miembro activo de la Vieja Guardia de la Falange de Madrid.
A RAIMUNDO FERNÁNDEZ CUESTA Y RAMÓN SERRANO SÚÑER. Prisión Provincial de Alicante, 19 de noviembre de 1936.
Queridos Raimundo y Ramón:
Estoy muy tranquilo, pero no quiero presumir: no es por indiferencia ante la muerte, sino porque, gracias a Dios, aún tengo esperanza de que se me evite. Pero, por si llega el trance (en el que haga Dios también que no me falte una decente entereza), aprovecho estos minutos de tranquilidad para despedirme de vosotros.
No es éste el momento de ponderaras mi amistad. Las amistades como la vuestra se han acreditado en toda una vida y no aumentan ni disminuyen con la muerte. Os uno en la misma carta, a pesar de que no seáis uno con otro viejos amigos, porque juntos me he permitido nombramos albaceas de un Testamento ológrafo que redacté ayer y que espero hagan llegar a tiempo a vuestras manos. Mil gracias por el trabajo que el albaceazgo os dé y por el afecto con que habéis contribuido, como pocos, a dar apoyos sólidos a mi vida.
Dios os dé, como a vuestras mujeres y a vuestros hijos, lo mejor que podáis desear, y que perdonéis los muchos defectos de vuestro amigo que quizá por última vez os abraza.
JOSÉ ANTONIO (Rubricado)
P.D. – A Pepe Finat y a Fermín Daza, dos fuertes abrazos.
Del libro «Serrano Súñer en la Falange»: Angel Alcázar de Velasco, págs. 167-168.
A SANCHO DÁVILA. Prisión Provincial de Alicante, 19 de noviembre de 1936.
Querido Sancho:
Pocas palabras, porque quizá no disponga de mucho tiempo: mil gracias por tu lealtad y por tus magníficas condiciones, y un abrazo muy fuerte.
Que a ti, a tu mujer y a los hijos que os mande Dios, las mejores cosas. Os lo desea de corazón tu primo y camarada,
JOSÉ ANTONIO
Al margen: no he de decirte lo que debes transmitir de mi parte a los de tu tierra.
Fotocopia original en FE. de Sevilla, el 29 de octubre de 1938.
A JULIÁN PEMARTÍN. Prisión Provincial de Alicante, 19 de noviembre de 1936.
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Querido Julián:
Esta es casi la última carta que voy a escribir, salvo que Dios tenga dispuesto que se me alargue la vida como de todo corazón le pido. No apetezco la muerte, aunque confío en recibirla con decente conformidad si no hay más remedio. Viva o muera, ya conoces de muchísimos años mi amistad, para la que no puede faltarme un recuerdo muy hondo en estas horas.
Que a Nena, a ti y a vuestros hijos os dé Dios lo que más podéis desear. Y recibe un fuerte abrazo de
JOSÉ ANTONIO (Rubricado)
P.D. – Despídeme con mucho afecto de Pepe (1) y de los amigos que dejo en Jerez y que tú conoces, empezando por Joaquín Bernal
El diario FE, de Sevilla, en edición del 20 de noviembre de 1938, reprodujo la primera fotocopia del presente autógrafo.
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(1) José Antonio alude aquí a su amigo y mentor don José Pemartín


























