Tras el fallecimiento de Francisco Franco, numerosas personalidades del ámbito político, empresarial y social expresaron públicamente su valoración sobre la figura del que había sido Jefe del Estado durante casi cuatro décadas. Entre ellas se encontraba el Conde de Godó, quien manifestó su profunda emoción y reconocimiento por la obra realizada durante el régimen.
En su declaración, el Conde de Godó no solo subrayó la transformación económica e industrial de España bajo el mandato de Franco, sino también el vínculo personal que, según sus palabras, mantuvo con él. El contexto de sus palabras estuvo marcado por la solemne alocución televisada de Carlos Arias Navarro, en la que se comunicó oficialmente la muerte del Jefe del Estado, un momento que quedó grabado en la memoria colectiva del país.
“La profunda emoción que siento por la pérdida del Caudillo de España, Generalísimo Franco, viene condicionada por la obra extraordinaria que ha cambiado radicalmente a España en unos pocos años, si bien personalmente aumenta, por los sentimientos de amistad que me había siempre demostrado y que venía ratificada por el nombramiento con que he sido honrado en dos ocasiones como procurador en Cortes de designación directa del Jefe del Estado. Es difícil en unas pocas líneas, dar una idea de lo que ha representado el Caudillo en la vida de España, porque en cualquier orden que se considere, vemos el progreso inmenso que han representado estos años en los cuales nuestro país ha pasado de ser una nación de segundo orden a situarse junto a los países más industrializados y de mayor rango cultural. Con lágrimas en los ojos he escuchado esta mañana la alocución de nuestro presidente, don Carlos Arias Navarro, quien, visiblemente conmovido, nos ha leído el último mensaje de Franco y no solamente yo, sino las personas que estaban a mi lado, no han podido contener la emoción que la lectura les ha producido. Me siento orgulloso de pertenecer y formar parte de la España de Franco. Y, en el tiempo que me quede de vida, he de recordar siempre la fecha histórica del día de hoy, dolorosa para todos los españoles, a cuyas plegarias uno las mías por el eterno descanso del alma de nuestro querido Caudillo.”
CONCLUSIÓN
El testimonio del Conde de Godó refleja el tono emocional e institucional que acompañó las reacciones inmediatas al fallecimiento de Franco. Sus palabras insisten en la dimensión transformadora que atribuye al periodo franquista, destacando el desarrollo económico y la proyección internacional alcanzada por España durante esos años.
Como ocurre con otros testimonios de la época, su declaración forma parte del conjunto de valoraciones emitidas en un momento histórico especialmente sensible. Analizar estos mensajes permite comprender mejor el clima político y social existente en España en noviembre de 1975, así como la diversidad de percepciones que, con el paso del tiempo, han seguido configurando el debate sobre aquel periodo histórico.
