INTRODUCCIÓN
El 2 de octubre de 1938 se celebró un acto solemne de imposición de condecoraciones al Cuerpo de Tropas Voluntarias (C.T.V.) italiano y al 5º Batallón de San Marcial, unidades que habían participado en el conflicto español del lado del bando nacional. En este contexto, Francisco Franco pronunció un discurso de exaltación de la alianza con Italia y de reconocimiento al apoyo militar recibido durante la Guerra Civil.
El texto refleja con claridad la dimensión internacional del conflicto y el papel de las potencias fascistas europeas en el desarrollo de la guerra en España. Asimismo, pone de manifiesto la retórica ideológica del régimen en formación, que presenta la contienda como una lucha de carácter civilizatorio y espiritual frente al comunismo internacional.
2 de octubre de 1938.
Señores embajadores, General del Cuerpo de Tropas Voluntarias, legionarios de Italia, soldados de la Italia Imperial, cruzados de la fe y de la civilización del Occidente:
Yo os saludo con el amor del Jefe y con la confianza del Caudillo: Amor y confianza nacidos al compás de la guerra, al contemplar vuestras acciones, al sentir el calor de vuestra sangre en la tierra de España, y al saber cómo habéis abandonado vuestros hogares para seguir las banderas legionarias de Roma por las tierras de Europa.
Sois dignos sucesores de aquellos soldados romanos, de aquellas legiones bravas y fuertes que llevaban el espíritu de Italia, la fortaleza de una nación y la grandeza de una raza que a su paso dejaba con estelas de gloria monumentos de piedra y templos a Dios, una civilización y una cultura que ni el efecto destructor de los tiempos destruyó, ni las hordas comunistas podrán asolar. De ellos sois los herederos y esto: justifica que cuando suene la hora de la guerra y surjan las amenazas de los nuevos bárbaros del mundo amenazando la invasión bolchevique en ola amenazadora, al Alzamiento de España, al grito de guerra, a la voz de nuestros cruzados, contestasen en Italia y Alemania voces amigas. Es en Italia la voz de vuestro Duce, la mano que estrechó la nuestra; son sus soldados los que pugnan por romper sus fronteras, por llevar la bandera de la civilización y de la fe, junto a los gloriosos soldados españoles.
Y este pueblo unido, y este pueblo fuerte, que tiene como remate el genio de up hombre y su brazo de hierro, contestó con eco de amor, nos brindó su gesto de ayuda y cuando se hace efectiva la bárbara invasión, cuando la tea de los incendiarios recorre nuestros pueblos, cuando la llama destructora alumbra nuestras aldeas; en el momento en que las legiones internacionales hollan e invaden a España, es cuando las legiones de Roma, cuando los camisas negras, cuando los guardadores de la fe vienen a España a juntar su sangre con la de. nuestros hombres, a juntar su bandera con nuestra bandera y dar a Rusia la batalla en España.
Estas acciones gloriosas, estas victorias terminantes y claras, van destruyendo en España el poder bolchevique y, cuando vencidos van. a tener que entregarse, surge de nuevo la intriga en Europa y es en su corazón donde encienden la hoguera de la guerra, pero en los momentos en que el mundo se conmueve y las naciones tiemblan ante la proximidad de la contienda, nuevamente la voz de nuestro Cabo hace brillar al Genio de Italia: la colaboración del Duce lleva a Europa la paz, su mano fuerte se tiende a las naciones y se salva una cultura en la batalla de Muhich; donde Rusia sufre el quebranto y la derrota.
Al colocar hoy en vuestras banderas gloriosas las corbatas del valor, las más altas distinciones nacionales, os entregamos el amor de un pueblo y rendimos el homenaje de la España Nacional a esa Italia grande, a la Italia Imperial que conserva puros los tesoros de espíritu de la Roma inmortal.
¡ARRIBA ITALIA! ¡ARRIBA ESPAÑA!
CONCLUSIÓN
El discurso pronunciado con motivo de la imposición de condecoraciones al C.T.V. y al 5º Batallón de San Marcial constituye una fuente relevante para comprender la narrativa oficial del bando nacional sobre la intervención extranjera en la Guerra Civil española. A través de un lenguaje épico y simbólico, se refuerza la legitimación del apoyo italiano y se enmarca el conflicto en un escenario europeo más amplio.
Desde una perspectiva histórica, este documento permite analizar la instrumentalización política de los actos militares, la construcción de una memoria heroica de la guerra y la proyección internacional del franquismo en sus primeros momentos. Su valor actual reside en aportar contexto sobre las alianzas internacionales del bando nacional y el discurso propagandístico que las acompañó.
