INTRODUCCIÓN
Carlos Fabra Andrés fue una figura destacada en la vida política y administrativa de Castellón durante buena parte del siglo XX. Procedente de una familia con tradición política, su trayectoria estuvo marcada por su formación jurídica y su participación activa en la vida pública tras la Guerra Civil. Desde sus primeros pasos en organizaciones juveniles hasta su consolidación como alcalde y presidente de la Diputación, su carrera refleja el contexto político y social de la España de la época.
Carlos Fabra Andrés (Castellón de la Plana, 1912 – 1979) fue un político y abogado español. Procurador a Cortes franquistas, fue alcalde de Castellón de la Plana entre 1948 y 1955 y presidente de la Diputación Provincial entre 1955 y 1960.
Hijo y nieto de políticos, su vida giró en torno a la administración pública, a la que se dedicó tras la Guerra Civil. Nacido en 1912, fue hijo de Luis Fabra Sanz y nieto de Victorino Fabra Adelantado, cacique liberal y jefe político de la provincia de Castellón. Estudió Derecho en la Universidad de Valencia y se graduó por la Universidad de Madrid en 1934. Ya en 1932 fundó la Juventud Católica de Castelló y militó en las juventudes de la Derecha Regional Agraria. Durante la Guerra Civil se alistó en el ejército franquista como alférez de Complemento, dentro del VII Regimiento de Cazadores ceutíes. Participó en la Batalla del Ebro y después ascendió a teniente por méritos de guerra. En 1939 fue nombrado delegado de la Confederación Nacional de Excombatientes. Casado con Marta Carreras.
Desde el 1943 ocupó cargos de dirección local y provincial dentro del Movimiento Nacional, y entre junio de 1948 y marzo de 1955 fue nombrado alcalde de Castellón de la Plana y procurador a Cortes franquistas. Durante su mandato intentó modernizar urbanísticamente la ciudad, equipó algunas infraestructuras y municipalizó distintos monumentos, como el Castillo de Peñíscola, el Palau del Cardenal Ram de Morella, el Castillo de Alcalá de Chivert, Santa Magdalena de Polpís y la Torre del Rei de Oropesa del Mar, a la vez que ejerció como promotor del Campo de golf Mediterráneo y de la urbanización La Coma. También organizó los actos del VI Centenario del hallazgo de la Virgen de Lidón. De 1955 a octubre de 1960 fue presidente de la Diputación Provincial, y de 1968 a 1972 fue decano del Colegio de Abogados de Castellón. También fue consejero del Banco de España y asesor de la Caixa en Castellón.
CONCLUSIÓN
La trayectoria de Carlos Fabra Andrés evidencia el papel que desempeñaron determinados perfiles técnicos y políticos en la gestión local y provincial durante el franquismo. Su labor al frente de instituciones clave en Castellón dejó una huella en el desarrollo urbano y patrimonial de la provincia. Su figura se inscribe así en la historia administrativa de España como ejemplo de una generación que articuló la gestión pública en un periodo de profundas transformaciones.
