Autor: David Céspedes Barroso (Ciudad Real, 1967)
Fotógrafo e historiador. Graduado en Historia del Arte y Máster en Conservación del Patrimonio Cultural. Autor del libro La División Azul en Ciudad Real y su provincia (Editorial SND).
Introducción
En la provincia de Ciudad Real y a pesar de ser una provincia ajena al enfrentamiento directo durante la guerra civil, los republicanos y más concretamente las formaciones marxistas, mantuvieron una intensa represión sobre los individuos considerados de derecha, católicos y desafectos a la causa revolucionaria. Fueron perseguidos con inquina, de forma brutal y con un ensañamiento impropio del ser humano.
De noche eran conducidos generalmente a las tapias de los cementerios para ser fusilados; en ocasiones aparecían cadáveres en diversos lugares con signos de tortura, o no llegaban a ser colocados en el campo de ejecución frente a las tapias porque fallecían antes, hay ejemplos de torturas inimaginables. Los motivos para las detenciones fueron muy variados aunque similares: mostrar discordancia con el régimen revolucionario, estar afiliado a Falange, ser practicante del catolicismo, propietario latifundista, industrial, tener familia con tradición derechista o católica, llevar sotana, propagar noticias derrotistas sobre el estado de la guerra, mostrar intenciones de pasarse al bando nacional, etc.
Ocurrieron hechos demostrados donde los calificados como derechistas fueron ejecutados-asesinados sin ninguna garantía legal. Por no hacer demasiado extenso el texto basta citar el caso de Alcázar de San Juan donde el 9 de agosto de 1936, las autoridades locales frente-populistas ejecutaron a 37 presos en un traslado desde la estación de ferrocarril a La Granja, o los 14 jóvenes claretianos apeados a la fuerza del tren en Fernán Caballero y ejecutados casi a quema ropa el 28 de julio de 1936 o los 35 presos derechistas que fueron ejecutados en similares circunstancias en Valdepeñas el 13 de septiembre de 1936.
La cifra más ajustada y consensuada de asesinatos de los considerados de derechas a manos de los frente-populistas es de 2.292 en toda la provincia, pasando de los dos centenares en la capital. Un detalle muy a tener en cuenta es que no hablamos de grupos de incontrolados, de pequeñas facciones de revolucionarios que, por su cuenta y riesgo fueron asesinando derechistas, como bien dice Fernando del Rey: “a los falangistas se les condenaba irremisiblemente a muerte por ser así el criterio del Comité de Gobernación de Ciudad Real, organismo de donde salen las directrices para la represión revolucionaria en Ciudad Real”.
A los pocos años de finalizada la guerra civil, poco a poco comenzaron a instaurarse por toda España monumentos alusivos a los Caídos por la Patria, al Caudillo, a los años de Paz, etc. Los XXV años de Paz celebrados con la magnificencia de entonces, nos lleva a un texto introductorio en el Boletín de Información Municipal nº 4 de la capital, de octubre de 1961. En él aparece un artículo firmado por el alcalde Victorino Rodríguez, aludiendo a esos XXV años de paz: “Ciudad Real espera ilusionada la ocasión que, en fecha próxima, pueda tener, para demostrar su inquebrantable lealtad al CAUDILLO DE ESPAÑA”.
LISTADO DE MONUMENTOS FRANQUISTAS DESAPARECIDOS EN CIUDAD REAL O APLICACIONES DE LA MEMORIA HISTÓRICA
- Cruz o Monumento a los Caídos de diversas poblaciones ciudadrealeñas
- Monumento a los Héroes Cabañero en Puertollano
- Monumento al Alférez Provisional en Ciudad Real
- Monumento al Caudillo en Daimiel
- Estandarte de Nuestra Señora de las Angustias en Ciudad Real
- Monumento a la Victoria y la Paz en Valdepeñas
- Cambio en la denominación de calles, avenidas y plazas
- Retirada de placas de Caídos en Herencia
- Fosas de la Memoria Histórica en La Solana, Valdepeñas y Puertollano
- Los nombres que no podrá borrar la Ley de Memoria Democrática, el caso de Daniel Céspedes Navas.
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CRUZ O MONUMENTO A LOS CAÍDOS DE DIVERSAS POBLACIONES CIUDADREALEÑAS
Estamos ante un tipo de monumento en alusión directa a los Caídos por España y por la Patria erigidos por toda España. En algunos se añadía una mención específica a los mártires de la guerra civil del bando nacional. Al ser la provincia de Ciudad Real un triste paradigma de la brutal represión frente-populista, no hubo población que no tuviera una Cruz de los Caídos, algo extendido por toda Europa a lo largo de sus diversas guerras.
La razón de esta figura no es otra que aludir a la Cruzada en forma de exaltación de la Santa Cruz[1]. En plazas, iglesias o avenidas se levantaron cruces de todos los tamaños y en ocasiones con la inscripción de los nombres de esos caídos y/o mártires. Estamos ante una tipología y significados monumentales que nada tiene que ver con la aplicación de la Ley 52/2007 de 26 de diciembre, de Memoria Histórica (LMH); se advoca a la Cruz a la vez que a los Caídos y Mártires, algo presente en todos los pueblos y hechos bélicos.
Tal abundancia de obras conmemorativas imposibilita su mención ciudad por ciudad o pueblo por pueblo. Podemos considerarlos como los primeros ejemplos de monumentos levantados en el largo régimen franquista con este tipo de advocación. En poblaciones de cierta importancia, las cruces de caídos fueron monumentales, en aquellas con menor entidad solían colocarse en los laterales de las iglesias con un listado de los nombres de los caídos y mártires. En el presente texto he podido documentar hasta doce cruces de caídos con una característica común a la hora de su desmantelamiento, el despojo total de cualquier simbología franquista y su traslado y reinstalación a la entrada de los cementerios o lugares menos visibles, no sea que generaciones venideras pregunten porqué estaban esas cruces allí.
En la capital, y sirva de ejemplo, en el año 1943 es la Jefatura Provincial del Movimiento quién toma la iniciativa de levantar el Monumento a los Caídos aunque se demoró hasta el año 1947 por la imposibilidad de recaudar la cifra necesaria desde la iniciativa popular. Por fin, el 21 de marzo de 1947 el Diario Lanza titulaba la noticia: “Ya tiene Cruz de los Caídos nuestra capital” aunque la inauguración oficial se consumó el 29 de octubre de ese mismo año al coincidir con el Día de los Caídos.
El lugar elegido fueron los jardines del El Prado, frente a la Catedral Basílica de Santa María del Prado. La descripción del monumento guarda el estilo imperial diseñado por los responsables de FET y de las JONS, con obras sobrias y austeras. En este caso tenemos una rígida cruz de granito levantada sobre una escalinata clasicista que muestra un altar en la fachada orientado donde hoy está el antiguo casino. Desde entonces la prensa local publicaba cada 20 de noviembre los actos programados para el aniversario de la muerte de Jose Antonio y el Dia de los Caídos, uno de ellos consistía en hacer guardia ante la Cruz de los Caídos por parte de figuras relevantes del Movimiento.
Fallecido Franco, los actos conmemorativos fueron aminorando hasta desaparecer poco antes de la década de los años 80. En el año 1986 la Comisión de Gobernación del Ayuntamiento de Ciudad Real acordó cambiar la ubicación de la Cruz de los Caídos no sin antes despojarla de cualquier alusión a Falange y al régimen de Franco. Eran significativos el yugo y flechas además del escudo alusivo al Generalísimo. El nuevo emplazamiento fue en la parte delantera y ajardinada del cementerio municipal y así sigue a día de hoy, sin la más mínima señal de su identidad inicial.
En la actualidad, la interpretación del arte urbano se vende como una experiencia del usuario, o sea, del público en general. En el caso de existir estas cruces de caídos en sus emplazamientos originales, estos usuarios y para poder percibir esa experiencia de usuario, necesitarían saber motivos y significación de esas cruces, algo que niegan las leyes de memoria histórica.

El error a la hora de legislar con este tipo de leyes memorísticas, pero a la vez el talento que han demostrado sus redactores, es trasmitir a la población que deben ser erradicadas porque son vestigios del franquismo, cuando el sentido de estas cruces ha sido reivindicar la memoria de las víctimas del Frente Popular, no se trata de apología del franquismo; del mismo modo que ahora se pretende recuperar la memoria de los llamados represaliados por Franco, sin profundizar que de verdad hay en ello, por ejemplo en aquellos fusilados después de un consejo de guerra donde las pruebas les describían como responsables directos de comportamientos inhumanos.
En Villarrubia de los Ojos se inauguró la Cruz de los Caídos a mediados de los años 40, en la llamada Glorieta de los Mártires, hoy Plaza del Pato. A finales de los 70 se cerró su contorno con un vallado y una puerta. En el año 1981, por decisión del Pleno Municipal se desmontó y se aprobó su reinstalación, previa desaparición de los símbolos considerados como franquistas, en la entrada del cementerio, donde permanece hoy día.
Se trata de una cruz monumental, austera y con una pequeña capilla en su interior donde se efectuaban las ofrendas a los Caídos y a Jose Antonio, el 20 de noviembre de cada año.
Como se indica al principio del texto, no hubo población sin su Cruz o Monumento a los Caídos porque no hubo población que se librara de la represión frente-populista. En Aldea del Rey se levantó uno en la plaza de D. Pablo Martín Romo. La estructura sigue tal cual se diseñó pero la placa alusiva a los Caídos por Dios y por España ha sido eliminada con la leyenda actual de: “A todos los que murieron por sus ideales y por España”. Es un ejemplo de cómo algunas cruces se han mantenido en su lugar de origen pero despojada de toda simbología y con un mensaje que evite cualquier mención al franquismo.

Cruz de los Caídos en Aldea del Rey (C.Real). A finales de los años 60 y en 2024.
En el llamado periodo de retaguardia republicana, ósea la represión de los frente-populistas, la zona de Santa Cruz de Mudela sufrió de forma particular la destrucción de su patrimonio eclesiástico con el incendio de hasta nueve edificios religiosos, entre ellos la Iglesia Parroquial de La Asunción, un lugar reconvertido en teatro por los milicianos y de donde estos revolucionarios sacaron las figuras religiosas para alinearlas en la carretera de Madrid a Cádiz a modo de pasillo y colocar, por ejemplo en la imagen de San Francisco de Asís, una escopeta y una pistola. La represión frente-populista fue tristemente notable en esta localidad, por esta razón el sitio más adecuado para levantar su correspondiente Cruz a los Caídos fue la plaza frente a la Iglesia Parroquial de La Asunción.
En la noticia de La Tribuna de Ciudad Real con fecha 15 de diciembre de 2021, se describe el desmontaje de la Cruz a los Caídos en Santa Cruz de Mudela a manos del ayuntamiento y en cumplimiento de la LMH, “ por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la dictadura franquista”. Lo más chocante es que quienes sufrieron esa persecución durante la guerra civil en la provincia de Ciudad Real fueron, mayoritariamente, los considerados como bando Nacional o de derechas.
La noticia dice que la Cruz a los Caídos, ya despojada de cualquier simbología franquista, será instalada en el cementerio municipal con un espacio de reposo “que podrá visitar todo aquel ciudadano o ciudadana que lo desee”.

Cruz de los Caídos en Santa Cruz de Mudela frente a La Asunción.

Monumento a los Caídos en Puertollano, próximo a la ermita de la Virgen de Gracia a finales de los años 60. Desaparecido en época democrática.

Monumento a los Caídos inaugurado en 1944, obra de Molinero Quesada, instalado en la plaza de Jose Antonio de Manzanares. Desaparecido en época democrática.
Los asesinatos de derechistas en manos de los Comités de Defensa y milicianos en nombre de la revolución, no ocurrieron de forma exclusiva dentro de las ciudades o pueblos, también acaecieron en campo abierto por todo el Campo de Calatrava y La Mancha. Hasta hace poco era habitual encontrar un tipo de cruces aisladas, de tamaño reducido y con los nombres de los asesinados cuando escapaban de los Comités de Defensa o eran trasladados entre poblaciones para terminar siendo ejecutados a conveniencia en cualquier parte. Estas cruces no son vestigios del franquismo, son recordatorios de esas víctimas indefensas porque además, solían llevar inscritos los nombres de los asesinados. Volvemos a vislumbrar el sentido final de las leyes de Memoria Histórica; alguien, ajeno a este enfrentamiento que pretenden nuestros políticos y en un futuro no muy lejano, preguntará el significado de encontrar esas cruces en medio del campo o cerca de las cunetas, algo que sin duda incomoda a los que se han tomado el derecho de designar quienes lucharon por la libertad y quienes no.

Cruz a los Caídos en un lugar indeterminado del Campo de Calatrava. En la parte inferior se inscribían los nombres de los asesinados por el Frente Popular con la leyenda de ¡Presentes!
A lo largo de la provincia, con la actual moda de la Memoria Histórica se están celebrando homenajes a los Caídos en la Guerra Civil, este es el titular que usan pero en el trasfondo, el homenaje es exclusivamente a los que ellos catalogan como defensores de la libertad y que entregaron sus vidas por enfrentarse a la dictadura franquista. Precisamente las leyes LMH y LMD denuncian el enaltecimiento que se hizo a las víctimas nacionales durante el régimen de Franco, pero 80 años después volvemos a las mismas artes y costumbres.
El 13 de abril de 2003, las Juventudes Socialistas de Puertollano rindieron homenaje a los caídos en la guerra civil, ¿a todos?. De momento la fecha elegida nos dice a quién va dirigido el acto, II República, además lo acompañan por una corona de flores con los colores republicanos porque para ellos representa “la libertad que se le arrancó a un pueblo”. El lugar elegido corresponde a la fosa común con los fusilados por el franquismo. Por enésima vez vemos el uso del término represión franquista sin averiguar que de verdad hay en ello, ¿fueron fusilados por rencillas, venganzas o por tener demostrados delitos de sangre?. ¿Cómo hubieran impartido justicia las autoridades republicanas en el caso de haber ganado la guerra civil?.
- MONUMENTO A LOS HÉROES CABAÑERO EN PUERTOLLANO
Si la Cruz a los Caídos rememoraba de forma genérica a los Caídos por la Patria, además de los martirizados y víctimas del Frente Popular, en ocasiones se erigieron monumentos personalizados con nombres y apellidos. No podía ser para menos en el caso de la familia Cabañero, de Puertollano. Un acto revolucionario calificado de matanza y de tal importancia que al hijo mayor, Juan, se le concedió a título póstumo la Cruz Laureada de San Fernando, la única concedida a un falangista que no fuera militar.
Recién iniciada la sublevación del 18 de julio de 1936, los revolucionarios tomaron las calles en la búsqueda, captura, tortura y asesinato de todo aquel sospechoso de derechista, falangista o no acorde con su pretendida revolución. El matrimonio Cabañero Francés y cuatro de sus cinco hijos, todos ellos falangistas, permanecían en el domicilio a la espera de noticias. Al sospechar del destino final que les esperaba en manos de los milicianos, se negaron a entregar las pocas armas que tenían. Fueron asediados con el resultado final del padre y tres de sus hijos varones muertos a tiros.
En 1961 y con motivo de la concesión de la Cruz Laureada a Juan Cabañero, el Ayuntamiento de Puertollano acordó en Sesión Plenaria encargar al escultor ciudadrealeño García Donaire un monumento alusivo a la familia Cabañero. Con la leyenda de “Puertollano a los Héroes Cabañero” se inauguró el monumento ese mismo año en la calle Mártires Cabañero, así llamada por encontrarse allí la casa familiar.
El monumento se desmanteló en los años 80, se colocó en la parte trasera del ayuntamiento y posteriormente se guardó en los almacenes municipales y hoy, los estudiosos de la historia de Puertollano, mantienen que está perdida en el tiempo y espacio. Al momento se cambió la calle por el nombre tan “manchego” de Pi y Margall, una muestra más que de como la LMH busca instaurar un rencor manifiesto y por supuesto, con un principal y único fin, borrar el recuerdo de las víctimas causadas de forma directa por los revolucionarios frente-populistas amparados, en su mayoría, por las autoridades locales.
El ejemplo de este monumento, ya destruido, nos sirve para poner en evidencia el poder regenerador de las leyes de memoria histórica. Imaginemos que alguien ajeno a tanta influencia ideológica, visionara este monumento de los años 60. Lo primero sería intentar catalogar la obra y para ello analizaría la estética, el mensaje, los materiales, la composición y tantos otros atributos propios de una obra artística y que marcan su personalidad. Desde el momento en que se diferencia del resto del urbanismo que rodea al monumento, podemos decir que ya habla por sí solo, que incluso un profano en la materia puede vislumbrar las características de la escultura y datarla en los años 50 o 60. Algo que los inquisidores memorísticos se están encargando de eliminar.

Monumento a los Héroes Cabañero. Puertollano. 1961. Hoy desaparecido.
- MONUMENTO AL ALFEREZ PROVISIONAL EN CIUDAD REAL
A lo largo de la guerra civil española, el elevado número de bajas sufridas entre los oficiales del ejército Nacional obligó a crear grupos de voluntarios bautizados como Alféreces Provisionales, así llamados porque su nombramiento duraría lo que la guerra. Los requisitos eran tener 18 años cumplidos, ser universitarios o en su defecto con el Bachillerato finalizado. Este grupo demostró tal nivel de valentía y arrojo que provocó que el conjunto se diezmara rápidamente, de tal forma que pronto se acuñó el dicho de “pasaban de la primera paga a la mortaja”.
Este esfuerzo en la recluta y la parcial aniquilación de una generación de jóvenes universitarios en el bando nacional, llevó a la creación en la capital ciudadrealeña del Monumento al Alférez Provisional en 1967, a la par que se levantaban en tantas provincias españolas. Inaugurado el 23 de septiembre de ese año, en esa jornada además de la presencia de numerosas autoridades, la crónica del Boletín Municipal nº 25 reseña que “asistieron un centenar de alféreces provisionales miembros de la Hermandad Provincial”. Estos disponían de un local propio desde febrero de 1962.
La colocación de la obra se determinó en la Sesión de la Comisión Permanente del Ayuntamiento de Ciudad Real (BM nº 22) donde se aprobó dar nombre de Alférez Provisional a la plaza que finalizaba en la Avenida de los Mártires (hoy calle Alarcos). Se trataba de la entrada al Parque de Gasset y que durante tantos años los ciudadanos veíamos de frente al cruzar la ronda. Sin embargo la tranquilidad para esta escultura de bronce, autoría de Marino Amaya, solo existió en sus primeros veinte años de vida. Así en el año 1982 se acordó cambiar el nombre de Plaza del Alférez Provisional a la de Puerta de Alarcos, nombre originario al levantarse las murallas de la ciudad. Un año después, el vandalismo provocó la caída del alférez provisional y la rotura de un brazo.
A finales de los años 80, la remodelación de la entrada al Parque de Gasset derivó en la retirada del monumento y su custodia en los almacenes municipales y que, contrario a lo habitual, fue bien amparado y no perdido porque se reinstaló en la Plaza de España en 2003. El nombre de Plaza de España aún se mantiene aunque los adolescentes han rebautizado como Plaza de los Soldados, por encontrarse aquí un monolito dedicado a los Ejércitos y la Real Casa de la Misericordia, hoy rectorado de la universidad regional.
En este caso y como un acto poco habitual a la aplicación de la susodicha Memoria Histórica, los herederos del escultor alzaron la voz para denunciar el uso partidista de la obra de Marino Amaya. Así, a finales del año 2016 se aprobó, por la Mesa de la Memoria Histórica de Ciudad Real y ratificado por el Pleno Municipal, con la alcaldía en manos del PSOE, la retirada de la estatua del Alférez Provisional. Según estos “ilustrados en desmemoria”, la aplicación del artículo 15 de la Ley 52/2007 de 26 de diciembre se traduce en la retirada de la escultura: las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura.
Salvador Amaya, hijo del escultor, a mi entender bien documentado, buscó honrar la figura del padre además de hacer ver el error al interpretar la mencionada ley. En declaraciones al Diario Lanza de 3 de julio de 2017 expone que, ya en 2003 se quitó de la escultura toda simbología e incluso la leyenda de Alféreces Provisionales, quedando intitulada. Además aclara que la propia Ley puntualiza que no se aplicará cuando concurran razones artísticas y ratifica como los “ilustrados” ni se molestaron en redactar el obligado informe detallando aquellos elementos que contravenían la Ley. Tal vez se dieron cuenta que ese informe debía ser inventado para poder señalar un solo atributo contrario a la Memoria Histórica y que por el contrario, mantenía los atributos necesarios para ser considerada como algo artístico.
Marino Amaya supo dar a la escultura esa apariencia juvenil de aquellos jóvenes universitarios “y conservar el estilo infantil que le dio fama mundial” para terminar, de nuevo, en la sombra de unos almacenes municipales. De momento de nada ha servido la querella presentada por la Fundación Francisco Franco por presunta “prevaricación y daños sobre el patrimonio” al estar registrada la obra como Bien Mueble del Ayuntamiento de Ciudad Real con carácter histórico-artístico, algo que según esta Fundación, vulnera la propia Ley de Memoria Histórica puesto que en su artículo 15.2 señala que “no será de aplicación cuando concurran razones artísticas, arquitectónicas o artístico-religiosas protegidas por la ley”.

Inauguración del monumento al Alférez Provisional (BM nº 25)

Detalle de la obra mostrando la adolescencia de los alféreces provisionales (Diario Lanza)

La escultura del Alférez Provisional en los almacenes municipales (https://elsayon.blogspot.com) antes de 2003. Posteriormente se anunció su custodia en el Museo Provincial.
En el mencionado Parque de Gasset de la capital se inauguró un obelisco dedicado al reverendo Jose María de la Fuente, conocido como “el cura de los bichos” y que tanto favoreció el estudio de la entomología en general. La fecha de inauguración fue el 17 de agosto de 1934, en plena II República. Ese día el monumento se arropó con la bandera republicana. Hoy este obelisco puede disfrutarse de igual forma a cuando se erigió.

Monumento a Jose M.ª de la Fuente en día de su inauguración en 1934 y en fecha actual, año 2024
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MONUMENTO AL CAUDILLO EN DAIMIEL
La escasa información con respecto a este monumento erigido en Daimiel, lo encontramos en un recorte de prensa del periódico Alcázar con fecha 11 de diciembre de 1976
Un monumento a Francisco Franco será inaugurado el próximo mes de enero y se emplazará frente a la Iglesia de San Pedro (Daimiel). Es obra del escultor Sanz Herranz. Tiene el monumento una altura de 5 metros por 3,25 de ancho.
Es de granito con piedra de sepúlveda en crema y rosa, apareciendo la efigie de Franco en un medallón de bronce. Esta obra ha sido encargada por el Ayuntamiento, tiene líneas sencillas, con sentido clásico y en la parte superior va esculpido el testamente del antiguo Jefe de Estado. A los lados se ven alegorías adecuadas, con varias figuras representativas: el campesino, la industria, etc.
Daimiel sufrió de forma palpable la represión frente-populista, lo que hoy la LMH llama violencia revolucionaria, esa que padecieron entre otros, los 26 mártires pasionistas de Daimiel. Por este motivo no debe sorprender la fecha de creación de este monumento, año 1976. En la década de los años 90 fue desmantelado dejando únicamente el medallón con la efigie de Franco sobre una gran roca del terreno colocada en el cementerio de Daimiel, vestigio también desaparecido hoy día.

Monumento a Francisco Franco. Año 1976. Jardines de San Pedro, Daimiel. Hoy desaparecido
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ESTANDARTE DE NUESTRA SEÑORA DE LAS ANGUSTIAS EN CIUDAD REAL
Aunque no puede considerarse como un monumento destruido, en la capital ciudadrealeña encontramos otro ejemplo de sumisión y desidia, en este caso con respecto a la simbología calificada como nazi por parte de los ilustrados en desmemoria histórica. Como responsable final del disparate surge la autoridad eclesiástica porque lo más triste es que los aullidos de memoria histórica, han conseguido amedrentar a estos responsables eclesiásticos que ni se molestaron en documentarse que de verdad había en esa simbología.
Todo se remonta al año 1943 cuando un notable grupo de divisionarios ciudadrealeños ya repatriados, fundaron la Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias. La admisión se amplió para veteranos de guerra civil y posteriormente para familiares de Caídos y simpatizantes.
En época muy reciente, la Hermandad de Nta. Sra. de las Angustias apareció con motivo de la polémica que se generó, de forma interesada para los “acomplejados”, con la exhibición en procesión del estandarte con el escudo de la División Azul en su parte central. Rebasando los límites provinciales, en el año 2010 el llamado Foro por la Memoria de Castilla-La Mancha -organización satélite de la estructura del Partido Comunista de España- emitió un comunicado reclamando la retirada del estandarte porque lo consideraban un símbolo de la División Azul, cuyos miembros hicieron “un juramento de lealtad a Adolf Hitler al igual que el resto de soldados y cargos del ejército alemán que ayudaron a esclavizar a Europa bajo la bota del nazismo”. Este Foro, en un extenso comunicado, cree aportar suficiente información para afirmar que el símbolo divisionario, la Cruz de Malta, debe ser considerado como “un gigantesco insulto a las víctimas”.[2]
Entre las muchas ideas delirantes que sostienen destaca la afirmación siguiente: “para empezar la División Azul no perteneció nunca orgánicamente al ejército español, debía lealtad al Führer de Alemania”[3]. En un resumen del empacho mental de este grupo inquisidor, vienen a decir que los divisionarios participaron en una guerra criminal de agresión con el resultado de millones de víctimas y que la exhibición del estandarte debe ser considerada como “un acto de humillación colectiva para la dignidad de todos los españoles”. El remate viene, según informa el Diario Lanza, porque el Foro por la Memoria de Castilla-La Mancha, “va a remitir copia de este comunicado a los embajadores de Israel y Alemania para pedirles que soliciten oficialmente que los emblemas del ejército nazi que figuran en la Cofradía sean retirados”.
El asunto quedó finiquitado, por parte del Obispado con el envío de una carta a la Hermandad:
Obispado de Ciudad Real.
Ante las interpretaciones de sesgo político que está provocando la exhibición del estandarte con el símbolo de la División Azul, se les ruega abstenerse de su utilización en procesión. Ciudad Real, dieciséis de mayo de dos mil doce.
El 27 de octubre de 2012, la asamblea general extraordinaria de la Hermandad acató la decisión aunque no por medio de una votación al considerar que era una orden, “obedecemos a nuestros superiores como nos corresponde, aunque no estemos de acuerdo”. Desde entonces y a pesar del desacuerdo de la asamblea de la Hermandad, el estandarte de las Angustias no ha vuelto a procesionar por la capital.
La Asamblea de Izquierda Unida emitió un comunicado donde manifestaban su alegría, “se trata de una agradable noticia, finalmente se ha impuesto la cordura porque era necesario retirar semejante estandarte en el que lucía nada más y nada menos que una cruz de hierro nazi”. Corresponde al lector determinar si estamos ante simbología nazi o por el contrario, son emblemas heredados de épocas anteriores.

Estandarte de la Hermandad de Nta. Sra. De las Angustias retirado por orden eclesiástica en 2016
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MONUMENTO A LA VICTORIA Y A LA PAZ EN VALDEPEÑAS
Todos los monumentos y edificios conmemorativos del presente libro se caracterizan por su desaparición y erradicación de forma intencionada; sin duda las razones principales son debidas al contenido y significado que representan, algo que incomoda a los acomplejados y lo que es peor, su perduración o no en el tiempo depende de aquellos con poder de decisión. Hay una minoría de monumentos que también han desaparecido pero no a raíz de una clara intención en su extinción, sino por la desidia institucional a sabiendas que era cuestión de tiempo su eliminación y apenas quedar en el recuerdo.
El viajero que tome la autovía del Sur (A4-E5) y a la altura de Valdepeñas puede observar, en la interminable llanura manchega, el cerro de Las Aguzaderas a mano izquierda en dirección sur. Dos altos hitos de granito se confunden con una colección de antenas de comunicaciones dando la sensación de ser un enclave meramente tecnológico. Sin embargo es aquí donde el 19 de noviembre de 1964, quedó inaugurado el llamado Monumento a la Victoria y la Paz o de forma resumida, el Ángel de la Victoria.
En palabras del Ministro de la Gobernación de entonces, el teniente general Camilo Alonso Vega, el significado de esta colosal obra se traduce en la misión de honrar a los muertos y de simbolizar la Victoria de la Paz.
La provincia de Ciudad Real debe sentirse satisfecha de haber erigido este Monumento esbelto, expresivo y acertadamente emplazado con vistas a la carretera general de Andalucía, por la que pasan tantos extranjeros, que tendrán así ocasión de comprobar como España honra a sus muertos (Boletín Municipal C.Real nº 16 de 1964).
Para los valdepeñeros y visitantes en general, la calificación de colosal es acertada al observar la altura y porte del ángel; algún autor afirmó que llevaba el rostro del Generalísimo. Este cerro ya monumental, fue un lugar ciertamente frecuentado por familias y curiosos que echaban parte del día y que un guarda local se encargaba de su custodia. Los 25 metros de altura de las columnas de granito soportaban las alas de un Ángel de la Victoria con 15 metros de altura. El estilo es inseparable de la obra del escultor Juan de Ávalos, ya conocido entonces por ser el autor de la ornamentación de la Cruz del Valle de los Caídos y La Piedad.
La obra fue sufragada por la Diputación Provincial de Ciudad Real, ayuntamientos cercanos y suscripción popular además del Ministerio de la Vivienda. Todos aportaron los cuatro millones de pesetas necesarios para levantar la obra. En la cartela colocada a los pies de la obra se podía leer: “La provincia de Ciudad Real al Caudillo, como homenaje de gratitud en recuerdo de sus mártires 1936-1964”.
En la jornada elegida para conmemorar los 40 años del régimen franquista, algunos terroristas decidieron trabajar en lo suyo y evocaron la efeméride haciendo explosionar una bomba en el Ángel de la Victoria. El 18 de julio de 1976, ya fallecido Franco, ocurrió un atentado al monumento por parte del GRAPO y/o FRAP; aún hoy los estudiosos no se ponen de acuerdo en la autoría final. Lo cierto es que dejó la apariencia de una estructura retorcida pero aún en pie gracias a las columnas de granito. El cobre repujado y el hierro que formaban parte del Ángel fueron rápidamente expoliados y el resto sumido a un olvido que de forma interesada mantienen las autoridades. De inmediato la prensa provincial propuso una recolecta para su restauración y aunque llegó a materializarse la reunión de una cifra importante de dinero, la recomposición nunca ocurrió.
Con fecha 31 de octubre de 2016, las Juventudes Comunistas de Valdepeñas dispensaron un homenaje a Félix Torres, alcalde durante la guerra civil. Esta organización y con la habitual cháchara revolucionaria, exigieron que “se derrumbe totalmente el Ángel de La Aguzadera, ya que, a pesar de estar destruido, es un amasijo de hierros que sigue sirviendo como punto de reunión para congregaciones neonazis y fascistas”. Además piden que se dedique una calle a la Mujer Republicana, “a las heroínas que sacaron adelante este país durante la tenebrosa guerra que sumió España en un total caos y matadero”. Con arengas así, en fin… Solo voy a revisar por encima la figura del homenajeado, Félix Torres, calificado por Fernando Del Rey como “el señor de la guerra” y máximo responsable de las decenas de matanzas de derechistas en Valdepeñas. De las 182 víctimas mortales, las diversas fuentes señalan a Félix Torres como el directo ejecutor e instigador, autor de la frase “es necesario acabar con la quinta generación de derechistas”.
Pero lo malo no era que esta bestia humana te matara. La muerte no era lo peor, sino la forma de morir. Cabezas aplastadas con piedras, desollamientos en vivo, mutilaciones de genitales que colocaban en la boca de los presos, descuartizamientos en vivo, cuerpos arrastrados por automóviles, incluso violaciones post mortem. La muerte se hacía un premio para los pobres derechistas o simples católicos que cazaba Félix Torres. Si eras sacerdote los horrores eran aún más dantescamente creativos, sofisticados y espeluznantes. Te podían sacar los ojos con una cuchara. Convertidos en puro dolor eran arrojados a la fosa aún agonizantes (Martín Miguel Rubio Esteban).
Al finalizar la guerra civil, Félix Torres huyó dirección Alicante para embarcarse, fue detenido y sometido a consejo de guerra inmediato por las graves acusaciones. Ante la abundante aportación de pruebas directas fue ejecutado el 29 de mayo de 1939. Este es el homenajeado por las Juventudes Comunistas de Valdepeñas y hoy, considerado como víctima de la represión franquista por la Memoria Histórica; ¡otro luchador por la libertad!.

Ángel de la Victoria en 1971

Ruinas actuales en 2024
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CAMBIO EN LA DENOMINACIÓN DE CALLES, AVENIDAS Y PLAZAS
Las LMH y LMD han sido diseñadas para eliminar todo vestigio del régimen franquista, ya sean monumentos o menciones de todo tipo además de las calles dedicadas a personalidades relevantes durante este periodo. Estos personajes se pueden clasificar entre los caídos, mártires y aquellos de dejaron cierta impronta en el quehacer diario con un trabajo descomunal en esas intensas casi cuatro décadas.
Hemos visto y demostrado como en la aplicación de estas leyes y aunque se reservara un apartado para las obras consideradas como artísticas y de especial relevancia, este rasgo se ha pasado por alto con la ofuscación típica de los radicalismos. Para el cambio en el nombre de calles observamos que ocurre de la misma manera. Personajes relevantes en la vida de cada población, aunque se les recuerde por actos de progreso y crecimiento de sus respectivas localidades, solo por el hecho de haber militado en Falange Española u ostentar cargos en el Movimiento, han sido tachados de franquistas con el resultado de borrar toda huella de su labor, no sea que, como vengo manteniendo, generaciones venideras pregunten por ellos y se interesen por la impronta que pudieron dejar.
Sin entrar en detalles y como primer ejemplo podemos citar el caso de Jose Gutiérrez Ortega en la capital ciudadrealeña. En un primer vistazo a su legado encontramos que fue el principal impulsor en la fundación del Diario Lanza al conseguir que la Dirección General de Prensa lo autorizara, siendo además su primer director hasta su fallecimiento en 1969. Antes, en el año 1940 llegó a Ciudad Real para hacerse al frente del Instituto Nacional de Previsión, desarrollando una ingente labor en la Previsión Social. El desarrollo de tanta actividad laboral, por aquel entonces solía llevar aparejado estar al frente de la Jefatura de FET y las JONS como es este caso, además de figurar como delegado provincial de la Vieja Guardia y otros tantos nombramientos. La corporación municipal recompensó su labor con la dedicación de un pasaje a su nombre en 1972 y en Valdepeñas, el hospital tomó el nombre de Gutiérrez Ortega.
Este pasado con una enorme actividad profesional en favor de la provincia de poco ha servido porque en el año 2018 se cambió el nombre de Pasaje Gutiérrez Ortega por el de La Pandorga. Cuando se propuso la moción para crear una mesa técnica para cumplir con la LMH por parte del partido político de ultraizquierda Ganemos, estos indicaron quienes podían formar parte de ella: técnicos municipales, representantes de partidos políticos y de asociaciones o personas que acreditaran vinculación con el estudio de la Memoria Histórica -en castizo, acólitos-. A preguntas de los periodistas, el historiador local Isidro Sánchez expuso porqué consideraba necesario eliminar el nombre de Gutiérrez Ortega, “por ser un fascista que proponía desde su periódico eliminar al contrario, además de jefe local de la Falange”. Vemos como el libro de estilo de las leyes memorísticas se cumple a rajatabla en el sentido de utilizar cualquiera de estas tres palabras en estas alocuciones, “fascista, franquista y/o cuneta”. Usando la misma vara de medir, no tendremos en cuenta la opinión de este historiador de quiosco puesto que fue director del Centro de Estudios de Castilla-La Mancha bajo mandato socialista, un cargo que lastra su pensamiento al declararse de izquierdas, algo que en el fondo no deja de ser un resumen del nivel que están demostrando.
Al igual que con las cruces de caídos y su desmantelamiento total, el cambio de calles en aplicación de la LMH y LMD, son noticia por toda España. Por ejemplo en el Diario Lanza de 9 de mayo de 2018 se lee, “este miércoles Ciudad Real ha amanecido libre de calles de personalidades o acontecimientos que guardaban estrechos vínculos con el franquismo o la Guerra Civil”.
Son innumerables los nombres de calles, plazas, avenidas, pasajes o incluso colegios públicos que, considerados como representantes del franquismo, fascismo o falangismo, han sido despojados de su anterior denominación para darles una más acorde con el pensamiento de estas leyes. Nombres como Generalísimo, Calvo Sotelo, Carrero Blanco, 18 de julio, 20 de noviembre y un listado interminable han sufrido este cambio para encontrarnos, en el caso de Ciudad Real, nombres tan “neutrales” como Clara Campoamor, Victoria Kent o Concepción Arenal.
Estamos en el error heredado de generaciones anteriores al tratar de implantar una forma de pensamiento usando el nombre de las calles, en el fondo para instaurar un ideario político y confundir a la ciudadanía en el quehacer diario.
Nombre anterior y motivos Nombre LMH y razón del cambio
| PASAJE GUTIÉRREZ ORTEGA
Fundador y primer director durante 25 años del Diario Lanza y la Hoja del Lunes. Delegado Provincial del Instituto Nacional de Previsión, vicepresidente de la Diputación Provincial. Fundador de la Falange en Granada y Vieja Guardia. Fallecido en 1969 |
PASAJE DE LA PANDORGA
Fiesta tradicional manchega de la capital que expresa el agradecimiento de los agricultores a la Virgen del Prado por la cosecha recibida |
| CALLE JOSE MARIA APARICIO ARCE
Abogado. Alcalde de Alcázar de San Juan, procurador en Cortes, Presidente de la Diputación Provincial, Gobernador Civil en Zamora y Málaga, Consejero Nacional y Presidente de la Administración Turística Española. Impulsor del polígono Industrial Alces en Alcázar de San Juan. Protagonista directo en el fomento del regionalismo musical manchego y el turismo de la provincia |
CALLE HERRERA PIÑA
Fotógrafo (1934-2007). Corresponsal de la agencia EFE y decenas de periódicos y publicaciones. Dejó un importante legado de todo tipo de información gráfica de la provincia de Ciudad Real
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| PLAZA FERNANDO MERRY DEL VAL
Ingeniero. Consejero de la Compañía Española de Petróleos (CEPSA). Fallecido en 1962 |
PLAZA DE GLORIA FUERTES
Escritora de narrativa, teatro y literatura infantil y juvenil. En 1972, en pleno régimen franquista, recibe una beca que le permite dedicarse por entero a la literatura (www.cervantes.org). |
| CALLE GREGORIO SÁNCHEZ-PUERTA
Abogado. Falangista de la Vieja Guardia de Madrid. Consejero Nacional de FET y las JONS. Procurador en Cortes y Delegado Nacional de Personal del Movimiento. Fallecido en 1962 |
CALLE IRENE VILLA
Psicóloga, periodista y escritora, saltó tristemente a la fama por las brutales consecuencias directas del atentado terrorista de ETA con 12 años de edad |
| CALLE BELCHITE
Batalla de la guerra civil con el resultado de 5.000 fallecidos y el pueblo destruido. Terminada la guerra, se construyó uno nuevo dejando el anterior como ejemplo de devastación bélica |
CALLE EMILIA PARDO BAZÁN
Escritora gallega. La Sección Feminista actual la califica como “la primera gran feminista española”. Fue la primera mujer socia del Ateneo de Madrid y primera catedrática de España, aunque le fue negado el ingreso en la RAE. Falleció en 1921 |
| CALLE BRUNETE
Batalla de la guerra civil conocida por ser de las más sangrientas de ese periodo |
CALLE MARIA ZAMBRANO
Filósofa de la generación del 27. El resultado de la guerra civil obligó al exilio de su familia a Francia, México, Nueva York y La Habana. Regresó del exilio en 1984 y comenzaron los nombramientos y reconocimientos a su labor en literatura, filosofía y pensamiento. Fallecida en 1991 |
| CALLE SANTA MARÍA DE LA CABEZA
Hecho de la guerra civil calificado como de epopeya por el régimen franquista. Un grupo de guardias civiles y sus familias sufrieron un asedio de nueve meses por tropas republicanas |
CALLE SARA MONTIEL
Actriz y cantante nacida en Campo de Criptana. Fallecida en 2013 |
| CALLE SIMANCAS
Cuartel de Simancas, elevado a heroicidad como el Alcázar de Toledo o el Cuartel de Montaña de Madrid durante la guerra civil |
CALLE MIGUEL ÁNGEL BLANCO
Político de Ermua, secuestrado y asesinado por la banda terrorista ETA en 1997. Hecho que conmocionó a la sociedad española |
| GRUPO VICENTE GALIANA
Nacido en Daimiel, abogado, fue un fundador del partido republicano de la Falange Española (nada que ver con FET de las JONS). Primer jefe del partido en 1936, buscando salvar la vida al estar perseguido por los milicianos, es asesinado al inicio de la guerra civil. Hechos que nada tienen que ver con el posterior régimen franquista |
GRUPO ADOLFO SUÁREZ
Presidente del Gobierno en España entre 1976 y 1981 |
Últimos cambios en el callejero de Ciudad Real. Mayo de 2018. Los nuevos nombres son el resultado de una encuesta promovida por el ayuntamiento capitalino en 2017 con nueve variables posibles.
El caso de Gloria Fuertes es un ejemplo más del sectarismo que demuestran los aplicadores de las leyes memorísticas. Esta autora de literatura infantil, producto de la época que le tocó vivir, fue una firme y prolífica autora en pleno régimen franquista. Pero no lo dicen fuentes que pudiéramos calificar de franquistas, en la página web de la Sección Feminista llamada El diario feminista se puede leer: [4]
“Flechas y Pelayos” fue la gran publicación fascista destinada a aleccionar a niños y niñas durante la dictadura. La revista se publicó entre 1939 y 1949. Gloria Fuertes saltó a la fama a partir de sus colaboraciones como redactora desde los inicios de la revista en 1939. Luego también colaboró con otras revistas similares hasta 1955, entre otras, “Maravillas”, suplemento de propaganda del régimen. “Maravillas” tuvo más éxito que “Flechas y Pelayos” y pasó a ser un suplemento del diario falangista “Arriba”. Gloria Fuertes también colaboró en medios de comunicación dirigidos al adoctrinamiento de las niñas, ya que el franquismo creó revistas diferenciadas para niños y niñas, siendo la encargada de la sección del consultorio sentimental de la “Revista para la Mujer”. También colaboró en la revista del régimen para aleccionar a las adolescentes llamada “Chicas”. Durante toda la dictadura, el adoctrinamiento franquista fue más rígido con las niñas, aumentando su propaganda sexista a la par que fomentaba instituciones como la Sección Femenina.
Durante el régimen, Gloria Fuertes fue premiada y aclamada, obtuvo por ejemplo en 1972 la beca la Fundación Juan March, el banquero de Franco, para Literatura Infantil, que le permitió dedicarse por entero a la literatura. Gloria Fuertes triunfó durante la dictadura trabajando en sus inicios para el fascismo más duro en su época más dura mientras muchas mujeres feministas estaban siendo fusiladas o encarceladas.
Sin entrar en juicios sobre comportamientos personales, Gloria Fuertes pudo exiliarse al finalizar la guerra civil y considerar el resultado como algo desfavorable para sus creencias, como hizo María Zambrano, por ejemplo. Sin embargo dar su nombre a una calle significa que pesa más su prolífica obra que su demostrado pasado franquista. Este análisis demuestra que, una vez más y en aplicación del sentido común, debe ser el lector quien decida hasta qué punto las leyes en memoria histórica no resultan más que un ajuste de cuentas al desarrollo económico y social obtenido en el régimen de Franco. Eliminan nombres de personajes responsables directos de ese desarrollo para poner otros que, en algunos casos, también desarrollaron su actividad en plena dictadura y que nadie pone en evidencia puesto que ellos mismos se dedicaron a su blanqueamiento. En el caso de Gloria Fuertes, la dedicación de una calle recompensa su ingente y original labor en literatura infantil, dejando de lado su colaboración anterior con los fascismos, todo lo contrario a Gutiérrez Ortega y tantos otros donde el rasgo principal para su erradicación es haber sido falangistas o adscritos al Movimiento.
En la extensa provincia de Ciudad Real existen algunas poblaciones, calificadas o consideradas como territorios con cierta tradición conservadora o de derechas, que suelen ser pueblos prósperos tanto en agricultura como en industria, hablo de Tomelloso, Daimiel o Socuéllamos. En este último, el 18 de mayo de 2017, su alcaldesa anunciaba el cambio en el callejero de todas aquellas calles que la LMH consideraba mantenían un agravio ideológico. Se trata de Pruden Medina, presidenta del Partido Popular en Socuéllamos por entonces, además de alcaldesa. Los cambios fueron:
Calle Generalísimo por calle Del Rosario
Calle Batalla del Ebro por calle de la Enseñanza
Calle Brunete por calle Los Labradores
Calle Belchite por calle Airén
Calle 18 de julio por calle Libertad
Calle García Morato por calle Cencibel
Calle General Goded por calle Ejército del Aire
Calle General Mola por Placeta del Polaco
Calle General Moscardó por Avenida del Ferrocarril
Calle General Muñoz Grandes por calle La Mancha
Calle General Sanjurjo por calle de la Democracia
Calle General Varela por calle La Vendimia
Calle Onésimo Redondo será la calle Los Molinos
Calle Ramiro de Ledesma por calle de la Feria
Calle Ruiz de Alda será la calle de la Esperanza
El Paseo de los Mártires por Paseo de la Concordia
Bolaños de Calatrava fue uno de los primeros municipios en aplicar, en legislatura socialista, el nombre de una calle considerada franquista, así en el acuerdo alcanzado por el pleno municipal en julio de 2008 se colocó el de José Aranda Aznar, estadista y escritor local. Un año después y en cumplimiento de la LMH, el 4 de marzo de 2009 se cambiaron los nombres de dos calles. La calle Muñoz Grandes pasó a llamarse Francisco Nieva y la del Capitán Cortés se reconvirtió en la del Pintor Antonio López. En la crónica del Diario Lanza indican que “así, se están recuperando los nombres que figuraban antes del año 36 o, como en este caso, se reemplazan las anteriores referencias por nombres de personas notables”
Por último tenemos el caso de la calle División Azul o Caídos de la División Azul. En Ciudad Real el pleno Municipal del 30 de abril de 1971 aprobó denominar una calle con el nombre de División Azul y que finalmente resultó ser la Avenida de la División Azul.
Un artículo del diario El País con fecha 21 de octubre de 2022 comienza con este encabezamiento: No a la calle de la División Azul y sí a nuevos lugares de memoria liberales. La razón de esta euforia es la inclusión a última hora, en la nueva Ley de Memoria Democrática de este párrafo: prohibido cualquier reconocimiento de las unidades civiles o militares de colaboración entre el régimen franquista y las potencias del Eje durante la Segunda Guerra Mundial. Antes de esta revisión, en Ciudad Real se cambió el nombre de Avenida de la División Azul por la de Avenida de la Mancha aunque, con diferencia, se sigue utilizando el primer nombre otorgado.
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RETIRADA DE PLACAS DE CAÍDOS EN HERENCIA
En la iglesia-convento de Nuestra Señora de la Merced en la localidad de Herencia, la cruz de los caídos se tradujo en dos placas en mármol con dos extensos listados de asesinados por el Frente-Popular, con un total de 76 nombres. En 2016 y una vez aprobada la moción para su retirada, la Policía Local aconsejó hacerlo de madrugada para evitar incidentes como los producidos días antes cuando familiares de esos asesinados, se opusieron de forma física a su retirada. Esta noticia nos lleva a la conclusión que hasta los gestores municipales, si estuvieran convencidos en la aplicación de las leyes, sería innecesario la retirada de madrugada. Además, los familiares de los inscritos proporcionaron una solución alternativa para sortear las rencorosas leyes memorísticas.
En las placas nominativas aparecía la leyenda de “Caídos por Dios, España y su revolución nacional sindicalista”. Estos ciudadanos, conscientes de la ley, propusieron al consistorio cambiar la frase por otras dos, una en cada placa: “Perdonad y seréis perdonados (placa derecha) y Amarás al prójimo como a ti mismo (placa izquierda)”. Estamos ante un caso inédito en la aplicación de la LMH en la provincia. La resolución final fue que en base a los servicios jurídicos del ayuntamiento de Herencia, además de la leyenda, eran las propias placas quienes incumplían con la LMH y fueron retiradas el 18 de marzo de 2016.
Una vez consumado el acto de retirada de estos 76 nombres, ¿quién repara el recuerdo a los familiares de estas víctimas asesinadas por el Frente Popular?, recordemos la gran diferencia con lo que los memorísticos llaman represión franquista, estos asesinatos de derechistas fueron a sangre fría, de forma cobarde y sin posibilidad alguna de defensa. Los represaliados por Franco, tuvieron su juicio, reunión de pruebas y fueron los auditores judiciales quienes en base a esas pruebas, determinaron o no la implicación de esos nombres en delitos de sangre, estos fueron los fusilados por Franco. Tuvieron una mínima opción de juicio aunque, y no se puede negar, hubo desmanes como rencillas o venganzas entre vecinos, pero siempre hablamos de una minoría.[5]
En el caso que nos ocupa, hasta tres recursos de casación se interpusieron por la retirada de las placas, uno por la Orden de la Merced de Ciudad Real, otro por el Grupo Municipal del Partido Popular y el tercero y más perjudicado, por los familiares de los mencionados en las placas. La resolución final, con fecha 14 de enero de 2022 desde el Tribunal Supremo quedó clara al no admitir los tres recursos de casación haciendo saber que, contra dicha providencia no cabía recurso alguno.

Portada de la iglesia-convento Nta. Sra. de la Merced en Herencia. Vecinos de Herencia y familiares de los 76 asesinados por el Frente Popular se opusieron a la retirada de las dos placas. 15 de marzo de 2016 (cadena SER)

Estado actual de la portada de la iglesia-convento de Nta. Sra. De la Merced en Herencia, una vez retirados los nombres de los 76 asesinados por el Frente Popular
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FOSAS DE LA MEMORIA HISTÓRICA EN LA SOLANA, VALDEPEÑAS Y PUERTOLLANO
En un portal de internet, en apariencia bien presentado y atractivo con el fin de no poder profundizar demasiado, la llamada Memoria Democrática de Castilla-La Mancha expone las fosas de represaliados franquistas descubiertas hasta la fecha en esta región. Para la provincia de Ciudad Real acotan en 62 las fosas detectadas; ni una sola mención a la existencia de enterrados en cunetas. La razón es sencilla pero inconcebible para este gremio; los fusilados por Franco eran contabilizados, anotados y enterrados en fosas comunes, de ahí que su búsqueda haya sido relativamente fácil, por supuesto habrá excepciones, pero como se viene demostrando desde que están desenterrando muertos, estos fueron inhumados en fosas comunes dentro de los cementerios. Es importante resaltar la realidad que están encontrando estos “desenterradores de huesos” y es la inexistencia de restos humanos en cunetas.
Tras la guerra no hubo fosas comunes, la Ley de Memoria Histórica se ha centrado en dos elementos y por eso no ha servido:
- Las fosas donde se había enterrado clandestinamente a una parte de los asesinados bajo el franquismo.
- La eliminación de los símbolos públicos de la dictadura.
Bajo el franquismo, es decir, a partir de abril de 1939, no hubo enterramientos clandestinos (Joaquín Leguina, 16 de enero de 2024)
En el sitio web mencionado encontramos datos sobre la fosa del cementerio de La Solana[6], según ellos hay contabilizados los restos de 39 personas a causa de los fusilamientos, y afirman que 35 de ellos fueron ejecutados sin pasar por consejo de guerra al hacer frente a las tropas Nacionales, -tropas de ocupación para los autores del texto-. Entre los distintos nombres que citan los sitios memorísticos como fusilados en La Solana, tomamos el de Manuel Cañadas Manzano, nacido en La Solana y fusilado por las autoridades franquistas. Veamos que dice su expediente:
Edad 27 años, jornalero, casado. Miliciano armado. Detenido el 24 de septiembre de 1939 por diversos asesinatos entre ellos se le considera como autor material en el asesinato de los diez detenidos que, sacados de la cárcel de La Solana, fueron fusilados en el cementerio de Membrilla, además del asesinato del cura párroco don Alfonso Martín de las Mulas, Eloy Serrano y otros. Sentencia de muerte, el 22.11.1940. (Archivo General Militar de Ávila 47.457/6)
De la Cruz de los Caídos de La Solana en época franquista no quedan vestigios, se sabe que estaba bajo la torre de Santa Catalina en la Plaza de Don Diego. En época democrática reciente y al más puro estilo de una cruz de los caídos, en el cementerio de La Solana se levantó un monolito para recordar “en homenaje perpetuo” a las víctimas de la represión franquista. Este monolito acompaña a otros de similar diseño en poblaciones como Valdepeñas, y se complementan con losas manufacturadas con la inscripción de nombres considerados como “caídos por la libertad”. En el caso de La Solana se descubrió el 22 de abril de 2014 con la frase “Siempre en nuestra memoria. En nuestro recuerdo. 75º aniversario de los fusilamientos de La Solana”.

En Valdepeñas y en su cementerio municipal, se instaló en 2006 un monumento a los Caídos por la Libertad y que es visitado cada 14 de abril por asociaciones/agrupaciones de izquierda y familiares de Caídos por la represión franquista. El acto, en concreto el celebrado en 2006 se presentó como una reunión de gentes de toda ideología y condición “para traer a nuestra memoria colectiva los nombres de los que no pudieron conocer la libertad por la que lucharon”. En la reseña aparecen referencias para el año de 1976, una vez fallecido Franco, “pelearon por levantar un monumento en el que recoger los restos de los que, fusilados y represaliados, yacían en fosas comunes dentro del cementerio”.
Pero es que además y siguiendo la misma estética que la dispuesta durante el régimen franquista, en este monumento se han grabado los nombres de los ejecutados con la inscripción: “¡Qué sus nombres no se borren nunca de la historia!. ¡Qué sus nombres no se borren nunca de nuestra memoria!”, en clara alusión al grupo de mujeres conocidas como 13 rosas, otro episodio más donde corresponde al lector determinar que parte de verdad hay en considerarlas como víctimas del régimen franquista o si verdaderamente deben ser tratadas como terroristas.
En estos extensos listados aparecen los nombres de represaliados por el franquismo de localidades vecinas a Valdepeñas: Moral de Calatrava, Torre de Juan Abad, Viso del Marqués, Torrenueva, Santa Cruz de Mudela, etc.
El obelisco de los Caídos por la Libertad, al estar en Valdepeñas homenajea a los caídos que durante la guerra civil pertenecían al batallón Félix Torres, uno de ellos es Antonio Fajardo Díaz, fusilado el 3 de mayo de 1940. Su sentencia, tras el correspondiente proceso judicial dice: “en una noche de enero de 1939 encontrándose de guardia en una posición próxima a Toledo, al ver que el escucha no se hallaba en su puesto y sí a algunos metros próximo a las filas nacionales, estimó que intentaba pasarse y le disparó cinco tiros ocasionándole la muerte”. Otro miliciano del batallón Torres y fusilado por las autoridades franquistas es Antonio Fajardo Díaz, “en un camión condujo desde el retén al cementerio a Don Manuel Galán, asesinándolo después. Estuvo presente en el cementerio la noche del 30 agosto 1936 en la que fueron asesinados 42 individuos de derechas” puede leerse en su expediente.
Los hombres que tuvieron estos comportamientos, son los homenajeados por los autodenominados como “defensores de la libertad”. Comportamientos que por supuesto, nadie está en condiciones de juzgar y menos aún conceptuar, pero se hace necesario mostrar toda la información disponible.

Obelisco a los Caídos por la Libertad. Cementerio de Valdepeñas en2008
Las Juventudes Socialistas y la Asamblea Local de Izquierda Unida de Puertollano, siguiendo el patrón de conmemorar el 14 de abril, convocan a la ciudadanía para homenajear los nombres y apellidos de los asesinados por el régimen de Franco con la lectura de un manifiesto reivindicativo: “75 años después del último muerto por la represión de posguerra estamos aquí con una lista de 217 nombres. No todos están enterrados en esta fosa. Son puertollanenses muertos a lo largo y ancho de la geografía española en cárceles, en cunetas, en las sierras y también en los campos de concentración nazis. Algunos con falsos juicios, otros por las decisiones arbitrarias de fascistas locales, todos por la sin razón”.
Se trata de un perfecto modelo de manifiesto memorístico al contener las tres palabras clave: represión franquista, fascistas y cunetas. El titular, además no deja indiferente a nadie: “el fascismo ejecutó su plan de exterminio en el Puertollano obrero”.
Pero las respuestas a la publicación de esta noticia en el medio local de www.miciudadreal.es, lo que demuestra es el hastío que comienza a revelar la población. En una de ellas y como réplica, un lector presenta un listado con 130 nombres asesinados por el Frente Popular, estos sí que podemos afirmar fueron ejecutados sin juicio previo. Otro lector concreta su intervención con el nombre de su bisabuelo, “José Lledó Quesada era mi bisabuelo. Fue asesinado por pistoleros de UGT y arrojado a una zanja a las afueras de Puertollano. Al día siguiente robaron todas sus propiedades”. (https://www.miciudadreal.es/2018/04/16/el-fascismo-ejecuto-su-plan-de-exterminio-en-el-puertollano-obrero/).
Sin embargo y tomando al azar nombres de ese listado de 217 represaliados por Franco, encontramos nombres con demostrados delitos de sangre, como es Ramón Dueñas Pastor y, como aporte de datos, volvemos a leer su expediente:
Edad 27 años, herrero, casado, miliciano armado de UGT. Tomó parte en el fusilamiento de ocho frailes. Fue uno de los que tirotearon en abril de 1936 al Jefe Local de Falange, que recibió un tiro y murió más tarde (AGMAV 47.466/2.958)
O el caso de Dionisio Ramírez Cotecero, otro represaliado franquista y homenajeado el 14 de abril en Puertollano:
Edad 25 años, metalúrgico, soltero, miliciano armado de UGT. Voluntario en el batallón de destrucciones EPR. Tomó parte en agosto de 1936 en el asalto de la prisión de donde sacaron 20 personas a las que dieron muerte momentos después. Participó en numerosos asesinatos y actos de violencia contra las propiedades de convecinos (AGMAV 47.483/4.516).
Se hace necesario recordar la frase final del manifiesto memorístico: “todos fueron fusilados por la sin razón”. Una manipulación más de los inquisidores en el relato anti-franquista.
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LOS NOMBRES QUE NO PODRÁ BORRAR LA LEY DE MEMORIA DEMOCRÁTICA. EL CASO DE DANIEL CÉSPEDES NAVAS
En este libro, el lector encontrará un fiel inventario de monumentos y vestigios calificados como procedentes del franquismo y eliminados en aplicación de la Ley de Memoria Histórica (LMH) y la Ley de Memoria Democrática (LMD). Leyes que, además de reventar el momento de pacificación alcanzado por la generación anterior, pretenden eliminar cualquier comportamiento de aquellos personajes que trabajaron de forma incansable por alcanzar un país en vías de desarrollo, proporcionando especial atención en la ayuda social y sanidad o mejoras notables en educación e infraestructuras. Estos hombres y mujeres, que también las hubo, pretenden ser borrados de toda mención local, regional o nacional porque militaron en Falange, en el Movimiento o tuvieron cargos importantes en las diferentes administraciones, sin considerar, por maldad no por desconocimiento, que precisamente para poder obtener esas mejoras en sus municipios, debían ostentar los diferentes cargos del Movimiento, desde concejales hasta Procuradores en Cortes.
Hablo de la generación que sufrió la guerra, algunos de ellos excombatientes, pero la mayoría por su corta edad, sin significación en la misma, sin embargo su trabajo y dedicación fue de tal magnitud que el llamado estado del bienestar que hoy disfrutamos, sin duda alguna, fue forjado de forma preliminar por esta generación de posguerra. Y no hablo por oídas, ni por ensalzar la figura de estos hombres y mujeres, como fue la primera concejal del ayuntamiento de Ciudad Real que data del año 1970, María Fernanda Prado Hervás. Estas corporaciones tuvieron que enfrentarse a tal cantidad de problemas que solo leer los acuerdos alcanzados en las sesiones de la comisión permanente de cada ayuntamiento resulta apabullante. No solo en Ciudad Real capital. El resto de poblaciones y provincias hicieron el mismo trabajo de ordenar y gestionar unas urbes de posguerra. Como dato curioso, en estas sesiones plenarias aparece el control de hasta el último céntimo de peseta, y que sirve para evocar que los concejales no tenían asignación económica fija ni gratificación por asistencia a las sesiones plenarias, solo contaban con dietas a la hora de desplazamiento. Hoy, en 2024 un concejal electo del ayuntamiento de Ciudad Real con dedicación exclusiva cobra un total de 42.861 € anuales y la mitad, si es con dedicación parcial.
En los años del franquismo son innumerables las horas dedicadas a esta labor por parte de estos incansables trabajadores. Para no divagar en generalidades, en estas actas municipales de Ciudad Real se deja el testimonio de cómo se ordenó el urbanismo de la capital, la enorme preocupación por el saneamiento y distribución de agua potable y que se resolvió, la mejora en educación con nuevos colegios públicos y una incipiente universidad, la instalación de una ciudad deportiva, un nuevo ambulatorio, nuevo suelo industrial, etc., proyectos todos que llegaron a materializarse con unos presupuestos municipales muy ajustados y que hoy, parece son herencia de la democracia.
Debo hacer una breve mención en el apartado del urbanismo en Ciudad Real; hoy las voces poco documentadas nos dicen que fue un despropósito la destrucción masiva de edificios únicos y otros elementos, pero no mencionan la enorme problemática que se encontraron estos gestores municipales con las abundantes alineaciones indebidas de casas y edificios, algunos en estado ruinoso, callejones cerrados, pasos intrincados y otros aspectos que provocaron tomar decisiones que afectaron al patrimonio y que hoy, sin estas resoluciones la ciudad sería un maremágnum de callejuelas y desorden urbanístico que sin duda, hubieran frenado el crecimiento de la ciudad.
Me centraré en la educación escolar por ser un tema conocido de forma directa en el ámbito familiar. Proporcionar una educación a la población fue una prioridad en las legislaturas de los años 60 y 70. Se cosecharon resultados que hoy, las administraciones implantadas desde los años 80 han hecho suyas. Se luchó con la Universidad del Distrito Central de Madrid, se consiguieron traer las escuelas de Agrónomos, Enfermería y Magisterio y es triste leer como parece que la universidad llega a Ciudad Real exclusivamente de la mano de los gestores del PSOE, cuando en realidad el camino se inició en los años 60 con un estado enteramente centralizado.
En un artículo con motivo de los 40 años de historia de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), el rector Julián Grande lo resume en “tenemos universidad porque existe Castilla-La Mancha”, despreciando por desidia, la ingente labor realizada desde la misma posguerra y que, tal vez por complejo, nunca se menciona en la historia de esta universidad, esa falta de reconocimiento es un lastre que no podrán olvidar.
En el año 1966 (16 años antes de la creación de la UCLM) se solicitó formalmente reinstaurar en la capital la Escuela de Ingenieros Técnicos Agrónomos -anteriormente existió la escuela de Peritos Agrícolas fundada en 1918 y cerrada en 1923-. El 30 de abril de 1966 se cedieron 10.000 m2 de terreno para su construcción, edificio que se terminó en 1972. Puedo afirmar que ya existía universidad antes de la creación de la autonomía castellano-manchega, además ha quedado reflejado como en el año de 1968 se aprobó solicitar al Ministerio de Educación y Ciencia la creación en la capital de una Facultad Universitaria
Un año antes, en 1971 se proyectó la Escuela de Enfermería y se instó a crear una Escuela de Ingenieros Industriales y un Centro de Estudios Universitarios. Hablamos de cientos de gestiones, trámites y reuniones para ir perfilando un campus universitario incipiente. Ese mismo año se solicitó la creación de una Escuela Universitaria de Ciencias Empresariales. En una entrevista a Daniel Céspedes Navas, teniente-alcalde y presidente de la Comisión de Cultura, este hace un inventario de las instalaciones universitarias presentes en la capital en 1972 y venideras
Tenemos la Escuela de Magisterio y la Escuela Técnica Agrícola. Esperamos la transformación de Comercio en Ciencias Empresariales. Y confiamos con la llegada de la Escuela Técnica Industrial, el Colegio Universitario, y como no, el Museo Provincial. Ya tenemos un colegio de Sección Femenina y otro a punto, para varones, construido por la Caja Rural y el Menor de Ronda (Doncel).
Y por no extenderme, no incluyo en este capítulo la referencia a la educación permanente de adultos. Diciembre de 1972.
Poco después, se inauguró en la capital el Centro Piloto de Enseñanza de Adultos, en el Grupo Escolar Carlos Eraña; podemos decir que además de palabras, estos gestores hablaron con hechos.
Daniel Céspedes Navas (1929-2004) nace en Mestanza, frontera con el aislado Valle de Alcudia en Ciudad Real. A los siete años quedó impresionado ante la profanación del templo parroquial de su pueblo y la masiva destrucción de imágenes religiosas y objetos de culto, por parte de milicianos que antes asolaron la ermita del Cristo en la vecina Puertollano. Un año después, en 1937, vive la noticia del asesinato de dos paisanos suyos, uno de ellos era el fundador de Falange Española en Mestanza, Tomas Hernansanz. Pasará la guerra con su madre María Valentina Navas Cabello depurada dos veces, una por el gobierno republicano como Maestra Nacional y posteriormente con el gobierno de Franco.
Con 11 años y medio, el 21 de junio de 1941 se afilia a Falange Española con el carné 212.440. Desde ese momento por su capacidad de trabajo y oratoria va ocupando todos los cargos propios de una actividad incesante: corresponsal local de la Obra Sindical, Delegado Local del Frente de Juventudes, fundador de la centuria Ruiz de Alda en Mestanza, título de Mando Mayor en los campamentos de la OJE…, hasta que con su título de Maestro Nacional es destinado en varias poblaciones de la provincia para instalarse en el Colegio Menor de El Doncel en la capital. Desde ese momento y ya como afiliando al Sindicato Español de Enseñanza, participa en los primeros congresos sobre enseñanza y familia que comienzan a celebrarse por toda España. Mientras, va alternando con dos legislaturas como concejal del ayuntamiento de C. Real además de siete años como teniente-alcalde.
Es un paradigma que representa a quienes ostentaron cierta responsabilidad en la transición y antes fueron pasando por todos estos nombramientos como algo propio del Movimiento. Ya como Delegado de Cultura de la provincia es nombrado Consejero Nacional de Promoción educativa del Ministerio de Educación y Ciencia, un trampolín que marcará el inicio de una incansable andadura sindical al formar parte de la Comisión Sindical que informó para elaborar el Libro Blanco, origen de la importante Ley General de Educación de 1970. Desde ese instante la trayectoria profesional de Daniel es un cúmulo de actividades, funciones y cargos en pro de la educación en España y que, por su militancia en Falange Española y en el Movimiento, la familia ha purgado desapareciendo toda referencia a su labor, como la de tantos cientos de hombres y mujeres que les tocó vivir esa época.
Fallecido Franco, estos dirigentes supieron adaptarse al momento tan decisivo con nuevas responsabilidades, en el caso de Daniel Cespedes en la enseñanza, no por motivación política sino por devoción hacia la clase docente. Después de tres décadas dedicado a la enseñanza en los Marianistas, Colegio Menor El Doncel y otros colegios públicos, dirigió la mirada al sindicalismo como forma de reivindicar las mejoras en la profesión del maestro. Con su experiencia anterior como Delegado Provincial del Sindicato Español de Magisterio y Consejero Local del Tercio Sindical, tomó las riendas del recién creado sindicato del profesorado ANPE para conseguir posicionarlo en el más votado a nivel nacional durante su mandato como Presidente Nacional (1979-1995).
Este Delegado de Cultura con Franco, nacido en Mestanza, participó de forma directa en las leyes educativas de los gobiernos de Felipe González (LODE-1985 y LOGSE-1990). Fue el principal impulsor de la memorable huelga del profesorado de 1988 para conseguir la homologación retributiva de los docentes y un largo balance de actuaciones que se resumen en el culmen de su carrera, al ser nombrado Consejero titular del Consejo Escolar del Estado y recibir, en 1991 como epílogo a su trayectoria, la Encomienda con Placa de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio de manos del ministro socialista y amigo, Alfredo Pérez Rubalcaba.
Es una breve conjunción del trabajo entre los que vivieron el régimen de Franco con los nuevos dirigentes socialistas y gracias a ella se consiguió la concordia necesaria para que el país avanzara, por esta razón resulta surrealista que los ilustrados en memoria histórica nos hablen de concordia; ya existió hasta que el inefable Rodríguez Zapatero removió el fango de forma interesada en 2007 y el “trilero” de Pedro Sánchez en 2022 con la Ley de Memoria Democrática.
Si esta generación de destacados falangistas durante en el régimen de Franco, representada en este texto por Daniel Céspedes Navas, hubieran cesado su labor con la muerte de Franco, el país se hubiera sumido en un caos. La propia inercia del gobierno los necesitaba y supieron adaptarse al momento con igual dedicación que antes, interviniendo en las nuevas leyes que necesitaba España. En la medida de lo posible, nos corresponde a los familiares poner en práctica la frase de “sólo muere el olvidado”, algo que no podrán arrebatarnos las leyes de memoria histórica.

Daniel Céspedes Navas saluda a Francisco Franco en la audiencia de 10 de mayo de 1972. En esos momentos era el teniente de alcalde capitalino y posteriormente Delegado Provincial de Cultura. Fue recibido por Francisco Franco hasta en cuatro ocasiones.
Ciudad Real ha aprobado el cambio de denominación de las últimas 9 calles de la capital, así como la retirada de la estatua monumento al Alférez Provisional que será llevada a un Museo, para cumplir con lo establecido en la Ley de Memoria Histórica.
Además, se ha aprobado la retirada de una placa en el grupo de viviendas de la Obra Sindical del Hogar Vicente Galiana, dedicada a Vicente Galiana Utrilla, fundador de Falange Española de Daimiel, primer presidente de la Junta Provincial de Falange de Ciudad Real, asesinado en Madrid en 1936, y figura utilizada propagandísticamente por el franquismo manchego.
PASAJE JOSÉ GUTIERREZ ORTEGA
CALLE JOSE MARÍA APARICIO ARCE
CALLES GREGORIO SÁNCHEZ-PUERTA y PLAZA MERRY DEL VAL
CALLES BELCHITE, BRUNETE, SANTA MARIA DE LA CABEZA Y SIMANCAS
MONUMENTO AL ALFEREZ PROVISIONAL
Durante la Guerra Civil Española, el término de «alférez provisional» se acuñó para aquellos oficiales que, dadas las numerosas bajas que se producían en el cuerpo de oficiales del bando sublevado a medida que el conflicto se prolongaba, se alistaban voluntariamente en el ejército y obtenían directamente el empleo de alférez por tener una formación media o superior. Todo ello para suplir a la oficialidad de carrera. El término «provisional» derivaba del hecho de que su compromiso de enganche al ejército se limitaba a la duración de la guerra.
Tras un corto período de formación, los alféreces se convertían en jefes de sección y podían ascender a teniente por actos de combate. El distintivo de los alféreces provisionales, a cuyo mando estaba el general Orgaz, consistía en una estrella de seis puntas, colocada sobre un rectángulo de paño negro en la guerrera, camisa o cazadora. Este rectángulo fue llamado parche o estampilla, y de ahí viene el nombre de «estampillados» con que se conocía a los provisionales tanto en la zona nacional como en la republicana.
Los alféreces provisionales, fuese por su juventud o por su fuerte ideologización, se distinguieron por su arrojo, lo que produjo un altísimo número de bajas entre ellos. Este arrojo se tradujo en medallas y galardones personales: se llegan a contabilizar once cruces laureadas y 236 medallas militares individuales. Seis de los recompensados con esta condecoración la lograron en dos ocasiones.
La mayoría de las ciudades de España, una vez ganada la guerra por el bando franquista, dedicaron una calle, en singular, en reconocimiento a todos ellos, al alférez provisional.
Además, se ha aprobado la retirada de una placa en el grupo de viviendas de la Obra Sindical del Hogar Vicente Galiana, dedicada a Vicente Galiana Utrilla, fundador de Falange Española de Daimiel, primer presidente de la Junta Provincial de Falange de Ciudad Real, asesinado en Madrid en 1936.
Hasta el 29 de diciembre de 1982 el callejero de Ciudad Real pervivían evidentes denominaciones herederas de la Guerra Civil como plaza del Alférez Provisional (Puerta de Alarcos), plaza del Generalísimo (plaza Mayor), plaza de José Antonio (plaza de la Constitución), plaza de Calvo Sotelo (plaza de España), calle comandante López-Guerrero, (Libertad) calle Capitán Cortés (Pedrera Baja), avenida de los Mártires (calle Alarcos), avenida del Imperio (avenida de Alfonso X ‘El Sabio’) o Ruiz de la Hermosa (calle San Francisco). Hay once calles del centro de Ciudad Real que cambiaron de nombre por esa evocación franquista, puesto que a las ya reseñadas hay que añadir la avenida de Carrero Blanco (calle del Tinte), así nombrada a raíz de su asesinato en 1973, y la avenida de la División Azul (avenida de La Mancha), que por ser de nueva construcción nació con ese nombre.
[1] Se hace obligatorio citar la Fiesta del Triunfo de la Santa Cruz mencionado en el Leccionario Cisterciense de finales del s. XII. En este códice apareció un cuadernillo con el “Oficio de la Fiesta de la Santa Cruz” a celebrar el 16 de julio de cada año como conmemoración de la batalla de Las Navas de Tolosa y que al tomar el carácter de Cruzada, es comparable a la Cruzada Nacional iniciada el 18 de julio.
[2] https://www.foroporlamemoria.info/2012/04/estandartes-de-semana-santa-que-vejan-a-las-victimas-del-nazismo/
[3] Con la habitual manipulación que manifiestan en esta temática, omiten que este juramento fue únicamente en la lucha contra el comunismo.
[4] https://eldiariofeminista.info/2019/10/30/gloria-fuertes-y-la-invisibilidad-de-las-mujeres-antifranquistas/
[5] Para aclarar estas actuaciones de posguerra es recomendable la lectura del libro de Miguel Plantón titulado “La represión de la posguerra”. Editorial Actas.
[6] https://memoriademocraticaclm.uclm.es/?localizaciones=fosa-en-el-cementerio-de-la-solana
