INTRODUCCIÓN
El 27 de abril de 1961, Francisco Franco se dirigió a los ciudadanos de Málaga desde el balcón del Ayuntamiento de la capital durante una visita oficial a la provincia. El acto congregó a numerosos malagueños que acudieron a recibir al jefe del Estado en un contexto marcado por los proyectos de desarrollo económico y de modernización impulsados en diversas regiones de España durante aquellos años.
En su intervención, Franco agradeció las muestras de apoyo recibidas y destacó la importancia de conocer directamente las necesidades y problemas de la provincia. El discurso se enmarcaba dentro de una serie de visitas realizadas por el jefe del Estado a distintas ciudades andaluzas con el objetivo de supervisar proyectos, impulsar iniciativas de desarrollo y reforzar el contacto institucional con las autoridades locales.
Pronunciado desde el balcón del Ayuntamiento de Málaga, el 27 de abril de 1961.
Malagueños:
Solamente unas palabras porque la emoción me embarga al recibir vuestra entusiasta adhesión. Este recibimiento grandioso que me hacéis me hace exclamar: ¡Qué pocos méritos para tan gran honor! Yo os digo que no hay merecimientos que puedan corresponder a esta unidad espiritual .de los hombres y de los hijos de Málaga, que me abruman y que me obligan.
Vengo precisamente a vuestra capital y a vuestra provincia a ponerme en contacto con los problemas de Málaga y estimular la actividad en las obras y trabajos que se están llevando a cabo para redimir vuestra provincia.
Málaga y sus problemas han constituido para mí una preocupación constante. Conozco las dificultades de los mismos, el tiempo que requiere el preparar y ejecutar sus soluciones; pero tenemos, gracias a Dios, los instrumentos a punto para podernos enfrentar con todos los problemas, que con tiempo, constancia y con vuestra unión estrecha llevaremos a término.
A esta voluntad de servicio se une la circunstancia de las grandes virtudes y espíritu de servicio de las autoridades que rigen esta provincia y esta capital, que vienen elevando reiteradamente al Gobierno vuestras necesidades, y que con su constancia nos estimulan a poner todos los medios para que se conviertan en realidad vuestros anhelos, y que el ideario de nuestro Movimiento sea pronto en la provincia de Málaga un hecho. Así lo mismo que en otras provincias hemos confeccionado unos planes con los que ensayamos el terminar con los problemas que las afectaban, igual haremos con la provincia de Málaga, con la seguridad de que hemos de superarlos.
¡Arriba España!
