INTRODUCCIÓN
El 11 de febrero de 1964, desde el Palacio de El Pardo, Francisco Franco dirigió un mensaje con motivo de la inauguración de la emisora de Televisión Española en Canarias. Este acontecimiento marcó un hito en la expansión de los medios de comunicación en el archipiélago, reforzando su conexión con la península en un contexto de desarrollo tecnológico y consolidación del régimen. En su discurso, Franco subrayó el papel de la televisión como vehículo de transmisión cultural, instrumento de cohesión nacional y medio para difundir los valores que sustentaban su proyecto político.
Dirigido desde el Palacio de El Pardo, el 11 de febrero de 1964.
Canarios y españoles todos que me escucháis:
Nos congratulamos por este acto con el que al incorporar a la red de Televisión Española una nueva y potente emisora, se dota a las provincias isleñas de un nuevo medio de difusión de la cultura y de la verdad de España. Canarias, presente siempre en el quehacer nacional, vinculada al conjunto de la Patria con fuertes lazos espirituales que fecundó la sangre vertida por sus hijos en la empresa de nuestro Movimiento Nacional, que constituye una de las más apreciadas fuentes de nuestro comercio exterior y uno de los más importantes centros de atracción turística, por la belleza incomparable de sus tierras y la hospitalidad de sus moradores, se convierte hoy en nuevo eslabón de esta cadena de uni6n que en el mundo moderno son los programas de televisión, a través de los cuales recibiréis cotidianamente, y con el abrazo de la Península, el testimonio de la verdad de España y de la indiscutibilidad de sus realidades.
Yo me siento profundamente emocionado al pensar que con estos medios vuelve a partir de Canarias la voz de la auténtica España, como de allí partí yo, en aquel memorable 18 de julio de 1936, portando los ideales de nuestro Movimiento para mantener enhiesta la bandera de la fe y de los valores espirituales, entonces en peligro en nuestra Patria, como hoy lo están en el resto del mundo.
Yo, por mi parte, deseo volver a reunirme en persona con vosotros, en esas Islas Afortunadas, y espero poderlo hacer dentro de no mucho tiempo.
Al inaugurar esta nueva emisora, os recuerdo algo que debemos tener muy presente: los nuevos medios de comunicación, información y difusión han de ser utilizados con noble fin, porque de nada aprovecharían los progresos y avances de la técnica si no se ponen al servicio de la Verdad, la Justicia y la auténtica y cristiana Hermandad.
¡Arriba España!
CONCLUSIÓN
El discurso de inauguración de la emisora de televisión en Canarias refleja la relevancia que el régimen otorgaba a los medios de comunicación como herramienta de influencia y cohesión territorial. Más allá del avance tecnológico que suponía la llegada de la televisión al archipiélago, el mensaje pone de manifiesto la intención de utilizar estos nuevos canales para reforzar una determinada visión de España, basada en la unidad, los valores tradicionales y la proyección de una identidad común. Este acto simboliza, por tanto, no solo un progreso técnico, sino también un momento significativo en la estrategia comunicativa del franquismo.
