INTRODUCCIÓN
El 20 de diciembre de 1958, Francisco Franco participó en el acto de entrega de los premios de los concursos nacionales de formación profesional, industrial y de artesanía, organizados con el patrocinio del Frente de Juventudes. Durante su intervención, felicitó a los jóvenes premiados, así como a empresarios, técnicos y maestros que habían contribuido a su formación. El discurso destacó la importancia de la enseñanza técnica y del aprendizaje profesional como pilares para el desarrollo económico y social de España, subrayando el papel de la juventud y de la formación especializada en la construcción del futuro del país.
20 de diciembre de 1958.
Sólo dos palabras para felicitar a cuantos han alcanzado un galardón en este concurso nacional de aprendizaje que patrocina el Frente de Juventudes, y para extender esta felicitación a los empresarios premiados, por el calor y el sentido humano que han puesto en esta obra del régimen de perfeccionar nuestra mano de obra y crear un porvenir nuevo a nuestras juventudes, así como a los técnicos y maestros por el esfuerzo desarrollado para lograr esta perfección técnica de nuestros aprendices, que, como habéis visto en los concursos de carácter internacional en que tomasteis parte, hacen que se encuentren a la altura, cuando no a la cabeza, de las otras naciones europeas. Esto nos indica que la juventud española se ha encontrado a sí misma, que ha vuelto a renacer en ella la fe y la confianza, que son heraldos de la calidad de las generaciones futuras.
Esta inquietud política de nuestro régimen por el perfeccionamiento de nuestros hombres, por la formación y encauzamiento de nuestras juventudes, en que basar una España mejor es esencial para el futuro de la Patria. No basta la obra fría de la Administración; hace falta ejecutarlo con gracia y calor, y ese calor sólo lo puede dar el espíritu de servicio de una minoría inasequible al desaliento, con fe en España y que cree en los españoles.
La gran obra que estamos realizando está plena de dificultades. Los que habéis aprendido un oficio, los que habéis demostrado vuestra pericia en él, comprenderéis mejor, por comparación con los que no han conseguido todavía esta meta, lo que representa tener en la Nación una masa de peones sus escuelas profesionales, institutos y universidades laborales y el tener abiertas hoy las puertas de la maestría a todos los hombres de España. El que en lugar de pozar nuestros técnicos e intelectuales en una determinada clase social, media o privilegiada, podamos pozar la inteligencia y la maestría en todos los ámbitos de la Nación. En esto se basa la obra grande de renovación que estamos haciendo en nuestra Patria, que requiere el esfuerzo cuando no el sacrificio de todos, porque la maestría que vosotros habéis alcanzado es resultado de la cooperación y del esfuerzo unido de todos, del espíritu de servicio a la Patria de una selección de españoles que. sobre la técnica y el trabajo, ha querido levantar una nueva aristocracia.
¡Arriba España!
CONCLUSIÓN
En su intervención, Franco insistió en la necesidad de impulsar la formación técnica y profesional de las nuevas generaciones, considerándola esencial para mejorar la capacidad productiva de la nación. El acto de entrega de premios simbolizaba el reconocimiento al esfuerzo de jóvenes aprendices, maestros y empresarios en el perfeccionamiento de la mano de obra española. Según el discurso, la extensión de la educación técnica y profesional permitiría abrir oportunidades a amplios sectores de la sociedad y contribuir al progreso económico y social del país.
