La creación de una base cultural tuvo desde el principio como ya hemos señalado dos grupos que aspiraban al predominio del nuevo Estado, el falangista propiciado por Serrano Suñer y con Dionisio Ridruejo como más entusiasta colaborador, y el católico que trato en todo momento de socavar la influencia falangista.
https://www.historia-actual.org/Publicaciones/index.php/hao/article/view/2077
La historia cultural de la Falange va a navegar en los vericuetos de esta formidable batalla ideológica que terminaría perdiendo de forma irremisible sobre todo en el campo del cine, pese a logros espléndidos en como Rojo y negro (Carlos Arévalo, 1942) y Surcos (José Antonio Nieves Conde, 1951)
Durante la guerra se publicó la revista Jerarqvia (Pamplona, 1936-1938) Se trata de un ejemplo interesante, aunque breve, del clasicismo de Falange, influido por el fascismo italiano. La redacción de Jerarquía, dirigida por Fermín Yzurdiaga estuvo formada por Carlos Foyaca de la Concha, Rafael García Serrano, Alfonso García Valdecasas, Ernesto Giménez Caballero, Pedro Laín Entralgo —estrecho colaborador de Yzurdiaga— Eugenio Montes, Martínez Crispín —que era el dibujante de la revista—, Ángel María Pascual, José María Pérez Salazar y Víctor de la Serna. También son reseñables las colaboraciones de Eugenio d’Ors, Manuel Ballesteros Gaibrois, Manuel Iribarren, Dionisio Ridruejo, Luis Rosales o Agustín de Foxá. Yzurdiaga ( 1903-1981 ) sacerdote y falangista ardoroso gozó de notable fama en la época, no exenta de polémica .
Vértice
revista nacional de Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S publicó su primer número en abril de 1937. Los textos de este primer número eran de los autores Federico de Urrutia, Dionisio Ridruejo, Carmen de Icaza, Martín Almagro, José María Usandizaga y el cineasta Benito Perojo. La publicación – 83 números – se mantuvo hasta que la Delegación Nacional de Prensa y Propaganda de Falange decidió dejar de publicarla en 1946. A lo largo de su existencia, las brillantes ilustraciones de la revista fueron obra de nada menos que Carlos Sáenz de Tejada, Jesús Olasagasti, Juan Antonio de Acha Pellón, Teodoro Delgado, Álvaro Delgado, Rosario de Velasco o José Caballero
La revista ESCORIAL
propiciada por el grupo de Ridruejo es el hito más importante de la reconstrucción cultural en España tras el final de la guerra. Buena muestra de ello fue el primer número de la revista. Menéndez Pidal colaboró con su enérgica defensa de los valores de servicio a la monarquía y de voluntad evangelizadora de la conquista de América. José Corts Grau identificó las reflexiones renacentistas de Luis Vives con el sentido imperial del nuevo régimen. Eugenio Montes salió al paso de la deshumanización provocada por la autonomía de la técnica en la sociedad industrial. El marqués de Lozoya escribió una furiosa y burlona caricatura de Erasmo. Laín comenzó sus reflexiones sobre la singularidad cristiana de la medicina. Poemas de Adriano del Valle, Juan Panero y José María Alfaro llenaron, con belleza, las páginas dedicadas a la lírica.
No parar hasta conquistar. Propaganda y política cultural falangista: el grupo de Escorial (1936-1986) Eduardo Iáñez Gijón, Ediciones Trea, 2011
https://idus.us.es/bitstream/handle/11441/13052/file_1.pdf?sequence=1&isAllowed=y
Sin embargo, el artículo que había de señalar con más claridad el filo de la navaja sobre el que caminaban las intenciones de «Escorial» fue el texto de Ridruejo dedicado a Antonio Machado: «El poeta rescatado». Ridruejo parecía preguntarse cómo era posible que un español honrado hubiera podido oponerse a algo tan justo como Falange. Merece la pena detenerse un momento en las trayectorias de este hombre nacido en Burgo de Osma el 12 de octubre de 1912 ; la figura de Ridruejo simboliza de algún modo la tragedia española del siglo , sus miserias y grandezas y sus gigantescas contradicciones que sin embargo merecen ser comprendidas. Entender España, hacerla inteligible como escribiera Marías , es lo que intentó y vivió en sus carnes y en su espíritu Dionisio Ridruejo de forma íntima y radical .
DIONISIO RIDRUEJO
El joven Dionisio, encantado por una dama falangista – Marichu Mora – admirada también por José Antonio Primo de Rivera , llega a través de ella a conocer personalmente al fundador de Falange Española , organización en la que ya milita el joven escritor desde 1933. De aquel entrecruce de seductoras personalidades quedó inscrita en el alma de Dionisio Ridruejo una profunda admiración por la persona, el talante y el halo espiritual de Jose Antonio, un sentimiento que se mantendría durante toda su vida pese a los numerosos avatares político que habría de vivir y sufrir .
La biografía convencional de Dionisio relata de manera casi siempre mecánica sus dramas biográficos : su pasión falangista, su paso por la Dirección General de Prensa y Propaganda a la que llega de la mano de Ramón Serrano Suñer poco antes del final de la guerra y en la que permanecerá hasta la mitad de 1941, su dura experiencia en la División Azul , su progresivo desencanto que le lleva a romper con Franco en 1942 tras los sucesos de Begoña.– aunque aún en 1947 fue recibido por el Jefe del Estado en audiencia privada poco antes de obtener el puesto de corresponsal de la prensa del Movimiento en Italia – .
Tan solo Marco Penella en su brillante ensayo : La falange teórica , lo entendió en su fibra más intima . Un ensayo que no duda de la adscripción de Jose Antonio Primo de Rivera que ” en frío era capaz de mostrar distancias frente a la reacción conservadora, pero que en caliente la apoyaba sin ambages con la quimérica esperanza de liderarla ”
Por supuesto que los protagonistas de aquella teoría esbozada siguieron sus propias trayectorias. Algunos como Raimundo Fernández Cuesta , Girón, Arrese o Pilar Primo de Rivera permanecieron en el Régimen fieles a Franco y tratando de encontrar el hueco personal e ideológico . Otros como Narciso Perales pasaron a la oposición pero sin abandonar la bandera falangista , aunque – eso si – aventuraron sus aspectos más izquierdistas en lo económico, a veces ignorando los cambios de las circunstancias españolas y europeas .
Ridruejo que llego a escribir como falangista : “Hemos apoyado a Franco hasta el suicidio “ , optó por coronar su evolución abandonando la bandera que un día levantó con entusiasmo . No fue un cambio vertiginoso sino pausado, meditado, que precisó el paso de los años y numerosas lecturas, experiencias, conversaciones y contactos. Ridruejo encarnaba la Falange teórica en estado casi puro, revolucionaria desde luego pero con una estética y un núcleo ciertamente influenciado por el fascismo. De hecho la primera gran decepción con Franco es cuando Dionisio comprueba que el nuevo Caudillo es un conservador autoritario muy alejado del fascismo europeo.
Mi general: Si me atrevo a distraer la atención de V.E con esta carta es simplemente por una razón de conciencia… Seguir viviendo silencioso y conforme como un elemento, aunque insignificante, del Régimen me parece en el estado actual de cosas un acto de hipocresía… Durante mucho tiempo he pensado, junto con algunos servidores más inteligentes y leales –más exigentes y antipáticos quizá también– que ha tenido Vuecencia, que el Régimen que preside a través de todas sus vicisitudes unificadoras, terminaría por ser al fin el instrumento del pueblo español y de la realización histórica refundidora que nosotros habíamos pensado. No ha resultado así y se lleva camino de que no resulte ya nunca… Lo cierto es que los falangistas no se sienten dirigidos como tales, no ocupan los resortes vitales del mando, pero en cambio los ocupan en buena proporción sus enemigos manifiestos y otros disfrazados de amigos, amén de una buena cantidad de reaccionarios… La Falange gasta esterilmente su nombre y sus consignas en una obra generalmente ajena y adversa perdiendo su eficacia, y la pugna hace que toda su obra aparezca llena de contradicciones y sea estéril» (Casi unas memorias …, págs. 236-237).
La estancia durísima en Rusia y la caída de los fascismos con su rastro penoso – sobre todo en Alemania – hiere el alma de Ridruejo y pone la semilla, seguramente , para el inicio del cambio que le llevaría a abandonar esa bandera
Desde 1942 hasta 1957 – fechas más o menos simbólicas – el antiguo jefe de Propaganda camina desde el fascismo decepcionado hasta el falangismo posible, para alcanzar el umbral de una democracia social, con matices orteguianos, capaz de defender la libertad y siempre desde un compromiso humanista de primer orden . Los años cincuenta de Ridruejo resultarían apasionantes : Su amigo Serrano Suñer le amparó siempre , Ruiz Giménez le ofreció una Dirección General que no aceptó, obtuvo el Premio Nacional de Literatura ( autorizado por el mismo Franco ) y el premio Mariano de Cavia , mantuvo duras polémicas con Juan Ignacio Luca de Tena , cruzó el umbral desde el régimen hasta la oposición y no rehuyó hasta dos entrevistas personales con Franco al que le expuso parte de sus teorías sobre el Estado y la política
. Penella advierte en sus imprescindibles libros la sorpresa de un Franco que pese a todo lo sucedido le escucha con amabilidad y atención. Algo que no deja de sorprender a Penella y le hace pensar sobre la diferente forma de trato del Jefe del Estado a los díscolos que apreciaba. Años después Narciso Perales , ya en la falange opositora, relata como tuvo una audiencia con Franco muy larga en la que le recriminó el abandono del programa revolucionario falangista . Ante la sorpresa de Perales, aquel le contesto que si hiciera eso tendría que fusilar a la mitad de los padres de las gentes que le apoyaron. Y para terminar la discusión, Franco le ofrece a Perales un puesto en el Movimiento para que siga defendiendo sus posturas.
http://www.patriasindicalista.es/ateneoazul/ps_textos/narciso_perales_la_falange_antifranquista.pdf
Narciso Perales
nació el 3 de septiembre de 1914 en La Línea de la Concepción, en el seno de una familia acomodada . Cursó Medicina en Granada, con posterioridad en Sevilla, y en Valladolid acaba la carrera . En las elecciones de 1933, en las que José Antonio se presenta junto a José María Pemán como candidato por la circunscripción de Cádiz, Narciso Perales acompañará al marqués de Estella a lo largo de la campaña electoral . El 4 de marzo de 1934, ya en Valladolid, Narciso Perales será uno de los entusiastas asistentes al acto del Teatro Calderón, sellará la fusión de los partidos Falange Española y Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista .Cuando se funda el Sindicato Español Universitario, en 1935, Narciso Perales se convertirá en uno de sus primeros miembros y será en el seno de esta organización estudiantil, precisamente, donde conocerá a la que años más tarde será su esposa , Justina Rodríguez de Viguri, una falangista igualmente de primera hora
Narciso Perales estaba con Jose Antonio el dia de su detención ( 14 de marzo de 1936 9 y ha contado como avisado de que la policía iba a efectuar un registro en la casa, le dijo que debía marcharse de forma inmediata . El fundador de la Falange contestó: «No tengo motivo para esconderme, ya que ningún delito he cometido«. Pese a la reiterada insistencia de Narciso Perales José Antonio no hizo caso y fue fatalmente detenido.. ¿Qué hubiese sido de la historia de la Falange y de España de haber tomado José Antonio otra decisión?, se preguntara siempre Perales.
Raimundo Fernández-Cuesta, le envía a Granada en calidad de delegado territorial de la Falange andaluza muy pocos días antes del 18 de julio , desde allí se adherirá a la rebelión.
file:///D:/Perfiles/fab1894/Downloads/narciso-perales-dioniso-y-la-falange.pdf
Perales contempla con recelo la unificación, pero ciertamente no hace nada relevante en su contra. El retorno de Fernández Cuesta a la zona nacional en octubre de 1937 despierta sus esperanzas pero enseguida tuvo desencuentros importantes con el Secretario General regresado que trataba de refrenar su ímpetu:se alista entonces en el Frente como alférez médico para huir de los conflictos . Cuando vuelve está ya dispuesto a pasar a la oposición – pese a que su amigo Ridruejo igual de radical – está dirigiendo la propaganda del régimen bajo la egida de Serrano Suñer .Ese mismo año de 1938, era ya citado a declarar ante el juez por su supuesta participación ( negada por el ) en la creación de una “Falange Auténtica”, en compañía del rebelde e incontrolable Eduardo Ezquer ( pro nazi, antifranquista y procurador en Cortes en la legislatura 1972-1977 por el tercio familiar ). En 1939 fue detenido de nuevo, por fin se doctora en Medicina del Trabajo y obtiene por oposición una plaza como médico de Asistencia Pública.
Entretanto, en diciembre de 1939 tiene lugar, en la casa madrileña del coronel Rodríguez Tarduchy (1880- 1964 ) la constitución oficiosa de la Falange Auténtica que cuenta como miembro relevante a Patricio González Canales (1912-1976 ). Los fundadores, además fueron Daniel Buhigas por Galicia, Ricardo Sanz por Asturias, Ventura Lopez por Santander, Luis de Caralt por Cataluña, José Antonio Pérez de Cabo por Levante, Gregorio Ortega Gil por Canarias y Ramón Cazañas por la Falange de Marruecos. Pérez de Cabo fue juzgado por estraperlo cuando era delegado de auxilio social. Condenado a muerte, fue fusilado en Alicante el 5 de noviembre de 1941. Probablemente destinaba ese beneficio a la financiación de las actividades del grupo disidente.
https://sites.google.com/site/historiafalangista/falange-espanola-de-las-j-o-n-s-autentica
Tarduchy estuvo en esas conspiraciones, pero fue consejero nacional de Falange Española Tradicionalista y de las JONS y procurador nato en las Cortes franquistas entre 1951 y 1964 . Canales fue designado por José Luis de Arrese, Secretario Nacional de Propaganda de FET y de las JONS y editó las Obras Completas de José Antonio. Fundó, con Manuel Hedilla, el FNAL, Frente Nacional de Alianza Libre, de cuya jefatura se hizo cargo a la muerte de Hedilla, en 1970. Era Hermano Mayor de la Hermandad de San Felipe Neri, del Hospital Provincial. La Fundación Nacional Francisco Franco en su serie de biografías le denomina “ ejemplo de honradez y fidelidad “ .
La política del momento es muy compleja. Ridruejo le pide hablar con Serrano y en una entrevista de ocho horas – según testimonio del propio Perales- con el poderoso y seductor cuñado de Franco que está reclutando todos los falangistas que cree válidos , ambos llegan a un acuerdo . Perales aparca momentáneamente sus dudas y acepta la jefatura de la Falange leonesa y – sobre todo – el puesto de Gobernador civil de la ciudad. Entre el 2 de agosto de 1941 y el 11 de septiembre de 1942 cuando dimite airado por la condena a muerte del falangista e íntimo amigo suyo Juan Jose Dominguez a raíz de los sucesos de Begoña. Perales en esos trece meses gestiona con honradez, eficacia sus funciones, tratando de aplicar en lo posible el nacional – sindicalismo y la ayuda a las personas más desfavorecidas.
Abandono el Movimiento y no aceptó cargos o nombramientos. Ayudó a Léon Degrelle a una rocambolesca huida en San Sebastián, conspiró junto a Canales en los grupos disidentes. Su actividad política no le impidió continuar una brillante carrera profesional como médico. Colaborador de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), durante varios años llegaría a ejercer como vicepresidente de la Comisión Internacional Permanente para la Medicina del Trabajo.
En 1963 fue uno de los fundadores del Frente de Estudiantes Sindicalistas (FES) junto a Sigfredo Hillers, Ceferino Maestú y – curiosamente – el gran actor y luego comunista, Juan Diego , Perales , muy escorado a la izquierda pero siempre honesto, católico practicante y sincero, siguió el resto de su vida en grupos falangistas fuera del Movimiento . El 20 de noviembre de 1976 llegó a ser nombrado ( aunque fuera por muy breve tiempo ) jefe nacional de la Falange Auténtica con Pedro Conde Soladana ocupando el puesto de presidente de la Junta política , Jose María Gussoni la Secretaría General y Miguel Hedilla – hijo de Manuel – la delegación de Prensa . Pedro Conde ocuparía enseguida la jefatura nacional.
Perales es realmente el único superviviente de la Falange original con cierta relevancia que no forma parte de la Falange de Raimundo Fernández Cuesta.
Es otra historia que excede estas páginas pero la sempiterna división falangista acabaría con la auténtica herida con escisiones, la dimisión obligada de Perales y al final la desaparición.
En una pirueta más de las relaciones paradójicas de Falange y el franquismo, la página web oficial de la Fundación Nacional Francisco Franco en su lista de biografías de grandes personalidades ( del régimen o al menos consideradas afines ) aparece ante nuestra gran sorpresa Narciso Perales Herrero , bajo el epígrafe : Médico fiel al nacional-sindicalismo.
Hay que volver a Dionisio Ridruejo . Esa semilla de autenticidad y valores es lo que le convirtió en el falangista más audaz y seductor del nuevo régimen en 1939, caer en gracia al propio Franco que le toleró no pocos desplantes insólitos , atacar sin miedo al régimen : “ha dejado de ser un proyecto aunque se mantenga como tinglado “ o mantener amistad con multitud de personajes brillantes y diferentes, desde Ramón Serrano Suñer – una de las seis unicas personas que pudo visitarle en los ultimos momentos de su vida – , Pilar Primo de Rivera – que le admiró hasta el último día de su vida – Carlos Llopis, Pedro Laín , Girón de Velasco , Jorge Semprun , Gregorio Peces Barba, Miguel Boyer o Julián Marías .
En este sentido, la muerte de Dionisio en la Clínica de la Concepción en Madrid el 29 de junio de 1975 iba a simbolizar la tan deseada integración de las Españas . Todo ello en un escenario social y político que nada o muy poco tenía que ver ya – para bien – con el de los turbulentos años treinta del siglo XX . Junto a Serrano Suñer , arquitecto del Régimen y desde tiempo atrás apartado de actividad política directa, y Pilar Primo de Rivera, se acercaron a la capilla ardiente junto a Ruiz Gimenez, ex ministro ya en la oposición, Gil Robles el viejo lider de la derecha (CEDA ) en la República, también en la oposición moderada . Y compartieron dolor y recuerdos escritores, intelectuales y artistas : Luis Rosales – quien leyó un hermoso poema en su homenaje – Cela, Aranguren, Conchita Montes , Marías, Pedro Laín , Buero Vallejo . Ortega Spottorno, Alfredo Mañas , Chueca Goitia , Manuel Aznar , Ricardo de la Cierva y politicos de futuros espectros entre la UCD y el PSOE : Tierno Galvan , Oscar Alzaga , Cantarero del Castillo , Arias Salgado, Garrigues Walker, . Y el colofón final de José Solís, ministro secretario general del Movimiento en un símbolo de ese eslabón perdido, cambiado desde la sinceridad pero siempre presente aunque fuera como un hilo entre pasado y futuro .
El paralelismo de la pasión de Dionisio Ridruejo con la de Jose Antonio Primo de Rivera es estremecedor. En 1935 el grande de España , marques de Estella, asistente habitual a cenas decadentes – al decir de Ramiro Ledesma – o bares de copas de elite, el amante de hermosas damas de alta alcurnia y cultivador de cortes literarias de nivel, renuncia a una vida apacible – que en el fondo deseaba – rompe con su mundo e incluso con su seguridad política y se echa en brazos de la soledad , a la intemperie, a la tragedia . Falange gira entonces a la izquierda- pese al odio de la izquierda y sin dejar nunca de ser consciente de que el Frente Nacional es el único escenario posible para influir – y la vida cómoda se convierte en peligro, compromiso y aislamiento . Desde marzo de 1936 Jose Antonio vive en la cárcel donde morirá asesinado el 20 de noviembre tras una farsa de juicio .
Dionisio Ridruejo en 1942 y aún en 1947 cuando cabía la marcha atrás , pudo optar por una vida cómoda y apacible en la tranquilidad del poder y con múltiples contactos de todo tipo, incluso aspirando a las instancias de los puestos relevantes que al fin y al cabo había ocupado con menos de treinta años . Pero al igual que José Antonio , decidió optar por la autenticidad de sus ideales y por seguir pensando aunque ello suponga – naturalmente – variar las conclusiones u obtener nuevos puntos de vista . La vida – como escribe Marías – es futuriza y precisa decisiones constantes . No es un poso fijo sino un desarrollo móvil, variado, abierto a nuevas alternativas y problemas . La decisión de Ridruejo – progresiva , agónica, sincera – le procuró aislamiento, extrañamientos e incluso cárcel . La Falange teórica, ese ramillete de fogonazos de patriotismo crítico, justicia social, idealismo y autenticidad tal vez no abandonara nunca – como entrevió Penella – a Dionisio . El hombre que en 1970 recomendara a alguno de sus asombrados seguidores la lectura de la obras completas de Jose Antonio, hablara horas con silencios y palabras a Ricardo de la Cierva señalando que “ algunos de los políticos contemporáneos no fueron fascistas tan solo porque no llegaron a tiempo ” y el hombre que llegó a musitar a Penella que siempre estaría en la oposición : a la República, al franquismo y seguramente a la nueva situación que llegara en el futuro .
En Mis Conversaciones privadas con Franco ( Franco Salgado Araujo- Planeta 1976 ) , el Jefe del Estado – que siempre apreció a Ridruejo – comenta : “ me resulta incomprensible el resentimiento de este hombre a causa de ambiciones políticas no satisfechas y continuas pugnas políticas “. No era cierta la observación.
