La “Marcha del Flecha” es una de las canciones incluidas en el repertorio juvenil vinculado a la Organización Juvenil (O.J.) durante los primeros años de la posguerra. Recogida en el volumen Mil canciones españolas de 1943 y de autoría anónima, la pieza pretendía definir simbólicamente el ideal del “flecha”, es decir, el modelo de comportamiento, valores y actitudes que se esperaba de los niños integrados en estas organizaciones.
A pesar de su intención formativa y movilizadora, diversas fuentes señalan que la canción no alcanzó una difusión especialmente amplia ni fue de las más populares dentro de la propia organización. Su letra, cargada de metáforas idealistas y referencias simbólicas, resulta representativa del lenguaje empleado en los cancioneros juveniles de la época, en los que se combinaban imágenes épicas, referencias espirituales y una retórica orientada a la construcción de identidad.
LETRA
Somos flechas de nuestra España,
haz inmenso que forma legión.
Paso abrimos a la Falange,
somos de ella el corazón.
Reflejamos radiante aurora,
cual sonoros clarines de amanecer.
Anunciamos a todo el mundo
nuestra ruta de gloria y fe.
Flecha soy de mi Falange,
soy esperanza y soy amor.
Camino voy, cual querubín azul,
abriendo surco del nuevo sol.
Cada flecha lleva una rosa,
que, prendida en el alma, ella está;
aunque niños, somos gigantes
de nuestra gesta imperial.
Adelante, flechas valientes;
sacrificio es el lema de nuestro fin.
Los luceros por él seremos
y honraremos su puesto allí.
¡Por el Imperio hacia Dios!
