La canción “Los Flechas”, conocida en sus primeras versiones como “Flechas de Toledo”, se vincula al entorno de la Organización Juvenil (O.J.) y a la apropiación de melodías populares o himnos ya existentes para la creación de repertorios propios. En este caso, la música procede del “Himno del Alcázar”, mientras que la letra fue adaptada por Alfredo Martínez Leal, un procedimiento habitual en los cancioneros del periodo.
Recogida en el volumen Himnos y Canciones de 1942, la pieza refleja el intento de dotar a las juventudes de un repertorio identitario, con letras que combinan referencias a la patria, al trabajo, a la disciplina y a la formación moral. La existencia de variantes regionales, como la denominación “Flechas de Toledo”, muestra cómo estas canciones se adaptaban a contextos locales y a tradiciones simbólicas concretas.
LETRA
Despierta, noble España
tus bélicos fulgores
y muestra al mundo entero
tu espíritu marcial,
pues todos te ofrecemos
patrióticos amores
y pechos esforzados
dispuestos a luchar.
Las glorias de la Patria
debemos proclamar,
jurando renovarla
con ímpetu veraz.
España es nuestra Patria
y Dios es nuestro guía,
marchemos por la ruta
con firme decisión,
diciendo con orgullo
y llenos de alegría:
¡Arriba siempre España!
¡Arriba el corazón!
Nosotros somos flechas,
amantes del hogar,
queremos instruirnos,
queremos trabajar
a fin de que la Patria
nos mire con amor
y sepa que sus hijos
la defienden con fervor.
Seremos ciudadanos
de un pueblo varonil
que tiene limpia historia
y no ha de sucumbir.
¡Arriba!, pues, los flechas
gritemos con pasión:
¡Arriba nuestra España!
Siempre ¡Arriba el corazón!
