La Oda al cuartel de Simancas es un texto de carácter épico y testimonial relacionado con uno de los episodios más dramáticos vividos en Gijón durante los primeros meses de la Guerra Civil Española. Sus versos evocan el prolongado asedio sufrido por los defensores del cuartel de Simancas entre julio y agosto de 1936, cuando el recinto quedó aislado y sometido a continuos ataques.
El poema presenta, con un lenguaje directo y solemne, la situación extrema de quienes permanecieron en el interior del cuartel: la falta de alimentos, agua y municiones, el aislamiento y la destrucción progresiva del edificio. A través de sus estrofas aparecen también los conocidos diálogos de desafío y resistencia que dan al texto un marcado carácter dramático.
Más allá de su valor literario, la oda constituye un testimonio de la forma en que este episodio fue recordado y representado posteriormente. La sucesión de imágenes de combate, sacrificio, ruina y muerte convierte el poema en una pieza de memoria vinculada a uno de los acontecimientos más conocidos de la historia de Gijón durante 1936.
EL QUE QUIERA SABER BIEN,
LO QUE ES MORIR POR LA PATRIA,
PUEDE APRENDERLO EN GIJÓN,
EN EL CUARTEL DE SIMANCAS.
MÁS DE UN MES DE ESTAR SITIADOS,
SIN PAN, SIN LUZ Y SIN AGUA.
UN MES DE VIVIR MURIENDO,
Y ESPERAR SIN ESPERANZA.
NO PUEDEN TENER SOCORRO,
POR OVIEDO ESTÁ CERCADA.
Y HAY DE GIJÓN A GALICIA,
MUCHAS HORAS DE DISTANCIA.
— ¡RENDÍOS! — ¡NO NOS RENDIMOS!
— ¡ESTÁIS SOLOS! — ¡CON LA PATRIA!
— ¡VAIS A MORIR! — ¡NADA IMPORTA!
— ¡VIVA RUSIA! — ¡VIVA ESPAÑA!
UN MES DE ATAQUE SIN TREGUA,
DE DEFENSA ENCARNIZADA,
TODO GIJÓN SE ESTREMECE,
AL FRAGOR DE LAS DESCARGAS.
EL CUARTEL SE DESMORONA,
LAS MUNICIONES SE ACABAN.
LOS SOLDADOS SON ESPECTROS
QUE ENTRE LAS RUINAS SE ARRASTRAN.
HASTA QUE UN DÍA… ¡RENDÍOS!
NADIE RESPONDE… ¿QUÉ PASA?
LOS COMUNISTAS SE ACERCAN,
HASTA LAS PUERTAS A RASTRAS.
RENDÍOS… NO SE VE A NADIE.
RENDÍOS… NO SE OYE NADA.
NO HAY MÁS QUE QUINIENTOS MUERTOS
EN EL CUARTEL DE SIMANCAS.
DESDE EL 20 DE JULIO AL 21 AGOSTO DE 1936

Muy interesante, conmovedor y profunda admiración por aquellos héroes.
Qué tiempos más horribles. Pero había que defenderse, como fuera, de los que querían imponer el comunismo y sus ideas. No había otra solución.