El período comprendido entre 1939 y 1971 estuvo marcado por profundas transformaciones políticas, económicas y sociales en España. El texto que se presenta a continuación recoge el balance realizado desde la propia perspectiva del Régimen de Franco sobre los avances alcanzados durante sus primeros treinta y cinco años.
La exposición divide este proceso en tres grandes etapas: la reconstrucción (1939-1953), la apertura y el despegue (1954-1959) y la etapa de desarrollo (1960-1971). A lo largo de ellas se enumeran numerosas actuaciones relacionadas con la organización del Estado, la economía, la industria, las infraestructuras, la educación, la vivienda, la agricultura, la sanidad y las relaciones internacionales.
Especial importancia adquieren los datos estadísticos utilizados por la fuente para destacar la evolución experimentada entre 1940 y 1970: crecimiento de la población y de la renta, expansión de la industria y la agricultura, construcción de viviendas, extensión del seguro de enfermedad, incremento del comercio exterior y fuerte desarrollo del turismo.
Diversos Ministerios de su Gobierno hacen balance de lo que se ha hecho en España en ese largo período. He aquí un resumen:
1.º La reconstrucción (1939-1953)
Fuero de los españoles. Fuero del trabajo. Constitución de las Cortes. Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado. Referéndum Nacional (1947). Organización Sindical. Sección Femenina. Regiones Devastadas. Pacto Ibérico. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Mutualidades y Universidades Laborales. Seguro de Enfermedad. Ley de Protección Escolar. Consejo de Economía Nacional. Ley de Protección y Fomento de la industria nacional. Institutos Nacionales de Industria, Colonización y Vivienda. Política Hidráulica. Red de Aeropuertos. Servicio Nacional del Trigo. Patrimonio Forestal del Estado. RENFE. Concordato con la Santa Sede.
2.º Etapa de apertura y despegue (1954-1959)
Ley de principios del Movimiento Nacional. Fin del cerco diplomático. Ingresos en la UNESCO, ONU, OCDE. Convenios con los Estados Unidos de América. Ingreso en el Fondo Monetario Internacional y en el Banco Mundial. Planes de Badajoz y de Jaén. Bases del despegue económico.
3.º La etapa de desarrollo (1960-1971)
I y II Planes del Desarrollo Económico y Social. Acuerdo preferencial con el Mercado Común. Plan de autopistas. Expansión del comercio exterior. Grandes reservas de divisas. Centrales Nucleares. Explosión del fenómeno turístico. Fondos Nacionales de Protección al Trabajo, de Promoción Obrera y de Igualdad de Oportunidades. Ley General de Educación. Ley Orgánica del Estado. Referéndum Nacional (1966).
Los números cuentan el esfuerzo realizado
España ha aumentado desde 1940 a 1970 en más de ocho millones de habitantes y la renta por cada español ha aumentado cuatro veces más.
La repoblación forestal ha sido enorme, pues en 1940 sólo había 792 hectáreas acumuladas y en 1970 subió a 2.350.000 hectáreas, es decir, 2.960 veces más.
Aumentó considerablemente la agricultura, la ganadería, la transformación en regadíos, la industria, la flota mercante, los embalses.
Las viviendas construidas eran en 1940, 32.000 y en 1970, 3.121.931 viviendas acumuladas, esto es, unas 98 veces más.
El seguro de enfermedad llegaba en 1940 sólo a 311.600 beneficiarios y en 1970 a 25.134.956 beneficiarios, lo que supone un aumento de 81 veces más.
La educación aumentó el doble, la producción editorial casi cinco veces más en el mismo período.
Aumentó el comercio exterior, tanto en importaciones, como sobre todo en exportaciones.
Lo mismo hay que decir del turismo que aumentó más de 290 veces más.
El ingreso de divisas fue de 2,5 millones de dólares en 1940 a 1.680,8 millones de dólares en 1970, esto es, más de 672 veces más.
Los puestos de trabajo que se crearon entre 1940 a 1970 fueron de 3.837.000.
Sólo en unas cosas se disminuyó considerablemente: en el analfabetismo, que en 1940 había el 18,7 por 100 habitantes y en 1970 se redujo al 3 por 100 habitantes, y en la criminalidad, casi reducida a la nada.
Tales cifras harían trastornar al más cabal. Sin embargo, Franco permanece en su habitual sencillez y humildad. Él lo ve todo a la luz del cumplimiento de su deber, como un servicio al pueblo español a quien ama apasionadamente.
Pero su pensamiento y su mirada están fijas en el más allá, en los valores eternos, en el orden moral y sobrenatural. El objetivo conseguido en el orden material es sólo un acicate y estímulo para seguir trabajando, pero dentro de una visión cristiana de la vida.
Así lo hace ver en el mensaje al final de ese año de 1971 en el que vuelve al tema de la Iglesia y el Estado, de la inspiración religiosa de su gobierno y del respeto mutuo que ha de existir entre la Iglesia y el Estado para poder realizar la misión propia de cada uno y para consolidar la paz cristiana dentro de nuestras fronteras y ayudas de ese modo también a la paz del mundo.
El sentido religioso de su vida y de su obra es el que le inspira en la ofrenda que él hace al Santísimo Sacramento en la Clausura del VIII Congreso Eucarístico Nacional, en Valencia, el 28 de mayo de 1972, al igual que lo hizo en la inauguración del Monumento del Corazón de Jesús en el Cerro de los Ángeles y en 1954 a la Virgen María en Zaragoza, con ocasión del año Mariano y del Congreso Nacional en honor de la Virgen María.
