Fotografía histórica coloreada de varios legionarios formados en Melilla portando la bandera “Comandante Franco”, con uniforme verde y chapiri con borla roja, frente al puerto y la ciudad al fondo.
Hemos intentado salvar el nombre de la Bandera Comandante FRANCO en La Legión Española pero la Justicia politizada nos ha dado de nuevo la espalda, negándonos la posibilidad de ser parte legítima del proceso judicial, algo que sí que concederían, para ir en contra de él, a cualquier Asociación de manteros ilegales u ONG subvencionada de la Memoria Democrática.
Hemos podido constatar de qué palo va la Justicia y no precisamente del nuestro. El Régimen exige al Legionario dar su vida por España pero cada vez ofrece menos a cambio, al reducirnos a ciudadanos sin derechos que puedan defender su Historia y sus Héroes.
Al menos tenemos la satisfacción de saber que hemos cumplido nuestra obligación como Caballeros Legionarios de no abandonar a nadie en el campo de batalla, y menos a nuestro Cofundador Franco.
El cambio de denominación de la Bandera Comandante Franco del Tercio Gran Capitán 1º de la Legión de la Comandancia General de Melilla por la Bandera Comandante España levantó –en enero de 2023– no poca polvareda en ámbitos del propio Tercio, un rechazo que alcanzó además a la Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF) por razones obvias.
En ambos casos se ha llegado hasta la Audiencia Nacional. La FNFF perdió su recurso ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo. Pero si la Fundación Franco instaba a mantener la designación original por entender que el Ministerio de Defensa había actuado de forma sectaria por «exclusivas razones ideológicas», los veteranos legionarios sumaban otros argumentos. El fundamental, aparte el hecho de que el nombre de la unidad proviene de que Franco fue su primer jefe, de 1920 a 1922, «se puso en 1992, en plena democracia (como reconoce Defensa en la desestimación del recurso de reposición) bajo un Gobierno del PSOE, el partido que gobierna en España», por lo que «es perfectamente compatible con la Constitución de 1978 y con la Ley de Memoria Democrática».
Condecoraciones de Francia
Asimismo que «el Comandante Franco sigue manteniendo las máximas condecoraciones de la República de Francia, La Legión de Honor francesa, en sus categorías de Oficial y de Comandante, y además lo hace por resolución judicial, ante una demanda que fue interpuesta por el hijo de un represaliado».
Pero, sobre todo, incidía el escrito de demanda, en «su ilegal cambio por no ser un supuesto típico contemplado en el artículo 35 de la Ley de Memoria y/o por haberse prescindido total y absolutamente del procedimiento legalmente establecido».
En el escrito del que es ponente Eduardo Hinojosa, el abogado del Estado insiste en objetar la falta de legitimación activa de la entidad recurrente, porque «en ningún momento se indica el perjuicio o beneficio que aquella obtendría de la anulación de la resolución recurrida, presupuesto necesario para ello de acuerdo con la tesis sostenida por el Tribunal Constitucional», y también por el Supremo.
No le basta al magistrado que la Plataforma apele al contenido de sus estatutos: perseguir la defensa de la «… Verdad Histórica y la Memoria Histórica de la Legión Española, obra y legado del Fundador de la Legión, General Don José Millán Astray, en donde tiene un sito estelar la figura del Comandante Franco, como no podía ser de otra manera, por ser el Cofundador de La Legión y su Lugarteniente en la Creación de la Legión (…) y por haber participado ambos en la Salvación de Melilla en el año 1921 y en todos los eventos militares que afectaron a La Legión en el período 1920-1922 (durante el que el Comandante Franco fue el Jefe de la I Bandera de La Legión)…».
Interesantes aprendizajes hemos obtenido en este procedimiento, como que nuestro principal enemigo es el Ministerio de Defensa, siempre presto a ofender a la memoria de La Legión y al interés de los Legionarios, también hemos aprendido que por encima de la defensa de nuestros compatriotas y del Honor Militar están las órdenes políticas sectarias, y finalmente que sólo se podrá mantener lo que nosotros defendamos directamente.
El nombre de la Bandera Comandante Franco ha caído en los Tribunales de Injusticia pero ninguna Ley sectaria ni Juez mortal podrá impedirnos que siga viviendo en nuestros Corazones Legionarios.
Su nombre seguirá siendo para nosotros el de “Comandante Franco”, le moleste o no a “La Pájara”.
