La historia de la energía nuclear en España tiene profundas raíces en la era franquista. Desde finales de los años 40 y principios de los 50, el régimen impulsó la investigación y el desarrollo de la energía atómica como respuesta a las necesidades energéticas, tecnológicas y geoestratégicas de la nación.
Bajo la dirección de instituciones estatales como la Junta de Energía Nuclear (JEN), se plantearon tanto usos civiles —para generar electricidad— como estudios con implicaciones militares, culminando en ambiciosos proyectos como el denominado Proyecto Islero, cuyo objetivo era investigar la posibilidad de dotar a España de capacidad nuclear propia.
Este proceso, que algunos contextualizan en plena Guerra Fría, no solo transformó el panorama energético español, sino que también reflejó las tensiones entre desarrollo científico, política internacional y prioridades estratégicas del régimen.
Francisco Mier del Castillo ha llevado a cabo una presentación titulada “La energía nuclear en España”. Fue un ejercicio de amenidad y rigor simultáneos, lo que permitió comprender con claridad el fenómeno y sus implicaciones.
Paco Mier es licenciado en Ciencias Físicas por la Universidad Complutense, donde se desempeñó como profesor ayudante.
Fue becario en la JEN, Junta de Energía Nuclear, en el reactor coral.
Estuvo adscrito al Proyecto Garoña en las instalaciones de la General Electric Company en Vallecitos y San José (California).
Participó en el Proyecto ATLAS de investigación y desarrollo del modelo de producción de energía eléctrica BWR (Reactor de agua en ebullición).
Fue director durante décadas de la central de Santa María de Garoña.
Ha participado en las secciones nucleares de UNESA, Tecnatom, etc,
Es miembro perpetuo de la ANS (sociedad nuclear americana)
CONCLUSIÓN
El impulso franquista hacia la energía nuclear marcó un antes y un después en la historia industrial y tecnológica de España. Las primeras infraestructuras atómicas comerciales, como la central de José Cabrera inaugurada al final de la dictadura, fueron el resultado de décadas de planificación y cooperación científica estatal.
Al mismo tiempo, los proyectos más ambiciosos, incluidos los secretos de carácter militar, ilustran cómo las prioridades estratégicas de una potencia emergente quedaron condicionadas por presiones internas y externas, la diplomacia internacional y los límites tecnológicos de la época.
Hoy, la energía nuclear en España continúa siendo un capítulo clave en el debate sobre energía, seguridad y soberanía tecnológica, cuyo origen se remonta en gran parte a los esfuerzos y contradicciones de aquellos años.
