La Obra Sindical de Educación y Descanso constituyó una de las iniciativas sociales más características del régimen franquista. Creada para garantizar el acceso de los trabajadores a las vacaciones retribuidas reconocidas por la legislación laboral, esta institución desarrolló una amplia red de residencias, albergues y programas turísticos destinados a facilitar el descanso de miles de familias españolas. Sin embargo, su función iba más allá de la mera organización del ocio, pues también respondía al objetivo político de encauzar y supervisar el tiempo libre de la clase trabajadora dentro de los principios ideológicos del Estado.
Durante las décadas de 1950 y 1960, coincidiendo con el desarrollo económico y el auge del turismo en España, Educación y Descanso impulsó proyectos pioneros como las ciudades de vacaciones de Tarragona, Marbella y Perlora. Estos complejos, concebidos como auténticos núcleos autosuficientes junto al mar, representaron una innovadora fórmula de turismo social que permitió a numerosos trabajadores disfrutar por primera vez de estancias vacacionales en la costa. Su historia constituye una pieza fundamental para comprender tanto la política social del franquismo como los orígenes del turismo de masas en España.
La clase proletaria en España habría de recorrer un largo y tedioso trayecto de algunas décadas hasta la definitiva consecución del derecho a unas vacaciones anuales retribuidas. Esta demanda histórica será satisfecha por vez primera en la Constitución Republicana del año 1931, y consolidada algunos años después con la promulgación del Fuero del Trabajo de 1938, lo que llevará al régimen franquista a afrontar el reto de idear modelos para la organización del ocio y las vacaciones de los trabajadores del país.
Con la mirada puesta en aquellas experiencias de problemática similar llevadas a cabo previamente por otros regímenes totalitarios en Italia, Alemania o Portugal, la conocida como Obra Sindical de Educación y Descanso instauraría en España una compleja red de albergues y residencias de veraneo con localizaciones diversas a lo largo y ancho de la geografía del país, resultando significativo el número de instalaciones de este tipo emplazadas en el ámbito litoral.
El rotundo éxito que entre las masas trabajadoras cosechase la labor desempeñada por este organismo estatal durante las dos primeras décadas del régimen franquista, propiciaría el escenario idóneo para la implementación de un novedoso modelo para la organización, como sin duda el control, del descanso y el ocio estival de los productores españoles: las ciudades de vacaciones de Educación y Descanso. Promovidas durante el tramo intermedio de la década de los años cincuenta, la Obra Sindical de Educación y Descanso construiría en España hasta tres ciudades de vacaciones para trabajadores, ejecutadas ex nihilo como asentamientos autosuficientes estratégicamente localizados en privilegiadas parcelas a pie de playa, y destinadas no sólo a garantizar el descanso de sus residentes durante el asueto estival, sino también a un adoctrinamiento político que, de manera soterrada, se pondría en práctica en el distendido ambiente que estas instalaciones vacacionales ofrecerían.
El modelo ciudad de vacaciones de Educación y Descanso, objeto de un profundo estudio en este trabajo, encuentra su punto de partida en la playa Larga de Tarragona, extendiéndose en pocos años a sendas parcelas en Marbella y Perlora, convirtiéndose así en una sutil avanzadilla de lo que la década siguiente depararía al litoral español. El presente trabajo se propone dar respuesta a tres interrogantes surgidos en torno a este novedoso modelo de organización y control del descanso proletario en España.
El primero de ellos aborda la especificidad que, como consecuencia de sus singulares circunstancias, se le presume a este tipo de asentamientos vacacionales. Para ello, se ha elaborado un análisis comparativo entre las ciudades de vacaciones de Educación y Descanso y otros modelos alternativos para la organización de las masas trabajadoras en el territorio que, contemporáneamente, se estarían desarrollando en España tanto en las periferias de la ciudad industrial tradicional, como en el ámbito rural como resultado del proceso de urbanización al que el Instituto Nacional de Colonización sometería al campo español.
El segundo de los interrogantes planteados en este trabajo aflora tras la elaboración del estado del conocimiento sobre la materia, y versa sobre la posible continuidad del modelo en el tiempo. Esta investigación pone en entredicho la literatura especializada en las ciudades de vacaciones de Educación y Descanso, que sitúa dicho modelo como un hecho puntual y aislado de la década de los cincuenta, negando de forma precipitada la existencia de experiencias adicionales promovidas durante la etapa final del régimen franquista.
El tercer y último interrogante que se plantea en este trabajo se centra en la revisión del modelo, tratando de identificar la probable influencia que sobre el mismo ejerciera el cambio de contexto experimentado con la llegada de la década de los años sesenta, cuando el fenómeno turístico de masas, tanto nacional como internacional, irrumpiría definitivamente en las casi inalteradas costas de nuestro país.
Como colofón de esta investigación se han planteado una serie de conclusiones como resolución de las hipótesis de partida formuladas en el trabajo. La identificación de algunos parámetros inherentes a las tres ciudades de vacaciones ejecutadas por Educación y Descanso en la década de los años cincuenta, como la especificidad de su programa o su especial posicionamiento respecto al lugar y el paisaje, ha resultado determinante a la hora de demostrar la singularidad de estos conjuntos respecto de otros modelos analizados para la organización de las clases obreras en el territorio.
Así mismo, como aportación al conocimiento sobre la temática, se han documentado hasta dos nuevos proyectos de ciudades de vacaciones promovidos por Educación y Descanso en la segunda mitad de los años sesenta, en Guardamar del Segura (Alicante) y en Punta Umbría (Huelva), ignoradas hasta hoy por la bibliografía específica. A pesar de no haber sido ejecutadas, estas propuestas han permitido constatar las intenciones de la Obra Sindical de dar continuidad a su novedoso modelo de organización y control del descanso de los trabajadores durante la etapa final del régimen franquista, un periodo en el que, sin embargo, asistiremos a la pérdida de la hegemonía sobre las costas españolas de la institución estatal Educación y Descanso en beneficio de las arrolladoras promociones de apartamentos y hoteles de promoción privada que ocuparán a partir de entonces las privilegiadas posiciones a pie de playa.
Este contexto obligará a introducir variaciones sustanciales sobre el modelo objeto de este trabajo ante la ineludible necesidad de competir con otras actuaciones que en el orden privado se comenzarían a ejecutar en el litoral español.
Situado este episodio de las ciudades de vacaciones de Educación y Descanso dentro del debate sobre la gestación del fenómeno turismo de masas en España, se abren ahora nuevos interrogantes que conducen a futuras líneas de trabajo, como desentrañar las causas reales que llevaron a la Obra Sindical al abandono prematuro de un modelo aparentemente exitoso, o identificar las posibles reminiscencias del mismo sobre otras propuestas de organización del ocio turístico en el territorio implementadas en las décadas posteriores, como los denominados resorts turísticos que tan en boga estuvieron en España a partir de los años noventa.
Pero el ‘turismo social’ de EyD no está motivado por el desarrollo turístico, sino por los objetivos del Fuero del Trabajo (1938) que establece “Todo trabajador tendrá derecho a unas vacaciones anuales retribuidas para proporcionarle un merecido reposo, organizándose al efecto las instituciones que aseguren el mejor cumplimiento de esta disposición. Se crearán las instituciones necesarias para que en las horas libres y en los recreos de los trabajadores tengan éstos acceso al disfrute de todos los bienes de la cultura, la alegría, la milicia, la salud y el deporte”. La Dirección Nacional de Sindicatos cobraba 6 pesetas diarias por persona en 1950 para sus 16 residencias masculinas, once femeninas y dos familiares. 25 años después, EyD ofrecía excursiones por toda España con precios que oscilaban entre 4000 y 15000 pesetas, pero también ofrecía destinos tan sugerentes como París, Londres, Roma, Nueva York, Japón, Polonia, Grecia, Marruecos, Rumanía, Yugoslavia, Hungría, Bulgaria, Suiza, Turquía, Alemania, Países Bajos, Tierra Santa, Escandinavia, Países del Este [sic], cruceros y vacaciones de relax…
Ya en los setenta, se producen dos importantes fenómenos: llega la jubilación a los 65 años y la población cuenta con efectivo limitado de pensiones. Mejora la esperanza de vida y se idea la promoción de un programa subvencionado de vacaciones para la tercera edad en 1985, para mejorar la calidad de vida de los mayores y de paso superar la estacionalidad de las zonas turísticas de la península con la consiguiente mejora de estabilidad en el empleo. Una actividad que comenzó con el Inserso y se ha multiplicado hasta convertirse en un fenómeno social que desde finales de los noventa cambió su nombre por el de Instituto de Migraciones y Servicios Sociales (Imserso), no exento de escándalo por el dinero público que acarrea, sobre todo en esta última campaña. Pero eso es otro tema que ha tenido poca repercusión porque los hoteles estaban llenos… Y no es para menos, estamos ante más de 600.000 usuarios para la próxima campaña, cuando en 1986 comenzó este programa con 16000 plazas.
A continuación te puedes descargar la Tesis completa:
Dialnet-EducacionyDescansoParaLosTrabajadoresEspanolesFala-9285630
La experiencia de Educación y Descanso refleja cómo el franquismo intentó combinar políticas sociales, control ideológico y promoción del bienestar de los trabajadores a través de la organización del ocio y las vacaciones. Las residencias sindicales, los viajes subvencionados y las ciudades de vacaciones fueron herramientas que facilitaron el acceso al turismo a amplias capas de la población en una época en la que viajar seguía siendo un privilegio para muchos españoles.
Aunque el desarrollo del turismo privado y la transformación económica de los años sesenta redujeron progresivamente el protagonismo de este modelo, su influencia perduró en iniciativas posteriores de turismo social. Programas como los viajes para mayores impulsados desde el Imserso pueden considerarse herederos, en parte, de aquellas primeras experiencias destinadas a democratizar el acceso al descanso vacacional. Así, Educación y Descanso ocupa un lugar destacado en la historia social y turística de la España contemporánea, al constituir uno de los precedentes más significativos del turismo popular organizado en nuestro país.
