INTRODUCCIÓN
Sancho Dávila y Fernández de Celis fue una figura relevante en la vida política y social de la España del siglo XX. Nacido en Cádiz en 1905, su trayectoria estuvo marcada por su implicación en los primeros años de Falange Española y su participación activa en los acontecimientos previos a la Guerra Civil. A lo largo de su vida, combinó responsabilidades políticas dentro del régimen franquista con su actividad en el ámbito taurino y deportivo, lo que le convirtió en un personaje polifacético dentro del contexto histórico de su época.
Dávila y Fernández de Celis, Sancho. Conde de Villafuerte Bermeja (XIV). Cádiz, 20.VII.1905 – Madrid, 14.XI.1972. Político y ganadero taurino.
Político fundador de Falange Española. Era primo segundo de José Antonio Primo de Rivera, ideólogo y creador del partido. Por su actividad política, en los años anteriores a la Guerra Civil fue encarcelado en Sevilla, Cádiz y Vitoria.
El 30 de abril de 1935 intervino en los sucesos de Aznalcóllar —refriega política entre falangistas e izquierdistas—, por lo que recibió una Palma de Plata de la Falange.
En septiembre de 1936 fue nombrado jefe provincial de Falange en Sevilla, donde organizó las milicias falangistas para la guerra. En las elecciones de febrero de ese año formó parte, con José Antonio Primo de Rivera, de la candidatura falangista a las Cortes por Sevilla. El 28 de mayo siguiente fue detenido por la policía en el domicilio del propio José Antonio y puesto en libertad atenuada poco después.
Después de la Guerra Civil desempeñó numerosos cargos políticos como jefe nacional de Recompensas, delegado nacional de Provincias y consejero nacional del Movimiento. En mayo de 1938 se hizo cargo de la Organización Juvenil de Falange y, en 1940, del Frente de Juventudes. En 1942, tras haber sido cesado, fue recuperado por Mora-Figueroa para la Delegación Nacional de Provincias de Falange Española Tradicionalista.
Fundó una ganadería taurina con su nombre, en la finca La Campana (Sevilla). En enero de 1957 fue nombrado presidente de Agrupaciones y Clubes Taurinos.
Asimismo, fue presidente de la Real Federación Española de Fútbol entre 1952 y 1954; durante su mandato se aprobó la participación de jugadores extranjeros en la liga de fútbol.
Fue procurador y secretario segundo de las Cortes españolas. Impulsó la Ley de Principios Fundamentales de 1958 y la Ley Orgánica de 1967. El final de este proceso fue la designación, en 1969, del príncipe Juan Carlos como sucesor de Franco al frente del Estado. Presidió el Casino de Madrid entre 1970 y 1971.
CONCLUSIÓN
La figura de Sancho Dávila refleja la diversidad de perfiles que ocuparon puestos de responsabilidad durante el franquismo, extendiendo su influencia más allá de la política hacia ámbitos como el deporte y la cultura taurina. Desde su participación en Falange hasta su papel en instituciones como las Cortes o la Federación Española de Fútbol, su trayectoria evidencia una presencia constante en la vida pública española. Su legado queda vinculado tanto a la historia política como a otras esferas sociales de la España contemporánea.
